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"Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas" (de laringe, de piel, de pulmón) y otros asuntos, y traducción de artículos de "Anotacions més o manco impertinents".

Categoría: General

3 millones en discusión

Es muy curiosa la sentencia que absuelve al demandado de pagar los tres millones de Euros que UM, de acuerdo con un contrato voluntariamente firmado, quería cobrar a un tránsfuga.

Y digo que es curiosa porque, si bien el punto en discusión era los 3 millones y éste ha quedado claro, por otro lado, la exposición del caso me hace pensar que la cosa no tenía que haber acabado en una simple absolución, sino que, seguramente, había motivo más que suficiente para enviar a todos los implicados, demandado y demandantes, a prisión.

Porque demuestra qué acuerdos ilícitos son capaces de firmar los candidatos por figurar en una lista electoral, y cuan poca vergüenza rige la actuación de las formaciones y los gestores políticos.

Por mucho que pueda decirlo la Constitución, ¿alguien puede creerse que el acta de concejal, de diputado, o la que sea, es de éste y no de la formación política de la que mama?

Son demasiadas las artimañas que se inventan para hacernos creer que la farsa política que tenemos es una democracia.

¡Pero eso es lo que hay! Y refrendado por los votantes, sean interesados o ingenuos. ¡Qué le vamos a hacer!

OCB – La placa, como una patena

La hubieran o no roto, la placa conmemorativa vuelve a estar en la fachada del 46 de la calle de Sant Alonso.
La Obra Cultural Balear sólo quería limpiarla –eso dijo– y la señora Cirer, no era necesario que ordenase la reposición de la placa y no de otra concordante con la inmersión lingüística.

Por tanto, todos contentos: el Ayuntamiento porque la placa está en su lugar y la OCB porque la ha dejado limpia como una patena. La fotografía del día 1 de mayo pasado, es prueba de ello.

Placa de Juan Alcover

Y la fotografía demuestra lo que puede ver cualquier persona que pase por la calle y levante la cabeza: un cuadro de marmol con un escudo y bordes bien tallados; poco más, a menos que esté un rato sacándose los ojos o no lleve unos anteojos.
Entre que está muy alta y que la limpieza se ha hecho ‘a conciencia’, la inscripción resulta ilegible.
He sacado un detalle de la placa, he forzado el contraste y, como se puede ver, la placa es la original de «En esta casa vivió y murió Juan Alcover...».

Detall de la placa de Juan Alcover

Quien me acompañaba no pudo leer nada y me asegura que antes era legible y la altura en la que está era la misma.

Quizá, ahora la trampa de la OCB es esta: si no se autoriza la traducción a la lengua de la Raquel de Alcover, por lo menos que no sea pueda ver qué dice.
Y más adelante, cualquier noche, se cambia. ¡Y adiós, muy buenas!

El lapiz rojo del censor

Una portada nunca publicada del suplemento dominical del Diario de Mallorca de día 8 de mayo de 1960, revisando una carpeta, ha vuelto casualmente a mis manos.

Esta primera plana (la parte superior) la rehice con una prueba del fotograbado y con la galerada del texto, pegados sobre la que fue la página publicada.

La portada, la tuve que cambiar a toda prisa; el director, don Antonio Sabater, me telefoneó para decirme que el censor había cruzado la fotografía y su comentario con dos rayas rojas.

Portada censurada

La imagen que suficientemente clara en la reproducción. El texto, que es ilegible, es el siguiente:

«Muchos hombres se reunieron en torno a mesas largas y repletas de suculentos y variados manjares.
Todos estaban contentos y hablaban mientras fámulos diligentes entraban y salían por las puertas del fondo.
Se acallaron las palabras. Y los hombres, lado a lado, frente por frente, olvidados unos de otros, engullían golosamente las viandas bien aderezadas.
Los pasos de los criados aumentaban y sus manos avezadas escanciaban los vinos escogidos.
Todos parecían atareados, muy atareados... El banquete se prolongó hasta avanzada la tarde.
A la hora en que se disgregaban los convidados, pesados y soñolientos, una multitud arrastraba la indigencia de sus estómagos vacíos.
Muchos de los comensales no se explicaban aquellos hombres hambrientos. ¿No habían estado todos en el banquete? ¿No habían comido hasta hartarse?
Aquellos hombres no lo entendían. También ahora muchos se quedan sin entender. Y lo cierto es que el hambre sigue paralela a los convites fastuosos.»

La página censurada me recordó que tengo la maqueta del libro de Joan Triadú Els sonets de Shakespeare. La maqueta que, tanbién el año 1960, me regaló y dedicó el autor, tiene la peculiaridad de llevar el número y el sello, éste una mancha imprecisa, de la censura previa estatal ineludible para la publicación.

Por otra casual coincidencia he leído estos días en una ficción situada en la misma época, que el director de El Diario de La Paz se alegra de una actuación del censor porque evita que el protagonista se despida de los lectores.

García Márquez, en Memoria de mis putas tristes, escribe que al director «La nota le parecía magnífica, y todo lo que decía de la vejez era de lo mejor que había leído nunca, y no tenía sentido terminarla con una decisión que parecía más bien una muerte civil. Por fortuna, dijo El Abominable Hombre de las Nueve la leyó cuando ya estaba armada la página editorial, y le pareció inadmisible. Sin consultarlo con nadie la tachó de arriba abajo con su lápiz de Torquemada. Cuando lo supe esta mañana ordené mandar una nota de protesta a la Gobernación. Era mi deber, pero entre nos, puedo decirle que estoy muy agradecido por la arbitrariedad del censor».

Vuelo a la parte de página no publicada. Una noche, al salir de la redacción coincidí con el censor Ramírez que, como era costumbre, había revisado las galeradas de última hora. Le dije que creía exagerada la censura que me había hecho. Y me respondió: «¿Qué querías, que pagásemos las consecuencias ambos, tú y yo? Estos días había una cena oficial organizada por el Gobernador».

Els sonets de Shapeskeare

Obra inCultural Balear a Joan Alcover

Cabe pensar que lo han hecho por cortedad o que es obra de incultura balear. Yo pienso otra cosa.

Me refiero a destrozar la placa conmemorativa que en 1956 el Ayuntamiento de Palma puso en la casa donde vivió y murió Joan Alcover, cuya obra más conocida (aunque muchos no sepan que es de él) es La Balanguera.

Suyo también es el poema

LA LENGUA PATRIA

Joan Alcover

A la musa castellana
mis años mejores he dado,
de otra musa hermana
estando enamorado.

¿Qué podré darle ahora,
por el otoño aletargado?
Algo bulle todavía
En el fondo de mi alma.

Lengua de perfumes llena
puede que por rara virtud
como una lluvia temprana
me torne la juventud.

Sólo ella llegar podría
de mi corazón a la raíz.
Si otra esposa fue mi Lía
Ella será mi Raquel.
(Traducción propia)

En 1951, la Editorial Selecta, de Barcelona, publicó las Obres Completes de Joan Alcover. Un libro de 858 páginas, en el que la obra catalana ocupa 336 y la obra castellana, 429.

Si la Obra Cultural Balear ha roto la placa por estar escrita en castellano, ahora, por lógica coherencia fascista, tendría que hacer quemar todos los ejemplares de unas obras completas que dan tan mala imagen del autor de Cap al tard.

Y bajo el rótulo de la OCB que pondrán en la fachada, podrían grabar unos versos, estos sí escritos en catalán por Alcover:

Creus que voles per l’altura
i que el núvol t’embolcalla
perquè tens l’estil boirós. No, criatura,
és fum de palla.
(Crees que vuelas alto
y que una nube te envuelve
porque tienes estilo brumoso. No, criatura,
es humo de paja.)

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La versión original de LA LLENGUA PÀTRIA está en Anotacions més o manco impertinents.

‘.cat’, demasiado internacional

Me parece que para querer ser un atributo localista, ha quedado demasiado internacional.

Normalmente, sobre pintura de Vichun dominio genérico (de por si internacional) se aplica a funciones, estamentos, entidades comerciales; pero, salvo que la mía sea una ignorancia supina, no hay ninguno para circunscribir un área lingüística.

Posiblemente, en la red mundial el.cat será mal interpretado. No necesitarán buscarle los cinco pies para tomarlo en inglés. He puesto .cat en un traductor informático y me ha dado .gato

Si lo que se pretende es usar un dominio diferenciador, creo que .gat habría sido mejor. Este se podría usar en Mallorca sin ocasionar discusiones: los localistas lo podrían entender como .moix (gato) y se podría pensar que para los ‘sucursalistas’ puede singnificar .ebri (borracho).

Así, ¡todos contentos!

Como coristas de vodevil

Baudelaire, y mucho menos Wordsworth, no hubieran podido imaginar cuando escribían sobre la difusión de noticias la aportación que representaría la fotografía (sobre todo cuando el artilugio pudo prescindir del trípode) y nada digamos de la televisión. Susan Sontag, sí: ésta ha escrito páginas muy esclarecedoras sobre la cuestión.

Evidentemente, tanto la fotografía como la televisión no son de fiar. Su apariencia de reproducción fiel de la realidad a menudo no es más que esto: apariencia. La manipulación de la realidad o la alteración del significado según de dónde o cómo se tomen las imágenes es posible, y no hablemos de la selección y la yuxtaposición en que se presenten para condicionar una interpretación predeterminada.

Aún así también se consigue, especialmente con las imágenes no estáticas, y por tanto, secuencias reales filmadas sin otra intención que transmitirlas tal cual son, poner en evidencia hechos estrambóticos que, sin el movimiento, resultarían casi intranscendentes.

Por pura casualidad he visto la llegada a puerto peninsular de un pelotón de legionarios, cabra incluida, desfilando a paso grácil de conjunto de vodevil para ir a cumplir con la escenificación compungida de cargar y alzar la imagen de un santocristo de tamaño natural. En resumen, un espectáculo zafio.

Y es curioso que los legionarios sean el emblema más macho del estamento militar y juntamente con los toreros del pueblo español. Unos sacando pecho y con los músculos ostensibles y alguno también con barba negra y rostro agresivo, avanzando en hileras dando saltos de corista; los otros, vestidos de muy finamente con bordados y pasamanerías, interpretando la parte femenina de la lucha con el minotauro.

He de mirar si Susan Sontag ha escrito algo sobre todo esto.

El ex-alcalde de Sineu y el aria de la verdad

El ex-alcalde de Sineu, conocido en el pueblo por “Pavarotti”, en Ultima Hora, ha cantado, pienso que inadvertidamente, el aria de la verdad.

Quizá lo ha dicho inocentemente y para reforzar la afirmación de que no necesariamente la proximidad es motivo de involucración en conductas deshonestas, o que tienen toda la apariencia de serlo, y que tendrán que ser los jueces quienes tengan que aclararlo.

Ha manifestado que en el pueblo todos son familiares o amigos. ¡Vaya! Ha dado de lleno en el clavo.

Es evidente que los ayuntamientos de ciudades menores y pueblos no permiten, por el presupuesto que mueven, enriquecimientos como los que puedan propiciar los de capitales importantes, consejos, autonomías y ministerios. Pero, estamos viendo que algunos casos son silenciados prontamente y que de otros ni siquiera se habla, porque, cualquiera que sea el partido políticos en que se amparen, todos son familiares y amigos. También, por esto, es mucha más fácil la relación y la compensación de “favores”, y hasta tener que callar para no perjudicar intereses próximos o para no crearse dificultades. Sólo la animadversión personal revela, ocasionalmente, alguna actuación anómala.

Todo esto no lo digo porque crea que los fiscales tengan que actuar: saldrían demasiados asuntos y no darían abasto. Nada más lo digo porque el ex-alcalde de Sineu, seguramente, para decir una cosa ha cantado otra.

¿Qué es la república?

Hace veintiocho años, en Madrid, día 14 de abril por la tarde estábamos en la sala de la Editora Nacional, con su director, Inauguración exposición 1978el subdirector general de Cultura y el presidente y el vicepresidente de la Agrupación Española de Acuarelistas, inaugurando una exposición mía de acuarelas.

A la inauguración no pudo llegar Marisa, la administrativa de la agrupación; cuando bajaba por un lateral de la Gran Vía fue arrastrada por los manifestantes de la conmemoración de la República que corrían escapando de la policía, heredera próxima aún del Sr. Fraga de “la calle es mía”.

Marisa, en lugar de a la exposición, llegó a urgencias, por suerte, con heridas poco importantes.

Ahora, en cambio, se exalta el 75 aniversario de la instauración de la Segunda República con una ignorancia total de su posible importancia y de los motivos de su fracaso, en buena parte atribuible al exclusivismo y a la intolerancia de los dirigentes políticos.

Más o menos como, por desgracia, podría pasar hoy, que se hace flamear la bandera tricolor y se canta el himno de Riego, del cual muchos sólo conocen “si los frailes y curas supieran...”.

La divisa de la república –Libertad, igualdad, fraternidad”–, que tampoco Francia hoy puede ostentar con plena dignidad, de verdad ya interesa a poca gente, especialmente si tiene el poder, participa en él o lo pretende.

Wordsworth, Baudelaire y Sontag

«El argumento según el cual la vida moderna consiste en una dieta de horrores que nos corrompe y a la que nos habituamos gradualmente es una idea fundadora de la crítica de la modernidad; si bien la crítica es tan antigua como la modernidad misma. En 1800, Wordsworth, en el prólogo a las Baladas Líricas, denunció la corrupción de la sensibilidad producida por los “grandes acontecimientos nacionales que tienen lugar a diario y la creciente acumulación de los hombres en las ciudades, donde la uniformidad de sus quehaceres produce un ansia de incidentes extraordinarios, gratificada cada hora por la rápida comunicación de la información”. Este proceso de sobreexcitación incide en “el embotamiento de las capacidades mentales de discernimiento” y “las reduce casi a un estado de torpor salvaje”. »El poeta inglés había destacado el embotamiento mental que producen los acontecimientos “diarios” y las noticias “cada hora” de “incidentes extraordinarios”. (¡En 1800!)

»Unos sesenta años después, otro gran poeta, célebre por su diagnóstico de la cultura [...], expuso una versión más vehemente de idéntico cargo. Se trata de Baudelaire, que escribe en sus diarios a principios del decenio de 1860: “Es imposible echar una hojeada a cualquier periódico, no importa de qué día, mes o año, y no encontrar en cada línea las huellas más terribles de la perversidad humana... Todos los periódicos, de la primera a la última línea, no son más que una sarta de horrores. Guerras, crímenes, hurtos, lascivias, torturas, los hechos malévolos de los príncipes, de las naciones, de los individuos: una orgía de la atrocidad universal. Y con este aperitivo repugnante el hombre civilizado riega su comida matutina”.»

Lo anterior es del libro de 2003 de Susan Sontag, publicado en 2004 con el título Ante el dolor de los demás en Punto de lectura.

Como es fácil comprobar ¡seguimos mejorando!

La recaudadora de tributos y García Márquez

Domingo, cuatro diarios de Palma y con titulares semejantes, destacaban la misma noticia en primera plana.

Los titulares son: «Detinguda la recaptadora de tributs de Sineu per malversació de fons», «La Guardia Civil detiene a la recaudadora de Sineu por malversación», «La Guardia Civil detiene a la recaudadora de Sineu» y «La Guardia Civil detiene a la acusada de robar 507.000 € públicos en Sineu».

No recuerdo haber visto nunca tanta unanimidad en publicar una noticia en los periódicos locales. La vez que más se acercaron fue, hace mucho tiempo –¿Un año? ¿Dos? ¿Más?–, que tres de ellos insertaron en portada una fotografía casi igual de un partido del Mallorca.

Pero cuando se refieren a posibles malversaciones, ‘desviaciones’, alteraciones provechosas del precio de las cosas, prevaricación, enriquecimientos irregulares, etc. etc. no suele haber esta coincidencia.

El caso me recuerda a García Márquez, mejor dicho el de una de sus novelas: la recaudadora de tributos de Sineu, tampoco, como el general no tiene quien le escriba.

Debe de ser un caso semejante al de Marbella. Ninguno de los partidos políticos importantes no impide que se airee, quizá porque creen que no les puede perjudicar. Y encima pueden levantar la bandera de la rectitud política de no meterse con la actuación judicial y policial.

Un alcalde y Excel

Que un alcalde no sepa cómo funciona un ordenador, no tiene demasiada importancia. Y mucho menos se le puede pedir que tenga una mínima idea de programación ni de cómo rueda un programa.

Pero tendría que saber que un ordenador es una máquina para hacer cálculos rapidísimamente; y que un ordenador es lo suficiente ‘tonto’ como para no equivocarse.

Un ordenador puede dejar de funcionar, puede tener componentes que se averíen; pero cuando hace cálculos y asigna resultados ‘no piensa por cuenta propia’. No hace más que lo que le han dicho que tiene que hacer.

Por tanto, que un alcalde diga que un cambio de asignación de una partida presupuestaria municipal se debe a “un error con el Excel”, no puede tener muchas interpretaciones. O esa tontería no la ha dicho el alcalde sino que es una tergiversación periodística, o que el alcalde nos quiere hacer comulgar con ruedas de molino. También podría ser que no tenga ningún reparo en repetir las majaderías que le cuentan.

Marbella y Mallorca tienen ocho letras

Lucía Méndez en un artículo titulado La ‘gota Malaya’ publicado hoy día 1 de Abril en El Mundo / El Día de Baleares, dice que «las noticias de Marbella tienen escandalizado a todo el país».

Y acaba el artículo con estas frases: «Nos tranquiliza, eso sí, que los grandes líderes políticos –Zapatero y Rajoy– se hayan tomado este escándalo con tanta calma y hasta con indiferencia. Medio Ayuntamiento en la cárcel y ni se inmutan».

¿Pueden hacer otra cosa? Bastante tienen con aguantar que el chubasco amaine. A ninguno de los dos le conviene hablar, ni puede decir que esto pasa en el otro lado: los dos tienen el techo de cristal.

Y supongo que ambos están asustados por la resonancia que tiene el asunto.

¿Qué ha pasado para que, después de tanto tiempo, ahora los jueces y la policía lleguen tan lejos? ¿El control político está perdiendo los papeles? ¿O se quiere utilizar este caso para dar una lección de actuación honesta y justa y hacernos creer que se trata de un caso aislado?

Un caso aislado, y al mismo tiempo se habla de Orihuela y de Tenerife.

Y los motivos de la actuación son los de prevaricación, tráfico de influencias y malversación.

¿No os suenan los motivos? Menos mal que nosotros –quiero decir nuestro estamento público– somos gente más sensata y prudente y sabremos parar acciones judiciales peligrosas para los mallorquines; y no daremos disgustos a nadie ni sobre todo a la muy honrada presidenta del Consell.

José Luis ‘El Demoledor’

De no ser por la advertencia de un amigo, no sé si habría leído el escrito de Stanley G. Payne titulado El entreguismo de Zapatero, publicado el pasado día 27 en El Mundo / El Día de Baleares.

Supongo que los ‘pesoeítas’ consideran nefandas mis opiniones sobre cuestiones políticas. Mas he aquí que mis artículos El Gobierno no dialoga con ETA y Tregua y ‘Marcha triunfal’ se ven reafirmados por el del historiador.

No comentaré los juicios de Payne sobre Zapatero ni en cuanto al programa del Gobierno «para la demolición de la estructura actual de la Constitución y las instituciones de gobierno españolas».

Reproduzco, sin embargo, un párrafo que no necesita comentario: «Durante 70 años, los nacionalistas vascos han traicionado constantemente a todos sus grandes aliados e interlocutores. Es posible que no haya en el mundo ninguna otra fuerza política que tan sistemáticamente haya exhibido tal grado de deslealtad y de espíritu traicionero durante un período tan prolongado de tiempo.»

Vale la pena leer el escrito de Stanley G. Payne, por mucho que sus aserciones y conclusiones no sean nada halagadoras en relación a los hechos que pronto viviremos en la piel de toro.

Tregua y ‘Marcha triunfal’

Nadie es más pernicioso que un tonto malo, me decía ayer un amigo, seguro que recordando a Carlo M. Cipolla y su ensayo Las leyes fundamentales de la estupidez humana, refiriéndose a quien estos días está luciendo la medalla de la incongruentemente denominada “tregua permanente”.

Sobre este asunto de oído dos voces sensatas: la del señor Rajoy y la de la vicepresidenta de la Vega, (la cual puede acabar defenestrada como Rosa Díez).

Para quitar hierro a este perverso, y dicen que trascendental, acontecimiento no estará demás traer aquí unos versos de Rubén Darío. Su Marcha triunfal puede ser leída con provecho por quienes creen en el acierto del presidente de un gobierno (poco más que sedicente) español.

Ésta es, de Rubén Darío, la

----- MARCHA TRIUNFAL -----

¡Ya viene el cortejo!
¡Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines,
la espada se anuncia con vivo reflejo;
ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines.

Ya pasa debajo los arcos ornados de blancas Minervas y Martes,
los arcos triunfales en donde las Famas erigen sus largas trompetas
la gloria solemne de los estandartes,
llevados por manos robustas de heroicos atletas.
Se escucha el ruido que forman las armas de los caballeros,
los frenos que mascan los fuertes caballos de guerra,
los cascos que hieren la tierra
y los timbaleros,
que el paso acompasan con ritmos marciales.
¡Tal pasan los fieros guerreros
debajo los arcos triunfales!

Los claros clarines de pronto levantan sus sones,
su canto sonoro,
su cálido coro,
que envuelve en su trueno de oro
la augusta soberbia de los pabellones.
Él dice la lucha, la herida venganza,
las ásperas crines,
los rudos penachos, la pica, la lanza,
la sangre que riega de heroicos carmines
la tierra;
de negros mastines
que azuza la muerte, que rige la guerra.

Los áureos sonidos
anuncian el advenimiento
triunfal de la Gloria;
dejando el picacho que guarda sus nidos,
tendiendo sus alas enormes al viento,
los cóndores llegan. ¡Llegó la victoria!

Ya pasa el cortejo.
Señala el abuelo los héroes al niño.
Ved cómo la barba del viejo
los bucles de oro circunda de armiño.
Las bellas mujeres aprestan coronas de flores,
y bajo los pórticos vense sus rostros de rosa;
y la más hermosa
sonríe al más fiero de los vencedores.
¡Honor al que trae cautiva la extraña bandera
honor al herido y honor a los fieles
soldados que muerte encontraron por mano extranjera!

¡Clarines! ¡Laureles!

Las nobles espadas de tiempos gloriosos,
desde sus panoplias saludan las nuevas coronas y lauros
—las viejas espadas de los granaderos, más fuertes que osos,
hermanos de aquellos lanceros que fueron centauros—.
Las trompas guerreras resuenan:
de voces los aires se llenan...

