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"Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas" (de laringe, de piel, de pulmón) y otros asuntos, y traducción de artículos de "Anotacions més o manco impertinents".

Año VIII – La alimentación en el cáncer de laringe

mirollull2 | 19 Diciembre, 2012 22:23

Está admitido que las células cancerosas proliferan mejor en un entorno ácido. ¿Quiere esto decir que si se pudiera alcalinizar directamente los tejidos próximos al cáncer, éste reduciría su progresión o la cesaría? Pues, posiblemente sí. He leído que el Nobel de Química Linus Pauling afirmó que mantener, en nuestro organismo, un pH ligeramente alcalino (entre 7.1 y 7.4) es la clave para mantener una buena salud. De lo contrario, en un ambiente ácido nuestras células se enferman y los tejidos se dañan. Y también conozco las controversias sobre las “asombrosas” curaciones de cáncer efectuadas por el doctor italiano Tullio Simoncini con el tratamiento directo con bicarbonato sódico de los órganos afectados. Es igualmente cierto que un pH 8 o superior es dañino para el organismo.
De lo que no cabe duda es que la alimentación es uno de los factores propiciadores del cáncer y al mismo tiempo puede evitar su aparición, y si ésta se produce, contener su desarrollo, retener su diseminación, y, una vez curado, inhibir su reaparición.
Existen publicaciones sobre la influencia –positiva y negativa– de la alimentación; una que le dedica varios capítulos es AntiCáncer. Una nueva forma de vida; pensaba escribir sobre ello, pero en vez de hacerlo, puesto que me ha venido como anillo al dedo y la autora me lo permite, reproduzco el siguiente artículo:

VOZ Y ALIMENTACIÓN
Mª Teresa Estellés Puchol
Diplomada Universitaria en Enfermería. Logopeda

Todos hemos oído repetidas veces y en muchas ocasiones: “somos lo que comemos”. En este articulo quisiera reflejar algunos conceptos que los logopedas debemos tener claros en cuanto a la incidencia que los alimentos tienen en nuestra voz.
Un correcto equilibrio ácido–alcalino es fundamental para la vida y conveniente para la voz; la inadecuación del pH (unidad de medida del grado de acidez o alcalinidad) incide con mucha frecuencia en las alteraciones de la voz. Denominaremos acidosis al aumento de acidez y alcalosis al aumento de alcalinidad. El equilibro entre el acido y el alcalino está determinado por el pH que deberá ser de 7, en una escala de 0 a 14.

Alimentos

¿Qué motivos pueden ocasionar los desequilibrios del pH?
Los motivos pueden ser varios, pero los principales son los hábitos que tengamos en cuanto a la alimentación, el estado anímico y el físico.
Con frecuencia cuando preguntamos a los pacientes por sus hábitos de alimentación, nos encontramos con dietas muy ricas en productos ácidos y pobre en alcalinos. En relación a su estado anímico refieren estrés, tensión muscular, alteración del sueño y fatiga. En su comportamiento habitual relatan sedentarismo, incorrecta ventilación pulmonar, contaminación de aire y esfuerzo intelectual. Todo ello dificulta que la sangre tenga una corriente de sustancias alcalinas que puedan neutralizar los ácidos.

¿Cómo podemos apreciar el déficit de alcalinos o el exceso de ácidos?
Las principales manifestaciones podemos apreciarlas de forma muy simple. En un déficit muy severo de alcalinos se puede llegar a la auto intoxicación del organismo, también se puede llegar a una desmineralización del cuerpo ya que ha tenido que quitarle de los tejidos los elementos minerales para protegerse.
Por debajo de un pH de 5 puede manifestarse con cálculos biliares y renales por formación de depósitos. Y lo más importante, la disminución de defensas que el organismo presenta ante la agresión de los ácidos, llegando a describirlo numerosos autores como la causa de malignización de algunas células que pueden vivir sin oxigeno.
El exceso de ácido es el enemigo más grande que tenemos para la voz, ya que no solo produce la sequedad de las mucosas de la faringe y la laringe sino que en muchas ocasiones, actúa como cáustico en la mucosa de los pliegues vocales.

¿Dentro de los alimentos ácidos hay buenos y perjudiciales?
Sí, entre los recomendables ácidos encontramos, el fumárico, de excelentes propiedades antioxidantes, defensor de la actividad digestiva por disminuir la bacterias patógenas del intestino. Es un gran regulador del pH y potencia la acción antimicrobiana, se utiliza como aditivo. El ácido tartárico que encontramos en la levadura, el zumo de uva, también es muy recomendable entre otras cosas porque es de eliminación rápida y de difícil absorción. El ácido málico que se encuentra en el membrillo, la uva, las manzanas y cerezas es muy bueno. Se emplea en la industria farmacéutica para la fabricación de laxantes y para la elaboración de los vinos con el fin de reducir la acidez. El ácido cítrico encontrado en el limón, la naranja, el pomelo que muchas veces se utilizan para la acidez estomacal.
Todos ellos son ácidos orgánicos que una vez metabolizados en el organismo se reúnen y combinan con minerales como el potasio, sodio, calcio y dan lugar a las sales minerales tan necesarias para las funciones cognitiva y físicas del individuo.
Entre los ácidos que son menos beneficiosos encontramos el oxálico, que se encuentra en las espinacas, acelgas, remolacha, ya que impiden la absorción del calcio y puede dañar la función renal. El ácido benzoico, que se encuentra en frutas como las ciruelas y está contraindicado en algunas patologías como el reumatismo y la gota. El tánico, que podemos encontrar en algunos vinos, café, té negro, frutas verdes, dificulta la digestión de las proteínas, y algunos autores lo asocian a algunos tipos de cáncer como el de colon. Cabe destacar que la desintegración de células animales presentes en las carnes deja residuos tóxicos y ácidos.

