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"Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas" (de laringe, de piel, de pulmón) y otros asuntos, y traducción de artículos de "Anotacions més o manco impertinents".

Carta no publicada por “El Mundo”

mirollull2 | 01 Mayo, 2005 15:28

Joan Pla, el 29 de marzo me dedicó uno de sus “Puput i Angelots” que publica en el “El Mundo / El Día de Baleares”. Joan Pla – Miró LlullJoan Pla ha recibido quejas por la falta de respeto con que me trata y porqueque incluso se toma a broma un tema muy serio. A mí me han llegado comentarios en sentido positivo y también en negativo.
Con este motivo, envié una carta aclaratoria a “El Mundo / El Día de Baleares”, que el periódico, hasta hoy, no se ha dignado publicar.
Aquí reproduzco lo publicado por Joan Pla y la carta dirigida al diario.

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(Transcripción del texto de Joan Pla)
«Cada año, recibo una felicitación navideña, manuscrita pintada o grabada por Josep Maria Miró Llull. Desde hace unos meses, lo que recibo no es una pintura, sino un correo electrónico en el que Miró Llull, uno de los mejores acuarelistas mallorquines del momento, nos informa de su salud, después del “doble y agresivo cáncer”, dice, que sufrieron sus cuerdas bucales y su laringe. Además nos regala, casi a diario, un sabroso artículo de opinión. El penúltimo, sobre lo de Salvem La Real , es magnífico. Le decía yo el otro día, después de leer sus escritos, que en ellos latía una de las mejores muestras de humor y crítica que se han publicado en Internet en estos últimos tiempos. Ignoro la reacción del P. Vallespir , de Tolo Beltrán , de María Umbert , de Pere Serra y su sanedrín, entre otros, ante la sutil ironía de Miró Llull. Supongo que no le harán ni puto caso, puesto que Miró Llull no ostenta ni detenta ningún cargo importante y, además, acaba de perder la voz para siempre. Tendrá que aprender a hablar por segunda vez en su vida. Su nuevo idioma es formidable: Al pan, pan y al cáncer, cáncer, dice y sonríe.

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Palma, 21 de abril de 2005

Sr. Director de
El Mundo / El Día de Baleares

Le agradecería publicara la siguiente precisión sobre el “Puput i Angelots” de Joan Pla, titulado “Miró Llull”, aparecido en ese periódico el martes 29 de marzo pasado. Joan Pla me ha manifestado que ha recibido llamadas telefónicas censurándole por lo escrito sobre mí y recriminándole la falta de delicadeza y respeto con que habla de mi cáncer.
Joan tuvo la cortesía de enseñarme el escrito que pensaba publicar, y donde el escribía “grave percance” yo le sugerí que dijera claramente “doble y agresivo cáncer”, que eso es lo que ha sido.
No veo por qué, al hablar de una persona concreta, sea improcedente mencionar la palabra cáncer.
Y además, pienso que es un “grave percance” –como de primera intención escribió Pla– que los afectados hemos de afrontar con serenidad y decisión, y sin perder el humor por ello.
Yo mismo me refiero a mi cáncer en los artículos que desde la habitación de la clínica fui publicando en Internet.
Concretamente, en el titulado “Hab. 626 – Cáncer, emperador romano” (http://bloc.balearweb.net/mirollull2 o, directamente, http://bloc.balearweb.net/post/212/3397 ) escribí:
«Y sin embargo, ¡cuánta gente mira hacia otro lado o cambia de conversación ante lo que muchos consideran una palabra tabú!
»Sólo un día al año muchos aceptan la palabra nefanda, pero es que ese día hay unas mesitas y, normalmente, unas voluntarias que lucen sus galas recaptando óbolos para la lucha contra el cáncer, como si de algo de un lejano mundo se tratara. Algo así como un domund más o menos: el día de los chinitos.
»Y mientras tanto, a algunos, los más afortunados, nos llevan varias veces al quirófano, y nos dan, tras una drástica operación y unos postoperatorios que no son ninguna fiesta, largas expectativas de vida o de curación.»

La alcaldesa y la farsa matrimonial

mirollull2 | 28 Abril, 2005 11:59

“El Mundo / El Día de Baleares”, del día 27 de abril, titula “Una decisión impecable”, en la sección “El Mundo OPINA”, la decisión de la alcaldesa Cirer de no celebrar matrimonios entre homosexuales. Y dice: «Pocos derechos hay más sagrados en la Constitución que el de un ciudadano a la libertad de conciencia, nadie debe entrar en el terreno más íntimo de una persona. La determinación de la jefa de Cort es impecable...”

Quisiera que me lo explicasen mejor, porque no lo entiendo. Según la alcaldesa, en la misma página del diario: «Para mí el matrimonio es un sacramento [...] Si el texto hablase de unión y no de matrimonio me podría plantear casar a las personas del mismo sexo que lo deseen...”

Ella no quiere hacerlo. En cambio, no tiene inconveniente alguno en delegar en los concejales, es decir, hacer que lo hagan en su nombre, la celebración de estos matrimonios. ¿Se puede entender una conciencia tan inconsecuente? Pero, no sólo es inconsecuencia, también es inconsciencia, falta de criterio y carencia de escrúpulos.

¿Porque, pues, la alcaldesa admite la celebración de los matrimonios civiles, que no son, tampoco, ningún sacramento? Y que, para acabar de arreglarlo, los celebrará bajo la misma ley que, tanto para homosexuales como para heterosexuales, establece unas uniones de ida y vuelta, una especie de ayuntamiento con papeles temporal; y, hasta, una trampa legal para nacionalizar extranjeros (fácilmente, sin diferencia de sexo, de tres a cuatro por año: bien organizado, toda una posibilitad de montar negocios de uniones temporales ficticias).

Será una ley de las más disparatadas que se puedan concebir. Si prospera, este gran invento socialista, servirá tanto para uniones conyugales estables como para amancebamientos de media hora con fin comercial. Será la ley de la farsa matrimonial. Pero, a los bienpensantes, –alcaldes del PP y similares– parece que sólo les incomoda la cuestión de los homosexuales.

Ratzinger, Carrillo, Fraga

mirollull2 | 24 Abril, 2005 15:44

Ratzinger perteneció a las juventudes hitlerianas; y entre nosotros, todavía muchos, de cierta edad claro, incluidos obispos, fueron del Frente de Juventudes y de la Falange.

Ello, por sí mismo y sin más, no significa demasiado. Pero, ¿a qué esos recordatorios y exaltaciones, precisamente ahora, llevados a cabo ostentosamente?

Esa insistencia que se está produciendo en remover el pasado, normalmente de forma sesgada a favor de las víctimas de izquierdas, no me parece ni oportuna ni sobre todo prudente.

