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"Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas" (de laringe, de piel, de pulmón) y otros asuntos, y traducción de artículos de "Anotacions més o manco impertinents".

Categoría: Mi cáncer

Año III – Testimonios contundentes

Pensando y proyectando

Han pasado tres meses desde mi último artículo Año III – Otro cáncer, aunque poco preocupante. El cáncer de piel va hacia el olvido. Y en cuanto a la laringectomía, la evolución sigue los caminos de recuperación, revisiones tranquilizadoras y secuelas normales. El edema submentoniano no ha desaparecido, pero está muy mermado; la ‘garra’ en el cuello ha cedido mucho y sólo en algunos momentos se intensifica; en el lado izquierdo, un roce –afeitarme, por ejemplo- o una presión en un punto cercano a la oreja extiende todavía, aunque ligeramente, su efecto hasta medio hombro; y el dolor de cabeza, especialmente motivado por toses y posiblemente debido a una contractura, aparece frecuentemente en distintos grados de intensidad y duración...
La prótesis fonatoria funciona bien. De acuerdo con lo previsto, me la cambiaron por una nueva; fue el 12 de julio, después de 14 meses de uso de la anterior. Durante un mes no hubo ninguna “falsa ruta”, mas de repente se produjeron continuadas filtraciones de líquido; el Dr. Secades me la revisó y recolocó, y se solucionó el problema; ahora hay alguna filtración esporádica.

Yo mismo he quedado sorprendido al comprobar la fecha del artículo precedente. Y es que la crónica de “Mi cáncer” no ha quedado interrumpida, sino simplemente que ha ido por otros vericuetos en el blog: ha estado activa la sección de “Comentarios”; pueden verse, como significativos, los que figuran en Año II – La prótesis fonatoria; y he tenido y mantengo correo frecuente con operados o en vías de serlo o con esposas e hijas.

Reproduzco a continuación algunos párrafos de los comentarios recibidos:



(MAITE) “Cuando me dan el alta nadie me explica dónde hay que ir a hacer la rehabilitación. Todos me dicen que me vaya a la asociación de laringectomizados que es lo único que hay o que me busque yo algún logopeda. Esto es lo que a mi más me sorprendió. El médico me decía que estaba curada y yo no entendía cómo me podían decir eso si me habían destrozado la vida. No tenía cáncer pero me habían mutilado sin darme opciones para rehabilitarme. En la asociación no conseguí decir una sola palabra, así que llamé al médico de xxx y en 22 días me puso hablar y es con él con quien he conseguido recuperarme, no sólo me ha puesto a hablar sino que también me ha puesto a vivir casi como antes.”

(ELENA) Con respecto a su comentario de las vocales hoy le hice repetir justamente eso, y lograr mantener el aire para que no salga por la cánula y se pierda en soplido, voy a seguir sus consejos. Gracias de todo corazón, sé que usted me comprende, mejor dicho lo comprende a él y a mí me ayuda a poder entender mejor las cosas. Que Dios lo ilumine y que siga usted tan bien y con tanta fuerza contagiosa.

(MÓNICA) A mi esposo hace 2 años le diagnosticaron cáncer en una cuerda vocal y por no perder la voz se sometió a radioterapia pero tiene una recidiva con lo cual deben realizar una laringectomía radical, hemos leído sus artículos y nos parecen muy interesantes, pero tengo una inquietud, por qué comenta que la prótesis no es aplicable a todos los laringectomizados.

(ELISABET) Hola, soy enfermera y a mi padre le practicaron una laringectomía hace 9 meses. Todo el proceso me ha servido para darme cuenta de la poca información que hay al respecto, los pacientes en muchos casos están totalmente desvalidos y la familia se siente muy perdida ya que no saben como actuar. En mi caso he tenido que espabilarme y mis conocimientos como enfermera y los de mi marido como médico han sido algo de ayuda. Creo que el Sr. Miró ayuda mucho con la información que da y ayuda a espantar muchos fantasmas del paciente y de la familia.