—A aquellas antiguas espadas,
a aquellos ilustres aceros,
que encarnan las glorias pasadas...
Y al sol que hoy alumbra las nuevas victorias ganadas,
y al héroe que guía su grupo de jóvenes fieros,
al que ama la insignia del suelo materno,
al que ha desafiado, ceñido el acero y el arma en la mano,
los soles del rojo verano,
las nieves y vientos del gélido invierno,
la noche, la escarcha
y el odio y la muerte, por ser por la patria inmortal,
¡saludan con voces de bronce las trompas de guerra que tocan la marcha triunfal!...

El Gobierno no dialoga con ETA

Casi el 54% de los españoles cree que el Gobierno está dialogando con ETA, según los resultados publicados de una encuesta.

Pues, mira por dónde, yo no creo que el Gobierno dialogue con los terroristas. Pienso, además, que ese 54% de la encuesta no aplica adecuadamente el concepto de diálogo. Y no es extraña la confusión porque al mismo Presidente, no creo que por ineptitud sino más bien intencionadamente, se le está llenando la boca con la palabra paz y su pronta consecución.

Hay que reconocer que si no se tratara de una asunto muy serio, sería para tomarlo a broma, pesada, pero broma.

¿Es que hay dos bandos beligerantes para que se pueda hablar de paz negociada o, si se quiere y en el peor de los casos de rendición? Si fuera así, es decir, que se admitiera que se trata de una guerra, extraña pero guerra, el bando atacante podría estar dispuesto a zanjar el conflicto con la rendición, aunque no precisamente la suya.

En este asunto, hablar de diálogo o negociación, es sólo un eufemismo. El único pacto posible con la banda armada, a mi parecer, al igual que personas o empresas pagan el impuesto revolucionario o la extorsión para sobrevivir, es que el gobierno español acepte las condiciones que el ‘ejército’ euskaldún le imponga y dé carta de naturaleza a las exigencias independentistas.

Ni diálogo ni paz son palabras que cuadren en este desgraciado conflicto.

El señor Boadella y la irracionalidad

El señor Boadella, don Alberto, había quedado muy bien y se le podía usar como distintivo catalán, como bandera de la identidad y de la entidad de un país y como ariete de una reivindicación nacionalista frente a un estado opresor.

Pero ahora resulta que si tuvo graves problemas con el Ministerio del Interior y con las instituciones españolas, no fue por ser catalán, sino que sufrió, como los bienaventurados, persecución por la justicia.

El señor Boadella no tenía demasiada simpatía por el señor Franco y su dictadura (un Franco que tenía la reliquia del brazo de Santa Teresa y una dictadura que nos ha colocado en el senado el reseco exvoto del gallego perdurable) ni comulgaba, el señor Boadella, con ‘obras’ de molino; todo esto lo ha dejado muy claro. Pero resulta que tampoco está de acuerdo con el nacionalismo políticamente correcto del fascismo y totalitarismo catalanistas.

El señor Boadella, don Albert, que en su casa y alrededores ya no debe de tener mucho qué hacer, tiene un serio problema psicológico y de personalidad: es un inadaptado. No es verdad que estuviera contra el dictador, contra la milicia, contra las lamparillas de aceite y los cirios por ir detrás de una bandera tripartita y bajo o al lado de un palio; el señor Boadella, don Albert, el desertor de la tribu, estaba, y está, no cabe duda, contra la irracionalidad.

El señor Boadella, don Albert, es uno de los catalanes, que son más que los que todo el día cacarean, que tienen dignidad.

¡Que los hados le sean propicios!

De Palma a Pollença dando un rodeo

Quien quiera pasar un rato divertido que tome la carretera de Alcudia.

Supongo que a una hora de tránsito denso ha de ser, además, divertidísimo.

Para mayor entretenimiento, los frecuentes cambios de calzada tienen indicaciones sucesivas de limitación progresiva de velocidad y también, relieves transversales para reducir la marcha de los vehículos.

Es una mezcla de montañas rusas de la feria del “Ram” y de travesía africana.

Para que sea más sorprendente e intrigante, si no sabes que al subir un terraplén has de girar a la izquierda para volver atrás y, entre montones de tierra y piedras, coger la carretera que pasa por Crestaix (no hay ningún letrero que lo indique), sigues hacia Alcudia, a mayor abundancia vas un buen tramo entre pilones, bordeas la bahía de Pollença disfrutando del mar, y, en el Puerto, que también tiene el cruce levantado por obras, giras a la izquierda para llegar, finalmente, a Pollença.

Parece que trabajan deprisa, pero, aún así, no hay que perder la esperanza de poder seguir con todo este embrollo durante el verano.

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Nota para los atrevidos

Creo que también es emocionante ir a Valldemossa; hace tiempo que no voy, pues quedé escarmentado. Y, con toda seguridad, hay otros lugares de la isla que tienen su atractivo.

Un “jeta” y unos angelitos

–O él es un “jeta” o la gente es idiota.

–Las dos cosas.

El breve diálogo era por los premios prostibularios(*) con la participación institucional en no sé qué federación de inmigrantes.

No es la primera vez (ni será la última) que instituciones que tendrían que ser responsables demuestren su ineptitud, y si no la instituciones, sus gestores, que además de incautos son de una candidez angelical.

Aplican la máxima haz bien sin mirar a quién, por si puede llegar algo a los amigos y para que cuando llegue la hora de echar las redes en el Tiberíades local, salgan rebosantes de votos.

¡Angelitos!

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(*) En los últimos días, la prensa ha aireado una extraña entrega de premios a la inmigración organizada por un paraguayo, actualmente en busca y captura, empresario de un restaurante, que engaña y explota a sus compatriotas.

.cat no quiere decir Cataluña

.cat no es el dominio de primer nivel referido a Cataluña ni es imprescindible la vinculación a esta comunidad autónoma para tener un .cat; y tampoco define su idioma, que no tiene que ser, ineludiblemente, el catalán.

.cat és un dominio genérico, igual que .com, .org, .net, .mil, .int, .edu, .gov (que fueron los siete primeros en 1980), si bien con carácter más restringido, ya que como dominio “esponsorizado” por la Fundació puntCAT, por contrato con ICANN (Internet Corporation For Assigned Names and Numbers) está destinado a la comunidad lingüística y cultural catalana en Internet.

Por tanto, el cacareo que se oye debido al .cat está motivado más por las intenciones y pretensiones en la solicitud de su aprobación que por la realidad.

Otra cosa es que es que se quiera conseguir de ICANN, un dominio .ct (de dos letras, como el que tienen más de 260 países), y que también se pretenda un .gz (Galicia).

Se han manifestado opiniones contrapuestas sobre .cat; es normal que cada cual tenga sus filias y sus fobias. Una amiga extremeña dice que «ca uno es ca uno, y tiene sus caunás

Es una pena, sin duda, que por las caunás siempre, en Mallorca, haya gente dispuesta a marcar diferencias entre los conquistadores y los conquistados o, si queréis, entre los invadidos y los invasores. Y sin embargo, por el camino que llevamos, cualquier día, ni de unos ni de otros quedará un rastro muy definido.

Solbes no se lo cree

Solbes advierte a Zapatero que la nacionalidad de la OPA no cuenta. ¿Él mismo, se cree lo que dice?

Yo no entiendo mucho este enredo –quiero decir que el funcionamiento del suministro energético de los ciudadanos sea menos importante que los intereses de negocio y dominio del poder.

No obstante, en este caso me parece que toda la razón está de parte del Presidente del Gobierno: la nacionalidad tiene importancia. No es igual que algo tenga nacionalidad alemana que nacionalidad catalana.

No mezclemos churras con merinas.

Una de tiros

«Deben de dar una de tiros», dijo una mujer al oír el ruido por el televisor de un bar del mercado de Clara del Rey.

La noticia corrió de prisa. Yo, que trabajaba cerca del estadio Bernabeu, recogí y marché hacia casa.

El teniente coronel Tejero comandaba un asalto al Congreso. Sería el “23 F”.

Al aparecer, al cabo de varias horas, por televisión, el Rey, con uniforme de Tierra, dando la orden de retirada y viendo, por las noticias subsiguientes, que se le hacía caso, empecé a pensar que alguien se había extralimitado.

Con el tiempo, mi idea se ha reforzado: el teniente coronel se había creído protagonista de la escena y sólo era un figurante.

Unas semanas más tarde, en un centro hípico, un jinete militar le comentó a un jinete civil: «¿Viste lo del Congreso? ¡Qué cabrones!» El civil, intentando no definirse, sólo dijo: «Sí. Sí.» Y el militar añadió: «¡Qué vergüenza! ¡Cómo se echaron atrás!»

Cuando pienso en aquel acontecimiento, igual que en otros sucesos, suelo hacerme la clásica pregunta para buscar al culpable o responsable –tanto en singular como en plural– de una fechoría: Quid prodest? (Qué provecho da?)

Aquella entrada con tricornio en el Congreso de los Diputados en Madrid fue en el año 1981. En 1982, un nuevo presidente de un gobierno, presuntamente de izquierdas, rendía pleitesía al Rey.

¿La amnistía, para cuándo?

Ha quedado de maravilla lo del Tribunal Supremo sobre la acumulación de penas y el cumplimiento de las condenas de los acusados de asesinatos terroristas.

Para empezar, por cuestión de horas en la aplicación legal de la resolución, otro etarra ya está en la calle; y lo han recibido con fiesta, seguramente con palmas y ramas de olivo.

Aquellos que según el Tribunal Supremo -no sé si han dicho que unos ciento setenta- habrán de permanecer en prisión hasta 2010 o 2020, ya pueden ir preparando el hato. Muy pronto serán amnistiados. El Gobierno tiene claro que hay que actuar con generosidad. Y si los jueces se empecinan, no quedará otra solución que la buena voluntad política.

Rosa Díez, clara y rotunda

Todavía no me atrevo a creer en el Partido Socialista ni a esperar de él ni regeneración ni siquiera que no siga dañando la vida y la convivencia en el que todavía es nuestro país.

De los que, para entendernos, venimos llamando la derecha, desde los tiempos del Generalísimo sé lo que se puede esperar: han llevado una línea bastante coherente, incluso en la hipocresía. Ya cuando nos explicaban, a quienes entrábamos en la adolescencia, la unidad de destino en lo universal, los grandes valores defendidos por el régimen y los grandes servicios prestados por éste a la Nación limpiándola de rojos, no podía mantener la mirada clara y lejos sin vislumbrar apretadas nieblas y hasta oscuros nubarrones.

Supongo que fui uno de los que, sin contar en participar en ningún reparto de regalías y sinecuras –estaba acostumbrado a trabajar y participar en asociaciones y organizaciones sin ningún estipendio– , creyeron que la llegada al poder del socialismo podía traernos una esperanza abierta a la honradez, a la libertad y a la dignidad. Me había hecho a la idea de que estos valores eran consustanciales con la izquierda.

Y sigo creyendo que la actitud y el pensamiento que podemos llamar de izquierdas, por lo que algunos fueron fusilados y otros marginados o perseguidos, no existe sin los atributos mencionados.

Por ello tengo grandes dudas sobre la validez de los partidos políticos que se llaman de izquierdas y ninguna sobre la invalidez del PSOE.

Otra cosa es que algunas personas –también de la derecha, ¡ojo!– me hayan parecido, y realmente lo sean, íntegras, responsables y consecuentes.

Hoy me he quedado de una pieza al leer la carta, aparecida en la prensa, de Rosa Díez al Presidente del Gobierno. ¡Con qué claridad y rotundidad se expresa Rosa Díez.

«Al tener conocimiento de este hecho (se refiere a la negociación de cuestiones políticas del PSE con una organización terrorista) he comprendido, Presidente, que si nosotros callamos, los que defienden la ignominia y la rendición desde las filas de nuestro propio partido seguirán avanzando.»

¡Y con qué delicadeza se dirige al presidente del Gobierno!

«Presidente, durante 30 años de nuestra vida, ante cada muerto, ante cada viuda, ante cada madre, nos hemos prometido memoria, dignidad y justicia. Presidente, quiero que sepas que vamos a cumplir nuestra palabra. No vamos a estar callados. No vamos a permitir, sin hacer oír nuestra voz, que se construya un escenario en el que nuestros propios compañeros traicionen lo más sagrado.»

No creo que Rosa Díez dude de, cuando menos, el asentimiento del Presidente en la ignominia y la rendición, pero no lo manifiesta.

Rosa Díez es diputada socialista en el Parlamento Europeo. ¿La mandaron ahí para alejarla de la vida nacional? ¿Y ahora, qué? Si no hubieran nombrado al gallego la podrían mandar al Vaticano. Veremos qué se le ocurre al Presidente.

¿Información malintencionada?

Ayer, dos diarios locales se atrevieron a publicar que el socialista Diéguez desvelaba que el Gobierno Balear ha pagado a un ente, representado por el marido de la Infanta Cristina, 1 200 000 euros con la excusa de organizar no sé qué de turismo y deportes. También decían que el PSOE quiere una comisión de investigación para aclararlo.

No sé por qué razón estos dos diarios se hacen eco de la, a primera vista, malintencionada información.

Posiblemente, a los dos diarios, les merezca credibilidad la denuncia del PSOE, que, de estos “negocios”, sabe tanto o más que el PP y UM juntos.

A mí me parece de muy poca delicadeza, suponiendo que la retribución sea cierta, escatimar unos cuantos millones de las antiguas pesetas a una parte de la familia monárquica; una cantidad, además, que sólo puede ser una fracción de la que precisa para llevar una vida digna, comprarse una casita y hacerse un “rinconcito” para afrontar un futuro que ni ellos mismos deben ver muy claro ni asegurado.

No entiendo por qué motivo se tiene que ser tacaño con unos duques que enaltecen el nombre de Palma; y mucho menos, si tenemos en cuenta que, en los ámbitos local y nacional, son ingentes las cantidades del erario público sustraídas y dilapidadas; y bastantes de ellas sin tener en cuenta la alcurnia de los receptores.

...

Hoy, El Mundo/El Día de Baleares añade leña al fuego y da la razón al PSOE; menos mal que el “conseller” de Turismo ha dicho que todo son futilidades demagógicas y que las cuentas están muy claras.

Vergüenza e indignación

Al oír al Sr. Ibarretxe por televisión me he tenido un escalofrío que se ha convertido en estremecimiento cuando he visto los periódicos.

No es fácil encontrar justificación a tanta insania política. Sólo puedo hallar dos interpretaciones: que el leendakari es el caudillo de un ejército que se pretende legal, o que la banda armada tiene firmes al señor Ibarretxe y santos compañeros. Esto, del lado vasco.

Del lado nacional, la incoherencia y la falta de decisión y seriedad son tan patentes, que sólo falta que en cualquier momento el Gobierno condecore a la banda salvadora por sus persistentes valor y honor, y le conceda un pendón por su lucha victoriosa por la libertad.

Esto lo he escrito, hasta aquí, a las dos de la madrugada. Por la mañana, al mirar el diario de hoy, me he quedado de piedra por las declaraciones –he de suponer que con el soporte del gobierno nacional– del PSOE vasco y el PNV. Lo dicen así de claro: «Esta es una organización política que hace uso de las técnicas modernas de lucha de minorías contra mayorías».

He aquí el corolario: Para recobrar la sensatez y la dignidad de la vida nacional, hemos de organizar una minoría armada, con «técnicas terroristas», que libre a España de un gobierno execrable.

Moncloa, como en tiempos de Goya, podría volver a ser imagen de la sangre vertida.

Votos a cualquier precio

El gobierno nacional o el PSOE –“tanto monta”– lo tiene facilísimo. Hace unos días, el oráculo de la Moncloa habló: «Una oposición ruin y mezquina, dispuesta a intentar sacar votos a cualquier precio».

En comparación de la vicepresidenta, el oráculo de Delfos lo tenía muy difícil y había de recurrir a la ambigüedad; decía, por ejemplo: Ibis, redibis, non periebis in bello. Si todo iba bien, ningún problema. Se había cumplido: “Irás, volverás, no perecerás en la guerra”; si las cosas iban mal y había quejas por el pronóstico, decía que había pasado lo que había anunciado: Ibis, redibis non, periebis in bello. O sea, la coma cambiaba de lugar, y el “volverás” se convertía en “no volverás” y el “no morirás en la guerra” en “morirás”.

Al oráculo de la Moncloa, que no necesita romperse la cabeza, le basta con llevar un fichero de todo cuanto ha hecho y dicho el PSOE y, usando sólo una parte del mismo, endilgar a la oposición lo que cree adaptable a cada momento.

Y he dicho usando sólo una parte, porque hay excesos de los cuales, por ahora, la exclusiva la tiene el PSOE.

¡Francia, escucha al fiscal general!

¡A ver si de una vez Francia se entera y deja de dar problemas! Como también ya es hora de que la Unión Europea y la ONU se aclaren y se dejen de confusiones.

Sobre todo, Francia. La UE y la ONU, tal vez tengan una mala información del gobierno anterior que el ministerio actual correspondiente no ha tenido tiempo ni habilidad para corregir. Pero Francia, que está al lado, muy bien podría preocuparse de estar informada. A menos que lo haga adrede para molestar: no en vano las rivalidades son normales entre vecinos.

¿A qué viene, si no es así, que Francia continúe buscando y apresando patriotas y decir que son terroristas o asesinos?

Quisiera poder creer que ahora lo entenderán. El fiscal general Conde Pumpido lo deja muy claro, por sí mismo y seguramente interpretando a conciencia las intenciones y los actos del presidente del Gobierno, echando al señor Fungairiño.

¡Vaya manía persecutoria contra Batasuna y Eta! Un titular periodístico de ayer, decía: «En sus veinticinco años de trabajo en la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño ha conseguido la condena de centenares de terroristas». El fiscal Fungairiño se estaba excediendo.

Con todo, puede estar satisfecho el señor Fungairiño. Le pidieron delicadamente que dimitiera, y la vicepresidenta de la Vega lo ha dicho bien claro: «Es una decisión personal que respeto, lleva 25 años haciendo un trabajo muy importante al frente de un órgano muy difícil en la lucha contra el terrorismo... y si decide presentar su renuncia para pasar a otro puesto creo que es una decisión muy respetable».

El fiscal Fungairiño no puede quejarse. El señor Gómez de Liaño, similarmente por diferencias con el Gobierno, y porque además había un “actor” de peso, lo tuvo peor.

Flores y cultura

Todavía estoy deslumbrado. L’arbre culturalLlevo varios días. Mientras Amalia iba cambiando de canal en el televisor, un momento en que levanté la cabeza vi un espléndido, vistoso e invertido ramo de flores que venía hacia mí caminando por la pantalla.

Quedé fascinado. La visión me conmocionó. ¿Me encontraba ante un nuevo personaje de Alicia en el País de las Maravillas? ¿O es que había dado una cabezada y había pasado A través del espejo?

Todavía estoy impresionado, pero ahora sé que Lewis Carroll no tiene nada que ver con la aparición y que yo no soñaba.

Por los periódicos he sabido lo que había pasado. ¡Que gobierno más inefable que tenemos! El ramo de flores invertido era la ministra de floricultura. ¿No es para quedar embelesados?

Fírmame, fírmame mucho...

Al disponerme a escribir esta inconveniencia, he reparado en que en el bloc hay un artículo de Grosske titulado El referèndum del PP: una xorrada. Pues, mira por dónde, hoy estoy de acuerdo con él, y además yo iba a recomendar lo que él ha hecho, pero más a lo grande. Vale la pena pasarse toda una tarde firmando en pro de una propuesta tan brillante y acertada. Hay que apoyar la solicitud del referéndum.

El señor Rajoy ya ha manifestado que el apoyo por Internet está siendo un éxito. ¡Y lo que puede serlo si lo queremos! Sólo se trata de que seamos patriotas unidos en la firma.

En la página del PP basta hacer “clic”, escribir el nombre y apellidos y el número del DNI, y pulsar enviar. Se os da las gracias, y se informa de que la firma ha sido incorporada a un registro para su posterior validación. Después se puede volver a la página anterior y empezar otra vez.

Sólo hay que tener una precaución en el caso de que no se quiera repetir el nombre y el DNI, y es que el número de DNI que se invente para poner junto a un nombre también inventado, sea correcto, es decir, que la letra sea la correspondiente al conjunto de cifras para validarlas.

La página del PP también ofrece la posibilidad de descargar una plantilla para diez firmas por hoja y da una relación de sitios donde se pueden entregar.

Lo de que se lleve un registro de comprobación, no se lo creen ni los legionarios. Los datos introducidos por Internet podrían ser fácilmente depurados, por lo menos en cuanto a duplicidades de DNI, pero los de listas manuscritas ¿alguien puede creerse que van a ser computerizados?; ni por el trabajo que representaría, ni por el riesgo de, cuando menos, diezmar el resultado.

En relación a que los DNI sean correctos en cifras y letra, ya debe ser de dominio público que no es nada difícil conseguirlo. Y si alguien no sabe cómo hacerlo, con escribir “letra DNI” en un buscador, tendrá pantallas y programitas para ello.

O sea, que el tinglado organizado no es más que una feria de despropósitos.

Otra cosa es que otros despropósitos hayan llevado a éste. Pero, ahora, sólo escribo del paripé firmante.

Excelentísimo y Santísimo Barceló

No me voy a meter con las grietas que son parte sustancial de la obra, como creo que dijo el señor Barceló.

Hasta que no vea la obra de cerca no podré confirmar mi impresión: que no tienen nada de euritmia y que no responden a la más mínima intención estética; son simple y puramente defectos de fabricación rechazables por un control de calidad elemental.

Por lo menos, ésta es la idea que he sacado de las fotografías publicadas.

Pere Llabrés –el condiscípulo que me daba envidia por su capacidad en el estudio del latín y por la agilidad con que manejaba el diccionario, pero que hoy, si no hubiera salido, yo podría ser como poco su obispo– dice que este año en que se cumple el setecientos aniversario de la Seo, se inaugurará la magnificente obra y, si no lo he entendido mal, que el doctor honoris causa y excelentísimo artista, se añadirá un nuevo título.

La capilla de San Pedro pasará a denominarse la capilla del Santísimo. Supongo que del Santísimo y Excelentísimo Miquel Barceló.

Esto pensaba hasta hace poco. Después de la reculada de los señores Matas y Cirer en la promesa del millón por cabeza, que ha llevado a la Fundació Art a la Seu a pedir limosa y aceptar cantidades al por menor, ya no creo pueda alcanzarse un final feliz.

¿Es infinito el número de estúpidos?

Carlo M. Cipolla escribió que decir que el número de estúpidos es infinito, como afirman los autores del Antiguo Testamento, es una exageración poética, por la sencilla razón de que si el número de personas vivas es finito, el de personas estúpidas no puede ser infinito.

