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"Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas" (de laringe, de piel, de pulmón) y otros asuntos, y traducción de artículos de "Anotacions més o manco impertinents".

Año IV - Paul Newman, Bartomeu Bennàssar y Baltasar Porcel: quimioterapia

mirollull2 | 19 Agosto, 2008 00:36

Paul Newman ha decidido suspender el tratamiento de quimioterapia. A Paul Newman, según las informaciones, se le detectó cáncer de pulmón hace un año. Pienso que Paul Newman conoció desde el principio que la quimioterapia era su única alternativa de tratamiento y que, en su caso, las posibilidades de eficacia del remedio eran bajas; seguramente, él y los médicos decidieron que había que intentarlo. El intento ha sido infructuoso y Paul Newman ha decidido aceptar la inexorabilidad del cáncer junto a los suyos y sin la trastornadora y ya inútil terapia.

Para según que tipos de cáncer y en determinados estadios del mal no se cuenta con otra opción que la quimioterapia y, a pesar de sus efectos negativos y de las alteraciones orgánicas que produce, siempre difíciles de soportar y en dosis elevadas y tratamientos largos, rayanos en el suplicio, produce efectos curativos. En otros casos, especialmente después de intervenciones quirúrgicas ineficaces o insuficientes, ¿qué beneficio aporta su aplicación?, ¿mantener una esperanza de curación imposible a costa de añadir dolor sobre dolor y deterioro sobre deterioro de avance irremediable?

Yo he tenido la suerte de que mis cánceres se han resuelto por cirugía y sólo con algo de radioterapia en el de laringe. No he padecido, por tanto, la experiencia de la quimioterapia. La conozco por compañeros a los que se ha dado como ligero complemento de la resección; por varias personas cercanas y otros compañeros en los que ha resultado de agresiva y dolorosa inutilidad; y, también, por dos casos próximos de superación del cáncer en los que las intensivas y repetidas sesiones de quimioterapia, unidas en uno de ellos a cirugía y autotransplante de células madre, han sido decisivas.

Los dos casos que acabo de mencionar se refieren a personas nacidas el mismo año que yo. Y los tres somos de los que no evitamos la palabra todavía nefanda y, aunque de cada día menos, de connotaciones supersticiosas y de repulsiva mención.

Con Bennassar
1951, Bennàssar y medio yo

Bartolomé Bennàssar -fuimos condiscípulos en los cursos de humanidades del Seminario de Palma-, afectado por un infrecuente linfoma de piel, aunque sólo por unos meses, el más joven de los tres (no creo que en nuestro caso proceda hablar de vejez), ha escrito: "No puedo afirmar que la salud fuera la preocupación de estos meses, aunque parezca contradictorio. Creo que la ocupación y la preocupación era vivir como humano, como persona: padeciendo agitación, miedos y dudas pero sereno". Y añade: "¡Ojalá! que este diario pueda servir para hacer juntos un tramo del camino, para aportar normalidad en situaciones de cáncer, para mantener, como una puntada de color en una tela gris, un talante despierto y crítico ante planteamientos y hechos chocantes, discutibles, desaforados. ¡Ojalá!"

Lo reproducido aparece en el diario* -último de sus libros después de otros treinta-que Bennàssar empezó a escribir el 21 de febrero de 2005, unos días después de conocer el diagnóstico de cáncer. En aquel momento yo esperaba el resultado de un TAC y el mismo día que tenía que recogerlo, el día 22, ingresaba de urgencias. El día 25, por la mañana, comenzaba estos mis escritos sobre mi vivencia del cáncer y, por la tarde, se me practicaba la laringectomía total. La Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas, inicialmente Crónica de los avatares de mi cáncer..., en singular, tendrá que esperar para convertirse en libro. Varios de los últimos artículos, sin embargo, ya están en imprenta con el título de El tercer ?oma.

La otra persona es Baltasar Porcel, a quien no recuerdo ni cómo ni dónde lo conocí si bien el cuándo fue en sus inicios de articulista con el seudónimo de Odin y antes de su Sol negre y Els condemnats. ¡Cuántas tertulias y paseos compartiendo inquietudes y proyectos!

Con Porcel
1960. Con Porcel en Barcelona

Baltasar Porcel, por poca diferencia el mayor de los tres (nació el 14 de marzo, yo el 13 de abril y Bennàssar el 2 de septiembre), 'inició' su camino del cáncer en 2006, cuando los otros dos estábamos ya en ruta. El suyo fue un linfoma craneal, que requirió cirugía, autotrasplante de células madre y un tratamiento de quimioterapia que le causó un notable deterioro temporal fisonómico, superado de forma excelente.

Porcel, en sus días de clínica, pudo dedicar largas jornadas al libro que tenía iniciado: la novela Cada castell i totes les ombres. He leído algo sobre la posibilidad de que Porcel vaya a escribir sobre su experiencia iniciada en 2006 -pero no recuerdo si era que sí o que no- de una enfermedad que ya tiene prácticamente superada.

Creo que los tres hemos salido fortalecidos del episodio canceroso, aunque, eso sí, con ciertas magulladuras. Nuestra actitud vital ha cambiado para bien y la agilidad y claridad mentales se nos han incrementado. Pienso que nuestra riqueza interior es ahora mayor. Y, esto, no porque hayamos luchado denodada y heroicamente contra el cáncer, apreciación, para mí inapropiada, que he oído y leído con cierta frecuencia al referirse a personas afectadas. Entiendo que no cabe ninguna posibilidad personal de luchar contra el cáncer, sólo la de aceptarlo tal cual viene, con serenidad y entereza, con la duda, en muchos momentos, de que el fiel de la balanza se pueda inclinar hacia la curación o hacia su avance fatal; y la de mantener un diálogo claro con los especialistas, quienes con las pruebas y diagnósticos precisos tendrán que proponer y llevar a cabo la actuación médica conveniente.

Nosotros, los pacientes, establecida la confianza total en la pericia del especialista que nos atiende y que propone las actuaciones complementarias, hemos de someternos a sus indicaciones sin prestar una atención desmesurada y obsesiva al mal que nos afecta y, mucho menos, ponernos en lo peor. Y, con una actitud vital positiva, continuar con nuestras actividades y seguir iniciando proyectos. No renunciar al futuro. La energía generada con la actividad física y en especial con la mental estimula el buen funcionamiento del organismo y el equilibrio celular, y esto sí puede coadyuvar al restablecimiento de la salud. A pesar de las restricciones y mermas en la resistencia física originadas por la cirugía y las terapias -también las produce el avance en la edad- quienes nos dedicamos a actividades intelectuales -mientras las mantengamos- tenemos ventaja para superar el cáncer.

··········

* Des de la finestra del cáncer. Diari d'un Sézary (2005-2007). Palma (Mallorca): Lleonard Muntaner, editor, 2008.

comentarios

  1. Cariños

    Un gran abrazo y un beso querido amigo mio... fuerza y mucho animo, vamos que se puede!!!!!
    a kiss and a big hug!!!!

    Mane | 28/08/2008, 14:30
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