(MÓNICA C) Hola, hace un mes operaron a mi padre y le hicieron una laringectomía. Mis preguntas son: él quiere ir a aprender lo más pronto posible a hablar pero con tan mala suerte que el centro donde enseñaban lo han cerrado. La asistenta social de nuestro centro de salud nos remitió a la Asociación Española contra el cáncer, el programa para laringectomizados es de nueva creación y se está impulsando ahora. Esto quiere decir que aún no hay ningún sitio donde pueda ir a clases para aprender, o por lo menos nosotros no lo encontramos, eso que movemos hilos por todas partes. Es una decepción muy grande porque hay escasa información sobre el tema.

(MARÍA) Hola, a mi padre le han practicado una laringectomía casi total en el mes de julio. Él pudo comenzar a hablar a las 3 o 4 semanas de estar hospitalizado. Estuvo en el hospital dos meses por una fístula que no cicatrizaba. Ahora le están dando sesiones de radioterapia. Su mayor problema es la alimentación. Come a base de purés, yogures y alimentación hiperproteínica que le recetan los médicos para que consiga subir de peso (ha adelgazado más de 10 kilos). Cuando come tose mucho y se le sale bastante comida por el estoma. Le aterroriza que llegue la hora de la comida. ¿Siempre va a comer así? ¿Siempre va a tener esa sensación de asfixia al tragar?

(MARÍA) En primer lugar, muchas gracias por responder tan pronto. Es un gran alivio comprobar que alguien te escucha. Sobre todo después de la sensación de estar desprotegidos, perdidos y desvalidos en el hospital (no digo cuál por respeto). Hemos recibido pocas explicaciones y poco apoyo sicológico. El médico sabe de este problema, dice que es normal, pero tengo que seguir preguntando porque para ellos todo es normal. Pero para nosotros todo es raro y todo es nuevo. Dicen que es normal pero no nos dicen si es para siempre o si este problema mejorará.

(MARÍA) Mire le pongo aquí de que ciudad somos, porque no estoy nada contenta con el trato recibido, ni por el equipo médico ni por el personal de enfermería, y no me parece bien ponerlo en Internet, porque supongo que dentro de ese hospital habrá buenos profesionales, entiende verdad? Estamos en xxx. Le han operado en el hospital de xxx. Los doctores quizás hayan hecho un buen trabajo quirúrgico, pero el trato humano se les ha olvidado por completo. No se les puede preguntar nada, son como "eminencias" por encima de la "plebe", por decirlo de alguna manera... ni siquiera le han dado un simple dibujo de lo que le han hecho. Cuando tuvo un faringostoma (creo que lo llamaban así), una fístula abierta o falsa vía, les preguntamos qué era eso y qué curso llevaba y si se curaba y cómo... la respuesta: "bueno, qué más da, si ustedes no van a saber qué significa." Bonita respuesta, no cree? las personas a las que se estaban dirigiendo eran un profesor de educación física (mi padre), una maestra de EGB (mi madre), un licenciado en derecho y en empresariales y doctor en derecho (mi hermano), una licenciada en derecho (mi hermana), una licenciada en farmacia (mi otra hermana) y una administrativo que soy yo. Le quiero decir con esto que tenemos capacidad intelectual, si no uno otro, para comprender qué es una falsa vía, no lo cree?

(MARLENE) José María, agradezco tu respuesta y la colaboración que me ofreces... La verdad es que papá tiene ya una traqueostomía hecha... producto de un ahogo por enfisema pulmonar; pero ahora le encontraron un cáncer laríngeo producto del cigarrillo (40 años fumando). El doctor dice que tiene comprometidos los ganglios... la operación dura entre 8 o 9 horas, es riesgosa, pero de no operarlo dicen que “su calidad de vida sería pésima”... y las probabilidades de vida se acortan... Yo temo por él, no quisiera exponerlo a sufrir con radioterapias y quimioterapias, pero... tampoco a sufrir los dolores de no operarse sabiendo que tal vez existe la remota oportunidad de que viva mejor... Cuéntame cuál era tu pronóstico??, en qué etapa estabas?? Mi papá tiene 68 años, es fuerte... aunque está débil y triste... Gracias por leer mis correos y responder mis inquietudes.