Y no todos, añado, tenemos el mismo grado de estupidez. Unos somos menos estúpidos que otros, a pesar de que una parte notable lo es de una manera muy relevante y de que también hay un grupo que lo es en grado superlativo.

De los relevantes y de los superlativos se pueden encontrar fácilmente ejemplares paradigmáticos entre aquellos que se consideran “personas humanas” –solemne tontería para referirse a la especie humana–, ya que tienen tendencia a comparecer en escenarios públicos “políticamente correctos”.

Ahora se ha reeditado un libro de recomendable lectura: Allegro ma non troppo, de Carlo M. Cipolla (1922-2000). Barcelona, Crítica – Biblioteca de Bolsillo, 2005, que comprende dos partes El papel de las especias (y de la pimienta en particular) en el desarrollo económico de la Edad Media y Las Leyes fundamentales de la estupidez humana.

En la tapa posterior del libro se indica que estas leyes «demuestran cuán abundante es el número de estúpidos que nos rodean y cuán grande su poder», y plantea: «lo que hemos leído ¿era sólo una inocente parodia o hay que tomarlo como una advertencia acerca de la deshumanización y vaciedad de mucho de lo que se enseña en nuestras universidades e instituciones académicas?».

Me inclino por la segunda proposición.

El Sr. Peñafiel y la realeza académica.

Me parece lógico que don Jaime Peñafiel diga: «A veces no entiendo a la Real Academia Española de la Lengua [...] que no están todos los que debían». Y entre estos menciona a Umbral.

El Sr. Peñafiel no lo dice, pero también hay uno que está, supongo, por una razón semejante, no académica, a la que llevó a la Complutense a otorgar un doctorado honoris causa.

El Sr. Peñafiel también dice: «Admiro a Paco Umbral por la dignidad con la que lleva la permanente e inexplicable ignorancia de la Real Academia Española sobre sus méritos como escritor.» Y, después de un comentario sobre el Premio Cervantes a Cela, añade: «Paco jamás ha descalificado ni a la Academia ni a los académicos por no reconocerle su gran aportación al lenguaje y su inconmensurable valía intelectual».

¡Vaya, hombre! El Sr. Peñafiel sabrá mucho de realeza monárquica y morganática, pero en realeza académica no parece estar muy informado.

No discuto la valía escritora y el ingenio de Umbral, ni considero que su petulancia le invalide para la Academia, no obstante he de recordarle al Sr. Peñafiel la rabieta que cogió y las manifestaciones desabridas que profirió, allá por el año 1 990, porque dieron a otro, al que descalificó, y no a él, el sillón F.

Triste “Dulce Cataluña”

Dulce Cataluña donde he tenido y tengo muy buenos amigos.

Triste Cataluña que tiene un nieto del Maragall que en 1898 comenzaba la Oda a Espanya con «Escucha, España, la voz de un hijo / que te habla en lengua no castellana», acabando con «¡Adiós, España!», y cambiaba de tono en el Himne Ibèric de 1906, donde escribió: «En cada playa canta la oleada, / y tierra adentro se oye un sólo eco, / que de un extremo al otro al amor invita / y se va tornando un canto de hermandad; / ¡Iberia! ¡Iberia! te llega de los mares la vida, / ¡Iberia! ¡Iberia! dale a los mares el amor».(1)

Desventurada Cataluña, donde el Maragall de ahora y un Pérez reciclado son adalides de la inconsciencia.

Ahora transcribo: «si se trata en serio de presentar con este Estatuto el problema catalán para que sea resuelto de una vez para siempre, de presentarlo al Parlamento y a través de él al país, adscribiendo a ello los destinos de régimen, ¡ah!, entonces yo no puedo seguir adelante, sino que, frente a este punto previo, frente a este modo de planteamiento radical del problema, yo hinco bien los talones en tierra, y digo: ¡alto!, de la manera más enérgica y taxativa. Tengo que negarme rotundamente a seguir, sin hacer antes una protesta de que se presente en esta forma radical el problema catalán a nuestra Cataluña y a nuestra España, porque estoy convencido de que es ello, por unos y por otros, una ejemplar inconsciencia. ¿Qué es eso de proponernos conminativamente que resolvamos de una vez para siempre y de raíz un problema, sin parar en las mientes de si ese problema, él por sí mismo, es soluble, soluble en esta forma radical y fulminante? ¿Qué diríamos de quien nos obligase sin remisión a resolver de golpe el problema de la cuadratura del círculo? Sencillamente diríamos que, con otras palabras, nos había invitado al suicidio.»

Aquí lo dejo. Quien quiera saber adónde llega la disección hecha por el bisturí, lo puede leer en el libro José Ortega y Gasset y Manuel Azaña. Dos visiones de España. Barcelona, 2005. Círculo de Lectores, Galaxia Gutemberg. El fragmento La Opiniónque he transcrito es del discurso de Ortega y Gasset, en 1932, en las Cortes Constituyentes sobre el Estatuto de Cataluña.

Se pueden encontrar varios párrafos más en La Opinión. A Coruña digital, de hoy, dia 21 de Enero de 2006.

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(1) Traducción a vuela pluma

Medallas a bulto

Ni hecho adrede. Y, sin querer, me da la razón sobre el poco sentido que tiene repartir medallas como si fueran caramelos.

El Consejo de Gobierno acordó conceder con carácter extraordinario la Medalla de Oro de la Comunidad a los cinco ex presidentes anteriores a Matas, entre los cuales los hay olvidados y de infausta memoria.

Quizá al único que se recuerde favorablemente sea el señor Albertí, el señor Cañellas puede pasar a la historia por la marrullería del Túnel de Sóller y cargar todo el muerto a Antonio Cuart (pariente mío, con el cual nunca hablé de este asunto), y el señor Antich, ¡pobre!, por inefable.

Volviendo al acuerdo del Consejo de Gobierno, éste podía no haber hilado delgado y haber incluido al señor Matas en la lista, pues quizá más adelante no serán tan generosos o no llegarán a tiempo.

J.L. Sanpedro, Medalla del Trabajo

J.L. Sampedro en Mallorca (1989)

José Luis, ¡qué quieres que te diga!, no me ha hecho ninguna gracia ver la fotografía en la que estás al lado del ministro en la noticia de haberte entregado la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

No la necesitabas. Por poco que se te conozca o se hayan leído determinadas páginas tuyas, como, por ejemplo, las últimas con la colaboración de Olga Lucas, Escribir es vivir, se puede conjeturar que la medalla está por debajo de tus méritos.

En tu caso no es el receptor el honrado, es el prestigio de la distinción el que sale beneficiado.

Aún así, si sirve para que se difundan más tu hombría de bien y tu pensamiento libre, claro e iluminador, qué quieres que te diga, ¡paciencia por la medalla!

De mal en peor

No me siento ni defraudado ni engañado, otra cosa es que piense que vamos de mal en peor.

En cambio, me producen vergüenza y aversión el descaro y el embrutecimiento con que los gerifaltes actúan en la política nacional (de España) y en la isleña (la de un trozo mediterráneo –por ahora– de la nación).

Si es verdad, y he de pensar que sí lo es, que «Munar ordena a UM una campaña de desprestigio contra Rotger y la alcaldesa Cirer», esto no es sino una demostración más de las malos y bajos manejos con los que, unos y otros, pretender usurpar el poder para el lucro propio y de amigos y deudos.

La ciudadanía, también llamada soberanía popular, ¿piensa como ellos y ambiciona poder acceder también al reparto?

Si no es así, ya es hora de que la voluntad popular se manifieste y ataje tantos desmanes. ¿Cómo? Pues, por ejemplo, no acudiendo a las urnas, y así no contribuirán a la vergüenza y al engaño.

Tendríamos que dejar que sólo votasen quienes tienen un interés legítimo para hacerlo: es decir, los que viven del erario público por vía política o administrativa superflua, y que, además, ayudan a mejorar una de las cifras de la economía nacional (a más de las suyas particulares, claro), ya que la tasa oficial de desempleo es menor gracias a ellos. Otra cosa es si contribuyen a la mejora del P.I.B.; pero eso, ahora, vamos a dejarlo: es harina de otro costal.

Un cartel fuerte por San Sebastián

Cuando vi el cartel premiado en el concurso de las fiestas de San Sebastián de hogaño me quedé aturdido. Año Cristiano, 1853 ¡Eso era un cartel de impacto! ¡Todo un acierto! Se había conseguida la imagen simple y precisa.

Quería haberlo comentado en aquel momento, mas el tiempo no se estira y me queda corto. Ahora que ya lo han colgado no quiero desperdiciar la ocasión de hablar de él.

No creo que sea nada fácil, con tan pocos elementos, dar una impresión tan erótica, masoquista, sádica y gay.

Quizá es un cartel que resultaría demasiado fuerte como anuncio de la película japonesa El imperio de los sentidos . Y tampoco encaja nada con San Sebastián, que fue capitán de la primera compañía de guardias de Diocleciano, y del cual San Ambrosio –según se puede leer en el Año Cristiano– alaba «su dulzura, su prudencia, su apacible genio, su generosidad y otras bellas prendas que le adornaban».

Quitando esto, es un cartel que no pasa desapercibido. El Ayuntamiento de Palma –regido por una especie de Academia de las Buenas Costumbres presidida por una señora Cirer desorientada– lo ha puesto por las calles de la ciudad y también sitios de Internet lo muestran.

Yo, aquí, no lo reproduzco, porque, sinceramente, me da asco.

¿Quién decide la actuación del Ejército?

Dejando ahora de lado si el estamento militar, que la Constitución define como las Fuerzas Armadas y reconoce su existencia, forma o no parte de los ciudadanos, a los cuales se refiere el punto 2, del artículo 9, que dice: «Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social», quiero plantear una pregunta posiblemente de respuesta peliaguda.

En el caso de que se ponga en peligro o se intente destruir la unidad nacional sin que la “soberanía popular” haya modificado previamente la Constitución, ¿quién ha de decidir si el Ejército se tienen que quedar impasible o ha de cumplir el encargo constitucional del artículo 8?: «Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional

No parece lógico que sea facultad del gobierno y menos del que, por mucho que cacaree, sus actos y sus manifestaciones son, no solamente ambiguos, sino irresponsables, incongruentes y peligrosos.

Si es verdad que Cataluña, Vascongadas, Galicia, etc. tienen derecho y realmente quieren constituirse como naciones independientes, para no enredar más el ovillo y no hacer de mangas capirotes, empecemos por rehacer la Constitución, a menudo mal llamada Carta Magna.

N.B.
En el caso del Reino de Mallorques, que tiene antecedentes de menos de doscientos años de monarquía propia 700 años atrás, se podría estudiar la cuestión y entronizar a la “Munarca Honrada”. (Lo de Munarca lo he aprendido en los diarios; la advocaciónde honrada, se la ha puesto ella misma.)

Doña Constitución, ¡al paredón!

Ni en el momento oportuno ni en el lugar conveniente: este es el reproche, quizá único, que se puede hacer desde la legalidad al teniente general arrestado.

Vamos, Cañón en San Carlosque, seguramente sin mala intención, ha venido en hacer la pascua a un gobierno de patriotismo de hojalata en la Pascua Militar. Y el tiro le ha salido por la culata, y Bono y Rodríguez ya se deben de estar repartiendo las medallas del militar.

La Constitución, al principio, y con intención clarificadora (los subrayados son míos), dice:

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CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

Don Juan Carlos I, Rey de España, a todos los que la presente vieren y entendieren, sabed: Que las Cortes han aprobado y el pueblo español ratificado la siguiente Constitución:

PREÁMBULO

«La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:
Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.
Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.
Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.
Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.
Establecer una sociedad democrática avanzada, y
Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.
En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la siguiente

CONSTITUCIÓN

TÍTULO PRELIMINAR

Artículo 1
1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

Artículo 2
La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

Artículo 3
1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.
2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.
3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección.

Artículo 4
1. La bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas.
2. Los Estatutos podrán reconocer banderas y enseñas propias de las Comunidades Autónomas. Estas se utilizarán junto a la bandera de España en sus edificios públicos y en sus actos oficiales.

Artículo 5
La capital del Estado es la villa de Madrid.

Artículo 6
Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.

Artículo 7
Los sindicatos de trabajadores y las asociaciones empresariales contribuyen a la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales que les son propios. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.

Artículo 8
1. Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.
2. Una ley orgánica regulará las bases de la organización militar conforme a los principios de la presente Constitución.

Artículo 9
1. Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico.
2. Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.
3. La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos.»

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Y el teniente general no ha hecho más que expresar –inoportunamente y en el lugar equivocado, repito– lo que el fajín y las medallas le exigen.

Lo que no entiendo es que no sopesara que se enfrentaba –o tal vez lo ha hecho asumiendo el “Todo por la Patria” que le han enseñado– a un gobierno que va a conseguir superar lo que pretendía don Alfonso Guerra: no van a dejar a España irreconocible, sino para que de Covadonga vuelva a salir Don Pelayo.

Aquí ya no tiene nada que hacer ni la Dorothy del Mago de Hoz ni la Alicia del País de la Maravillas.

Randas y entredoses

¿Tiene algo que ver la manía legislativa contra el tabaco con la proliferación de la telefonía sin hilos?

Podría decir: no lo creo; pero, pienso que sí, que responde a una simbiosis económica de compensación del beneficio.

No es nuevo decir que un negocio, cuyos productos van perdiendo mercado, o se transforma o acaba cerrando.

Si se dejan de vender las randas, los entredoses y el canalé, habrá que transformar la maquinaria para hacer otra cosa, y, si es necesario, inventar un producto distinto, como, por ejemplo, los chirimbombines.

Sospecho que la mal llamada telefonía móvil –que, por lo que he visto, lo de la movilidad sólo es aplicable a los aparatitos que, al recibir una señal, en vez de música generan una vibración y si están sobre una mesa, dan saltitos–, sospecho, decía, que la telefonía móvil proporciona a las empresas de esta cosa una recaudación superior a la de las tabaqueras; y por añadidura, con un coste de venta inversamente proporcional a la facturación: la maquinaria es más o menos la misma para 1 000 que para 100 000 segundos de ondas hertzianas, el aprovisionamiento y almacenaje innecesarios y los excedente y residuos, inexistentes.

Por ahora, la presunción de que las radiaciones de esta telefonía y sus antenas son perjudiciales y hasta cancerígenas y perturbadoras del sistema cerebral no preocupa demasiado, y las quejas que ha habido se dice que son inconsistentes (yo mejor diría no demostradas o interesadamente ocultadas).

Con todo, por mucho que digamos, no hemos de preocuparnos; el negocio contimuará floreciente.

En otro escrito sobre el tabaco, decía que la juventud, que es el futuro, es inducida al consumo; y ésta, ahora juntamente con la adolescencia, también es el mayor consumidor de telefonía. El negocio está asegurado; las consecuencias son imprevisibles.

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Si queréis, podéis leer Red invisible, una corta invención narrativa que tengo en mirollull-literatura, en una de mis páginas Web.

Dioses hipócritas

Dios es un ser perfecto: en esto radica quizá su esencia primera. Por tanto, Dios no puede tener ninguna carencia.

Y así nos lo han enseñado los exegetas del Libro por antonomasia, que explica como el Señor hizo el cielo y la tierra por etapas e iba viendo que lo que hacía era bueno.

Como culminación del proceso, creó al hombre, que también vio que era bueno, y de un trozo del hombre (¿fue la primera anestesia de la historia?) hizo a la mujer.

Pero, he aquí, que si a todos los elementos del universo les dejó que llevasen por siempre una vida natural libre, al hombre lo quiso a su imagen y semejanza. Y vio que en estado natural podría vivir eternamente sin sufrimiento ni desventura. El hombre, sin embargo, era imperfecto: le faltaban los atributos del bien y del mal.

Y el Señor ejerció una suya importantísima facultad: la de prohibir. El hombre no podría probar el fruto un árbol frondoso que puso bien visible en medio del Edén, el árbol del conocimiento del bien y del mal, ya que si lo hacía sería como Dios.

El hombre (y la mujer), transgrediendo la prohibición, se tornaron dioses. Y fueron expulsados del Paraíso. Sólo la creación hecha los cinco primeros días quedó libre de la conciencia del pecado.

Más tarde, Moisés, para perfeccionar la obra prohibitoria del Señor, subió al Sinaí y esculpió el estatuto de convivencia para su pueblo, el pueblo elegido; y, de los diez mandamientos, sólo dejó uno sin algún “no”.

Desde entonces, los gobernantes han basado su poder, o sea, su manifestación de divinidad, en la prohibición. La última, en nuestras nación y comunidad autónoma, una prohibición ejercida por distintos hipócritas dioses con sus angelicales cortes.

¿No hubiera sido mejor, tal vez, que primero controlasen las manipulaciones y añadidos que se ponen en el tabaco para aumentar su cualidad enganchadora? Posiblemente si el tabaco fuese natural, no sería tan pernicioso.

Pero, claro, queda muy bien eso de querer demostrar que se tiene cuidado de la salud del pueblo y armar una gran bullicio protector y, mientras tanto, ver si se decide incrementar los impuestos sobre el tabaco de bajo precio.

De otros factores contaminantes y destructores de la salud, más vale no hablar: no queda muy bonito.

Humor inocente

"Sin palabras" y "con las suyas".

Sense paraules - 250 Sense paraules – 252 i 253 Sense paraules – 256 i 258 Amb les seves - 250

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El Asno de Anselm Turmeda

No me sorprende que se esté descubriendo que la diferencia del genoma humano sea mínima, por no decir minúscula, con la de las monas y la de las ratas. Cada día se obtienen más muestras.

Por tanto, me parece acertadísimo que en los colegios se haya de usar “ser humano” en vez de “hombre”.

¡Qué fina demostración del nivel de inteligencia de los políticos!

Han sabido decantar-se por una expresión –no, vocablo, como dice un diario– que engloba a toda la raza humana sin discriminaciones.

Si se hubieran decidido por “animal racional”, que suele usarse en biología, sí, habrían caído en la discriminación, que es lo que querían evitar.

Es evidente que no todos los “seres humanos” son “animales racionales” –por ejemplo, una buena parte de la impresentable tropa política, que, dicho entre nosotros, no sale de la ciudadanía más preparada–, y los legisladores han sabido entenderlo perfectamente.

El único pero que se podría poner a la utilización de “animal racional”, es que sin ser discriminatorio, eso está claro, incluiría cualquier otro animal: sin ir más lejos, el Asno de Anselm Turmeda.

Cesta nacionalista

Los Jóvenes de Izquierda Nacionalista-PSM preparan una cesta navideña para devolver al presidente del Gobierno de la Nación los productos “fruto de la invasión española”. Y dicen que esto forma parte del programa para celebrar el próximo día 31 de diciembre, que PSM y ERC califican de Diada Nacionalista.

¡Pobres, me dan pena! No creía que fueran tan cortos.

Y me siento culpable.

Hace más de medio siglo que creo en la lengua catalana en los países de todo el mundo. Y cuando en las familias de muchos de ellos a los hijos les hablaban en castellano porque “hacía señor”, yo ya publicaba escritos en mallorquín –¡poéticos, no faltaría más!: que eran los únicos que toleraba la censura– y mis hijos, de madre “forastera”, aprendieron las dos lenguas.

Los pobres, quieren una barca de rejilla para el “forasterío”; pero quienes necesitan una jaula son ellos, para ponerla en la plaza de Cort. Los otros, podríamos ir en romería y llevarles flores cantando “Venid y vamos todos...”

Democracia de mentirijillas

Dejando de lado la intolerable “broma” del mal humorista de la COPE haciéndose pasar por el Presidente del Gobierno Español, es una vergüenza todavía peor lo que está pasando con la COPE y EL MUNDO.

En tiempos de la democracia orgánica, el asunto se habría resuelto rápidamente, sobre todo estando el señor Fraga Iribarne en el ministerio correspondiente.

Ahora, en la vigente democracia de mentirijillas, es escandaloso que los mandamases del Gobierno, el PSOE y CIU, pretendan una ejecución sumaria de la libertad de expresión, y otros partidos y la ciudadanía decente, que sin duda tiene que existir, nos quedemos tan tranquilos.

En algún lugar tiene que quedar algo de dignidad.

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N.B.
Qué suerte para el PSOE y CIU la inoportuna actuación del bromista; me recuerda el once de marzo.

El Mago de Oz

Son como niños: ¡Y tu “bobo solemne”! Luego, Rajoy dice que no lo ha dicho por Zapatero; buenoEl Leñador de Hojalata, no ha dicho exactamente eso, sino que no ha dicho que lo dijera por él.

Yo afirmaría que Zapatero, el Sr. Rodríguez, tampoco dijo lo de “patriota de hojalata” por Rajoy. Consciente, subconsciente o inconscientemente debía pensar en su compañero de viaje a Afganistán para “hacer la ola”.

La imagen adjunta a este artículo la he encontrado en la portada de El Mago de Oz , de Maeva Ediciones; y, a mí, sinceramente, me recuerda mucho más a Bono que a Rajoy.

Según mi opinión, al Gobierno le sobran personajes para escenificar la historia de L. Frank Baum, con su Bruja Mala, los Monos Alados, el Leñador de Hojalata, El Espantapájaros, el León Cobarde y la pequeña Dorothy y su perrito Totó.

Si lo recordáis, basado en un cuento popular infantil, el libro, también llevado al cine, narra las peripecias de una niña que un ciclón traslada a un extraño país, en el cual ella busca un mago que la devuelva a la realidad.

Santandreu y Bellas Artes

Tengo unos condiscípulos que no creo que se lleven muy bien con el Ayuntamiento de Palma.

Mosén Llabrés tengo la impresión que se va a quedar sin los dos vitrales y medio que dijo que pagaría, es un decir, la señora Cirer. Posiblemente, el canónigo se tendrá que conformar consiguiendo algún donativo para cambiar el cortinón negro por otro morado, y tenerlo colgada durante todo el año y no solamente, como era tradicional, en tiempo de Pasión.

El otro, que también podemos llamar mosén, aunque un mosén algo salido de madre, que es, sin embargo una “persona” como no hay muchas, verdaderamente excepcional –nunca he entendido qué hace dentro de una institución regida por hechiceros que han organizado un montaje impresionante con la excusa de un ajusticiado por que hacía tambalearse el poder de los mandamases políticos y religiosos de su tiempo–, Jaime Santandreu, día 14, en El Mundo / El Día de Baleares –para muchos, un diario detestable– ha publicat un article sensato y esclarecedor, titulado ”Interesos espurios en el Balaguer” sobre la disputa, comandada por el concejal Araújo, en torno al Círculo de Bellas Artes de Palma de Mallorca, del cual extrae el entrefilete siguienteCBA, nº 1258: «La batalla en el PP para quemar a Cirer no conoce fronteras: ahora llega al Casal».

