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"Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas" (de laringe, de piel, de pulmón) y otros asuntos, y traducción de artículos de "Anotacions més o manco impertinents".

“Cuarteto para un solista”

mirollull2 | 12 Agosto, 2011 16:38

Grecia. Mozart. Francia. Mas Grecia: la del siglo IV a.C.; Francia: la de la Ilustración, aunque no sólo Francia; Mozart: la música.

Flor de un día
«El problema no son los dioses, la religión
o la creencia de cada cual. El problema está
en el fanatismo de una mayoría y la astucia
de una minoría en manipular y aprovechar
en beneficio propio la fe ciega en esa
futura vida inmortal» (Pág. 88)

No recuerdo su nombre, era un intérprete importante, posiblemente un pianista; en una entrevista radiada hablaba con entusiasmo de Mozart. En determinado momento el entrevistador le preguntó qué músico pensaba que era el mejor. Bach, –respondió. El entrevistador quedó sorprendido y le dijo que esperaba oír el nombre de Mozart. No se extrañe –aclaró–, usted me ha preguntado por el mejor músico y éste, sin duda, es Bach. ¿Y Mozart? –insistió el interlocutor. Mozart es la música, –fue la respuesta.

José Luis Sampedro menciona a Mozart en su último libro, que, escrito con Olga Lucas, intitula Cuarteto para un solista(1). Todo un juego de palabras, el título, de sugerente dilucidación. Pensemos lo que queramos: la imposibilidad de que un solista interprete un cuarteto; ¿un cuarteto dedicado a un solista?; un trompe-l’oeil –trampantojo, si así se prefiere– para que el jubilado profesor soñador y muy vital (¿alter ego del autor?) se adentre a través del espacio de la fábula, con la antorcha de su incuestionable lucidez y de su sabio bagaje, en la explicación del desmoronamiento progresivo de la humanidad y en la indicación de cómo se puede, todavía, retomar un camino de reconducción a la cultura humanista que tuvieron Grecia y la Ilustración.

Cuarteto para un solista

Tiene ciertamente –muy distinto sin embargo del están verdes de la zorra y las uvas–, un aire de fabulación este Cuarteto por su escritura clara, su síntesis de la historia, la ilación narrativa en suave crescendo, el discurso cabal, ceñido y coherente con cuanto ha sido y es José Luis Sampedro en su vida de profesor, maestro, pensador, escritor, humanista en suma que no ha rendido culto ni ofrecido sacrificios a los dioses de turno.

Luis María Ansón ha escrito que el prólogo de José Luis Sampedro al librito Indignaos(2) es superior al propio librito. Que cada cual juzgue. Y si no superior, más razonado e incisivo sí es el capítulo de Sampedro en Reacciona(3), en el que afirma: «Europa está, pero ya no es. Ni siquiera es el “pequeño cabo de Asia”, como la definiera hace un siglo Paul Valéry. Europa está en coma, como así lo demuestra su apatía ante los grandes problemas. Incluso parece simbólico que siendo Bruselas la capital europea Bélgica lleve más de medio año sin gobierno» Supongo que hoy, pocos meses después, el diagnóstico de Sampedro es todavía más ácido que el expresado con motivo de las algaradas de la indignación. Unas algaradas que debían ser acciones de reflexión conducentes a un cambio de rumbo radical en la navegación de la civilización occidental y que no llegan a mucho más que a la fanfarria de las organizadas por cualquier “orgullo”; y que además, utilizadas si no incentivadas, en España al menos, por el partido político en el poder, el ‘sistema’ contra el que pretenden alzarse las engulle complaciéndose en la desactivación del potencial explosivo de su razón de ser. Además, el hablar de la ‘crisis’ no es otra cosa que una traca mediática para distraer del desmoronamiento estremecedor que avanza incontenible.