No dudo de la bondad e incluso de la talla humana y personal de muchos de los que podríamos llamar “rojos”, –ni de la zafiedad y bajeza de algunos de los “otros”– tanto de los que murieron, o fueron muertos, como de los que han tenido que vivir bajo la represión y la injusticia.

Y el que se intente plantear y resolver situaciones personales todavía remediables, me parece un deber obligado e ineludible.

Pero, remover el pasado con afán partidista no lleva sino al resurgimiento de rencores y enfrentamientos entre los que aún, lamentablemente, hemos de llamar los dos bandos. Bandos que perviven en cada uno de los diecisiete trozos de la España actual. Y cualquier trozo que se independice no se librará de mantener su parte de ambos.

Y decía que no son oportunas determinadas reivindicaciones porque, no debemos olvidar –a algún juez podría ocurrírsele desempolvar hechos y actuaciones– que todavía hay, entre nosotros, significados actores de las dos Españas, unos discretamente instalados en la España de las autonomías, otros con presencia pública, dos paradigmas de los cuales son Santiago Carrillo y Manuel Fraga.

Benedicto XVI y “Camino”

mirollull2 | 20 Abril, 2005 22:39

En mi artículo “ El papado por el buen “Camino ”, indicaba, según mi parecer, por donde se iba a decantar la elección del nuevo Papa. No ejercitaba ningún don de adivinación; me fundaba en la evolución y actuación del papado de Juan Pablo II; en mis reflexiones sobre noticias y acontecimientos; y por la clarividencia a la que ya me referí, que me proporcionaba mi especie de enclaustramiento en la habitación 626.

Que el nuevo Papa cerraría todavía más que Juan Pablo II el camino abierto por Juan XXIII, para mí no admitía duda.

E incluso parece premonitorio que el Papa Juan Pablo II haya sido enterrado en el mismo lugar en el que lo fue Juan XXIII; es como poner el sellado final a lo que pudiera quedar vigente del papado del Papa bueno.

Así creía yo que iba a ser y así, por todos los indicios, será.

Benedicto XVI, entre sus intenciones, ha manifestado su voluntad de continuar con la herencia del Vaticano II. Supongo que lo ha dicho para satisfacer a una parte de la Iglesia reticente con su elección; y porque a nada compromete decir que se quiere continuar algo que prácticamente ya ha sido finiquitado.

¿Qué se puede esperar de un hombre que si de algo ha mostrado estar cada día más cerca es de la Inquisición? Y que, según se deduce, debe su elección a los cardenales que representan a los sectores más conservadores y duros de la Iglesia actual, incluido, lógicamente, el Opus Dei.

Tampoco cabe desdeñar otro factor: se le atribuye una gran inteligencia y ser muy hábil dialécticamente. Piénsese qué puede hacer un hombre ambicioso con estas cualidades.

Si es verdad que el Espíritu Santo ha inspirado a los cardenales electores, hay que pensar que por el cielo ya circulan ejemplares de “Camino”; o admitir que los designios de Dios son inescrutables.

Mi silencio y yo

mirollull2 | 17 Abril, 2005 23:05

Retorno a casa. El día 11, como había escrito que estaba previsto, salí de la clínica y a las 11 h ya estaba en casa. También había dicho que contaría más cosas después de los 47 días de enclaustramiento. Y han pasado seis días sin que lo haya hecho. Y es que en estos días, salvo para hacer siesta, no he parado en todo el día desde que llegué hasta anteayer: tenía que terminar y revisar un trabajo urgente; después he seleccionado y ordenado una serie de papeles de las últimas semanas.

El regreso fue bien. Y también he estado bien estos días, como sigo estándolo: dentro de lo que cabe, claro. Tengo mis limitaciones. Me canso al andar y no puedo hacerlo deprisa; también me falta fuerza en los brazos y tengo dificultad en alzarlos y se resiente la musculatura de los hombros. Tampoco puedo encajar bien las muelas superiores con las inferiores para poder masticar; supongo que es cuestión de tiempo y de que la hinchazón de la zona acabe de bajar. Sigo con la sonda estomacal por si se presentara alguna emergencia y fuera preciso usarla. Si me agacho, me cuesta levantarme. O sea, bien, sin grandes problemas.

Por otra parte, he salido de la clínica algo distinto de como entré; era de suponer que algún cambio se produciría, ¿pero tanto?

El día que ingresé de urgencia por dificultad de respirar, ese mismo día tenía que recoger el resultado de un TAC y por la tarde, ir a la consulta del doctor para ver que había qué hacer con unas granulaciones que, en la cicatrización de la intervención anterior, habían aparecido e iban aumentando de tamaño.

En urgencias, aparte de aplicarme los remedios precisos (oxígeno, urbasón, análisis, exploraciones, etc.), ya se pudo contar con el resultado del TAC. La situación era preocupante; el resultado del TAC, si bien podía estar influido por la operación láser anterior, era alarmante.

Cabía alguna posibilidad de que la operación fuera “sencilla”, pero había que estar preparados para una operación complicada. Con la urgencia, había que disponer de quirófano para una posible intervención de unas cinco o seis horas. Podía ser necesaria una solución drástica: extirpación total de la laringe y “aledaños”, y separación de la vía respiratoria de la de alimentación, y dando salida directa a la respiración por el cuello. Esta era la solución más segura; otra solución conservadora de órganos aparentemente no afectados, podía tener secuelas de rebrote. Todo esto, suponiendo que la operación “sencilla” no fuera suficiente.

Le dije al doctor que, después de lo que él y otro compañero suyo que me había explorado habían visto y por los indicios del TAC, yo suponía que ambos estaban de acuerdo en el diagnóstico y que entendía que pensaban que la operación tendría que ser la drástica. Me contesto que hasta abrir no tendría la certeza, pero que seguramente tendría que ser así. Y así fue.

El “yo soy yo y mi circunstancia” de Ortega y Gasset para mí, ahora, es más preciso como “yo soy yo y mi silencio”. ¿Qué mi silencio es temporal? Seguramente: pero primero tendré que aprender a hablar sin mis cuerdas vocales. Mientras tanto me tengo que conformar con usar papel y bolígrafo, lo que si para una conversación normal en una situación estática ya resulta poco natural e incómodo, estando en movimiento o andando por la calle, es difícil de llevar a cabo.

En mi situación la espontaneidad de una respuesta o la necesidad de un comentario perentorio son casi imposibles. Mi circunstancia inmediata, pues, es el silencio; y ello representa una restricción bastante seria para la convivencia, por lo menos durante un tiempo cuya duración ahora desconozco.