Un inciso: de repente, no sé por qué, me he acordado del título de Ansel Turmeda La Disputa de l’Ase (La Disputa del Asno . ¿Una acción del subconsciente?

Bien, continúo. Ahora, el Presidente del Cículo, según la prensa, ha dado el ultimátum al concejal señor Araujo para hacer salir al Ayuntamiento, con todas sus cosas, del Casal Balaguer; y el concejal ha contestado: «Mientras que yo sea concejal el Casal Balaguer será un local municipal y que como tal debe ser gestionado como el resto de centros culturales o expositivos con el control efectivo por parte del Ayuntamiento de Palma».

Para saber quien manda de veras en este embrollo, podemos releer unas declaraciones del mismo concejal en el diario mencionado del día 15: «Lo más importante es demostrar, poniendo el dinero encima de la mesa, quién es el titular de este espacio». (Si con esto quiere decir que manda él, es tan incongruente como con otras afirmaciones que hace.)

Aún así, dando por buena la afirmación sobre el que paga, quienes de veras pagamos somos los ciudadanos, y en una pequeña parte los que llevamos incluso cerca de medio siglo de socios del CBA.

Como socio nº 1258, como ex secretario, y como ciudadano, me siento legitimado para decir que el señor Araujo es una especie de adalid o un esbirro de un dirigismo político-económico muy próximo de los postulados totalitarios.

Rodríguez Zapatero y la lingüística

No hay como ser consecuentes y reconocer los resultados de la aplicación de normas y directrices.

Una demostración adecuada la tenemos en la progresiva mejora de la evolución de los sistemas educativos. Los sucesivos ministerios se han esforzado y se esfuerzan por simplificar y hacer accesible a todos los ciudadanos una cultura clara y sencilla, y conseguir que los estudiantes no se tengan que romper la cabeza con asignaturas innecesarias.

Cualquier información y la exposición de los asuntos han de estar al alcance de todo el mundo: es una simpleza utilizar palabras enrevesadas, cosa que sólo demuestra el ansia pretenciosa de obtener el reconocimiento de leído de quien las dice.

Además, el lenguaje ha de ser cortés y pulcro –el gobierno español dedica una clara atención a la lingüística– y nadie se tiene que sentir ofendido por una palabra, sea ‘nación’ o ‘disminuido’; si es preciso se cambia una palabra por otra o se le pule el significado.

El señor Zapatero y toda la tropa política de su edad hacia abajo, lo tienen muy claro, porque ellos ya han pasado por esta enseñanza especializada y selectiva.

Ahora mismo, con buen criterio, también quieren que cualquiera pueda entender las indicaciones de los medicamentos y creo que hasta dicen que la gente no sabe qué quiere decir prospecto, y mucho menos palabras como nebulizador, dosificación, posología y otras, que se han de sustituir por unas más inteligibles.

Si hemos suprimido asignaturas inútiles como el latín, es muy natural que no se entienda el sentido de palabras complicadas. Un ejemplo podría ser el nombre hipopótamo, que viene del latín ‘hippopotamus’, y que se podría cambiar por su significado original de ‘caballo de río’, formado por ‘hippós’ = caballo y ‘potamós’ = río, dos palabras que muchos no sabrán si vienen del latín, del chino o de dónde.

“Sexconsulta”, marcha atrás

Soy un mal pensado, no lo puedo remediar. Y a veces no acierto. Como hoy, que al coger el diario –El Mundo / El Día de Baleares, que a mi no me ensucia las manos ni el cerebro– me he dicho: ¡ya estamos, otra vez!, cuando de en primera plana he leído: « El PP exigirá que ningún español pueda ser perseguido por utilizar su lengua».

Pero no, me había anticipado: no era otra frase “sacada de contexto” como las que ha venido publicando sobre la guía culinario-sexual educativa cireriana.

Ahora el diario ha dejado de hablar de la guía, quiero pensar que porque el ayuntamiento la ha retirado, igual que entre ayer y hoy, ha quitado los carteles grandes de las paradas de la EMT y los pequeños de las cristaleras de las tiendas.

¿Cómo es posible que una cosa tan útil, bien pensada, y de finalidad educativa oportuna y necesaria, y que además se ha lanzado con una costosa campaña publicitaria, por cuatro críticas absurdas y retrógradas que recibe, el dignísimo ayuntamiento de Palma dé marcha atrás?

Yo esperaba tener más aclaraciones por el diario –a mi edad ya no es probable que recibiera un ejemplar–, para ver si, como sospecho, sólo le podía hacer un reproche: no ser completa, cosa que es presumible habiendo leído las manifestaciones de la alcaldesa sobre la hace poco legislada, la un poco rara, especie matrimonial.

Me quedaré sin saber si esta guía es un poco machista y si deja de lado la pertinente referencia educadora para lesbianas y gays.

Rapaces: aclaración

No me refería a la alcaldesa de Palma. He de aclararlo, porque ha habido quien me ha interpretado mal.

En un párrafo del artículo “El halcón del Rey”, escribí: «el halcón peregrino, un ave de rapiña, cuya hembra, como es habitual entre las rapaces, tiene un tamaño y un peso muy superior al del macho».

No creo que la alcaldesa de Palma tenga nada de ave de rapiña; yo me refería al tamaño y peso de la capacidad rapaz.

Pienso que todos conocemos ejemplos; los diarios han hablado y hablan de ello, y los hay de quienes son o han sido alcaldesas, pero no de Palma, sino de municipios cuyo nombre empieza con la letra c.

¿El teniente de alcalde de Educación lo tiene afeitado?

Creo que el Ayuntamiento de Palma ha dado en el clavo distribuyendo una guía “Sexconsulta” para quitar a los jóvenes de 15 a 35 años el complejo de minifalo. Por eso, entre otras instrucciones, les recomienda la solución de afeitarse el pelo púbico, porque así les parecerá que el falo es más grande. Y añade «(los pornostars lo saben)».

Espero que el proyecto ahora iniciado con este manual, tal como ha anunciado la Concejalía, continuará adecuadamente. Yo sugeriría que entre los manuales futuros, hicieran uno sobre la conveniencia de afeitarse una franja de 2 a 5 cm aquellos a quienes los cabellos les llegan demasiado cerca de las cejas. De esta manera podrán tener la sensación de ser más inteligentes.

Una frente amplia, dicen, es indicio de una buena inteligencia: encontramos una comprobación en la fotografía del teniente de alcalde de Educación, Cultura, Juventud y Deportes (los pornostars no lo saben, ni falta que les hace).

La guía también explica maneras inadecuadas, ineficaces y peligrosas para conseguir un agrandamiento del utensilio. No previene, en cambio, del peligro de afeitarse con navaja o herramientas que puedan rebanar el pene. En esto se ha de ir con mucho cuidado, porque la pieza sólo les podría servir, con tres mondadientes clavados a guisa de flechas, para reproducir el insinuante cartel de las fiestas de San Sebastián de este año.

La conveniencia y seriedad de la guía está avalada por el patrocinio de la Fundació Sa Nostra, el fabricante de preservativos Durex y el Instituto de Trabajo y Servicios Sociales.

El halcón del Rey

Parece el título de cuento, pero no lo es del todo.

Creo haber leído que para ahuyentar a los estorninos que invaden ciertos lugares de Palma se quieren usar halcones; no sé si se trata de una chanza o va en serio. Porque de esta manera, o los estorninos huyen asustados o los halcones se quedan agotados con tantas voladas.

Lo que sí es cierto es que se ha montado una honorable mascarada medieval desde Porto Pi hasta el Palacio del Consell.

En la Sang, en honor del halcón del Rey, Melita, adornado con un vistoso pompón sobre el capuchón, donde fue bendecido eclesiásticamente, se celebró un emotivo oficio religioso, y cinco nuevos halconeros hicieron el juramento de fidelidad al Rey. Melita, que acompañaban otros ocho halcones, era portada por el Halconero Mayor del Reino, que vestía casaca negra ribeteada de blanco y lucía medallas y colgante.

A continuación, en el Palacio del Consell, donde este fue nombrado Protector del Real Gremio de Halconeros, Melita reposó en el atento y muy honorable brazo enguantado de la Presidenta.

En resumen, un fastuoso y bello retorno de una tradición, iniciada por Carlos I de España, en torno de un ave emblemática, que, domesticada, se pasa parte de la vida con los ojos tapados: el halcón peregrino, un ave de rapiña, cuya hembra, como es habitual entre las rapaces, tiene un tamaño y un peso muy superiores al del macho.

El Cabildo catedralicio, también

La aportación del millón para hacer los vitrales de la Catedral ya no será como dijeron hace unos días.

O el señor Matas y la señora Cirer no habían llegado al acuerdo publicado o, pensándolo mejor y no queriendo malgastar tanto dinero se han echado atrás.

De todas formas, la anunciada aportación no ha sido en balde; ha servido para remover la solidaridad de otras entidades que puedan participar en la construcción de los cinco vitrales y también pagar el proyecto adicional, todavía no presupuestado, de la iluminación eléctrica del receptáculo.

«Esta capilla será de las pocas dedicadas al Santísimo con temática eucarística» ha dicho, según la prensa, mosén Llabrés. Una afirmación que me hace pensar que yo no sé de la misa la media –tal vez por haber salido demasiado pronto del seminario– o que él está en éxtasis y tiene visiones.

Tal vez convenga destacar que el Cabildo catedralicio ha decidido formar parte de la Fundació Art a la Seu y pagará uno de los vitrales de esta obra –en palabras de Llabrés– «suntuaria» «de culto y adoración». (!!??).

La capilla embarrada

El excelentísimo señor Miquel Barceló, Premio Príncipe de Asturias de las Artes, Doctor Honoris Causa por la U.I.B. y Medalla de Oro de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares, en la feria de Frankfurt, ha presentado el libro La catedral bajo el mar . Un título que nada tiene que ver con La catedral sumergida del músico Debussy ni con el de los escritores Augusto Casola y Manuel Orestes.

El de Barceló es un libro con fotografías de Agustí Torres que recorren el proceso de realización de la magna obra que el artista felanigense más trabajador y de más categoría mundial y el pintor mejor promocionado internacionalmente, ha levantado sobre las piedras de San Pedro (de la capilla de San Pedro, quiero decir).

La obra, basada en el milagro de los panes y los peces del Evangelio de San Juan, rebasando la intención primigenia se ha convertido, según las fotografías que se han podido ver, en un ingente compendio bíblico-cultural que no sólo incluye los panes y los peces, sino también un montón de pasajes y acontecimientos: desde las jarras de la conversión del agua en vino de las bodas de Caná, los pulpos del mar mediterráneo, el gran pez que engulló a Jonás, las catacumbas mortuorias, la cueva de Alí Baba... y, sobre todo, la transfiguración en el Tabor. Foto de 1951Escena, esta última, que alteró el ánimo de mi condiscípulo mosén Llabrés por una cuestión cercana a la del sexo de los ángeles.

Existía una gran preocupación por poder llegar a descolgar el cortinón negro que oculta la obra. El autor del desatino ha dicho que es lamentable que aún no se pueda ver, y el mosén, que no se ha de mostrar hasta que no esté acabada. Ahora, sin embargo, parece que se ha encarrilado el final y que no quedará a medias como el campanario.

Los diarios han informado de que se ha acordado que Matas y Cirer aportarán el millón de euros para poder hacer los cinco vitrales, que no sé quién ha dicho que son imprescindibles para iluminar y dar color a toda la embarradura. ¡Si los vitrales han de salvar la obra, vamos listos!

Con todo, lo importante es que se ha conseguido que los baleares, incluidos los que tienen la Catedral de Ciudadela y la de Ibiza, sean generosos con la Catedral de Mallorca; eso sí, en proporciones distintas: todos los baleares con la parte aportada por Matas; los mallorquines con la parte de Matas y de Munar; y los palmesanos por triplicado, la parte de Matas, la de Munar y la de Cirer.

Y es curioso pensar que todo este enredo empezó con una propuesta desinteresada del excelentísimo señor Barceló y ha finalizado –o así parece– con el regalo de un espacio privilegiado para lucirse el artista haciendo –por descontado bajo contrato y estipendio– un amasijo inoportuno e inadecuado para la Catedral.

En relación al millón que hemos de aportar ahora, podríamos darnos por satisfechos si sirviera para llegar a un buen final de este asunto: limpiar la capilla de San Pedro y trasladar la obra barceloniana a qualquiera de las rotondas que van floreciendo por el paisaje mallorquín. La Catedral resultaría beneficiada, el Doctor Honoris Causa con el prestigio del libro solo saldría ganando y los baleares, ¡qué queréis que os diga!, como otros, ya nos vamos acostumbrando a pagar y callar.

Reparto de medallas

En nuestras islas, cuando yo era niño, no era difícil que te dieran una medalla. Por la calle, la de San Nicolás mismo, parabas a una monjas –siempre iban dos juntas–, besabas la correa, el cordón o el rosario que pendía de la cintura sobre el hábito, y te podían dar una medalla del Corazón de Jesús o de la Milagrosa, que, encima, estaba bendita.

Unos años más tarde supe que también en el Salón de Otoño se concedían medallas a las obras de arte consideradas mejores, y que algunas instituciones y entidades otorgaban el honor de una medalla a personas o agrupaciones por actitudes y actuaciones relevantes.

Ahora, puesto que las cosas han cambiado y no es fácil encontrar una monja que te dé una medalla y Medalla de plata XXXII Salón de Otoñoel Salón de Otoño ya no existe, santos organismos de la administración autonómica y local han retomado, más que indignamente y con gran entusiasmo, el reparto de medallas, con una mezcolanza desigual y confusa –y de ahora sí, ahora no– de destinatarios y con una inadecuada y anticipada publicidad de listas.

Quizá hemos alcanzado un sistema generosamente “democrático” de concesión, pero tengo una duda: la actual manera de reparto ¿añade algún honor a quien recibe la medalla o ha rebajado la credibilidad de la distinción?

No quisiera que este he escrito se atribuyera a resentimiento por mi parte. Ni por asomo. Yo no me puedo quejar: me dieron medallas benditas y tengo una del Salón de Otoño.

Un delicado detalle: “Elionor”

Ahora que estamos armando la gorda para tirarnos los trastos a la cabeza, y que el libro de Américo Castro Los españoles y cómo llegaron a serlo se tenga que completar con «y cómo dejaron de serlo», el señor Pascual Maragall ha tenido el delicado detalle de admitir, y en cierto aspecto rendirle vasallaje, a una futurible reina de España, enviando la felicitación al príncipe Felipe por el nacimiento de la infanta “Elionor”.

Si no, ¿qué significa esta presurosa adopción del nombre en catalán? ¿Que piensa que España seguirá siendo España? ¿Que el catalán será la “primera” de las lenguas cooficiales de España y que Cataluña tendrá la sede de la metrópoli?

Porque quizá ya sería demasiado mal pensar creer que, subliminalmente, ha querido recordar que la primera reina peninsular con este nombre, hija de Alfonso VIII de Castilla, fue reina por poco tiempo. Jaime I, el Conquistador, hizo anular su matrimonio con ella y se casó con Violante. Y Leonor se retiró en el convento de Las Huelgas.

El estafermo del cardenal

Me imaginé, al enterarme, que eso del cardenal Despuig sería una tontería. Sin embargo, un artículo de Antonio Alemany en El Mundo/El Día de Baleares loando la escultura y la colocación, me hizo dudar de mi suposición; aunque no del todo, ya que en el artículo también se refería, con una valoración que no comparto, al Ramón Llull portuario de Horacio de Eguía.

Aún no había visto la estatua y hete aquí que otro artículo, este de José Carlos Llop en el Diario de Mallorca (7 agosto 2005), me retornaba, y la apoyaba, a mi suposición. Llop escribía: «Una de las transformaciones de la Palma reciente ha venido de la mano de una difusa y confusa fiebre escultórica. [...] Y no me refiero a Miró o Calder, precisamente, que ojalá todas estuvieran a su altura. O a la de Benlliure, de Maura, en su época, que también.»

Ahora ya he visto el estafermo del Cardenal Despuig, y, para mí, Llop tiene toda la razón. Y no sólo porque el artefacto pueda responder a una concepción estética de otra época, sino por ser un armatoste, incluida la peana, que no tiene sentido.

Ya sé que no se puede pretender que en cada taller haya un artista, pero tampoco es necesario esparcir, sin que venga a cuento, piedras, plásticos, hierros o bronces.

La plaza de Santa Magdalena tenía la gracia de una fachada sencilla, esbelta y severa, sobre una acera discreta, formando un rincón acogedor con la pared del convento. Ahora, ya no: ¡qué pena!

La sucesión Miró

Ahora, tiempo después de haber sido publicado, el diario Ultima Hora dice que la familia Miró exigirá al IVAM que retire el catálogo –o libro– Homenaje a Artistas «donde se muestra una colección de vestidos que Ágata Ruiz de la Prada elaboró a partir de obras originales del pintor».

El diario, en un recuadro, también escribe «que la Successió, en diversas ocasiones, ha mostrado su disconformidad con determinados usos de la obra del artista (por ejemplo, la utilización política) y siempre se ha comprometido en su interés para salvaguardar el espíritu del legado mironiano».

En cuanto a la utilización política, no sé a qué se refiere, pero a mí no me ha gustado nunca ver fotografías del Consejo de Ministros con cuadros de Miró en las paredes: lo encuentro un despropósito ético.

En cambio, sí sé que la Successió Miró, S.L. dedica una especial atención a la vigilancia y recaudación de los derechos de autor del legado mironiano y que cuida de la correcta reproducción de sus imágenes, avalada con el adecuado “copyrigth”, en baldosas, platos, tazas y camisetas.

¿Que pensaría, hoy, el pintor de todo eso? En el año 1977, cuando ya se había inaugurado en Barcelona la Fundació Miró(1), en unos diálogos, Georges Raillard(2) le pregunta: «¿Sus nietos no se ofenden de que todo vaya a parar a un museo? Se oye hablar tanto en estos tiempos de una herencia infernal, miles de millones, inventarios, disputas, abogados, eso es lo que se lee en la primera plana de los periódicos detrás del nombre de Picasso...» Y esta es la respuesta: «No. Lo comprenden muy bien. Y más porque gracias a eso puede llegar a gran número de personas. Y además estoy persuadido de que se va hacia un futuro social que no permitirá a los particulares guardar cosas de este tipo. Por eso preferí el gesto voluntario de ofrecer mi obra a mi país.»

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(1) Miró dotó inicialmente el fondo, que después incrementó hasta unas 10.000 piezas, con 188 pinturas, 145 esculturas, 9 obras textiles, la obra gráfica completa y unos 5.000 dibujos.
(2) Conversaciones con Miró , Barcelona, 1978, traducción del original Ceci est la couleur de mes rêves , París, 1977.

Buscar las vueltas

Desde hace unos días, dos diarios locales –sobre todo uno– cuentan y no paran sobre las aventuras de los síndicos de cuentas por el territorio económico, según dicen escabroso y oscuro, del Consell de Mallorca.

Bueno, los titulares se refieren a Munar, a la cual los diarios, aprovechándose de los auditores públicos, buscan las vueltas, como si fuera una señora particular. Yo creo que tendrían que decir, como mínimo, la señora Munar; y todavía mejor, la “Molt Honorable Presidenta del Consell de Mallorca”.

A mí, estos asuntos, quizá por “deformación profesional”, me llaman la atención; no en balde, hace tiempo, en negocios industriales, fui Director de control económico y financiero.

Claro que en la empresa se tenían que salvaguardar el patrimonio de los accionistas y el buen rendimiento que del mismo se obtuviera; y por eso era lógico que se controlara la gestión tanto de los directivos y jefes de departamento como, también, del Consejo de Administración.

Sin embargo, en el caso del Consell o, mejor, de la señora Munar ¿quién tiene derecho a pedirle explicaciones? ¿No la dejamos mandar?; pues que lo haga a su gusto.

Si nos saltamos el principio, aunque menor, inicial de la democracia –el voto de la mayoría– en la elección de los gestores del caudal público, es una consecuencia normal que la condición esencial para la existencia de la democracia –el control de sus gestores– también sea sistemáticamente ignorado.

Por tanto, por mucho que insistan, los titulares y los escritos de estos días, muy pronto serán olvidados; el Muy Honorable Presidente del Gobierno Balear seguirá ofreciendo flores a la Muy Honorable Presidenta del Consejo de Mallorca; y el señor Inda, Director de El Mundo / El Día de Baleares, se quedará solo escribiendo diatribas como esta: «Catalina Cirer va camino de conseguir que honrado y eficaz no sean necesariamente palabras excluyentes. Hay un dato que apuntala mi tesis de que es trigo limpio: Munar la pone a parir.»

Valldemossa y su tenderete

Doña Leticia se evitó el fiasco de la visita a Valldemossa. Don Felipe, futurible rey de un reino incierto, le podrá explicar cómo la vio cuando disfrutaba los umbrosos corredores de la Cartuja, el sol del patio de los mirtos y los huertos de las celdas con la mirada abierta, por en medio de los montes de la Mola de Son Pacs y Na Fátima, a mar lejano de la Bahía de Palma.

Porque, ahora, Don Felipe o tiene que pensar que no es a Valldemossa a donde lo Patio de los mirtos de la Cartuja han llevado o que un cambio enorme ha convertido en un pueblo “souvenir” no ya el lugar en el que pasaron el célebre invierno Chopin y Sand, sino donde estuvieron Rubén Darío, Unamuno, Rusiñol, y Jovellanos encarcelado antes de que Godoy lo hiciera encerrar en Bellver para evitar el alivio que pudieran darle los cartujos y endurecer su pena, y hasta él mismo no hace muchas décadas.

En este viaje, al Príncipe lo han metido tras una tapia en un tenderete con mapas, fotografías y desniveles, montado por un actor americano.

El Presidente Matas, ahora virrey del chiringuito, le ha enseñado ufano esta compra del Gobierno y le ha explicado a Don Felipe algo de una tarjeta verde.

En verdad, la realización de esta visita a Valldemossa ha sido algo estrafalaria. O responde a alguna intención recóndita del Presidente del Gobierno Balear, o de quien, a sus órdenes, haya programado el recorrido principesco en su visita balear. Tal vez se ha querido evitar el paso por la sección de Arte Contemporáneo del Museo Municipal, para obviar la referencia a cualquier posible concomitancia con otro museo no visitado.

Esta ida a Valldemossa, bien hubiera podido sustituirse por una parada en el Escorxador, con lo que se evitaba la carretera, y al Príncipe se le hubiera podido dar, para cuando regresen de vacaciones él y doña Letizia, la tarjeta ciudadana.