De nada ha servido cuanto anticipó Oswald Spengler, por allá 1918 en La decadencia de Occidente(4): «El punto de vista para comprender la historia económica de las culturas superiores no debe buscarse en el terreno mismo de la economía. El pensamiento y la acción económicos son un aspecto de la vida, aspecto que recibe una falsa luz, si se le considera como una /especie/ substantiva de la vida. Y mucho menos podrá encontrarse dicho punto de vista en el terreno de la economía mundial de hoy, que desde hace ciento cincuenta años ha tomado un vuelo fantástico, peligroso y a la postre casi desesperado, vuelo que es exclusivamente occidental y dinámico y en modo alguno universal humano»; ni la advertencia de Ortega y Gasset en La rebelión de las masas(5):«Ahora bien: una vez que se ha visto esto, la probabilidad de un Estado general europeo se impone necesariamente. La ocasión que lleve súbitamente a término el proceso puede ser cualquiera: por ejemplo, la coleta de un chino que asome por los Urales o bien una sacudida del gran magma islámico». Claro que el estado supranacional europeo que planteaba Ortega y Gasset no llegó a ser —nada tiene que ver con ello la falacia de una moneda única– y ya nunca será posible.

Revista de Occidente

Tampoco ha sido ajeno a los análisis, pronósticos y advertencias el propio Sampedro. En una conferencia impartida en el Círculo de Economía de Barcelona el 18 de mayo de 1968, afirmaba: «¿Cuál es el problema vital dentro de esta materia? Creo que el título lo dice: “La economía mundial está en crisis”(6). No creo que me hagan falta muchos argumentos para demostrar que, no ya la economía, sino el mundo en todos sus aspectos está lleno de tensiones, dificultades, agudizaciones, problemas latentes.» Y el testimonio de su pensamiento claro y perspicaz, también inquietante e incómodo para los estamentos de poder, está en la enseñanza, en artículos, en conferencias, en libros, en entrevistas y reportajes publicados en prensa o emitidos por radio y televisión. La llaneza, la vivacidad, la seducción, la cordialidad, la afectividad que desprenden la persona y su obra son proverbiales. 

Yo le ‘encontré’ en 1963 en el nº 1, año I de la 2ª época de la Revista de Occidente. Supongo que me pasó como a muchos: lo que escribía y como lo hacía me llevaron a seguir su hacer y su ser, y en 1985 se entabló la amistad. Y ahora espero lo que publique después del Cuarteto.

En cuanto al Cuarteto, poco he dicho de él. Al fin y al cabo, lo mejor es leerlo; o releerlo, que es lo que voy a hacer. Adelanto, sin embargo, que es una narración-ensayo en la que con gran fluidez y tersura recorre con selectiva originalidad la historia de Occidente para explicar una inevitable y seguramente violenta mutación; aunque también abre un camino esperanzador para el regreso a la cordura.

En las últimas páginas podemos leer:

El médico se levanta. El Profesor saca de su bolsillo un resto de pan, lo lanza hacia delante:
–¡Mire, mire ese gorrión, admire esa presteza, esa agilidad afanosa, esa gracia inimitable! La ciencia de los hombres podrá fabricar simulacros y robots, incluso capaces de repetirse automáticamente, pero nunca ese prodigio emplumado creado por Vida, espíritu del Ser. Ese espíritu es, al fin, mi tierra prometida, a salvo en este castillo, mientras el rebaño humano se deshace en su marcha.

El libro de Sampedro, ¿qué queréis?, se me ha hermanado con el Concierto para piano número 9(7) de Mozart: por su perfecta rotundidad, pero sobre todo porque ese concierto aúna una profunda angustia con la más fundada serenidad.


1. José Luis Sampedro, Olga Lucas, Cuarteto para un solista, Barcelona, Random House Mondadori, S.A., Plaza-Janés, 2011.
2. Stéphane Hessel, Indignaos, Barcelona, Ediciones Destino, 2011.
3. AA.VV., Reacciona, Madrid, Aguilar, 2011.
4. Oswald Spengler, La decadencia de Occidente, Buenos Aires, La editorial virtual, Edición electrónica, 2006.
5. José Ortega y Gasset, La rebelión de las masas, Madrid, Revista de Occidente, S.A., 1960 (Primera edición: 1929).
6. José Luis Sampedro, Economía Humanista; algo más que cifras, Barcelona, Random House Mondadori, S.A., Debate, 2009.
7. Wolfgang Amadeus Mozart, Concierto para Piano número 9 en mi bemol mayor, «Jeune-homme», K. 271

comentarios

  1. cuarteto para un solista

    ojala que todos los que admiran ha este viejo profesor fueran tan coherentes como el,llevo conociendole doce años y cada dia siento mas admiracion y respeto hacia su persona.

    pedro bajo serrano | 21/04/2012, 17:43
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