Y algo que siempre me había parecido penoso y digno de lástima en otros –este agujero en la tráquea- sé ahora personalmente qué es y me toca vivir con él por un carcinoma de desarrollo rápido y agresivo, surgido inesperadamente donde, poco tiempo antes, una biopsia de comprobación diagnosticó no haber indicios de células cancerosas.

47 días en la hab. 626

mirollull2 | 10 Abril, 2005 22:00

Si no cuento mal, habrán sido 47 días en la habitación 626. Como es lógico, no he llevado una vida normal; entre otras limitaciones, he tenido la de alimentarme por sonda y llevar una apretado vendaje en el cuello más de 40 días, y también han sido 45 días sin pisar la calle, aunque por la ventana pudiera ver salir el sol, llover, granizar y andar a la gente por la calle.

Estos dos últimos días, sí he pisado la calle: ayer para ir a ver el mar –me llevaron en coche, claro- y hoy para dar un paseo por los alrededores de la clínica.

Por otra parte, no he estado ni solo ni aislado; solamente callado, por no decir mudo, y siempre con un bolígrafo y un bloc a mano. Además de la compañía familiar, y de la atención de enfermería y médica, por medio del ordenador, he estado en comunicación con una lista de familiares y amigos; he podido terminar algún trabajillo y enviarlo por la red, y he mantenido activos mis dos “blocs”: “Anotacions més o manco impertinents” y “Aarón Ben Yusef”.

La adquisición del portátil, que hice para no estar sujeto a tener que trabajar siempre en la misma habitación donde tengo el equipo de mesa, y hasta pensando –por eso lo compré potente y con pantalla de 17”- en que llegara a sustituirlo, ¿fue por la premonición de que me sería muy útil y una gran ayuda y estímulo para estos 47 días de enclaustramiento?

Enclaustramiento que ya se acaba. Mañana regreso a casa. Puesto que ahora es ya casi media noche, aunque hay algunas cosas que conviene todavía contar, las voy a dejar para otro momento y aquí dejo hoy este artículo.

La humanidad hueca

mirollull2 | 09 Abril, 2005 21:27

En mi opinión, más de dos tercios de la humanidad está vacía. No quiero decir que se haya quedado vacía por la falta del Papa. En esto, precisamente, una gran parte ha encontrado motivo para llenarse unos días.

Para mí, sólo por este vacío u oquedad tan generalizada, tienen sentido fenómenos multitudinarios, aparentemente espontáneos, pero que al fin y al cabo son producto de la necesidad de sentirse acompañados y unidos aunque sea en la nimiedad. Si a ello añadimos el gran despliegue repetitivo de los medios de información, que acaban por volverlo a todo banal, ahí tenemos la turbamulta borreguil capaz de soportar incordios e incomodidades, en pos de algo que satisfaga su curiosidad fetichista y colme sus ansias emocionales y sentimentales, o quizá sólo sentimentaloides.

Y cuanto más alto, universal y espectacular por su morbo de “vivo sin vivir en mí” es el símbolo más rendido queda y actúa el rebaño.

Ahora, principalmente, ha sido el caso de Juan Pablo II, al que pronto olvidará la mayor parte de esa multitud enfervorizada y desbordada. Y su tumba del Vaticano recibirá menos “fans” que la de Memphis.

Mientras tanto seguirán surgiendo motivos, unos aterradores, otros baladíes, para que esa humanidad hueca pueda llenarse con imágenes de colorines, o con la buena acción de encender velas y poner flores, o, según la última moda, convocarse a no se sabe qué ni para qué, con un repetido “pásalo”.

La verja de la Misericordia

mirollull2 | 08 Abril, 2005 15:59

Mientras a Palma le están creciendo enanos, marcianos, tubos de sube y baja, postes con timbres y luces, y toda clase de cachivaches que destrozan la estética de rincones, entradas de calles y plazas o plazoletas, todo en un afán de limitar la circulación, cosa que puede que se consiga, pero a un coste visual y de incomodidad excesivos, por otros lados se destruye la imagen habitual, con carácter propio e incluso agradable.

Llevo varios días –no olvidéis que estoy en la 626, justo al lado- oyendo como martillos neumáticos, con afán digno de mayor causa (por ejemplo, la desaparición del inoportuno e impertinente edificio de la Reina junto a las leonas del final del Born), se están cargando la verja que rodea la Misericordia.

Parece que han empezado por la calle del Obispo Campins, y que así seguirán por la Vía Roma y supongo que por la de Jardín Botánico.

Esta verja, es de suponer, debe de ser o un obstáculo para algo, que tal vez alguien sabe por qué. Posiblemente, con ese derribo, se quiere abrir el jardincito que encierra, ahora acogedor y agradable, a las aceras adyacentes, o se le considera un adefesio en contraste con la modernísima remodelación de sus aledaños.

Tal vez es eso, que se pretende arrasar el jardín, y transformarlo en una adición inhóspita y desangelada de la insípida y descangayada tapadera del aparcamiento del lugar.

Es de esperar, que una vez remodelado este espacio, posiblemente con alguna idea arquitectónica cogida a lazo, a alguien, con más luces, se le ocurrirá que, luego, lo que, en el entorno, no va a pegar ni con cola, va a ser La Rambla.

Nuestra Señora

mirollull2 | 07 Abril, 2005 13:22

Leo en la prensa que Nuestra Señora Doña María Antonia Munar no quiere que un tal Miquel Ramón Picó, por el mero hecho de haber aprobado unas oposiciones para acceder a la Jefatura del Servicio de Fiscalización del Área de Economía y Hacienda el 2 de julio de 2001, tenga en sus manos el control de las cuentas del Consell. Un señor, además, que es técnico superior en Gestión de Recursos Humanos; licenciado en Derecho; técnico especialista en Derecho Administrativo y Derecho Civil; y también profesor de la UNED. Un señor que, además, ha recurrido por la vía contencioso-administrativa, y la jueza ha sentenciado a su favor para que ocupe el puesto que le pertenece, en lugar de la funcionaria que Nuestra Señora, según su leal saber y entender y su buen criterio –es de suponer- nombró, después de aprobada la oposición por el pretendiente, para la función en litigio.

Leído lo cual, me planteo:

-¿Es lógico que todavía existan puestos ocupados por derecho de oposición, y ajustados a Ley, que puedan coartar o entorpecer las decisiones políticas, ni tan siquiera de quienes detentan el poder?

-¿Por qué un señor pretende acceder a un puesto por el mero hecho de cumplir unos requisitos legales y haber ganado una oposición?

-¿Por qué, para mayor incordio, se convocan oposiciones?

-¿No es suficiente que el control de las cuentas de Nuestra Señora sea refrendado por una persona de su confianza?

Si la misma Nuestra Señora está ocupando su puesto por puro chalaneo político, ¿vamos a meternos en asuntos menores?