(CESAR) Quisiera someterme a un tratamiento para poder hablar, estoy operado de c.a. laringe desde el 2004... Josep, sí hablo pero bajito y solo al oído me escuchan, dice el médico que hablo con el estómago [¿!], llevo tres años de operado, el próximo noviembre se cumplen 4, tengo 40 años, casado con 2 hijos, no fumo no tomo, no se explica cómo se me desarrolló esta enfermedad según los médicos, trabajo como jefe de producción en una pastelería en Mérida Yuc. Mex.n

Después de testimonios tan contundentes, con la experiencia de laringectomizado de más de dos años y medio y del conocimiento personal y por escrito de casos similares en mujeres y hombres y de las dificultades que tienen que superar, en especial por falta de información y de apoyo, mi intención de continuar los escritos queda reafirmada.

No sólo tendré que escribir de asuntos o aspectos sobre los que todavía no lo he hecho, sino que habrá que volver sobre algunos cuya explicación conviene desarrollar.

Dudas, aclaraciones, indicaciones y hasta soluciones que últimamente han sido objeto de correo o trato personal merecen su difusión por ser de interés común.

No en todos los casos se puede llegar a una solución tan directa como puedo aportar al padre de Mónica, pero, aún a distancia, la ayuda y orientación resulta eficaz; lo sabe María, en la situación angustiosa que está pasando la familia; con Marlene, de Chile, he compartido la inquietud por llegar a una intervención complicada y, ahora, estamos esperando la buena evolución en los días siguientes a la misma; con César, de México, hay que conseguir que pueda desarrollar la voz esofágica; con Maite (que además de escribirnos hablamos por teléfono, ella con su magnífica voz esofágica y yo con la traqueoesofáfica) hay que seguir intercambiando opiniones y actuaciones para conseguir la recuperación de afectados, y la incitación a concienciar a la sanidad pública y a instituciones para que no se queden mutilados de voz abandonados a su suerte, que en muchos casos es de hundimiento físico, moral y social; con Elisabet, enfermera, que mientras está pendiente de la recuperación de su padre, aporta a estas páginas repuestas y aclaraciones: ahí está su noticia sobre la “laringectomía casi total”, que ha venido a unirse y confirmar los datos que yo iba encontrado.

Podría seguir... pero me alargaría demasiado.

Año III - Otro cáncer, aunque poco preocupante


Un jipi japa por el sol

¿Qué pasaba en otros tiempos? ¿Existía ya el cáncer pero no contaba todavía en el repertorio de enfermedades conocidas y no se podían determinar sus efectos? ¿O el ser humano tenía que conformarse con la peste, el cólera, el ‘cólico misere’, la picadura de la mosca tse-tse, y la temida por contagiosa, pero poética y romántica, tuberculosis?

Tal vez el cáncer, enfermedad de diagnóstico reciente y amplia investigación actual, que desborda la capacidad de control y regulación ejercida por los linfocitos, se ha expandido como consecuencia de un sistema de vida tecnificado en el que el progreso modifica el hábitat rústico y elemental no excesivamente lejano en el tiempo, y contamina sobremanera tanto el ámbito respiratorio como el sector, vegetal, animal y acuífero, alimentario; altera la termodinámica terrestre, descompensa los campos gravitatorios, genera inmensas redes radioactivas: todo ello, a una velocidad tan desaforada que el ritmo de adaptación –o si se quiere, la evolución de la especie– de la fisiología humana no puede asimilar.