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Ilustración: M.LL. Patio de los mirtos de la Cartuja . 1982. Acuarela.

El príncipe doblado

Pura casualidad. Veo la televisión muy poco. Y he aquí, que sin esperarlo oigo al Príncipe Felipe doblado al catalán. Y con un acento bien barcelonino.

Quizá es un intento de detalle digno de agradecer, pero no era necesario. En Mallorca, donde tenemos dos lenguas, podía hablar tranquilamente en castellano, también denominado español; todavía somos muchísimos quienes entendemos, y hasta podemos expresarnos de las dos maneras.

Al menos por mí, podía prescindir de ese doblaje que no nos suena a nuestro.

El fantasma de la Moncloa

En el Palacio de la Moncloa hay un fantasma. Un fantasma mucho más serio e importante que el fantasma de Canterville, cuyas andanzas terrenales nos cuenta Oscar Wilde; y al que, la familia americana que ha adquirido la mansión trata con displicencia y, encima, los hijos gemelos le hacen continuas perrerías.

El fantasma de la Moncloa Fusilamientos de la Moncloatiene mucha más entidad y poder que el pobrecillo de Canterville. El de la Moncloa tal vez provenga de los fusilamientos del 3 de Mayo, igualmente llamados fusilamientos de la montaña de Príncipe Pío, hecho que inmortalizó Goya en su pintura también conocida por “Los fusilamientos de la Moncloa”.

Curiosamente, al preparar este escrito, he encontrado en Internet una mención a psicofonías obtenidas en el Palacio de la Moncloa, en la que se dice que Aznar «ya confesó su deseo cuando era candidato de la oposición de seguir viviendo en su piso aunque ganase las elecciones», y «según antiguos miembros del cuerpo diplomático muy cercanos a presidencia del gobierno, al parecer el único motivo eran los comentarios que había escuchado acerca del Palacio y la posibilidad de fantasmas».

Sea o no creíble lo que explica la web “Valientes Platillos”, parece indudable que algún embrujo afecta a quienes pasan por la Moncloa como presidentes. Al llevar cierto tiempo en la mansión, se les altera el entendimiento y acaban haciendo y diciendo cosas difíciles de comprender e incluso inexplicables. Y a unos les pasa más pronto que a otros, porque el presidente actual en eso nos ha salido precoz.

El fenómeno, sin embargo, sólo se ha notado en los tres últimos presidentes, por lo que no parece que tenga su motivación en los fusilamientos ni en suceso más lejano, sino en alguna otra causa cercana.

Yo había pensado si esa alteración en el modo de ser y actuar presidencial provenía del malaje del Señor de los Bonsáis. Y he aquí que, continuando con el escrito de Internet –lleno, por cierto, de faltas de ortografía– leo: «Pero la pesadilla no pareció haber terminado. Un antiguo empleado de la Moncloa asegura que durante los últimos 18 años, aproximadamente desde 1982, “una impresionante y poco normal cantidad de fantasmas ha visitado los muros de este Palacio”.»

¿Será cierto que “haberlos, haylos”?

El feminismo de “El Mundo”

“El Mundo” lanza una nueva revista que los sábados se podrá adquirir conjuntamente con el diario. El diario mismo dice que con esta edición no hace sino seguir una iniciativa que funciona muy bien en países europeos y asiáticos.

“El Mundo” tal vez no va tan adelantado como nuestros excelsos partidos políticos en la defensa del feminismo, pero hace lo que puede para poner a las mujeres, prescindiendo de prejudicios sexuales, en el lugar que como personas les corresponde.

Del feminismo, un diccionario de la Enciclopedia Catalana da estas acepciones: 1 Movimiento que tiene como finalidad conseguir la igualdad política, económica y jurídica de la mujer respecto al hombre. 2 Presencia en un individuo perteneciente al sexo masculino de un cierto numero de caracteres sexuales secundarios femeninos.

Considerando estas acepciones, especialmente la primera, he aquí que “El Mundo” hace una buena aportación al movimiento feminista: la revista será dirigida por una mujer.

La directora de la nueva revista ha manifestado: «El tipo de público al que nos dirigimos va, por supuesto, desde las lectoras del periódico, a mujeres que no lo leían y que se van a acercar a él a través de la revista».

La revista, así lo da a entender, es todo un proyecto cultural y social de gran nivel y nada discriminatorio. Como lo del Gobierno del PSOE con Vogue.

Esta revista tratará de moda, de belleza, de decoración, de los temas que preocupan a las mujeres, etc. Será “un gran semanario femenino”.

En resumen, una revista que se echaba a faltar –basta dar una mirada a los kioscos de periódicos–, que servirá para igualar al hombre y la mujer; y, a mayor abundamiento, contribuirá al mantenimiento ecológico forestal.

Pero ya lo decían los latinos: «Primum vivere, deinde filosofare»; que, traducido al barcelonino, quiere decir «la pela, és la pela».

La alcaldesa y la farsa matrimonial

“El Mundo / El Día de Baleares”, del día 27 de abril, titula “Una decisión impecable”, en la sección “El Mundo OPINA”, la decisión de la alcaldesa Cirer de no celebrar matrimonios entre homosexuales. Y dice: «Pocos derechos hay más sagrados en la Constitución que el de un ciudadano a la libertad de conciencia, nadie debe entrar en el terreno más íntimo de una persona. La determinación de la jefa de Cort es impecable...”

Quisiera que me lo explicasen mejor, porque no lo entiendo. Según la alcaldesa, en la misma página del diario: «Para mí el matrimonio es un sacramento [...] Si el texto hablase de unión y no de matrimonio me podría plantear casar a las personas del mismo sexo que lo deseen...”

Ella no quiere hacerlo. En cambio, no tiene inconveniente alguno en delegar en los concejales, es decir, hacer que lo hagan en su nombre, la celebración de estos matrimonios. ¿Se puede entender una conciencia tan inconsecuente? Pero, no sólo es inconsecuencia, también es inconsciencia, falta de criterio y carencia de escrúpulos.

¿Porque, pues, la alcaldesa admite la celebración de los matrimonios civiles, que no son, tampoco, ningún sacramento? Y que, para acabar de arreglarlo, los celebrará bajo la misma ley que, tanto para homosexuales como para heterosexuales, establece unas uniones de ida y vuelta, una especie de ayuntamiento con papeles temporal; y, hasta, una trampa legal para nacionalizar extranjeros (fácilmente, sin diferencia de sexo, de tres a cuatro por año: bien organizado, toda una posibilitad de montar negocios de uniones temporales ficticias).

Será una ley de las más disparatadas que se puedan concebir. Si prospera, este gran invento socialista, servirá tanto para uniones conyugales estables como para amancebamientos de media hora con fin comercial. Será la ley de la farsa matrimonial. Pero, a los bienpensantes, –alcaldes del PP y similares– parece que sólo les incomoda la cuestión de los homosexuales.

Ratzinger, Carrillo, Fraga

Ratzinger perteneció a las juventudes hitlerianas; y entre nosotros, todavía muchos, de cierta edad claro, incluidos obispos, fueron del Frente de Juventudes y de la Falange.

Ello, por sí mismo y sin más, no significa demasiado. Pero, ¿a qué esos recordatorios y exaltaciones, precisamente ahora, llevados a cabo ostentosamente?

Esa insistencia que se está produciendo en remover el pasado, normalmente de forma sesgada a favor de las víctimas de izquierdas, no me parece ni oportuna ni sobre todo prudente.

No dudo de la bondad e incluso de la talla humana y personal de muchos de los que podríamos llamar “rojos”, –ni de la zafiedad y bajeza de algunos de los “otros”– tanto de los que murieron, o fueron muertos, como de los que han tenido que vivir bajo la represión y la injusticia.

Y el que se intente plantear y resolver situaciones personales todavía remediables, me parece un deber obligado e ineludible.

Pero, remover el pasado con afán partidista no lleva sino al resurgimiento de rencores y enfrentamientos entre los que aún, lamentablemente, hemos de llamar los dos bandos. Bandos que perviven en cada uno de los diecisiete trozos de la España actual. Y cualquier trozo que se independice no se librará de mantener su parte de ambos.

Y decía que no son oportunas determinadas reivindicaciones porque, no debemos olvidar –a algún juez podría ocurrírsele desempolvar hechos y actuaciones– que todavía hay, entre nosotros, significados actores de las dos Españas, unos discretamente instalados en la España de las autonomías, otros con presencia pública, dos paradigmas de los cuales son Santiago Carrillo y Manuel Fraga.

Benedicto XVI y “Camino”

En mi artículo “ El papado por el buen “Camino ”, indicaba, según mi parecer, por donde se iba a decantar la elección del nuevo Papa. No ejercitaba ningún don de adivinación; me fundaba en la evolución y actuación del papado de Juan Pablo II; en mis reflexiones sobre noticias y acontecimientos; y por la clarividencia a la que ya me referí, que me proporcionaba mi especie de enclaustramiento en la habitación 626.

Que el nuevo Papa cerraría todavía más que Juan Pablo II el camino abierto por Juan XXIII, para mí no admitía duda.

E incluso parece premonitorio que el Papa Juan Pablo II haya sido enterrado en el mismo lugar en el que lo fue Juan XXIII; es como poner el sellado final a lo que pudiera quedar vigente del papado del Papa bueno.

Así creía yo que iba a ser y así, por todos los indicios, será.

Benedicto XVI, entre sus intenciones, ha manifestado su voluntad de continuar con la herencia del Vaticano II. Supongo que lo ha dicho para satisfacer a una parte de la Iglesia reticente con su elección; y porque a nada compromete decir que se quiere continuar algo que prácticamente ya ha sido finiquitado.

¿Qué se puede esperar de un hombre que si de algo ha mostrado estar cada día más cerca es de la Inquisición? Y que, según se deduce, debe su elección a los cardenales que representan a los sectores más conservadores y duros de la Iglesia actual, incluido, lógicamente, el Opus Dei.

Tampoco cabe desdeñar otro factor: se le atribuye una gran inteligencia y ser muy hábil dialécticamente. Piénsese qué puede hacer un hombre ambicioso con estas cualidades.

Si es verdad que el Espíritu Santo ha inspirado a los cardenales electores, hay que pensar que por el cielo ya circulan ejemplares de “Camino”; o admitir que los designios de Dios son inescrutables.

La humanidad hueca

En mi opinión, más de dos tercios de la humanidad está vacía. No quiero decir que se haya quedado vacía por la falta del Papa. En esto, precisamente, una gran parte ha encontrado motivo para llenarse unos días.

Para mí, sólo por este vacío u oquedad tan generalizada, tienen sentido fenómenos multitudinarios, aparentemente espontáneos, pero que al fin y al cabo son producto de la necesidad de sentirse acompañados y unidos aunque sea en la nimiedad. Si a ello añadimos el gran despliegue repetitivo de los medios de información, que acaban por volverlo a todo banal, ahí tenemos la turbamulta borreguil capaz de soportar incordios e incomodidades, en pos de algo que satisfaga su curiosidad fetichista y colme sus ansias emocionales y sentimentales, o quizá sólo sentimentaloides.

Y cuanto más alto, universal y espectacular por su morbo de “vivo sin vivir en mí” es el símbolo más rendido queda y actúa el rebaño.

Ahora, principalmente, ha sido el caso de Juan Pablo II, al que pronto olvidará la mayor parte de esa multitud enfervorizada y desbordada. Y su tumba del Vaticano recibirá menos “fans” que la de Memphis.

Mientras tanto seguirán surgiendo motivos, unos aterradores, otros baladíes, para que esa humanidad hueca pueda llenarse con imágenes de colorines, o con la buena acción de encender velas y poner flores, o, según la última moda, convocarse a no se sabe qué ni para qué, con un repetido “pásalo”.

La verja de la Misericordia

Mientras a Palma le están creciendo enanos, marcianos, tubos de sube y baja, postes con timbres y luces, y toda clase de cachivaches que destrozan la estética de rincones, entradas de calles y plazas o plazoletas, todo en un afán de limitar la circulación, cosa que puede que se consiga, pero a un coste visual y de incomodidad excesivos, por otros lados se destruye la imagen habitual, con carácter propio e incluso agradable.

Llevo varios días –no olvidéis que estoy en la 626, justo al lado- oyendo como martillos neumáticos, con afán digno de mayor causa (por ejemplo, la desaparición del inoportuno e impertinente edificio de la Reina junto a las leonas del final del Born), se están cargando la verja que rodea la Misericordia.

Parece que han empezado por la calle del Obispo Campins, y que así seguirán por la Vía Roma y supongo que por la de Jardín Botánico.

Esta verja, es de suponer, debe de ser o un obstáculo para algo, que tal vez alguien sabe por qué. Posiblemente, con ese derribo, se quiere abrir el jardincito que encierra, ahora acogedor y agradable, a las aceras adyacentes, o se le considera un adefesio en contraste con la modernísima remodelación de sus aledaños.

Tal vez es eso, que se pretende arrasar el jardín, y transformarlo en una adición inhóspita y desangelada de la insípida y descangayada tapadera del aparcamiento del lugar.

Es de esperar, que una vez remodelado este espacio, posiblemente con alguna idea arquitectónica cogida a lazo, a alguien, con más luces, se le ocurrirá que, luego, lo que, en el entorno, no va a pegar ni con cola, va a ser La Rambla.

Nuestra Señora

Leo en la prensa que Nuestra Señora Doña María Antonia Munar no quiere que un tal Miquel Ramón Picó, por el mero hecho de haber aprobado unas oposiciones para acceder a la Jefatura del Servicio de Fiscalización del Área de Economía y Hacienda el 2 de julio de 2001, tenga en sus manos el control de las cuentas del Consell. Un señor, además, que es técnico superior en Gestión de Recursos Humanos; licenciado en Derecho; técnico especialista en Derecho Administrativo y Derecho Civil; y también profesor de la UNED. Un señor que, además, ha recurrido por la vía contencioso-administrativa, y la jueza ha sentenciado a su favor para que ocupe el puesto que le pertenece, en lugar de la funcionaria que Nuestra Señora, según su leal saber y entender y su buen criterio –es de suponer- nombró, después de aprobada la oposición por el pretendiente, para la función en litigio.

Leído lo cual, me planteo:

-¿Es lógico que todavía existan puestos ocupados por derecho de oposición, y ajustados a Ley, que puedan coartar o entorpecer las decisiones políticas, ni tan siquiera de quienes detentan el poder?

-¿Por qué un señor pretende acceder a un puesto por el mero hecho de cumplir unos requisitos legales y haber ganado una oposición?

-¿Por qué, para mayor incordio, se convocan oposiciones?

-¿No es suficiente que el control de las cuentas de Nuestra Señora sea refrendado por una persona de su confianza?

Si la misma Nuestra Señora está ocupando su puesto por puro chalaneo político, ¿vamos a meternos en asuntos menores?

Ya es hora de que nos demos cuenta o entendamos que eso del Estado de Derecho no quiere decir nada, nada por lo menos que se asemeje a lo que parece decir; y que unas simples normas basadas en el tal llamado Estado de Derecho, por mucho que lo digan los jueces, no tienen porqué entorpecer el hacer y decisiones de los políticos, y mucho menos los de Nuestra Señora.

Internet, pero menos

Que Internet es un medio muy útil y ha significado y está aún significando un cambio o, si se quiere, un avance muy importante en las comunicaciones mundiales es evidente.

Que apenas escrito un mensaje y enviado, puede estar a disposición del destinatario, si bien es real, para mucha gente es increíble.

Que se puedan mandar imágenes, textos, y cualquier tipo de información, incluso compleja, en más o menos tiempo, dependiendo de la capacidad del ordenador y de la clase de línea que se usen, nadie lo hubiera imaginado hace unos lustros.

Que desde un ordenador se pueda trabajar en otro, no importa la distancia a que se encuentre, es otra de las grandes posibilidades de Internet.

Y que en Internet existen unos cúmulos de información y datos relativamente accesibles con facilidad, es algo que nos deja admirados.

Pero Internet, donde se puede encontrar información sobre cualquier asunto en cantidad mucho mayor que la que podamos ojear, puede resultar una maraña indescifrable.

Como simple ejemplo he indicado en uno de los buscadores que encontrara sitios o páginas en los que figurara alguna de las dos siguientes palabras: “miro” y “llull”. En 22 segundos me ha indicado que había encontrado 3.150.000 referencias, dejando a mi disposición unas listas para poder ir viéndolas una a una. ¿Sirve para mucho esta información inalcanzable?

Después he restringido la búsqueda a sitios en la que aparecieran simultáneamente las dos palabras: “miro” y “llull”. El resultado ha sido de 10.700 referencias. Para acotar más la búsqueda he indicado que sólo quería el conjunto, o frase, “miro llull”. En este caso me ha dado 62 referencias, todas relacionadas conmigo. También he efectuado una búsqueda de “mirollull” y me ha devuelto 24 referencias, igualmente relacionadas conmigo.

Con esto se ve la capacidad de encontrar información en Internet, pero también la dificultad e inutilidad, por exhaustiva, que puede presentar su uso.

Y ello me lleva a plantear qué se pretende con la campaña “Todos en Internet” que ha promovido el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que ahora se está desarrollando en Baleares con aulas fijas y móviles, con 25 ordenadores cada una, y con una sesión gratuita de aproximación al uso y manejo de Internet de unos 45 minutos por persona.

Sólo le veo un interés, inducir a la compra de ordenadores y sobre todo al uso y pago de líneas de acceso a Internet. Puede que sea un apoyo ministerial a las empresas de telecomunicaciones, para animarlas en sus inversiones.

Porque Internet puede ser, y es, una adicción más de la sociedad de consumo. Y una forma más de entretener y mantener la “ineducación” que promueve la LOE (que yo llamé LOI en otro artículo).

En mi opinión, el mayor número de usuarios de Internet, o Red, en el sentido que propone la campaña “Todos en Internet”, es gente que pierde el tiempo en páginas inútiles, cuando no algo peor que inútiles.

El papado en el buen “Camino”

Muchos de nosotros fuimos creciendo con la imagen mayestática de un papa elevado varios pies por sobre la tierra de los humanos. En sus apariciones en la ventana del Vaticano, los videntes quedaban anonadados y profundamente edificados.

El papado de Pío XII duró unos diecinueve años y en ellos tuvo que usar todas sus dotes políticas y diplomáticas, que no eran pocas ni posiblemente remiradas, para navegar por un mundo proceloso. Como príncipe de la Iglesia y como jefe del Vaticano mantuvo el timón de su poder espiritual y material dentro de los estrictos cauces tradicionales en un aura de hombre excepcional.

En 1959, por uno de esos extraños e inconcebibles acontecimientos, le sucedió en el solio pontificio Juan XXIII, un hombre que parecía no importarle mucho ni la tiara ni el báculo. ¿Cómo pudo, la curia romana, cometer el desliz de escogerle? ¿Se pensó que, por su avanzada edad, sería un inocuo papa de transición? Pero, así, sin darse cuenta escogieron a un hombre de Dios, si es que así se puede llamar a un hombre bueno, que por lo visto aún existe alguno, aunque difícil de encontrar en las altas jerarquías eclesiales.

Lo cierto es que en cuatro años, Juan XXIII estuvo a punto de poner patas arriba todo el andamiaje eclesial. Nada menos que se le ocurrió proclamar el Concilio Vaticano II, y de no haber sido porque debió de contar con oportunas ayudas para no avanzar como él pretendía, y también gracias a la providencial brevedad de su papado, hubiera podido organizar un verdadero cisco.

Su sucesor, Pablo VI, tuvo que apañárselas para no decir que no pero tampoco sí. El prestigio y la estima de Juan XXIII no permitían un desmontaje frontal de sus propuestas de renovación. Pero los siete años de Pablo VI, recondujeron las posibilidades de recuperación, y hasta, a su muerte, introdujeron un intermedio, 33 días de papado de Juan Pablo I, cuya anómala e imprevista muerte, que yo sepa, ni Camilieri con su sagaz Montalbano ha intentado desvelar.

Mientras tanto, todo había quedado dispuesto para el papa que llegó de la persecución. Desde su elección ya hubo voces que alertaron del cambio de rumbo eclesial que se iba a producir. La apertura del Vaticano II , sin estridencias pero con mano dura, tenía que cerrarse; dejar que en lo folclórico el pueblo se creyera liberado, pero volver a la solidez doctrinal y, sin concesiones, que devolviera a la Iglesia sus signos distintivos: catolicidad, apostolicidad y romanidad.

Había que tender la mano a las otras confesiones para propiciar la unidad y su acercamiento al signo verdadero de la fe, que el mismo tiempo había que propagar con las mejores armas del apostolado y auténtico espíritu misionero; defendiendo, a la par, con el empecinamiento de un Pablo de Tarso, los auténticos valores tradicionales tan bien difundidos por el Opus Dei, obra de la cual no sé si Juan Pablo II era un ferviente postulador o, por el contrario, una cautivo de su ingente expansión.

Si no, ¿a qué vino el trueque de santificar -por vía rápida y sin las exigencias precisas en los requisitos- a monseñor Escrivá a cambio, por parte del Opus Dei, de la resolución de los serios problemas financieros y sociales del Banco Ambrosiano?

Juan Pablo II, desde su lógica, ha devuelto la sensatez a una iglesia que se estaba, y se está, contaminando de los valores faltos de moral y de fe de una sociedad ajena a los auténticos valores religiosos, pero que está echándose en brazos de chamanes, magos, echadores de cartas, astrólogos, etc.

Juan Pablo II ha marcado el camino claramente y, en su labor, no en vano ha regido la Iglesia hasta su fin e incluso a nombrado obispos y arzobispos no “in artículo mortis” sino “in transito mortis”. Y su obra seguirá incólume, pues ahí está la Obra para asegurarlo, que a la preservación de los valores más prístinos del catolicismo, apostólico y romano, unirá la eficaz gestión –en eso la Obra tiene especialistas- de una auténtica multinacional.

Se cuenta que Juan XXIII, cercana ya la hora de su muerte, se lamentaba de no haber comprendido tres misterios: el de la virginidad de María, el de la Santísima Trinidad y el de qué cosa era eso del Opus Dei.

Juan Pablo II, razonablemente, no habrá tenido estas tres dudas, pero con toda seguridad ninguna sobre el Opus Dei.

La Real, un poco más

Fabián, tampoco tú te privas de nada. Tu manera de decirlo es bien directa: “No defienden La Real, sino que atacan a quienes gobiernan”.

A mí me han llamado inconsciente y desinformado, pero a ti ¿qué te van a llamar? Bueno, a ti y a mí, porque yo aún atizaré el fuego.

Porque también me han dicho: “Estar detrás del “Salvem La Real” es lo más digno que podemos hacer ahora mismo los mallorquines para recuperar la dignidad”. (Idò! como diría un “angelot” de Pla.)