Ya es hora de que nos demos cuenta o entendamos que eso del Estado de Derecho no quiere decir nada, nada por lo menos que se asemeje a lo que parece decir; y que unas simples normas basadas en el tal llamado Estado de Derecho, por mucho que lo digan los jueces, no tienen porqué entorpecer el hacer y decisiones de los políticos, y mucho menos los de Nuestra Señora.

Internet, pero menos

mirollull2 | 06 Abril, 2005 16:57

Que Internet es un medio muy útil y ha significado y está aún significando un cambio o, si se quiere, un avance muy importante en las comunicaciones mundiales es evidente.

Que apenas escrito un mensaje y enviado, puede estar a disposición del destinatario, si bien es real, para mucha gente es increíble.

Que se puedan mandar imágenes, textos, y cualquier tipo de información, incluso compleja, en más o menos tiempo, dependiendo de la capacidad del ordenador y de la clase de línea que se usen, nadie lo hubiera imaginado hace unos lustros.

Que desde un ordenador se pueda trabajar en otro, no importa la distancia a que se encuentre, es otra de las grandes posibilidades de Internet.

Y que en Internet existen unos cúmulos de información y datos relativamente accesibles con facilidad, es algo que nos deja admirados.

Pero Internet, donde se puede encontrar información sobre cualquier asunto en cantidad mucho mayor que la que podamos ojear, puede resultar una maraña indescifrable.

Como simple ejemplo he indicado en uno de los buscadores que encontrara sitios o páginas en los que figurara alguna de las dos siguientes palabras: “miro” y “llull”. En 22 segundos me ha indicado que había encontrado 3.150.000 referencias, dejando a mi disposición unas listas para poder ir viéndolas una a una. ¿Sirve para mucho esta información inalcanzable?

Después he restringido la búsqueda a sitios en la que aparecieran simultáneamente las dos palabras: “miro” y “llull”. El resultado ha sido de 10.700 referencias. Para acotar más la búsqueda he indicado que sólo quería el conjunto, o frase, “miro llull”. En este caso me ha dado 62 referencias, todas relacionadas conmigo. También he efectuado una búsqueda de “mirollull” y me ha devuelto 24 referencias, igualmente relacionadas conmigo.

Con esto se ve la capacidad de encontrar información en Internet, pero también la dificultad e inutilidad, por exhaustiva, que puede presentar su uso.

Y ello me lleva a plantear qué se pretende con la campaña “Todos en Internet” que ha promovido el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que ahora se está desarrollando en Baleares con aulas fijas y móviles, con 25 ordenadores cada una, y con una sesión gratuita de aproximación al uso y manejo de Internet de unos 45 minutos por persona.

Sólo le veo un interés, inducir a la compra de ordenadores y sobre todo al uso y pago de líneas de acceso a Internet. Puede que sea un apoyo ministerial a las empresas de telecomunicaciones, para animarlas en sus inversiones.

Porque Internet puede ser, y es, una adicción más de la sociedad de consumo. Y una forma más de entretener y mantener la “ineducación” que promueve la LOE (que yo llamé LOI en otro artículo).

En mi opinión, el mayor número de usuarios de Internet, o Red, en el sentido que propone la campaña “Todos en Internet”, es gente que pierde el tiempo en páginas inútiles, cuando no algo peor que inútiles.

Carta a Elena

mirollull2 | 05 Abril, 2005 14:56

Por razones “técnicas” recibí una comunicación tuya en castellano y te respondí en el mismo idioma. Quizá, no deja de ser una ventaja poder utilizar las dos lenguas de nuestra tierra, y otras, si se conocen. Al fin y al cabo, las lenguas son para entenderse, y cuantas más posibilidades tengamos, mejor.

Otra cosa es lo que dices, verdadero meollo de la cuestión idiomática: “Se'm fa un poc estrany parlar amb tu en castellà... així que ara que t'envio un missatge més personal, torno al registre que solíem emprar per comunicar-nos.” A mi también me resulta forzado y extraño no hablar en mallorquín con mis hijos; y también con otras personas.

La lengua materna, digamos así de la del aprendizaje para nombrar las cosas y los sentimientos, forma parte de la personalidad y de la psicología de cada uno.

Por tanto, no existe un derecho a la propia lengua, es mucho más que un derecho, es un imperativo vital. Y querer imponer como primera lengua una distinta de la propia puede llegar a ser una violación, como cualquier otra, intolerable.

Ahora, soltado el sermoncito, vuelvo a lo que me dices:

“D'altra banda, fa unes dues setmanes que vaig deixar de fumar i estic les mínimes hores possibles davant l'ordinador, que és on me pega més la fumera. »

Por favor, no te desanimes, y deja de fumar. Tampoco cuesta tanto. Hace unos 10 años fui a un otorrinolaringólogo por problemas de voz y de irritación de garganta. Me hizo una exploración que grabó en video. Me enseñó el resultado: una cuerda vocal tenia dos pólipos y no vibraba bien. La primera receta fue: «deje de fumar y vuelva dentro de 20 días». A los 20 días: «ha mejorado, siga igual y vuelva en 20 días». Así, varias veces, hasta que me dijo: «ahora ya no mejora por si solo, hemos de ayudar con medicación». Pero llegó un punto que ya no mejoraba más, y me dijo: «ahora ya no queda otra solución que el quirófano»; y así se hizo. Los pólipos no fueron malignos.

Bueno, todo eso viene porque el día que me dijo que dejara de fumar, desde que salí de su consulta no he fumado nunca más. La única manera es tomar una decisión seria y convencida y dejarlo de golpe.

Ahora, cuando, sea cual sea el motivo, ha atacado seriamente el cáncer, el médico me ha dicho que el cáncer se puede deber a muchas causas, y no se puede saber cuál ha sido la causa inmediata, que, también, puede haber causas genéticas, pero que fumar aporta muchas posibilidades. Incluso, cuando le dije que hacía unos nueve años que había dejado de fumar, me dijo, «aún así llegó tarde».

Una cosa es segura, cualquier afección de garganta o vías respiratorias es más grave y más difícil de curar por un fumador.

En mi caso, dice que llevar 10 años sin fumar ha hecho que todo haya ido mejor, que la recuperación fuese más fácil, y que haya evitado toda una serie de complicaciones y molestias que tienen los fumadores en estas –y en otras- operaciones.

Si Ramón deja de fumar será más fácil para los dos.

Y no es tan difícil; y el efecto de la falta de nicotina no es nada difícil de superar, siempre que el cerebro domine las ganas de fumar.

El papado en el buen “Camino”

mirollull2 | 04 Abril, 2005 12:56

Muchos de nosotros fuimos creciendo con la imagen mayestática de un papa elevado varios pies por sobre la tierra de los humanos. En sus apariciones en la ventana del Vaticano, los videntes quedaban anonadados y profundamente edificados.