El cáncer, además, como buena anomalía somática moderna, ha diversificado su principio básico –tan simple como que una célula que tiene que acabar su ciclo vital (muy breve por cierto) permanezca, se transforme y desarrolle en cadena ocupando agresivamente un espacio que no le corresponde– y se multiplica tumoralmente, unas veces lenta y otras rápidamente, y en algunas, si no se usan a tiempo controles de prevención, según sea el órgano anatómico afectado, resulta de imposible curación y, con poco riesgo de error temporal, de fatal predicción.

Con todo, hay que adoptar una actitud positiva y vital ante un diagnóstico de cáncer. Y, sin merma del respeto que merece, hay que perderle el miedo a la palabra que socialmente, en gran manera, todavía es sinónimo de muerte anunciada y quienes la llevan consigo son marginados y considerados condenados. Sin embargo, ¿es mayor la posibilidad de muerte por cáncer que la que existe por la ‘enfermedad’ de la carretera?


Extirpación por bisturí eléctrico
1. 31/1/2007 – La verruga, después de décadas de crecimiento lento, sangra ligeramente con frecuencia.
2. 1/2/2007 – Después de la intervención con bisturí eléctrico.
3. 1/2/2007 – Cicatriz dejada por el bisturí eléctrico.
4. 8/2/2007 – La cicatriz 7 días después.
5. 9/2/2007 – Betadine sobre el resto de la cicatriz.
6. 3/3/2007 – Tejido prácticamente regenerado.
7. 16/5/2007 – Ligera tumoración aparecida al consolidarse la piel, que se somete a biopsia e indica la posibilidad de carcinoma de células basales.

Ya sé que hay, en el cáncer, distintos grados de peligrosidad y que se me podrá decir que en casa, Amalia y yo, hemos sido unos afortunados y que, por ello, me es muy fácil hablar como lo hago. En parte es así: ha habido suerte, pero también prevención. El día que, después de pasar una noche y sobre todo la madrugada incrementándoseme la dificultad de respirar, acudí a urgencias sabía que esto tendría que hacer si, como era muy probable, no respondía a la medicación por los primeros síntomas de disnea y ésta se repetía. Ese mismo día –lo he relatado en los artículos Post626 – Cómo me enteré– tenía que recoger el resultado de un TAC, efectuado porque habían surgido granulaciones sospechosas, y en urgencias se contó inmediatamente con él. El diagnóstico era claro. Y ya no salí de la clínica hasta después de la laringectomía total.

De ello han pasado casi dos años y medio, y aquí estoy contándolo. Y lo mismo pueden hacer muchos laringectomizados. También he conocido más de doce casos de cáncer de mama –con resección parcial, mastectomía total y doble mastectomía total, algunos de hace varias décadas– cuyas afectadas, salvo una que en pocos años tuvo complicaciones y falleció, que lo han superado y sólo les han quedado las secuelas normales. También he conocido afectados de cáncer que han corrido peor suerte: Ricardo Calvo, médico y destacado ajedrecista, nos comunicó que se le había detectado un cáncer de esófago; y su previsión de medio año para el final se cumplió exactamente. Francisca Cuart, Joan Mas y Tomás Reynés tuvieron cánceres reincidentes de los difíciles o imposibles de extirpar y cuyo tratamiento por quimioterapia es, además de muy molesto, de dudosa eficacia. Son familiares y amigos que se han ido.

En cambio, el doctor Albert Jovell –al cual me referí en mi artículo ”Mi cáncer”, ¿título desmesurado?–, con un cáncer de timo, sigue aportando animosamente su experiencia como paciente y médico: le vi hace poco en televisión y su aspecto ha mejorado notablemente.

Baltasar Porcel, con el que me une el año de nacimiento y, desde que paseábamos por el Paseo de Sagrera compartiendo inquietudes literarias y sus primeros éxitos de Sol negre y Els Condemnats, después de años de sólo vernos en Barcelona, en Madrid y en algún viaje a la isla, nos ha unido también la experiencia del cáncer, si bien el suyo, linfático, de tratamiento más complicado que los míos, le ha resultado notablemente agresivo en su aspecto fisonómico, mientras que a mí, muy visible, sólo me ha quedado el Año II - Cuello de ganso. Baltasar, según la prensa, ha dicho que el cáncer le ha hecho comprender que su vida es su trabajo, y ahí está, continuando animoso con la escritura.