Bien, dejo mi comentario para después; ahora, empero, quisiera saber cuantos de los fervorosos defensores de La Real sabe realmente qué es y si han pisado su suelo para algo más que llevar o ir detrás de unas telas pintadas.

¿Saben que se trata de un monasterio que, fundado en una época muy remota, de cuya construcción primitiva no son muchas las piedras que le quedan; y que fue famoso por los estudios promovidos por Ramon Llull, pero que la biblioteca, por otro lado muy acogedora y bella y bien dotada de libros y grabados antiguos, no es la primitiva sino una edificación más próxima a nuestros días y su fondo recopilado no hace mucho más de un siglo?

¿Saben que tiene un claustro amplio, agradable y pacífico; que por sus ventanas, cuando es su tiempo, se ven los almendros en flor, y que tiene unos terrenos propios que rodean las edificaciones?

¿Y que es un lugar querido por los mallorquines, especialmente tal vez por los ciudadanos que hace ya más de cincuenta años, por San Bernardo, íbamos a por albahaca y para comprar siurells?

Todo esto, que yo sepa, nadie lo ha atacado; ni sé que hayan querido expropiarse ni terrenos ni edificaciones del monasterio; ni que se haya pretendido expulsar a los “coritos”.

¿Qué es pues lo que, con tanta algarabía, un grupo de gente (gente que dice que está muy bien informada), necesita salvar?

Yo, hasta el momento, el pegote mayor que he visto ante La Real, es una pretenciosa instalación de venta de plantas de “segunda mano”, eso que, creo, llaman un vivero, que pone una nota bastante chapucera en el paisaje.

Y ahora vuelvo al principio, a que lo más digno que podemos hacer ahora mismo los mallorquines es estar tras el “Salvem La Real”. A mí, qué queréis que os diga, me suena a frase ampulosa y hueca, de esas que quieren parecer importantes y que no dicen nada. Y en cuanto a lo de “recuperar la dignidad” no me queda sino preguntar ¿qué dignidad? Si la dignidad de los mallorquines depende de este sarao, aviados andamos: ¡pobre y esmirriada dignidad!

Hab. 626 – Murillo

Las obras sobre pintura, salvo ediciones especiales, y éstas aún con reservas, poco sirven para hacerse una idea del valor pictórico de una obra. Es más, por lo general la pintura de calidad, reproducida, suele parecer peor y la pintura mala –aunque hay casos en que ni así- suele aparentar una mayor categoría. Sin embargo, los libros en que hay reproducciones, suelen ser útiles para dar una idea de la iconografía que desarrolló el pintor y de la estructura compositiva de la obra.

Pero el más sencillo indicador de la calidad pictórica no se suele poder apreciar en las reproducciones. Este indicador, es el que podemos llamar la “escritura” del pintor; y se revela en su pincelada, de la cual sale el entramado matérico y colorístico que constituye el cuadro.

Salvo en la reproducción de detalles a tamaño real, o casi, y aún con las limitaciones de no alcanzar la justeza del color ni la calidad táctil de la realización, no se pueden atisbar las sutiles características que elevan la pintura a obra de arte, algo bastante por encima de la simple obra de oficio o artesanía.

La colección que está editando EL MUNDO con el patrocinio del BBVA, por su cuidada edición y por los detalles ampliados que ofrece de cada pintor, sí sirve para hacerse una idea bastante válida de los pintores que reúne. Sus ampliaciones de fragmentos de las obras permiten apreciar eso que he llamado la “escritura” del pintor y además permiten establecer comparaciones, muy reveladoras, entre los distintos modos tanto de planteamiento como realización del tema que nos presenta.

Asunto aparte es encuadrar a cada artista en su época. Pero, sí, queda patente como un mismo asunto obtiene una resolución y una categoría muy distinta entre unos y otros. Sugiero a quienes van siguiendo la colección que comparen las imágenes de unos y otros pintores y especialmente los detalles ampliados de cada uno.

No dudo que podrán constatar, con las variaciones intrínsecas de cada uno, la maestría de cada uno de los once primeros artistas de la colección. Y espero, que, en comparación con ellos, descubrirán la enorme distancia a que se encuentra Murillo.

¿Puede, Murillo, equipararse a cualquiera de los otros? Desde mi punto de vista, no. Murillo tenía oficio de pintor, pero tanto en su “escritura” como en sus asuntos, no pasa de ser un pintor relamido, sentimentaloide y de poco fuste. Durante muchos años ha sido muy reproducido en estampas de primera comunión -no sé si eso está todavía de moda- y sus cuadros de niños comiendo o bebiendo son realmente empalagosos. Puede que alguien no piense como yo, pero por poco que revise la colección de la que hablo, incluso de los títulos que todavía están por aparecer, no creo que tarde en darme la razón.

Hab. 626 – Díptico

Eso será la ESO

Un titular de prensa en primera página:

“Un estudiante podrá llegar al último curso de la ESO con doce materias suspendidas”

Supongo que quienes consigan este brillante expediente, sin necesidad de “estudiar” más, tendrán acceso directo y automático a un puesto político o, como mínimo, a una comisión de expertos.

Yo, incluso, propondría que excepcionalmente se pudiera llegar a trece materias suspendidas, y a quien fuera capaz de tal proeza sin el menor atisbo supersticioso, se le propiciara, previo compromiso a ignorar totalmente otra materia, que sería la número catorce, a obtener el título de “Ignorante Laureado por la LOI” (Ley Orgánica de Ineducación), que quedaría más pertinente que la LOE.

La Real como pendón

Es curioso, mi artículo que más comentarios ha obtenido es “El show de La Real”; La Real. Ca 1965, esbós de mlltampoco es que sean muchos, pero 5 son más que 0. En uno se me tilda de inconsciente; en otro se me dice que inconsciente, no; pero sí desinformado. De todos modos, deduzco que, sí, se manifiestan y hay motivos de desacuerdo sobre los terrenos circundantes de La Real, y que una parte importante del problema está en si Son Dureta o si Son Espases (en el fondo, cuestiones de intereses especulativos y de a río revuelto, ganancia de pescadores) y contubernios o enfrentamientos político-especuladores.

De refilón también se mencionan las urbanizaciones cercanas a La Real, y se dice que éstas no constituyen ningún problema (claro, el problema es para la zona de chalés, que verá alterada su tranquilidad vial y ambiental).

La Real, que poco les importa a todos por cuanto pueda significar (lo que muchos ignoran), sí, en cambio, como excusa y en defensa de los intereses de unos y otros, la están utilizando como banderín de enganche y pendón de primera línea.

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Il·lustración: Miró Llull. >La Real. ca 1965. Esbós al oli d/cartó.

Hab. 626 – El divino patético

Las opiniones son encontradas. Para unos, la imagen del papa deshaciéndose en añicos es degradante y de mal efecto. Incluso son muchos quienes piensan que no tiene la presencia requerida para ostentar el papado; que es una mala representación de la Iglesia y que debiera dejar en manos sucesorias sus funciones.

Hay argumentos suficientes en pro y en contra. Los míos, creo que acordes con la enseñanza eclesiástica, tal vez un tanto radicales.

¿Puede su santidad, un hombre que desde hace años no es sólo hombre, sino el designado por la divinidad para ejercer y organizar sus designios “urbi el orbe”, desmoronarse por unos achaques corporales y enfrentarse con el “non serviam” a quien le ha le ha hecho su vicario en la tierra.

Podrá pensarse que su decisión de empecinarse en seguir en el ejercicio de su puesto es una manifestación orgullosa de creerse imprescindible, pero no es más que la consecuencia de servir a quien le ha elevado a tan alta e ineludible responsabilidad, hasta el final de sus fuerzas, y, en eso sí, con el orgullo de la máxima entrega.

Pero tampoco debemos olvidar que si su misión es la de pilotar la nave de la Iglesia, su mano, a su vez, es el instrumento movido por designios superiores y supremos. Y en él actúa el “espíritu que sopla donde quiere”. ¿No es lógico que mantenga el timón sabiendo que su mano, hasta el último momento, será sustentada por la mano divina?

Estos son los razonamientos que cualquier católico debe hacerse. ¿No es ésta la enseñanza de la propia Iglesia? Si no lo aceptamos así, ¿qué tenemos que pensar?

¿O es que la razón está de parte de quienes ya están maniobrando indigna y aviesamente para sucederle en su altísimo solio, y así, cargando con la responsabilidad del poder eclesiástico, detentar el inmenso y abrumador peso de la tiara?

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Una nota sobre la nave

En tiempos del Vaticano II (que sí existió alguna vez), en una tertulia en la que, entre otros estaban mis amigos Pep Estelrich y Fernando Mir (por aquellos días Don Pep y Don Fernando), hablábamos de la necesaria renovación de la Iglesia. Yo les propuse que la Iglesia era una nave que a través de los siglos llevaba tal lastre de adherencias, que precisaba una buena limpieza de fondos, un severo rascado de cuánto se le había ido pegando. El símil, a los tertulianos, les pareció bueno y aceptable. Pero faltaba una consideración final: había que asumir un riesgo que, si se quería mantener la nave, posiblemente era excesivo correr.

Cabría que todas las adherencias que veíamos fueran realmente el barco. Y que, rascando, rascando, al final de la limpieza, debajo, donde debía estar, no encontráramos ningún casco; en definitiva, que no existiera nave alguna; en todo caso sólo algunos viejos y difíciles de descifrar manuscritos arameos o griegos, no muy coherentes con toda una parafernalia de morados, blancos y oros.

Hab. 626 – El culo del caballo

He visto una foto en un periódico y me ha recordado la carga y descarga, por medio de bragas, de mulas y caballos en el puerto de Palma, debajo de La Riba, cuando todavía el transporte marítimo era en veleros motorizados a vapor. Aquellas operaciones se hacían, naturalmente, a plena luz. En la de la foto de ahora, se veía nocturnidad y se presumía la alevosía. ¡Qué sarampión, madre, se están contagiando con eso de los símbolos muchos politiquillos, poco más que imberbes, y a todas luces carentes de cualquier indicio de nuestra historia.

¿A qué viene tal afán de ocultar o tergiversar bastantes de las últimas décadas que hemos vivido? En Mallorca, estoy seguro, el ojo vigilante de Sa Faixina, mira estupefacto lo que está sucediendo con toda su capacidad de sorna. Y al mirarse también a sí mismo desde lo alto de una torre del más puro estilo fascista, contempla a sus pies los cambios bobalicones a que el mismo ha sido sometido. Porque si fueron héroes los del crucero “Baleares”, lo fueron y punto, sin que haya que atender a banderías.

Puestos a derribos vergonzosos, para que nos sirva de ejemplo ¿por qué no rendimos homenaje a la demolición de las Murallas, cuya piqueta para que el alcalde quitara la primera piedra, es hoy objeto honorífico de museo?

Espero que al salir e la 626, todavía podré reencontrarme con los dos romanos, representantes de unos de los pueblos invasores de las islas, que, años ha, sin cambiar de sitio, alternativamente unas veces han estado en la vía Roma y otras en La Rambla.

Como también espero que no se haya quitado la placa de uno de los próceres romanos que mereció, en su casa, el título de Balearicus por el asedio y sometimiento de los isleños a los intereses de Roma: Quinto Cecilio Metelo. Porque, en el plan en que estamos ¿pertenece la historia de Mallorca o a la de Roma?

Si seguimos con esa clase de criterios, la limpieza de signos o símbolos históricos puede ser importante. Posiblemente, por ejemplo Palma, es una ciudad con bastantes calles dedicadas a invasores, con mejores o peores maneras políticas.

¿A que tanta fobia a signos y recuerdos de una época, no precisamente ejemplar, pero de la que, de una u otra forma, somos herederos y de la que bastantes, o muchos, viven de sus rentas? ¿Es la pretensión de librarse de una mala consciencia? ¿O son ganas de distraer de hechos y acontecimientos bastante recientes? ¿Y posiblemente, por su aparente cobertura democrática, mucho más reprobables? Hechos que, en cierto grado y manera, todavía podemos enmendar, para dejar a nuestros nietos una España que pueda ostentar algo de dignidad.

Dejémonos de pantomimas de poner caballos con el culo al aire. Con que no deformáramos los capítulos de la época González, sir ir más lejos, y lográramos que sus desafueros y sus –me atrevo a decir- obscenidades no siguieran contaminando el presente y se quedaran en un nefando y mal recuerdo para el futuro, a nuestros hijos y nietos les aportaríamos suficiente beneficio.

De lo contrario, el mejor regalo o herencia que podremos dejarles, será un billete de ida para cualquier otro lugar cuya democracia sea, hasta donde pueda, más verdadera que la que se vende en nuestras plazas.

Hab. 626 – El euro, para España

¿Quién se quedará con el euro? Por lógica, el territorio que quede con la denominación Reino de España. Y por seguir la tradición y por ser la comunidad autónoma más cosmopolita, quiero decir, menos pueblerinamente nacionalista, salvo que a última hora le salga algún pretendiente para unirse, que no asociarse libremente, a la nueva España, ésta tendrá que seguir en la Comunidad Europea, al menos si la Comunidad Europea no replantea su pertenencia, y trampeárselas como pueda, con el euro.

El resto de autonomías ya pueden ir buscándose la vida de su independencia, que, por el momento, ni en la Comunidad Europea les van a dar un hueco si no es en la ventanilla de presentación de solicitudes de integración. Porque primero tendrán que presentar el papeleo, si es que les interesa, algo que está por ver para las comunidades históricas y con más prosapia, que, para ellas, eso del círculo de estrellitas puede que les quede pequeño.

Con todo, lo del euro, no va a ir con ninguno de los nuevos países independientes, que en eso devendrán, normalmente, dieciséis de las comunidades autónomas. Y buscarle o aplicarle una nueva denominación a su moneda –lo de la paridad ya será más complicado- he ahí un serio tema a plantear y tal vez con más urgencia de la que podamos imaginar.

Para mí hay casos claros de denominación, tan claros que se impondrán por circunstancias propias de la nueva nación. No dudo, por ejemplo que Cataluña tiene una clara opción que casi es imposición ineludible: si “la pela és la pela”, la “pela” tendrá que ser. Porque no creo que prefieran decidirse, tomando la ambigüedad de un cuadro de Miró de los años veinte, por el “sard”, que tanto puede referirse a la sardana como a la sardina.

Extremadura tampoco tiene duda; el “bellotari” sólo tiene que escoger entre el “belloto” o alguna de sus variantes: “bellotón” o “bellotín”, como mejor le guste o le suene.

Galicia tampoco tiene alternativa: por toda una historia entroncada con los tiempos de “la calle es mía” y por su perdurable relicario, tiene que ser el “fraguín”.

El “harria” o el “chapelo”, cualquiera de los dos podría valer para Euskadi; para Andalucía, el “giraldo”; para Valencia, el “miquelet”; y así, etc. etc.

Y para nosotros, quiero decir las Baleares, o lo que sea, no voy a proponer la cursilada del “talayot”, que, además parecería moneda de coleccionismo más que de intercambio. Tal vez, si no fuera porque no acaba de funcionar a pesar de ser el mejor “lototrot” del mundo, hubiera valido algo así como el “trotín”, pero, para mayor alcurnia y durabilidad no estaría nada mal que adoptáramos el “mamó”. Podría beneficiarse del prestigio derivado del honor merecidísimo del aniversario y de los certeros negocios de la muy honorable MAM.

NOTA:

Harria = piedra

Harrijasotzaile = levantador de piedras

Hab. 626 – El show de La Real

¿Alguien sabe qué se quiere decir con eso de “Salvem La Real”? ¿Qué es La Real que necesita salvar? ¿Y de qué o de quién hay que salvarla? Vuelven a estar a punto de pasar por la acequia tropas invasoras herederas de las desembarcadas en Santa Ponsa y Sa Porrassa camino de la Puerta de Santa Margarita para pasar a sangre y fuego a los incordiantes amurallados?

Quisiera saber quién y qué cuento de la buena pipa les han contado a Luís Llach –con quien hablé en Madrid en la presentación de la película de José Luis Sampedro sobre los maderereros- y a mi admirada amiga Maria del Mar Bonet, para que se presten a defender un no sé que confuso intríngulis de diversos intereses y negocios.

Me diréis que Son Espases es un juego de arribistas, especuladores y de especialistas en sacar de terrenos agrícolas las plantas que, a corto plazo, mayor cosecha de euros –blancos y negros- son capaces de producir. Y entonces pregunto, ¿qué tiene que ver esto con La Real? ¿Su cercanía? Si queremos expandir la ciudad y dotarla de servicios –especuladores incluidos y favorecidos- por algún lado habrá que tirar. Tal vez lo que habría que proclamar es “Evitemos Son Espases”, con o sin razón.

¿Que lo que se quiere salvar es la tranquilidad de las barriadas de adosados que se han construido, y que pueden seguir construyéndose, junto a La Real, y evitar que ese pequeño paraíso sea engullido, o por lo menos incordiado, por el progreso del que todos queremos beneficiarnos, mientras esté a unas yardas de nuestra comodidad?

Con lo escrito hasta aquí, todavía no he demostrado enterarme de qué significa “Salvem La Real”.

Y todavía me queda otra pregunta, Toni Vallespir; sé que sabes en qué andaduras me hallo, y desde hace tiempo, en estos momentos. Como sabes, puedo pensar y escribir. Para luego, hay algunas cosas que me gustaría hablar contigo. ¿Qué salvación necesita La Real? Tenerla como en tiempos de Ramon Llull es ya un imposible y una entelequia. Para mantener el recuerdo y aportación lulianos y adaptarlos a nuestros días en sus actividades y actuaciones ¿necesita la parafernalia que se ha organizado?

Espero que cuando nos veamos, me aclares quien os ha metido en todo este berenjenal y si hay una razón convincente para todo este jolgorio.

Hab. 626 – El invento del euro

¿Qué es el euro? De tan evidente, la pregunta parece una perogrullada. El euro es una moneda de intercambió que posiblemente no tiene cobertura suficiente.

Antiguamente se decía que, por ejemplo, la peseta, era un trozo de papel o círculo de metal que representaba una parte alícuota de las reservas de oro que atesoraba el Banco de España. La cobertura en oro de la peseta ya se fue devaluando con el gran descubrimiento del sistema económico: la inflación. La inflación no es ni más ni menos que un acuerdo para que cada día tengan que pagarse más unidades monetarias por algo que intrínsicamente no aumenta ni en calidad ni en valor. Es un mecanismo, por el cual, sin mejorar el rendimiento de las explotaciones primarias e introduciendo en el mercado muchos cachivaches inútiles, se consigue movilizar cifras monetarias ingentes que no responden a un proceso productivo lógico.

Y el euro, en eso de aumentar los precios de las cosas sin ningún aumento de su valor ha sido “el truco del almendruco”. Ya casi se ha conseguido que mentalmente equiparemos 1 euro a 1 peseta, y encima, por la menor cantidad de guarismos, tengamos la sensación de que los precios han bajado. ¿No es mucho más barato ahora un libro por 15 euros que antes por 2 500 pesetas?

Para colmo, el Euro es una moneda que aun teniendo el mismo valor facial en toda una comunidad de naciones no proporciona a igual cantidad de euros la misma equivalencia en productos o servicios en todas ellas . Y, para colmo, prácticamente carece de responsable emisor. Una siglas, al parecer en diferentes idiomas, con un burujo debajo, parecen toda su garantía.

La peseta, por lo menos, llevaba unas firmas, con indicación del correspondiente cargo, entre ellas la del Director del Banco de España, que le daban una supuesta solvencia.

Y ahora se me ocurre una duda, ¿qué ha pasado y para qué sirven las reservas en oro del Banco de España? ¿Continúan en sótanos protegidos? ¿O, tomando como precedente la operación de traslado efectuada por los “rojos” y llamada el “oro de Moscú”, los socialistas actuales –los “rojos” de siempre con una adicción a los lingotes, demostrada, superior a la de los “blancos”-, para lo que sirven ocultos en mazmorras estos trocitos de metal ¿les habrán liberado de su condición de inerte y ominosa esclavitud, para convertirlos, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Merced y de Nuestro Señor de los bonsáis, en alivio y redención de agravios, injusticias, penas y penados?

Hab. 626 – Dioses a medida

Hoy quizá no este demás escribir una reflexión religiosa (y advierto que me tomo el concepto “religión” con pinzas). ¿Alguien sabe de verdad qué es una religión? En el sentido etimológico viene del verbo “religare” –si el verbo es latino, algún origen más antiguo tiene que tener, pero ahora no puedo remontarme tanto porque no tengo documentación suficiente a mano; ni, por otra parte, no tengo ganas de buscar por Internet, que ya es una gran enciclopedia de la verdad y la mentira. Por tanto, quedémonos en “re-ligare”: ligar algo con algo, o ligar las persona con una creencias. Lo que sí es cierto –y esto tiene gran importancia en el devenir y conformación de las diferentes sociedades (o tribus) que han formado y forman la humanidad, es que sobre el miedo ancestral a lo desconocido se han organizado conjuntos de creencias en seres superiores o inferiores –ultraterrenos- unos benéficos y maléficos otros.

Y tan equivocados están quienes pretenden que la religión o la historia de las religiones, no figuren en la enseñanza oficial, como quienes quieren que “su” religión, mejor dicho, su particular manual –judíos, mahometanos, católicos, ortodoxos, testigos, mormones, etc. etc.- de normas de comportamiento, de realización de ritos, de definición de virtudes y pecados, figure como asignatura reconocida. Conviene –y hasta es imprescindible- que sepamos qué han sido y son y cómo han actuado y actúan las sociedades para organizar su “re-ligación” con lo desconocido y temido. Y cómo se han instituido unas castas mágicas o sacerdotales, que –ejerciendo gran poder e incluso formando parte de la de la estructura civil de los pueblos, se han organizado administrativa, económica e institucionalmente.

¿No es revelador que en pleno siglo XX pueda montarse un tinglado como el del Palmar? ¿O es que la humanidad sólo progresa técnica y científicamente? El del Palmar es la demostración más burda de a donde se puede llegar con “inventos” así; pero se encuentra muy próximo de otros, si se quiere más “finos” y “elegantes”, como el Opus Dei, los Legionarios de Cristo, y otros que seguramente andan por ahí, algunos en pareja como antes los carabineros.

Es evidente que hay una parte de “re-ligación” del hombre –de la persona- con el resto de la creación, de cuyo todo forma parte.

Pero de ahí a decir que “Dios nos creó a su imagen y semejanza” es extender una nebulosa para que no nos enteremos, si es que podemos, de quiénes somos y por qué estamos aquí: una esferita minúscula en una infinitud de constelaciones de cada día por más investigadas, con más incógnitas.