El papado de Pío XII duró unos diecinueve años y en ellos tuvo que usar todas sus dotes políticas y diplomáticas, que no eran pocas ni posiblemente remiradas, para navegar por un mundo proceloso. Como príncipe de la Iglesia y como jefe del Vaticano mantuvo el timón de su poder espiritual y material dentro de los estrictos cauces tradicionales en un aura de hombre excepcional.

En 1959, por uno de esos extraños e inconcebibles acontecimientos, le sucedió en el solio pontificio Juan XXIII, un hombre que parecía no importarle mucho ni la tiara ni el báculo. ¿Cómo pudo, la curia romana, cometer el desliz de escogerle? ¿Se pensó que, por su avanzada edad, sería un inocuo papa de transición? Pero, así, sin darse cuenta escogieron a un hombre de Dios, si es que así se puede llamar a un hombre bueno, que por lo visto aún existe alguno, aunque difícil de encontrar en las altas jerarquías eclesiales.

Lo cierto es que en cuatro años, Juan XXIII estuvo a punto de poner patas arriba todo el andamiaje eclesial. Nada menos que se le ocurrió proclamar el Concilio Vaticano II, y de no haber sido porque debió de contar con oportunas ayudas para no avanzar como él pretendía, y también gracias a la providencial brevedad de su papado, hubiera podido organizar un verdadero cisco.

Su sucesor, Pablo VI, tuvo que apañárselas para no decir que no pero tampoco sí. El prestigio y la estima de Juan XXIII no permitían un desmontaje frontal de sus propuestas de renovación. Pero los siete años de Pablo VI, recondujeron las posibilidades de recuperación, y hasta, a su muerte, introdujeron un intermedio, 33 días de papado de Juan Pablo I, cuya anómala e imprevista muerte, que yo sepa, ni Camilieri con su sagaz Montalbano ha intentado desvelar.

Mientras tanto, todo había quedado dispuesto para el papa que llegó de la persecución. Desde su elección ya hubo voces que alertaron del cambio de rumbo eclesial que se iba a producir. La apertura del Vaticano II , sin estridencias pero con mano dura, tenía que cerrarse; dejar que en lo folclórico el pueblo se creyera liberado, pero volver a la solidez doctrinal y, sin concesiones, que devolviera a la Iglesia sus signos distintivos: catolicidad, apostolicidad y romanidad.

Había que tender la mano a las otras confesiones para propiciar la unidad y su acercamiento al signo verdadero de la fe, que el mismo tiempo había que propagar con las mejores armas del apostolado y auténtico espíritu misionero; defendiendo, a la par, con el empecinamiento de un Pablo de Tarso, los auténticos valores tradicionales tan bien difundidos por el Opus Dei, obra de la cual no sé si Juan Pablo II era un ferviente postulador o, por el contrario, una cautivo de su ingente expansión.

Si no, ¿a qué vino el trueque de santificar -por vía rápida y sin las exigencias precisas en los requisitos- a monseñor Escrivá a cambio, por parte del Opus Dei, de la resolución de los serios problemas financieros y sociales del Banco Ambrosiano?

Juan Pablo II, desde su lógica, ha devuelto la sensatez a una iglesia que se estaba, y se está, contaminando de los valores faltos de moral y de fe de una sociedad ajena a los auténticos valores religiosos, pero que está echándose en brazos de chamanes, magos, echadores de cartas, astrólogos, etc.

Juan Pablo II ha marcado el camino claramente y, en su labor, no en vano ha regido la Iglesia hasta su fin e incluso a nombrado obispos y arzobispos no “in artículo mortis” sino “in transito mortis”. Y su obra seguirá incólume, pues ahí está la Obra para asegurarlo, que a la preservación de los valores más prístinos del catolicismo, apostólico y romano, unirá la eficaz gestión –en eso la Obra tiene especialistas- de una auténtica multinacional.

Se cuenta que Juan XXIII, cercana ya la hora de su muerte, se lamentaba de no haber comprendido tres misterios: el de la virginidad de María, el de la Santísima Trinidad y el de qué cosa era eso del Opus Dei.

Juan Pablo II, razonablemente, no habrá tenido estas tres dudas, pero con toda seguridad ninguna sobre el Opus Dei.

La Real, un poco más

mirollull2 | 03 Abril, 2005 10:38

Fabián, tampoco tú te privas de nada. Tu manera de decirlo es bien directa: “No defienden La Real, sino que atacan a quienes gobiernan”.

A mí me han llamado inconsciente y desinformado, pero a ti ¿qué te van a llamar? Bueno, a ti y a mí, porque yo aún atizaré el fuego.

Porque también me han dicho: “Estar detrás del “Salvem La Real” es lo más digno que podemos hacer ahora mismo los mallorquines para recuperar la dignidad”. (Idò! como diría un “angelot” de Pla.)

Bien, dejo mi comentario para después; ahora, empero, quisiera saber cuantos de los fervorosos defensores de La Real sabe realmente qué es y si han pisado su suelo para algo más que llevar o ir detrás de unas telas pintadas.

¿Saben que se trata de un monasterio que, fundado en una época muy remota, de cuya construcción primitiva no son muchas las piedras que le quedan; y que fue famoso por los estudios promovidos por Ramon Llull, pero que la biblioteca, por otro lado muy acogedora y bella y bien dotada de libros y grabados antiguos, no es la primitiva sino una edificación más próxima a nuestros días y su fondo recopilado no hace mucho más de un siglo?

¿Saben que tiene un claustro amplio, agradable y pacífico; que por sus ventanas, cuando es su tiempo, se ven los almendros en flor, y que tiene unos terrenos propios que rodean las edificaciones?

¿Y que es un lugar querido por los mallorquines, especialmente tal vez por los ciudadanos que hace ya más de cincuenta años, por San Bernardo, íbamos a por albahaca y para comprar siurells?

Todo esto, que yo sepa, nadie lo ha atacado; ni sé que hayan querido expropiarse ni terrenos ni edificaciones del monasterio; ni que se haya pretendido expulsar a los “coritos”.

¿Qué es pues lo que, con tanta algarabía, un grupo de gente (gente que dice que está muy bien informada), necesita salvar?

Yo, hasta el momento, el pegote mayor que he visto ante La Real, es una pretenciosa instalación de venta de plantas de “segunda mano”, eso que, creo, llaman un vivero, que pone una nota bastante chapucera en el paisaje.

Y ahora vuelvo al principio, a que lo más digno que podemos hacer ahora mismo los mallorquines es estar tras el “Salvem La Real”. A mí, qué queréis que os diga, me suena a frase ampulosa y hueca, de esas que quieren parecer importantes y que no dicen nada. Y en cuanto a lo de “recuperar la dignidad” no me queda sino preguntar ¿qué dignidad? Si la dignidad de los mallorquines depende de este sarao, aviados andamos: ¡pobre y esmirriada dignidad!