Resección por bisturí y restauración plástica
1. 22/5/2007 – Aspecto después de la resección efectuada con anestesia local.
2. 25/5/2007 – Cicatriz y restos de edema.
3. 31/5/2007 – Evolución de la cicatriz
4. 2/6/2007 – Cicatriz a los 11 días
5. 7/6/2007 – Cicatriz a los 16 días.
6. 6/7/2007 – En vías de normalización dérmica.

Y aquí estoy yo, que he dicho ‘los míos’, superando un carcinoma de piel entre la nariz y el ojo derecho, venturosamente de pocas consecuencias, que dejará poca huella y que, al lado del de laringe con su complicada extirpación y sus secuelas, viene a ser como un cáncer ‘de juguete’. Éste puede resurgir, pero las posibilidades de que así suceda se estiman muy bajas y, si se produjera, muy poco alarmantes; como puede tener metástasis el de laringe, que tiene como zonas preferidas para ello los pulmones y la zona cervical, pero todos los controles efectuados hasta ahora –y lo mismo confío con el previsto para este mes– han resultado satisfactorios.

Año III - Los laringectomizados: una 'buena' explicación

Los diarios tienen especialistas para tratar las distintas informaciones. Hace poco, El Mundo/El Día de Baleares dio, a cinco columnas, la noticia del convenio entre la Asociación Española contra el Cáncer (Junta de Baleares) y el IB-Salut para atender a los laringectomizados.

Yo creía conocer qué es y cómo funciona la laringe, y también qué pasa cuando a una persona le han de recortar parte del mecanismo anatómico que se manifiesta con la nuez de Adán o se lo han de extirpar completamente.

Sobre este asunto, el redactor de la noticia, un tal J.R.R., en dieciséis líneas de unos 5 cm de longitud seguidas y algunas aisladas, da unas explicaciones tan precisas y claras que o he de cambiar cuánto sabía sobre ello o he de afirmar que el sabiondo redactor ha conseguido, con el mínimo espacio, escribir el máximo de disparates.

Empieza diciendo que los laringectomizados han de hablar y respirar por una cánula que comunica su laringe (a la altura del cuello) con el exterior. Esta afirmación dejará con la boca abierta a todos los otorrinolaringólogos, los logopedas, los foniatras y todos los traqueotomizados, que, precisamente, han de respirar por el agujero hecho en el cuello porque todo su conjunto laríngeo se ha ido al garete. En cuanto a hablar por la cánula, los fabricantes de prótesis le agradecerán el invento, y también (por el lógico incremento de ventas) porque este tubo se tenga que utilizar toda la vida. También dice que los laringectomizados han de hablar con muchas dificultades y tapando el agujero. No, no es así: los laringectomizados, en gran parte, pueden hablar bastante bien, bien o muy bien, y para hacerlo sólo necesitan un aprendizaje bien orientado por logopedas o foniatras. Y nada de tapar el agujero: tapando el agujero sólo dejan de poder respirar.


Antes y después de la laringectomía total

Dice, aún, más tonterías el tal J.R.R, pero con la muestra ya tenemos bastante. ¡Y pensar que todo hubiera quedado bien si no hubiera querido ‘mejorar’ la información dada por la AECC.


Nota: En casos especiales se ha de hablar tapando el agujero para desviar el aire de los pulmones al esófago. Lo explico en Año II - La prótesis fonatoria.

Año III – ‘Volver a hablar’ con AECC/IB-Salut

Volver a hablar es el nombre del programa de rehabilitación de laringectomizados de Baleares surgido del acuerdo de colaboración entre el IB-Salut y la AECC, recién suscrito.