Propongo, y no soy yo sólo quien lo dice, que nos planteemos y reflexionemos si no somos nosotros quienes hemos creado a Dios a nuestra imagen y semejanza. Si no es así, ¿cómo explicar tan diversas religiones y tantos dioses?

Sé que, para muchos, mi reflexión será impertinente, insolente e irreverente , y más en el día del Jueves Santo. Ya lo dije en otro momento: “tanta sinceridad... cuánta impudicia.”

Cierro esta reflexión con una proposición de mi amigo Joan Oliver “Maneu”. Ampliando y contestando una expresión mía, me ha escrito:

“Mals llamps els sords i muts d’esperit, perquè d’ells serà el regne de la ignorància.”

Más o menos traducido, dice: “Malaventurados los sordos y mudos de espíritu, porque de ellos será el reino de la ignorancia”.

Hab. 626 – Dioses a medida

Hoy quizá no este demás escribir una reflexión religiosa (y advierto que me tomo el concepto “religión” con pinzas). ¿Alguien sabe de verdad qué es una religión? En el sentido etimológico viene del verbo “religare” –si el verbo es latino, algún origen más antiguo tiene que tener, pero ahora no puedo remontarme tanto porque no tengo documentación suficiente a mano; ni, por otra parte, no tengo ganas de buscar por Internet, que ya es una gran enciclopedia de la verdad y la mentira. Por tanto, quedémonos en “re-ligare”: ligar algo con algo, o ligar las persona con una creencias. Lo que sí es cierto –y esto tiene gran importancia en el devenir y conformación de las diferentes sociedades (o tribus) que han formado y forman la humanidad, es que sobre el miedo ancestral a lo desconocido se han organizado conjuntos de creencias en seres superiores o inferiores –ultraterrenos- unos benéficos y maléficos otros.

Y tan equivocados están quienes pretenden que la religión o la historia de las religiones, no figuren en la enseñanza oficial, como quienes quieren que “su” religión, mejor dicho, su particular manual –judíos, mahometanos, católicos, ortodoxos, testigos, mormones, etc. etc.- de normas de comportamiento, de realización de ritos, de definición de virtudes y pecados, figure como asignatura reconocida. Conviene –y hasta es imprescindible- que sepamos qué han sido y son y cómo han actuado y actúan las sociedades para organizar su “re-ligación” con lo desconocido y temido. Y cómo se han instituido unas castas mágicas o sacerdotales, que –ejerciendo gran poder e incluso formando parte de la de la estructura civil de los pueblos, se han organizado administrativa, económica e institucionalmente.

¿No es revelador que en pleno siglo XX pueda montarse un tinglado como el del Palmar? ¿O es que la humanidad sólo progresa técnica y científicamente? El del Palmar es la demostración más burda de a donde se puede llegar con “inventos” así; pero se encuentra muy próximo de otros, si se quiere más “finos” y “elegantes”, como el Opus Dei, los Legionarios de Cristo, y otros que seguramente andan por ahí, algunos en pareja como antes los carabineros.

Es evidente que hay una parte de “re-ligación” del hombre –de la persona- con el resto de la creación, de cuyo todo forma parte.

Pero de ahí a decir que “Dios nos creó a su imagen y semejanza” es extender una nebulosa para que no nos enteremos, si es que podemos, de quiénes somos y por qué estamos aquí: una esferita minúscula en una infinitud de constelaciones de cada día por más investigadas, con más incógnitas.

Propongo, y no soy yo sólo quien lo dice, que nos planteemos y reflexionemos si no somos nosotros quienes hemos creado a Dios a nuestra imagen y semejanza. Si no es así, ¿cómo explicar tan diversas religiones y tantos dioses?

Sé que, para muchos, mi reflexión será impertinente, insolente e irreverente , y más en el día del Jueves Santo. Ya lo dije en otro momento: “tanta sinceridad... cuánta impudicia.”

Cierro esta reflexión con una proposición de mi amigo Joan Oliver “Maneu”. Ampliando y contestando una expresión mía, me ha escrito:

“Mals llamps els sords i muts d’esperit, perquè d’ells serà el regne de la ignorància.”

Más o menos traducido, dice: “Malaventurados los sordos y mudos de espíritu, porque de ellos será el reino de la ignorancia”.

Hab. 626 – IB3 me preocupa

¿Debe preocuparme la existencia de IB3? Como ciudadano, sí; y hasta si queréis, un poco más que cualquier otra emisora local o canal. Porque si va a ser el organismo de propaganda y de formación del espíritu autonómico, hay mucho riesgo de que nos intente promocionar de la mano del partido gobernante, la unidad pueblerina asociada a Cataluña de destino en lo universal. Y también, porque véala o no, tendré que leer en los periódicos cómo se va enjuagando el déficit que desde “s’entreforc” y pasando por “sa fosca” bajará caudaloso por el Torrent de Pareis.

Por otra parte, esto de la IB3 debe ser en mi una fijación, que me hace dudar de mi pretendida y no deteriorada claridad mental.

Este asunto –después de años ha de no andar por estos berenjenales- me ha recordado la existencia de unas técnicas y métodos de dirección, gestión y control empresariales –y hasta he sentido un instintivo y fugaz ramalazo de interés por poder aplicarlos, aunque sé que es imposible en esto de IB3.

No se trata de que IB3 –per se, una entidad no lucrativa- tenga que alcanzar beneficios. Sólo seria preciso establecer unos objetivos razonables y correctos de sus horas de emisión; y en función de éstas mantener unos medios técnicos adecuados, unas plantillas eficientes y ajustadas, un control de recursos de explotación, unos aprovisionamientos concordantes con la producción, y, para no extendernos más, establecer un sistema de control presupuestario –presupuesto previo y seguimiento de su cumplimiento o incumplimiento-. El seguimiento suele llamarse análisis de desviaciones, y se efectúa a medida que se realizan las acciones a controlar, nunca a año pasado.

Después de leer hasta aquí, ¿alguien puede extrañarse de que, como he indicado antes, pueda poner en duda mi lucidez actual?

Lo que he expuesto, pienso, con la mayor benevolencia sólo se puede tildar de utopía. Sin tanta generosidad, se queda en algo de Goya: “Los sueños de la razón producen monstruos”.

Hab. 626 – San Nicolás se desmoronó

Nos llegan noticias de allende los mares que bañan la costa barcelonina, de que, por las aclaraciones y por las actuaciones que pretenden llevarse a cabo, las obras efectuadas en la ciudad condal más allá del ensanche, han sido y son hechas en el más puro estilo postfranquista; o, lo que puede ser lo mismo, en la más cuidada ingeniería pujolista, que ha sido asumida por sus continuadores en el manejo, al modo del Gran Capitán, de las cuentas de “palas, picos y azadones”.

Aquí, no sé si por cumplir con su papel de opositor desde su posicioncita en el corral político o si porque realmente cuenta con indicios e informaciones apropiadas, el señor Grosske dice que lo del aparcamiento Antonio Maura puede resultar algo así como los de los “Carmelos” barceloneses.

¿Lo dice sólo por cumplir con el recitado que le ha tocado en el reparto? ¿O es que sabe, acaso, que por los alrededores de la plaza de Quadrado hubo sus corrimientos de tierras, grietas y descenso de suelos, con sus respectivos medios a hundimientos, al hacerse las excavaciones para instalar el sistema neumático de basuras? ¿Sabe, el señor Grosske, si se controla el funcionamiento correcto de la instalación, o, si en el momento menos pensado, una acumulación de metano, con su estallido, puede dar un buen susto a los vecinos?

Pero, es que hay más, señor Grosske. La propia Iglesia de San Nicolás, la que existe hoy en día, no es más que en parte la elevada en su día. Por lo menos son dos los desmoronamientos que sufrió. Uno más grave que el otro. Y no por lluvia o rayo. Fueron por su asentamiento en tierras ligeras y con filtraciones. Casi a su vera, y hasta el Teatro Principal llegaba el entrante marítimo desde S’Hort del Rei, que, a su vez, recibía las aguas de la rambla.

¡Cuánto más hurguemos y removamos los basamentos de esas zonas, más sorpresas podremos llevarnos! ¡Y no precisamente divertidas!

Hab. 626 – La casita museo

Hab. 626 – La casita museo

¿Es una epidemia? Ahora, cualquier institución, entidad autobenéfica, ciudad, pueblo o villorrio pretende tener un museo o casita similar. En otros tiempos se montaban capillas y ermitas, sin ostentación y sin fotos para salir en primera plana. A lo más, el pregonero voceaba el acontecimiento.

Cuando llegué a Madrid ya había museos, claro, igual que en Palma cuando me fui, pero no, ni aquí ni allá, había “museitis”. Algunos incluso estaban cerrados, otros tenían algo de polvo y horario restringido, pero no tenían tantas ínfulas, eran lugares de silencio, contemplación y reflexión. No eran casas de presunción (como el Lázaro Galdiano, recoleto y discreto pese a sus buenos fondos). Y se mantenían cómo podían, discretamente, sin gran preocupación por los tacos en entradas.

¡Cuánto cambio! ¿Era mejor aquello? Algo sí había que era excelente en museos, fundaciones, etc,: exposiciones temporales. Cambió totalmente y se amplió mi capacidad de ver y entender el arte, y aprendí a saber qué era pintura, y escultura. La reproducción de un Goya no da idea de la esencia pictórica y trascendente de un Goya, ni la de un Renoir, ni la de un Cezanne, ni la de un Klee, un Kokoschka, un Gris, un Kandinsky, un Mondrian... y paso por alto, por innecesario, a Miró, a Sunyer, a Manolo y al impresionante Gargallo. Cuánto por encima estaba todo aquello de lo que solía verse en las salas de Palma; sólo excepcionalmente se veían ramalazos. Y Apeles de Atalis, con sus juicios clarividentes, todavía escandalizaba y removía la beatitud reinante.

Ahora, repito, aquí y allí, quieren su museíto. (Y no como el de Arte Abstracto Español de Cuenca: aportación espléndida de obra recopilada y espacio impulsado por Fernando Zóbel, excelente inicio de amistad que murió a los ocho meses de conocernos en una exposición suya en Sevilla.

¿A qué viene todo esto? Sencillamente a que hablo de gentes que han sabido o saben lo que tienen entre manos.

No como aquí, en donde sin saber por qué –algún motivo descabellado o interesado habrá- se va a montar un nuevo museo en Valldemossa, lugar va a ostentar el mayor número de museos por m2, posiblemente, del mundo. ¿No le basta lo que, en diferentes facetas, ya tiene?

¿O es que en Valldemossa se pretende enseñar a ver pintura mostrando lo que no es pintura? Después de la exposición ¿antológica? de Sant Antoniet, muy ligera y débil artísticamente, qué se puede esperar de lo que el Ayuntament, con el apoyo crematístico del Govern (supongo que vía Estarás), y la inquebrantable adhesión del Consell, serán capaces de montar.

Por muy buena persona, por entrañable y simpático que sea, no merece el, entre otras cosas, pintor Coll Bardolet, que se le ponga un piso a pintura.

Y si creéis que exagero, hago una propuesta que sirva para confirmar mi exabrupto: Montad, el Govern, el Ajuntament o el Consell, una exposición en que puedan contemplarse obras de Coll Bardolet al mismo tiempo que pinturas de A. Gelabert. Si no se entiende lo evidente, que en Gelabert todo es pintura y, en Coll Bardolet, por lo general, cuadros alegres, luminosos, ligeros y repetitivos, no podré pensar otra cosa sino que todavía falta aprender a distinguir entre la diferencia entre la reproducción más o menos atinada de lo que puede verse por una ventana y la belleza misma y auténtica de lo que muestra la ventana.

Y, aún, una última propuesta: si alguien duda de mis asertos, y quiere arriesgarse a ver pintura, que acuda a la exposición actual de “La Caixa” en la plaza Weyler.

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No es lo mismo pintar un cuadro, que pintar objetos y cosas –si se quiere con buena mano- en el recuadro de una tela.

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Nota: Supongo, amigo Josep Coll Bardolet, que no os gustará mi especie de diatriba. ¡Paciencia! No soy Agamenón; tal vez podría ser su porquero.

Hab. 626 – Aclaración ineludible

Tal vez hay hechos o instituciones que hacen menos daño del que podrían, porque mucha gente o no sabe de qué van o ni siquiera conocen su existencia. De todos modos, puesto que me piden que aclare a qué o quiénes me refiero con todo esto del IB3, su dispensador de títulos de hidalguía y sus adláteres chupópteros, ahí va lo que he sacado en claro.

En Palma, después de unos dimes y diretes con Barcelona por la politización de la lengua y del desacuerdo con el Institut Ramon Llull, los expertos isleños catalanizados reconforma el Institut d’estudis baleàrics, dependiente del Govern Balear para simular una institución propia independiente para promoción de los valores autóctonos. Su Presidente es el profesor y escritor Gabriel Janer Manila; su segundo, para la promoción, propaganda y formación del espíritu nacional, un tal Alzamora, y les acompañan algunos perejiles para cualquier salsa. El señor Alzamora ha hecho varias gloriosas y lúcidas manifestaciones que algunos periódicos han aireado sin límite ni comedimiento. Entre sus escritos y habladurías, los ha habido incluso contra el President del Govern, quien ha tenido la delicadeza de, como suele decirse, envainársela. Entre otras sutilidades literarias y estéticas, el señor Alzamora dijo, en tono festivo y en una reunión distendida, que quienes no reconocemos la unidad absoluta del mallorquín y el catalán, somos unos “hijos de puta”. Su presidente, Janer Manila, supongo que le da palmaditas en la espalda para que no se desmorone ante las críticas e improperios recibidos. En otro artículo me referí a la connivencia que puede que haya entre los dos. No sería de extrañar; de otro modo, cómo siguen juntos en el chiringuito.

La pena es que el IEB no servirá para nada; nada bueno, quiero decir. Sino para crear problemas, vender hielo en el polo, traducir algún escritor al pernambuqués, montar estands, -y no digo traducir el Quijote, que ya lo está- y para ir y venir, y poco mas; o, peor, aún para demasiado. Eso sí, su dedicación será convenientemente retribuida.

Un mecánico que de Palma a Sóller tuvo que desplazarse para reparar un refrigerador, al llegar se encontró que no había tal avería, todo se reducía a conectar un enchufe. No cobró por el trabajo, pero extendió la correspondiente factura por no sé cuántas pesetas de aquel tiempo, y el detalle del concepto fue: “Por ir y venir”.

¡Pues eso! Cobrarán y gastarán por ir y venir y para hacer el paripé.

¿Podrá, algún día, descubrirse que un escritor o un artista no tiene porqué ser un buen gestor, ni siquiera un gestor?

Hab. 626 – Yo, hijo de puta

Antes de iniciar esta navegación de anclaje fijo, ya había empezado, todavía en fase primaria, una especie de investigación de mis ancestros. Nací, evidentemente, en Mallorca, con genealogía en Petra, Palma, Llucmajor, Ses Salines, Sóller... y no tengo ninguna evidencia ni atisbo de que mi madre fuera una hetaira.

Por tanto, había que remontarse más. Pero, ninguno de los senderos abiertos, aunque no exhaustamente por ahora, y aunque sí suficientemente aclaratorios, no revelan antecedente de este tenor. En mi línea ascendente no aparece ninguna ramera ni evangélica ni anterior ni posterior.

Habrá que indagar si no es, mi caso, solamente cuestión genética; si el ADN tiene todavía ondulaciones ocultas. Porque lo que sí es cierto, es que soy un auténtico ejemplar de “hijo de puta”. Por lo menos, de acuerdo con la alta ciencia explicada y demostrada por el especialista en lenguas –perdón ¿en lengua?; no parece que haya estudiado más que una, y aún esta, por más especializarse, en una facultad restringida, restrictiva y acotada en una zona filológica poco aireada.

Ahora me doy cuenta de que he escrito especialista en lenguas, y he intentado reducirlo, luego, a una. Puede que no estuviera equivocado y no deba ser restrictivo, sino amplio de miras. La lengua no es un concepto único: es un aparato fisiológico y es un sistema de expresión (y por tanto de posible comunicación) ; por tanto, en esta disquisición, mantengo lo de dos lenguas, que, para este caso, tanto sirve una como otra. Si con una puede escribir sus excelentes libros (no lo digo yo, que no los he leído y cuya opinión, por lo demás, carecería de importancia); con esta, la de escribir, y además con la otra ha demostrado que ha podido conseguir su continuada incardinación en las instituciones que pretenden, y lo consiguen a veces, montar el numerito para que unos cunatos vivan como “canónigos” ebúrneos del, sea cual sea, poder vigente.

Me parece recordar que fue una Evamarilen, por una de mis “Anotacions més o manco impertinents”, la titulada “Un il·luminat poeta a l’IEB”, que se molestó porque yo le tildaba de iluminado, lo que ella, si acaso, tomaba por elogio y lo asimilaba a Ramón Llull. Hay para decirle: ¡Uro, Evamarilen! En cuanto a que lo avalan muchos premios, cosa que tambíen decía la interlocutora, ¿quiere esto decir algo? Yo también tengo algunos premios y no pasa nada. Los tengo de poesía, cuento, acuarela; un pequeño ensayo mío sobre Larra fue seleccionado y publicado en un número extraordinario dedicado al “pobrecito hablador” por la Revista de Occidente (sí, la que fundó Ortega y Gasset), y hasta –una revelación para muchos- un cuento mío llegó al grupo del que tenía que salir el ganador en un concurso de “Play Boy”.

Lo de los premios, Evamarilen, no es más que una satisfacción vanidosa, aceptable y agradable, claro, pero la proliferación crea la sospecha de la duda –hay precentes- y en bastantes casos, muchas veces previstos o preimaginados, huelen a nepotismo.

Antes de seguir quiero referirme a otro asunto del que muy poco me he enterado en mi ir y venir de quirófanos, urgencias, ucis, radiografías, cambio de sondas y el disfrute, con sus entretenimientos, de la habitación 626. Viene a ser como lo de “Que descansada vida la del que huye del mundanal ruido, y sigue la escondida senda por donde han ido los pocos sabios que en el mundo han sido”. Bien, pues desde esta mi descansada vida, quiero manifestar mi total repulsa e indignación, porque según me han dicho, Alzamora ha recibido amenazas de muerte. Si es verdad, sea cual sea el motivo, es algo totalmente intolerable, y, aunque sólo pueda ser una bravata, una acción reprobable de miserables y estultos miserables.

Aunque suscite una reflexión: los fanatismos, cualesquiera: nazis, moros, antijudíos y judíos, católicos, nacionalistas, lingüísticos, etc. etc. siempre acaban mal y a veces peor.

Para terminar, deduzco que está confirmado que “Soy un hijo de puta” de acuerdo con el baremo admitido por el IBE, expresado por su difusor, y que apoya su sanedrín y bendice su Presidente.

Mi perfil es absolutamente diáfano y sin tacha. Allá por los años 50-60, felizmente reinante Franco, ya era de los que sentían la lengua, me refiero a la que refleja y a su vez conforma el pensamiento y por tanto la personalidad de cada uno como algo indisoluble del propio ser. Y doy una pista más: me opuse a que “Lluc”, que en aquellos momentos cambiaba y pretendía emular a “Serra D’Or” dentro de lo posible, publicara unos artículos míos escritos en forma “salada” si se les cambiaba el artículo a la forma “lalada”. Justificaban la necesidad por su difusión (nada numerosa) en Cataluña. Si en Cataluña llegan a gente culta no tiene que haber ningún problema, y si lo hay será porque el conocimiento que tengan de Mallorca tienen que mejorarlo, esto puede ayudar, les dije. Los artículos se publicaron.

Mi titularidad de “hijo de puta”, presenta todavía otra característica indudable. Ya en tiempos del “elegido” expresé con frecuencia mi convicción de que temía más una pretendida colonización barcelonina de nuestra tierra que una dependencia de Madrid. Después, lo he mantenido y lo sigo afirmando.

Con todo mi historial, sin embargo, he tenido y sigo teniendo muy buenos amigos en Cataluña y, concretamente en Barcelona. Será porque en mí ven un “hijo de puta” sin doblez ni envidias ni malas intenciones, nada pedigüeño y sin complejo de inferioridad alguno.

¿Me queda una duda? ¿Hemos de decir IEB o IEBB? Al salir de la clínica intentaré saberlo, y tal vez ya estará claro: Institut d’Estudis Baleàrics Barcelonins (y posiblemente como los del norte en otro asunto: adheridos al Cervantes).

Hab. 626 – Unicarretera

He recibido una propuesta, distinta de la mía, que puede ser muy interesante.

Por su novedad y por su originalidad, la expongo tal como la he recibido.

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Miro Llull

Puedo presentarme al concurso?

Si puedo, te propongo esto;

Mallorca ensaimada

Así habria ensaimada para todos, además, para ir de Costitx a Valldemossa vería todo el paisaje mallorquín.

No importa si hay que atravesar alguna zona de agua, para esto están los ingenieros, recordemos el Golden Gate sin olvidar que Golden significa dorado.

Joan Oliver “Maneu”.

Añado, Joan, que puede ser un medio muy visible para que cualquier piloto identifique la isla y acierte en su aterrizaje, por muchas obstrucciones y marcas desorientadoras que ponga el gañán con ínfulas mefistofélicas. (Supongo que queda claro a quien llamo gañán; pero por si por acaso alguna persona poco enterada lee esto y no lo sabe, se lo digo: un tal Alomar.

Hoy os hago una confesión. Veo que en cualquier momento puede empezar a amanecer en el panorama político español. Estos días he visto que los parvularios no tienen demasiada gente. Por tanto no van a darnos cantera para muchos años. Y se acabará el P(arvulario) P, el P(arvulario) SOE, P(arvulario) SM, y otras unidades para aprender a hacer palotes. (Especialmente teniendo en cuenta que los que lucen el babi con sus insignias son ya muy garrudos.

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Nota:

Continúo ahorrado energías. Ahora no busco ninguna “Flor Natural”. Simplemente pretendo que mi comunicación, si es posible, la lean 200 personas (y no 20) , incluidas una japonesa, y mallorquines y catalanes cultos.

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Hab. 626 – Es Baluard

Engañar a un ministro no creo que sea difícil; a una ministra, algo más difícil, que por ser mujer es más perspicaz. Pero también posible. Si ha dicho, de motu propio “las instituciones han pagado Es Baluard y deben gestionarlo”, no está bien informada. Si se lo han hecho decir, tendrá que revisar de quién puede fiarse.

El que las instituciones hayan pagado, está por ver: el dinero no lo han aportado las instituciones; en todo caso es parte del erario público que dilapidan, malversan y se reparten, o usan para comprar adhesiones (A conejo muerto, subvención al canto. “Magia Borrás”) Y, en este caso, para más INRI, han endeudado parte de los impuestos que hemos de pagar los ciudadanos durante varios años con la Caja que es de donde canta que es Serrat.