Hab. 626 – Murillo

mirollull2 | 02 Abril, 2005 14:50

Las obras sobre pintura, salvo ediciones especiales, y éstas aún con reservas, poco sirven para hacerse una idea del valor pictórico de una obra. Es más, por lo general la pintura de calidad, reproducida, suele parecer peor y la pintura mala –aunque hay casos en que ni así- suele aparentar una mayor categoría. Sin embargo, los libros en que hay reproducciones, suelen ser útiles para dar una idea de la iconografía que desarrolló el pintor y de la estructura compositiva de la obra.

Pero el más sencillo indicador de la calidad pictórica no se suele poder apreciar en las reproducciones. Este indicador, es el que podemos llamar la “escritura” del pintor; y se revela en su pincelada, de la cual sale el entramado matérico y colorístico que constituye el cuadro.

Salvo en la reproducción de detalles a tamaño real, o casi, y aún con las limitaciones de no alcanzar la justeza del color ni la calidad táctil de la realización, no se pueden atisbar las sutiles características que elevan la pintura a obra de arte, algo bastante por encima de la simple obra de oficio o artesanía.

La colección que está editando EL MUNDO con el patrocinio del BBVA, por su cuidada edición y por los detalles ampliados que ofrece de cada pintor, sí sirve para hacerse una idea bastante válida de los pintores que reúne. Sus ampliaciones de fragmentos de las obras permiten apreciar eso que he llamado la “escritura” del pintor y además permiten establecer comparaciones, muy reveladoras, entre los distintos modos tanto de planteamiento como realización del tema que nos presenta.

Asunto aparte es encuadrar a cada artista en su época. Pero, sí, queda patente como un mismo asunto obtiene una resolución y una categoría muy distinta entre unos y otros. Sugiero a quienes van siguiendo la colección que comparen las imágenes de unos y otros pintores y especialmente los detalles ampliados de cada uno.

No dudo que podrán constatar, con las variaciones intrínsecas de cada uno, la maestría de cada uno de los once primeros artistas de la colección. Y espero, que, en comparación con ellos, descubrirán la enorme distancia a que se encuentra Murillo.

¿Puede, Murillo, equipararse a cualquiera de los otros? Desde mi punto de vista, no. Murillo tenía oficio de pintor, pero tanto en su “escritura” como en sus asuntos, no pasa de ser un pintor relamido, sentimentaloide y de poco fuste. Durante muchos años ha sido muy reproducido en estampas de primera comunión -no sé si eso está todavía de moda- y sus cuadros de niños comiendo o bebiendo son realmente empalagosos. Puede que alguien no piense como yo, pero por poco que revise la colección de la que hablo, incluso de los títulos que todavía están por aparecer, no creo que tarde en darme la razón.

Hab. 626 – Díptico

mirollull2 | 01 Abril, 2005 21:19

Eso será la ESO

Un titular de prensa en primera página:

“Un estudiante podrá llegar al último curso de la ESO con doce materias suspendidas”

Supongo que quienes consigan este brillante expediente, sin necesidad de “estudiar” más, tendrán acceso directo y automático a un puesto político o, como mínimo, a una comisión de expertos.

Yo, incluso, propondría que excepcionalmente se pudiera llegar a trece materias suspendidas, y a quien fuera capaz de tal proeza sin el menor atisbo supersticioso, se le propiciara, previo compromiso a ignorar totalmente otra materia, que sería la número catorce, a obtener el título de “Ignorante Laureado por la LOI” (Ley Orgánica de Ineducación), que quedaría más pertinente que la LOE.

La Real como pendón

Es curioso, mi artículo que más comentarios ha obtenido es “El show de La Real”; La Real. Ca 1965, esbós de mlltampoco es que sean muchos, pero 5 son más que 0. En uno se me tilda de inconsciente; en otro se me dice que inconsciente, no; pero sí desinformado. De todos modos, deduzco que, sí, se manifiestan y hay motivos de desacuerdo sobre los terrenos circundantes de La Real, y que una parte importante del problema está en si Son Dureta o si Son Espases (en el fondo, cuestiones de intereses especulativos y de a río revuelto, ganancia de pescadores) y contubernios o enfrentamientos político-especuladores.

De refilón también se mencionan las urbanizaciones cercanas a La Real, y se dice que éstas no constituyen ningún problema (claro, el problema es para la zona de chalés, que verá alterada su tranquilidad vial y ambiental).

La Real, que poco les importa a todos por cuanto pueda significar (lo que muchos ignoran), sí, en cambio, como excusa y en defensa de los intereses de unos y otros, la están utilizando como banderín de enganche y pendón de primera línea.

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Il·lustración: Miró Llull. >La Real. ca 1965. Esbós al oli d/cartó.

Hab. 626 – El divino patético

mirollull2 | 31 Marzo, 2005 12:49

Las opiniones son encontradas. Para unos, la imagen del papa deshaciéndose en añicos es degradante y de mal efecto. Incluso son muchos quienes piensan que no tiene la presencia requerida para ostentar el papado; que es una mala representación de la Iglesia y que debiera dejar en manos sucesorias sus funciones.

Hay argumentos suficientes en pro y en contra. Los míos, creo que acordes con la enseñanza eclesiástica, tal vez un tanto radicales.

¿Puede su santidad, un hombre que desde hace años no es sólo hombre, sino el designado por la divinidad para ejercer y organizar sus designios “urbi el orbe”, desmoronarse por unos achaques corporales y enfrentarse con el “non serviam” a quien le ha le ha hecho su vicario en la tierra.

Podrá pensarse que su decisión de empecinarse en seguir en el ejercicio de su puesto es una manifestación orgullosa de creerse imprescindible, pero no es más que la consecuencia de servir a quien le ha elevado a tan alta e ineludible responsabilidad, hasta el final de sus fuerzas, y, en eso sí, con el orgullo de la máxima entrega.

Pero tampoco debemos olvidar que si su misión es la de pilotar la nave de la Iglesia, su mano, a su vez, es el instrumento movido por designios superiores y supremos. Y en él actúa el “espíritu que sopla donde quiere”. ¿No es lógico que mantenga el timón sabiendo que su mano, hasta el último momento, será sustentada por la mano divina?

Estos son los razonamientos que cualquier católico debe hacerse. ¿No es ésta la enseñanza de la propia Iglesia? Si no lo aceptamos así, ¿qué tenemos que pensar?

¿O es que la razón está de parte de quienes ya están maniobrando indigna y aviesamente para sucederle en su altísimo solio, y así, cargando con la responsabilidad del poder eclesiástico, detentar el inmenso y abrumador peso de la tiara?