¿Puede tener consecuencias el exceso de acidez en la voz?
Rotundamente sí, no solo en la voz sino en todo nuestro organismo.
La tendencia a la depresión, irritabilidad y aumento de la sensibilidad esta descrita por numerosos autores. La palidez, cefaleas y conjuntivitis también. Los odontólogos y estomatólogos refieren múltiples artículos de caries, dientes agrietados e hipersensibilidad.
Los internistas indican que la manifestación de acidosis cursa con eructos ácidos, dolores de estómago, acidez, gastritis, ardor del recto, irritación de recto y úlceras. Los urólogos muestran que se manifiesta en orina ácida, ardor y molestias en vejiga, uretra y cálculos renales.
Los neumólogos relacionan la acidosis con alteraciones en las vías respiratorias, amigdalitis, sinusitis, tos pertinaz, hipertrofia amigdalina. Los alergólogos refieren muchas etiologías alérgicas a la acidez, disminuyendo la virulencia de estas, al retirar los alimentos ácidos y fermentables.
En dermatología, sensibilidad al frió (sabañones), grietas en los dedos, piel seca y descamada y manchas blancas. En el sistema muscular la acidosis se manifiesta produciendo calambres, tortícolis, tendencia a la tetania y el lumbago.
Los traumatólogos también manifiestan que muchas de las causas de la desmineralización de los huesos, produciendo osteoporosis y raquitismo, se encuentran en un déficit alcalino. En el sistema circulatorio las consecuencias que aparecen son hipotensión, tendencia a la anemia. En endocrino están descritas algunas hipofunciones de las glándulas en general, excepto la tiroides que tiene tendencia a acelerarse. En otorrinolaringología se demuestra que un porcentaje elevado de disfonías tienen su etiopatogenia en el reflujo gástrico.
Todos estos sistemas con mayor o menor intensidad, inciden en la producción de la voz, ya que la función fónica es patrimonio de muchos de ellos y una saliva ácida junto con reflujo ácido produce una grave sequedad e inflamación de la mucosa de los pliegues vocales.
Hay que tener en cuenta que muchas sustancias que no son ácidas, en la trasformación que sufren en su digestión, se convierten en ácidos.
Es muy importante que en el consumo alimenticio de nuestra dieta, el porcentaje de alimentos que ingerimos sea de un 60% al menos de alcalinos. La proporción que muchos autores dan como correcta es la de un 75% de alimentos alcalinos frente a un 25% de ácidos. No obstante hay autores (Dr. Ragnar Berg) más rígidos que recomiendan un 85% de alimentos base frente a un 15% de acidificantes.
Nuestro organismo necesita también proteínas (generadoras de ácidos) sobre todo a edades jóvenes, pero no olvidemos nunca que debemos neutralizarlos con alimentos alcalinos que mantengan el pH correcto. Recordemos que las células malignas no necesitan el oxigeno. La acidez expulsa el oxigeno de las células, las células cancerosas son anaerobias (no respiran oxigeno). Según Warburg (Otto Heinrich Warburg (1883-1970). Premio Nobel 1931 por su tesis La causa primaria de la prevención del cáncer dice que: «El cáncer es la consecuencia de una alimentación antifisiológica y un estilo de vida antifisiológico. Los tejidos cancerosos son tejidos ácidos, mientras que los sanos son alcalinos».
Es importante que nos formemos en los beneficios que una correcta y equilibrada dieta puede reportar en nuestro cuerpo. Resulta curioso ver como por ejemplo el limón, que es muy acido, después de su digestión y asimilación es formador de alcalinos en nuestro cuerpo y sin embargo la carne, como casi todos los productos animales, que puede ser alcalina antes de su digestión dejara residuos altamente ácidos después de digerida.

A continuación relataré una serie de alimentos alcalinos.