Que las instituciones deban gestionar Es Baluard, ni de broma, por lo menos en cama redonda, que ya sabemos de qué son capaces. ¿Os imagináis a la Princesa, que por sus propias palabras no sabe lo que es un museo y tampoco el mundo, metida en esto?

Yo, en casa tengo algunas pinturas y dibujos (de Anckermann, Aleix Llull, J. Terruella, Brunet, J, Fuster, Julio Quesada, Alfredo Piquer, Felipe Criado...), esculturas, grabados (de estos, de Miró unos y otros de Zóbel, José Guerrero, Ràfols Casamada, Rueda, Marta Montcada... y Miró Llull), algunas herramientas antiguas, unos fósiles, unos carricoches y cañones de hojalata del ejército (tanto me da que se interprete de hojalata el ejército como los carricoches) y seguramente algunas cosas más, que se las puedo enseñar a la Presidenta para que compruebe que con esto no tengo un museo, en todo caso una colección simpática y atractiva de ir por casa, en la que no faltan un montón de siurells.

Y la de Serra, --que ya me gustaría tenerla-- , la señora Munar, o no la ha visto, o no ha visto otro museo en su vida que el que pudiera haber en su colegio; o es una paleta en arte. Lo que acabo de escribir no puede achacarse a interpretación mía; es simple constatación deducida de sus palabras.

Y hablemos ahora de Es Baluard, que sólo he visto ligeramente por el exterior. Creo tener una buena idea de lo que hay en su interior (entre lo de Serra y lo de otra procedencia.) Y he de reconocer que no he ido a verlo por lo mismo que, en mis años de residencia en Madrid, no visité el del fabricante de ascensores: por sus descarados chanchullos políticos.

También, ahora me apetece decir que ninguna pleitesía me induce a referirme como a “Don Pedro” al hablar de Pere Serra; la deferencia y la cortesía, no obliga a una cursilada reverencial. Aunque Pere Serra, en varias ocasiones ha abierto sus páginas a mis escritos (uno de ellos era el relato de, en un viaje de trabajo, en el cual un chofer de la empresa, después de recogerme en el Prat me llevaría a la fábrica de Alcanar, pasando primero por la Fundación Miró. Pedí al chofer que entrara conmigo a la fundación y alegó que él no entendía de aquello. No tuve dificultad alguna para convencerle. Resultó una experiencia muy gratificante, que incluso, al recogerme al día siguiente en el hotel, me agradeció.

Al regresar a Mallorca, Pere, ante mi deseo de volver a publicar me abrió otra vez la puerta y puso mi disponibilidad en manos de su hijo Miguel. Se publicaron, uno tras otro varios artículos; pero de buenas a primeras se iniciaron los retrasos y hasta omisiones en la publicación de los artículos. Tanto Miguel Serra como Pere Fullana, no me dieron razón por la no publicación, y me insistieron en que escribiera. Pero ¿se perdían? A Miguel le dije que si no les interesaban, me lo dijera claramente. Que aunque yo me considerara un articulista admisible (en otros sitios, Madrid incluido, me habían publicado) ellos podían tener otra opinión, o que mi temática y mi estilo no fueran lo deseado por su periódico. La respuesta fue que les siguiera llevando escritos. El resultado: que no publicaron. La consecuencia: que no les llevé ninguno más. Y así quedó: no hubo más publicación. Ni siquiera hable con Pere Serra, ya que él lo había dejado en manos de Miguel. De toda manera, me parece una historia curiosa.

Pero, volvamos a la ministra. ¿Sabe esta señora si los acuerdos, convenios o contratos aceptados y firmados, y seguramente protocolizados, tienen algún valor? ¿Sabe que existe uno, creo que inicialmente previsto por unos 30 años y finalmente firmado por unos 90 años, que establece cómo se llevará el museo, quien o que comisión y con que calidad de votos llevará adelante su gestión? ¿Sabe la señora ministra que los convenios sueles ser de obligado cumplimiento si se desarrollan según lo estipulado?

¡Qué ingenuas me parecen las manifestaciones de la ministra.

Y a ti, Pere, ¿qué quieres que te diga?; nos reiremos un poco. Cuando mi cuerpo, después de este trote, esté en condiciones, un día iré a pasear por fuera y por dentro de Es Baluard. Y hasta puede que intente pintar alguna acuarela en sus exteriores. Y en su momento, cuando ya estemos en el tiempo después del tiempo, Pere, nos divertiremos recordando la baja catadura general de nuestros políticos y de cómo son capaces de ir de Herodes a Pilatos, cambiar de chaqueta, y meter el cerebro en formol para intentar salvaguardarlo en todas sus posibles capacidades.

Lágrimas de cocodrilo

A mi retiro forzado han llegado periódicos con fotografías de manifestaciones silenciosas, actos conmemorativos, erección de fantasmas escultóricos, y hasta fotos de gente aplaudiendo. ¡Aplaudiendo qué? Con qué poca dignidad se está utilizando un signo de aprobación por un hecho sobresaliente en el teatro, en el deporte, en los toros; con qué falta de sentido y de respeto se usa para aplaudir las víctimas de las desgracias. Ni en los toros he visto que se aplauda al torero que muere en la arena.

Admitiría que todos estos montajes tuvieran la grandeza de la representación de la tragedia griega, que hasta tenía su efecto catártico.

CATARSIS: Efecto que causa la tragedia griega en el espectador al suscitar y purificar la compasión, el temor u horror, u otras emociones.

Y no disminuía su autenticidad y eficacia, que al actor se le denominara “pròsopon”, o sea, máscara, que luego los romanos tradujeron a persona.

Presumimos de democracia, y qué lejos está de las esencias griegas. Ahora sólo somos capaces de montar pantomimas con caretas carnavaleras para acallar la mala conciencia. Y repartir estampitas con fotografías de los actos, que se quedarán en lágrimas de cocodrilo.

Y a esperar la próxima.

Hab. 626 - Carreteras

Sigo en la clínica, pero en relación a ésta, hoy sólo diré poco. Si no fuera por el cáncer, todo me funciona bien; no he tenido fiebre, y por tanto, lo que escribo no es debido a desvaríos, sino a mi funcionamiento cerebral de siempre, que por la atención que ponen en todo, supongo que no me han hecho un encefalograma por considerar que ningún signo o manifestación lo hace necesario.

Cambio de tema. Doy una propuesta para carreteras en Mallorca.

Proyecto de carreteras

Hace tiempo se puso de moda convocar concursos de ideas. Yo ya advertí que cómo se podían convocar concursos de ideas si los mismos que tenían que seleccionarlas no tenían ni idea de que es una idea ni de para que sirve. Si me limito a considerar el hazme-y-deshazme de Ses Estacions, llego a la conclusión de que lo único que entendieron es que no es verdad que no quedaría nada, quedarían las comisiones y “mordidas”, que al no figurar en la obra realizada, quedaron a salvo.

Ahora, están brotando como setas la comisiones de sabios. ¿Hay sabios para tanta comisión? Según Quevedo, no. Dijo: “Cuentan de un sabio que un día, tan pobre y mísero estaba que sólo se sustentaba de las hierbas que cogía. ¿Habrá otro sabio, decía, tan pobre y mísero que yo. Y halló la respuesta viendo que iba otro sabio cogiendo las hojas que el arrojó”. Por tanto, no deben ser sabios lo que se busca sino “limosneros”. En la IB3 los sabios cobrarán 900 euros por sesión: aunque no sean sabios, si no son tontos, pueden conseguir hacer muchas sesiones a la semana.

En cuanto a carreteras, que es por donde había empezado. Presento un somero dibujo que me han escaneado para que dé una idea (esto, por ejemplo, es una idea) para una solución que permitiría comprobar su eficacia en su propia aplicación.

O sea, se hace un entramado total, se reparten las dádivas preceptivas y se hacen las coyundas a las que están acostumbrados (no hay para qué despistar hablando de cuernos).

Después, por la experiencia en la utilidad y acierto en unos ramales, los otros se allanan y reforestan. Las comisiones del desmonte, no importaría considerarlas en el proyecto inicial.

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Nota:

Para evitarme un esfuerzo que todavía no me conviene hacer, continuo con este texto en “forastero”, una de mis dos lenguas, en sendos blocs.

«injustamente en prisión y punto»

Mi amigo Vera está injustamente en prisión

“Cuando se le preguntó por la carta que vera ha enviado a la prensa, en la que declara su inocencia y denuncia la «la presión mediática y judicial» a la que dice haber sido sometido, Felipe González contestó sin titubear: «tiene razón». Y añadió: «está injustamente en prisión y punto», informa Guadalupe Domínguez.”

Pues, bien, ahí está el meollo de la cuestión, en el «y punto». Porque en lo de la injusticia con Vera, el ex presidente sabe de qué habla. Por eso, a mí me hubiera gustado que no dijera «y punto», sino que, teniendo, como tiene, toda la razón, la hubiera explicado. Porque, además, si hay cosas que, como se deduce, sólo las saben unos privilegiados, entre ellos el señor Barrionuevo y el señor Rodríguez –el que, ya hace más de dos lustros, en Madrid había quienes le llamaban el “bellotari”--, ¿no ganarían en poder de convicción unas afirmaciones tan rotundas a favor del señor Vera?

¿Y no convendría desdecir algunos aparentes infundios? ¿Pueden dejarse sin respuesta las afirmaciones del señor Blanco, que se siente satisfecho «porque se trata de que nadie tenga privilegios a la hora de aplicar la ley», o del señor ministro de Justicia, que dice que la entrada en prisión del señor Vera «no merece ningún tipo de comentario» puesto que los «penados cumplen sus condenas». Las contradicciones expresadas son alarmantes y merecen explicación o rectificación; no son tan baladíes como, en los toros, la división de opiniones.

Si el señor González no se cerrara en banda con el «y punto», aunque tuviera que referirse al señor Barrionuevo y hablarnos un tanto autobiográficamente, con toda seguridad nos podría dar una razón convincente. Una razón que algunos o muchos intuimos, pero que no podemos confirmar: el señor Vera está injustamente solo en prisión.

Referéndum: un pan como unas tortas

De nuevo se está haciendo un pan como unas tortas.

Admitiría que el Gobierno –el del Reino- no supiera qué hacer y no hiciera nada. Todo iría mejor; incluso la justicia, que al fin y al cabo es, sino la primera, unas de las garantías de la verdadera democracia, cumpliría su cometido sin interferencias. Hubiera podido, por ejemplo, hablando en lenguaje matemático, despejar la “X” o no ocultar la solución de la incógnita; ejercer la reconvención en un caso tan escandaloso como el del juez Gómez de Liaño; meter en prisión o no dejar salir a los condenados que pastan a sus anchas; etc., etc.

Lo no admisible es que los mandamases, el Presidente el primero, se comporten como un conjunto de Penélopes, haciendo y deshaciendo el “trabajo” propio, el conjunto, y el de los otros.

Para el día 20 –3 días antes del aniversario del “se sienten...” y habiendo visto, hace pocos días, una fotografía del Congreso, tirada desde un lado como la del 81, donde los presentes están sentados tranquilamente y al lehendakari sólo le falta el tricornio- tenemos previstas unas romerías que pueden resultar muy poco animadas.

El señor Rodríguez Zapatero, para ser el primero y dar lecciones de europeísmo, se metió de cabeza en un referéndum innecesario e inútil. Después, al ver que se había precipitado o porque le han tirado de las orejas sus “partenaires” de los dos extremos de los Pirineos, ha soltado una densa bruma y quien vote lo hará a tientas; y no me extrañaría que muchos de los votantes, por puro entretenimiento.

La Constitución Europea, pienso, es para los estados, países o naciones que actualmente forman parte de la Comunidad; por tanto, entre los otros, España. En el momento de aplicarla, la Constitución será efectiva para los ciudadanos de la CEE, pero, así cómo vamos, maladadamente, ¿qué trozo del actual Reino será España? Cada uno de los otros trozos no necesitará esta Constitución. Independientemente –que lo del estado asociado no se tiene en pie: no es más que una trampa conservar una ubre-, y si quiere y le admiten, tendrá que comenzar de nuevo a negociar su incorporación.

Además, ¿sirve para algo este referéndum, considerando que su resultado no modificará la decisión ya tomada? No entiendo que una persona como el señor José Antonio Marina desperdicie el tiempo explicando su voto. Tan sólo comprendo los anuncios publicitarios, pagados de una u otra manera, hechos por los figurantes de la farándula.

Por otro lado, toda esta especie de fiestecita, como la otra anterior de la OTAN, me parece una más de las trolas del PSOE.

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Ir a Un pa com unes hòsties Ramon Llull

Este bloc y el monolingüismo

Lectura

Hasta hoy, en Mallorca, no he encontrado a nadie que no haya podido leer este bloc.

Lo inicié para Charo, Elsa, Hiromi, Joseba (los dos últimos, además del japonés y el vasco, respectivamente, hablan y escriben el castellano) y otros parientes y amigos de allende Mallorca, a quienes especialmente va dirigido este “Aarón Ben Yusef", aunque, por lo que veo, las gentes de aquí todavía saben leer el castellano.

No obstante, por si llega un día en que esta tierra rodeada de mar azul y verde consigue volverse un rinconcito idílico, aislado y pueblerino, para no dejar a oscuras a los futuros monolingües, que no sería justo privarles de tanta sabiduría e ironía, haré traducciones o versiones de ciertos de estos artículos para los lectores de las “ Anotacions més o manco impertinents ”.

No pido ningún agradecimiento por mi esfuerzo traductor; será un trabajo altruista que haré de muy buen gusto para el bien lugareño.

Si sólo pensara en mis nietos, me ahorraría el trabajo. Ellos, hijos de madre mallorquina y padre madrileño y nietos de abuelos mallorquín uno y peninsulares los otros, espero que además de conocer otras, no tendrán limitación alguna en sus dos lenguas propias.

Un día, un diario

Hoy, de las ochenta y ocho páginas del diario que leo, hay veinte que no necesito mirarlas. El resto, para saber qué leer, por lo menos tengo que ojearlas. Otros, ya lo sé, me aventajan; con sólo ocho, las deportivas, ya tienen bastante.

Repaso las 68 que no desdeño, página a página. Sin ser exhaustivo, extraigo unos titulares y algunas líneas y escribo el comentario que me sugieren.

Tragedias mediáticas . Un artículo de Javier Ortiz, digno de lectura. Dice que hay que “reparar en la cara oculta de nuestras solidaridades”. Cincuenta muertos en distintos accidentes de carretera en el mismo día, en sus sepelios no merecieron atención “ni de Reyes, ni ministros, ni duques, ni directores generales, ni jefes de negociado siquiera. Y en cuanto a la Iglesia, curas rasos.” “Una desgracia de dimensiones mucho menores” se presta a mostrar la solidaridad “en el escaparate de los medios”.

Nos comentan... “que Fernando Morán, habiendo sido diplomático, senador, ministro [...] , atraviesa por serias dificultades. «Siempre fue un modelo de honestidad», recuerda alguien que le conoce.”

¿De qué están hablando con ETA? , titula Isabel San Sebastián. Y se pregunta si la eventualidad de legalizar a Batasuna y adoptar medidas a favor de los presos de la banda buscan efectos electorales.

La Administración al inmigrante: «Vuelva usted mañana». Sí, lo que dijo Larra, pero esta vez no –según parece- por desidia del funcionario de la ventanilla; ahora, por un error de la Administración.

En la senda de la paz . “Sharon y Mazen han acordado la creación de diversas comisiones bilaterales...” y “...sellan en Egipto el final de la segunda Intifada.” ¿Para preparar la tercera?

El discotequero tendrá que indemnizar a su cliente con 3 000 euros . Le crecen los enanos y le demanda ¿Blancanieves? A su favor, que la Audiencia y el Juzgado han rebajado la indemnización. Habrán tenido en cuenta que aunque su cosa se llame Meganoséqué, es una mota en comparación con Nestlé.

Carmen Feliu presidirá la Comisión de control de la IB3. “Estará integrada por 17 diputados autonómicos, distribuidos de forma proporcional a la representación de cada partido.” Claro, habían dicho que IB3 sería independiente. Y un control retribuido, en el que cuenten todos, es más llevadero y dúctil para el partido gobernante.

Matas no quiere ni oír hablar de Es Baluard . ¡Dicho así! A eso le llamo un titular anfibológico. Porque él si habló.

Plan de choque para prevenir la violencia en las escuelas de Baleares . La palabra choque tiene connotación violenta, pero dejémoslo. Otros comités de expertos, que serán llamados “observatorios de convivencia”. Pronto, porque a este paso harán falta, alguien montará una Academia de Formación de Expertos.

No afecta a la carrera militar de Don Felipe . “Sea cual sea el desenlace de la batalla judicial emprendida por sus compañeros, a Don Felipe de Borbón no le afecta, aunque se anule y se reordenen los ascensos en su promoción.” No sé si ya es irresponsable como el Rey; por lo menos es intocable.

El Govern quiere “cerrar” el Carmel a la prensa . El Govern –la Generalitat catalana- en este caso llega tarde: por la televisión ya nos hemos enterado de que allí se habla castellano.

Un tribunal juzga el atraco de unos banqueros a los accionistas y busca el botín.

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Lo anterior es el resultado de una hojeada rápida a El Mundo / El Día de Baleares de hoy, 9 de febrero. Quien quiera continuar, puede hacerlo; da para más.

¿Qué? “Optimismo antropológico”. ¡Ah!

La caja de Jack

Hay que reconocer que los inventos llegan en el momento oportuno. ¿Qué hubiera sido de los festejos con dragones zigzagueantes y chisporroteos de los chinos, si éstos no hubieran obtenido la composición de la pólvora? ¿Y cómo, unas poblaciones levantinas de Iberia hubieran animado sus celebraciones públicas y privadas si algún viajero arriesgado y avispado no hubiera ido a China? Y lo mismo se puede decir del estruendo palmesano en honor del bello soldado asaeteado y del estrépito festero en los días de enfrentamiento importante entre dos bandas que se dan empujones y patadas para meter una pelota entre palos.

Para esto de la pelota, por cierto, también fue primero necesaria la bola de nieve, evolucionada a bola de aire cubierta de piel. ¿Y qué pensar de quien al oír pasar el viento por una roca agujereada, se dijo: voy a inventar el pito? Nadie debió de entorpecerlo con sus chanzas ni decir despectivamente, como suele hacerse a quien cree haber dado en una nueva diana o haber mejorado la forma de hacer algo: ¡éste ha descubierto la pólvora! ; y así, sin guasas paralizadoras, gracias a una esfera de aire metida en un pellejo y un tubito de hierro agujereado, surgió un bluff que mueve masas de homínidos que pagan religiosamente su óbolo al becerro de oro.

Ahora, tempestivamente, en una situación de extrema necesidad, ha llegado un nuevo invento. ZP, el hombre de la perenne sonrisa , por algún espasmo de agarrotamiento facial –le hemos visto uno ante dos acentos circunflejos en rostro espacial- ha buscado y encontrado el antídoto que, supongo que, con la posología adecuada, podrá evitar las resquebrajaduras y el hundimiento del solar patrio. El nuevo descubrimiento es el optimismo antropológico .

No sé, ahora mismo, que puede ser eso del optimismo ese, pero, mientras intentaré averiguarlo, no voy a poner sonrisa de conejito feliz ni pensar que otra vez se ha descubierto la pólvora.

Por qué 'Aarón Ben Yusef'

--- I ---

Consideremos, primero, quiénes somos y de dónde venimos. Y no me refiero a lo que pudo acaecer según la teoría de la evolución, no retrocedo tanto. Aunque, si es cierto que nuestros antepasados son el Pierolapithecus y los simios, habrá que pensar si los macacos y otros antropoides no usan mejor su cerebro que el homo sapiens, que, teniéndolo mayor, lo aprovecha en muy baja proporción.

Al plantear ¿quiénes somos? me refiero concretamente a los pobladores de la llamada por Rubén Darío 'isla de oro', y de sus adyacentes, a los cuales, en tiempos ya lejanos, Plinio calificaba de gente belicosa.

Entre las incursiones y el apresamiento de barcos que mercadeaban por el Mediterráneo, realizados por los belicosos, los asaltos e invasiones por ellos sufridos, e incluso la llegada de viajeros y aventureros, los pobladores isleños, a lo largo de la historia, habrán tenido que ser el resultado de un variopinto y continuado mestizaje.

Posiblemente, de los primeros habitantes, homínidos supuestamente oriundos de África, ya no quede ni rastro, como posiblemente tampoco de los célebres honderos, evocados por pintores y escultores. Entre estos, cuyas imágenes son las más visibles por ser fundidas en bronce y de notable tamaño, Rosselló, al no poder hacerlo del natural, tuvo que modelar los suyos a su imagen y semejanza, y hay que reconocer que -sin considerar el parecido, cosa que no nos es posible- no le salieron nada mal; luego Mir, más burda y aparatosamente, pudo diseñar los suyos sobre los de Rosselló.

”Honderos”, dibuix de R. Anckermann

--- II ---

Algún historiador refiere que Cecilio Metelo, al someter el territorio a Roma, llevó a cabo una gran mortandad, pero no dice que eliminara a toda la población para sustituirla por romanos. Los colonos llegados a la isla fueron unos tres mil, cuentan, algo así como menos de un diez por ciento de los indígenas. Y lo mismo hay que pensar de otras gentes y de las tomas arábigas.

Por tanto, al iniciarse la invasión por Santa Ponsa y Sa Porrassa, cabe suponer que el futuro reino cristiano era ya un centro mediterráneo cosmopolita. Aparte de habitantes que conservaran genes talayóticos, los habría fenicios, romanos, cristianos, moros, judíos... y, no sería de extrañar, vikingos.

Y, aunque en el primer envite, una parte de las huestes de varia procedencia llegada con Jaime I, se quedara para contar en el reparto de tierras y bienes expoliados en pago convenido de los servicios prestados a la corona, y que otros acudieran a continuación para asentarse en el suelo conquistado, es impensable -y, además, no fue así- que los nuevos invasores pasaran a sangre y fuego, no a parte -como realmente sucedió- sino a la totalidad de los en aquel momento residentes.

Tienen que ser bastantes, pues, quienes cuentan -o contemos- con antepasados de tiempos más lejanos que 1229. Y, por tanto, no hay que descartar, en actuales mallorquines, ascendencias varias, como, por ejemplo, la judía y la árabe. Algo así como Aarón hijo -o descendiente- de Yusef; por eso: Ben Yusef y no Ben Yosef.

Benvingut al teu blocAaron Ben Yusef

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