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Una nota sobre la nave

En tiempos del Vaticano II (que sí existió alguna vez), en una tertulia en la que, entre otros estaban mis amigos Pep Estelrich y Fernando Mir (por aquellos días Don Pep y Don Fernando), hablábamos de la necesaria renovación de la Iglesia. Yo les propuse que la Iglesia era una nave que a través de los siglos llevaba tal lastre de adherencias, que precisaba una buena limpieza de fondos, un severo rascado de cuánto se le había ido pegando. El símil, a los tertulianos, les pareció bueno y aceptable. Pero faltaba una consideración final: había que asumir un riesgo que, si se quería mantener la nave, posiblemente era excesivo correr.

Cabría que todas las adherencias que veíamos fueran realmente el barco. Y que, rascando, rascando, al final de la limpieza, debajo, donde debía estar, no encontráramos ningún casco; en definitiva, que no existiera nave alguna; en todo caso sólo algunos viejos y difíciles de descifrar manuscritos arameos o griegos, no muy coherentes con toda una parafernalia de morados, blancos y oros.

Hab. 626 – El culo del caballo

mirollull2 | 30 Marzo, 2005 10:43

He visto una foto en un periódico y me ha recordado la carga y descarga, por medio de bragas, de mulas y caballos en el puerto de Palma, debajo de La Riba, cuando todavía el transporte marítimo era en veleros motorizados a vapor. Aquellas operaciones se hacían, naturalmente, a plena luz. En la de la foto de ahora, se veía nocturnidad y se presumía la alevosía. ¡Qué sarampión, madre, se están contagiando con eso de los símbolos muchos politiquillos, poco más que imberbes, y a todas luces carentes de cualquier indicio de nuestra historia.

¿A qué viene tal afán de ocultar o tergiversar bastantes de las últimas décadas que hemos vivido? En Mallorca, estoy seguro, el ojo vigilante de Sa Faixina, mira estupefacto lo que está sucediendo con toda su capacidad de sorna. Y al mirarse también a sí mismo desde lo alto de una torre del más puro estilo fascista, contempla a sus pies los cambios bobalicones a que el mismo ha sido sometido. Porque si fueron héroes los del crucero “Baleares”, lo fueron y punto, sin que haya que atender a banderías.

Puestos a derribos vergonzosos, para que nos sirva de ejemplo ¿por qué no rendimos homenaje a la demolición de las Murallas, cuya piqueta para que el alcalde quitara la primera piedra, es hoy objeto honorífico de museo?

Espero que al salir e la 626, todavía podré reencontrarme con los dos romanos, representantes de unos de los pueblos invasores de las islas, que, años ha, sin cambiar de sitio, alternativamente unas veces han estado en la vía Roma y otras en La Rambla.

Como también espero que no se haya quitado la placa de uno de los próceres romanos que mereció, en su casa, el título de Balearicus por el asedio y sometimiento de los isleños a los intereses de Roma: Quinto Cecilio Metelo. Porque, en el plan en que estamos ¿pertenece la historia de Mallorca o a la de Roma?

Si seguimos con esa clase de criterios, la limpieza de signos o símbolos históricos puede ser importante. Posiblemente, por ejemplo Palma, es una ciudad con bastantes calles dedicadas a invasores, con mejores o peores maneras políticas.

¿A que tanta fobia a signos y recuerdos de una época, no precisamente ejemplar, pero de la que, de una u otra forma, somos herederos y de la que bastantes, o muchos, viven de sus rentas? ¿Es la pretensión de librarse de una mala consciencia? ¿O son ganas de distraer de hechos y acontecimientos bastante recientes? ¿Y posiblemente, por su aparente cobertura democrática, mucho más reprobables? Hechos que, en cierto grado y manera, todavía podemos enmendar, para dejar a nuestros nietos una España que pueda ostentar algo de dignidad.

Dejémonos de pantomimas de poner caballos con el culo al aire. Con que no deformáramos los capítulos de la época González, sir ir más lejos, y lográramos que sus desafueros y sus –me atrevo a decir- obscenidades no siguieran contaminando el presente y se quedaran en un nefando y mal recuerdo para el futuro, a nuestros hijos y nietos les aportaríamos suficiente beneficio.

De lo contrario, el mejor regalo o herencia que podremos dejarles, será un billete de ida para cualquier otro lugar cuya democracia sea, hasta donde pueda, más verdadera que la que se vende en nuestras plazas.

Hab. 626 – El euro, para España

mirollull2 | 29 Marzo, 2005 14:07

¿Quién se quedará con el euro? Por lógica, el territorio que quede con la denominación Reino de España. Y por seguir la tradición y por ser la comunidad autónoma más cosmopolita, quiero decir, menos pueblerinamente nacionalista, salvo que a última hora le salga algún pretendiente para unirse, que no asociarse libremente, a la nueva España, ésta tendrá que seguir en la Comunidad Europea, al menos si la Comunidad Europea no replantea su pertenencia, y trampeárselas como pueda, con el euro.

El resto de autonomías ya pueden ir buscándose la vida de su independencia, que, por el momento, ni en la Comunidad Europea les van a dar un hueco si no es en la ventanilla de presentación de solicitudes de integración. Porque primero tendrán que presentar el papeleo, si es que les interesa, algo que está por ver para las comunidades históricas y con más prosapia, que, para ellas, eso del círculo de estrellitas puede que les quede pequeño.

Con todo, lo del euro, no va a ir con ninguno de los nuevos países independientes, que en eso devendrán, normalmente, dieciséis de las comunidades autónomas. Y buscarle o aplicarle una nueva denominación a su moneda –lo de la paridad ya será más complicado- he ahí un serio tema a plantear y tal vez con más urgencia de la que podamos imaginar.

Para mí hay casos claros de denominación, tan claros que se impondrán por circunstancias propias de la nueva nación. No dudo, por ejemplo que Cataluña tiene una clara opción que casi es imposición ineludible: si “la pela és la pela”, la “pela” tendrá que ser. Porque no creo que prefieran decidirse, tomando la ambigüedad de un cuadro de Miró de los años veinte, por el “sard”, que tanto puede referirse a la sardana como a la sardina.

Extremadura tampoco tiene duda; el “bellotari” sólo tiene que escoger entre el “belloto” o alguna de sus variantes: “bellotón” o “bellotín”, como mejor le guste o le suene.

Galicia tampoco tiene alternativa: por toda una historia entroncada con los tiempos de “la calle es mía” y por su perdurable relicario, tiene que ser el “fraguín”.

El “harria” o el “chapelo”, cualquiera de los dos podría valer para Euskadi; para Andalucía, el “giraldo”; para Valencia, el “miquelet”; y así, etc. etc.