Alimentos Alcalinos

VEGETALES: ajo, espárragos, vegetales fermentados, berros, brócoli, coles de Bruselas, col, zanahorias, coliflor, apio, acelga, hojas verdes, pepino, berenjena, col rizada, lechuga, hongos, hojas verdes picantes, dulce Diente de León, flores comestibles, cebollas, chirivías (altos en glicemia), chícharos, pimientos, calabaza, rutabaga, vegetales de mar, espirulina, germinados, calabazas, alfalfa, pasto de cebada, pasto de trigo, hojas verdes silvestres, hierbamora.
FRUTAS: manzana, aguacate, plátano (alto en glicemia), melón, cerezas, grosellas, dátiles, higos, uvas, toronja, lima, melón miel, melón valenciano, nectarina, naranja, limón, melocotón, pera, piña, todas las moras, mandarina, jitomate, frutas tropicales, sandía.
PROTEINAS: huevos, proteína de suero de leche, queso, cottage, pechuga de pollo, yogurt, almendras, castañas, tofu (fermentado), semillas de linaza, semillas de calabaza, tempeh (fermentado), semillas de calabacines, semillas de girasol, semillas germinadas de mijo, nueces
OTROS: vinagre de sidra y de manzana, polen de abeja, lecitina granulada, cultivos pro- bióticos, jugos verdes, jugos de vegetales, jugos de fruta fresca, leche orgánica (no pasteurizada), agua mineral (preferentemente magnetizada), té verde, té de hierbas, té de Diente de León, té de Ginseng, té Banchi Kornbucha. ENDULZANTES: stevia, azúcar no refinado. ESPECIAS/SAZONADORES: canela, curry, jengibre, mostaza, chile en polvo, sal de mar, miso, tamari, todas las hierbas. VEGETALES ORIENTALES: maitake, daikon, raíz de Diente de León, shitake, kombu, reishi, umeboshi, wakame, vegetales marinos.

AntiCáncer

Las verduras frescas, por lo general, son alcalinas, sin embargo las secas acidificantes con algunas excepciones.
Los cereales integrales y derivados son ligeramente acidificantes pero tendientes al equilibrio, como por ejemplo: arroz integral, germen de trigo, harinas integrales, pan integral, cebada. La sémola, el pan blanco y la harina refinada son muy acidificantes. Otros alimentos como el café, chocolate, azular blanco, grasas y aceites refinados y saturados, bebidas alcohólicas, pastelería, te, medicamentos como el acetilsalicílico (aspirina) son muy acidificantes.
En general los alimentos que poseen un contenido alto en azufre, fósforo y cloro son acidificantes y aquellos que su dosis es elevada en calcio, potasio y sodio son alcalinizantes.
Son varios los estudios (Dr.S Sack) que han demostrado que las verduras silvestres (ecológicas) tienen mayor cantidad de sales minerales que las de cultivo debido al uso de abonos químicos. Del mismo modo se ha comprobado que cuando la fruta es madurada artificialmente pierde su propiedad alcalina.
Este mismo autor apunta que para la neutralización de algunas legumbres y aceites refinados va bien tenerlos a remojo con una cucharadita de bicarbonato sódico o sumergir en ellos dejando que se quede suspendido.
La voz está íntimamente ligada a la alimentación y en términos estadísticos podemos afirmar que dos tercios de las personas que acuden a la consulta del especialista O.R.L. por presentar ronquera y/o molestias de voz presentan reflujo gastroesofágico.

¿Cómo podemos saber si tenemos reflujo?
El reflujo gastroesofágico puede ser delator o silente. Si es delator se manifiesta a través de malestar en la parte superior del tórax, la garganta, ronquera, sensación de bocado parado (bolo histérico), dificultad para tragar (disfagia). También podemos apreciar cambios comportamentales en la voz, por ejemplo, muchas veces nos preguntamos ¿Cómo es posible que después de estar toda la noche descansando me levante con tan mala voz y poco a poco a lo largo de la mañana, conforme voy ingiriendo y hablando la voy mejorando? Muy sencillo, porque por la noche, en la elaboración digestiva he fabricado un aumento de ácidos, a los que he facilitado, por la postura de decúbito supino (acostados), ascender hasta la mucosa de los pliegues vocales, irritándola y privándola de la elasticidad y turgencia, llegando hasta el efecto cáustico.

¿Además de la disfonía nos puede producir más problemas?
El reflujo crónico puede llegar a producir úlceras, neumonías y cambios anormales en las células, que pueden conducir al cáncer de esófago y de laringe.

¿Qué debemos hacer para cerciorarnos de que tenemos un reflujo acido?
En primer lugar acudir al especialista O.R.L., que lo apreciará bien a través de la observación endoscópica o también con la toma de exudado de mucosa en un porta y su posterior análisis y tratamiento farmacológico. Posteriormente lo derivará al logopeda para corregir los hábitos incorrectos vocales que ha instaurado, rehabilitar su voz y dar las pautas comportamentales y de alimentación que correspondan.

CONCLUSIÓN
Es muy importante que los logopedas, en nuestra formación continua, incorporemos y consideremos cada vez más los estudios dietéticos y de nutrición en relación a las patologías que atendemos y concretamente a las de la VOZ.

………………..

Dr. David Servan-Schreiber, AntiCáncer. Una nueva forma de vida, Madrid, Espasa, 2008.

comentarios

  1. dudas sobre el Na

    en la dieta alcalinizante se recomienda bajo contenido en sal. pero en otro apartado deice que son alcalinizantes los alimentos ricos en Ca;K y Na???

    claudia | 01/05/2016, 00:47
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