Y para nosotros, quiero decir las Baleares, o lo que sea, no voy a proponer la cursilada del “talayot”, que, además parecería moneda de coleccionismo más que de intercambio. Tal vez, si no fuera porque no acaba de funcionar a pesar de ser el mejor “lototrot” del mundo, hubiera valido algo así como el “trotín”, pero, para mayor alcurnia y durabilidad no estaría nada mal que adoptáramos el “mamó”. Podría beneficiarse del prestigio derivado del honor merecidísimo del aniversario y de los certeros negocios de la muy honorable MAM.

NOTA:

Harria = piedra

Harrijasotzaile = levantador de piedras

Hab. 626 – Cáncer, emperador romano

mirollull2 | 28 Marzo, 2005 12:52

En el reino hemos tenido ministros divertidos –de todos los sexos, no hago exclusiones-. Y entre ellos hay uno, cuyo nombre no recuerdo ni falta que hace, que además tuvo mala suerte. Sólo con que el bichito se le hubiera caído y se hubiera matado, ¡cuánto dolor, muertes, lisiados hubiera podido evitar! Pero el bichito no se cayó y por tanto no se mató, y los muertos y afectados crearon muchos problemas que seguramente no se han solucionado ni acabado todavía.

Si el cáncer fuera otro de estos bichitos que se matan al caerse, supongo que en algún laboratorio ya se habría intentado darle el empujoncito, por lo menos para experimentar una forma más de combatirlo. Pero, ahí estamos con el bichito que, como corresponde a su buen hacer profesional, destruye células útiles para una vida sana y como bien adiestrada bélica falange, avanza y ataca sin tregua.

Por su parte, los doctores se las ven y se las desean para diagnosticar su ubicación, su agresividad, sus instintos expansivos, y ver cómo y dónde pueden parar su avance o dejarlo fuera de combate e, incluso, arrancarlo de cuajo.

Y sin embargo, ¡cuánta gente mira hacia otro lado o cambia de conversación ante lo que muchos consideran una palabra tabú!

Sólo un día al año muchos aceptan la palabra nefanda, pero es que ese día hay unas mesitas y, normalmente, unas voluntarias que lucen sus galas recaptando óbolos para la lucha contra el cáncer, como si de algo de un lejano mundo se tratara. Algo así como un domund más o menos: el día de los chinitos.

Y mientras tanto, a algunos, los más afortunados, nos llevan varias veces al quirófano, y nos dan, tras una drástica operación y unos postoperatorios que no son ninguna fiesta, largas expectativas de vida o de curación.

Tú, Olga Lucas, me lo has dicho clara y sencillamente: “Desde luego lamentamos tener que darte la bienvenida al club porque el cáncer es una putada aunque vaya bien, como es mi caso, pero estamos rodeados de amigos, vecinos, parientes y conocidos que lo padecen. Ya da miedo abrir el correo. Afortunadamente, los avances nos permiten vencerlo o sobrellevarlo a casi todos. Como sabemos bien lo que es, te ahorraremos los paños calientes. En lugar de soltarte los tópicos al uso, que personalmente me irritan sobremanera, nos limitaremos a intentar transmitirte nuestra solidaridad, el apoyo moral que supone la amistad y a animarte en pedirnos lo que sea, si en algún momento piensas que te podemos servir de ayuda.”

,Por mi parte, con mi doctora de cabecera Dolça Munar, que ha vigilado constantemente mis síntomas y ha guiado mis actuaciones, y con el OTR Dr. Secades, siempre he tenido claro a qué nos enfrentábamos y qué pasos convenía dar.

Según Jardiel Poncela, el cáncer tiene nombre de emperador romano. ¿Con eso qué quiere decir? ¿Que hemos de tomaros el cáncer en serio, o que es él, el cáncer que nos toma en serio a nosotros? Tal vez Jardiel Poncela quiere recordarnos que los emperadores romanos no se andaban con chiquitas, sobre todo con su juego de pulgar.

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Nota: Estoy recibiendo comentarios a favor de “Salven La Real”; por lo que se ve, yo no entiendo de que va la farsa; en uno incluso se me tilda de ¡INCONSCIENTE! Inevitablemente me recuerdan a Jacinto Benavente con su título “Los intereses creados”.

Hab. 626 – El show de La Real

mirollull2 | 27 Marzo, 2005 14:40

¿Alguien sabe qué se quiere decir con eso de “Salvem La Real”? ¿Qué es La Real que necesita salvar? ¿Y de qué o de quién hay que salvarla? Vuelven a estar a punto de pasar por la acequia tropas invasoras herederas de las desembarcadas en Santa Ponsa y Sa Porrassa camino de la Puerta de Santa Margarita para pasar a sangre y fuego a los incordiantes amurallados?

Quisiera saber quién y qué cuento de la buena pipa les han contado a Luís Llach –con quien hablé en Madrid en la presentación de la película de José Luis Sampedro sobre los maderereros- y a mi admirada amiga Maria del Mar Bonet, para que se presten a defender un no sé que confuso intríngulis de diversos intereses y negocios.

Me diréis que Son Espases es un juego de arribistas, especuladores y de especialistas en sacar de terrenos agrícolas las plantas que, a corto plazo, mayor cosecha de euros –blancos y negros- son capaces de producir. Y entonces pregunto, ¿qué tiene que ver esto con La Real? ¿Su cercanía? Si queremos expandir la ciudad y dotarla de servicios –especuladores incluidos y favorecidos- por algún lado habrá que tirar. Tal vez lo que habría que proclamar es “Evitemos Son Espases”, con o sin razón.

¿Que lo que se quiere salvar es la tranquilidad de las barriadas de adosados que se han construido, y que pueden seguir construyéndose, junto a La Real, y evitar que ese pequeño paraíso sea engullido, o por lo menos incordiado, por el progreso del que todos queremos beneficiarnos, mientras esté a unas yardas de nuestra comodidad?

Con lo escrito hasta aquí, todavía no he demostrado enterarme de qué significa “Salvem La Real”.

Y todavía me queda otra pregunta, Toni Vallespir; sé que sabes en qué andaduras me hallo, y desde hace tiempo, en estos momentos. Como sabes, puedo pensar y escribir. Para luego, hay algunas cosas que me gustaría hablar contigo. ¿Qué salvación necesita La Real? Tenerla como en tiempos de Ramon Llull es ya un imposible y una entelequia. Para mantener el recuerdo y aportación lulianos y adaptarlos a nuestros días en sus actividades y actuaciones ¿necesita la parafernalia que se ha organizado?

Espero que cuando nos veamos, me aclares quien os ha metido en todo este berenjenal y si hay una razón convincente para todo este jolgorio.

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