El periódico Ultima Hora del día 10 de junio da noticia de ello.

“El Servei Balear de Salut (IB-Salut) y la junta de Balears de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) han firmado un acuerdo para promover la atención integral –médica, social y psicológica- al colectivo de los laringectomizados de las Islas.”

Convenio IB-Salut AECC
De Ultima Hora, Palma, 10-6-2007

Se crearán –se especifica en la noticia- los espacios de reunión y atención necesarios para cumplir el propósito del programa, y se ofrecerá la atención médica y cursos gratuitos para la recuperación de la voz de los pacientes laringectomizados.

En mi artículo anterior, Año III – Asociación de laringectomizados en Manacor, manifestaba desconocer si el proyecto iniciado con la AECC, que había llevado a un convenio con el IB-Salut, seguía pendiente de firma o se había descartado.

Después de leer mi artículo, publicado el 1 de este mes, el Dr. Secades me comunicó que, precisamente el viernes anterior, el gerente de la AECC le había informado de que se había firmado el convenio. También, por otra vía, se me confirmó el acto de la firma, que se perfilaba la puesta en marcha del proyecto y que, en breve, se le daría publicidad.

Desde que, siendo yo un novato de la laringectomía, le comenté al Dr. Secades que ALBA había cerrado de improviso después de que su presidente nos hubiera manifestado que la asociación no podía sostenerse y que ésta pasaría a depender de la AECC y él, el doctor, tomó la iniciativa de ver si existía la posibilidad de reapertura de ALBA y al no ser esto viable planteó una alternativa, han pasado unos dos años.

Dos años que nos han parecido largos y en los que ha habido laringectomizados que se han encontrado desamparados, evidentemente, pero que, a pesar de todo, han llevado al establecimiento de un programa que se presenta esperanzador para los laringectomizados y se inicia con todas las garantías de acierto. Espero que pronto tendremos detalles de la puesta en marcha de ‘Volver a hablar’.

Año III – Asociación de laringectomizados en Manacor

Fundación Hospital Manacor

A pesar de que en una fotografía publicada en la prensa, entre las personas que en ella aparecen figura un amigo ya veterano en la laringectomía y a quien conocí por mor de ésta, para mí ha sido un sorpresa agradable el inicio de la Asociación de Laringectomizados de la comarca de Manacor; asociación tutelada por el Hospital de Manacor y apoyada, con la especial dedicación del Dr. Til, por su servicio de Otorrinolaringología (ORL).

En la noticia aparecida en la Web de la Fundación Hospital Manacor, su gerente, Antoni Mesquida, ha anunciado que tiene prevista la contratación de un logopeda para atender a los pacientes.

Laringectomizados Manacor
Presentación de la Asociación de
Laringetomizados de Manacor

Al acto de presentación de la nueva asociación asistieron la Directora Médica, Isabel Borrás, y los médicos de ORL Bartomeu Ramis, Lidia Riera, Antoni Arbona y Guillermo Til.

La colaboración del servicio de ORL del Hospital y la aportación de un logopeda, son dos requisitos básicos para que la nueva asociación tenga éxito y continuidad.

La asociación tiene que ayudara los operados a remontar personal, familiar y socialmente el tremendo trastorno que les produce la repentina incapacidad de comunicación hablada; puede orientarles en gestiones de reconocimiento de minusvalía y en reintegración laboral; debe explicarles las modificaciones anatómicas que han sufrido, en qué les afectan, cómo afrontar las carencias que les originan y la manera de regenerar funciones atrofiadas; y, como paso previo, puede ofrecer apoyo y estímulo, en el preoperatorio y en el postoperatorio, a los nuevos pacientes. He podido comprobar que el contacto con un laringectomizado en recuperación o ya recuperado eleva el ánimo del recién operado (todavía con la cara hinchada, vendaje y cánula espectaculares en el cuello, sonda de alimentación, vías para suero y medicación, aplicación de humedad e inhalación con mascarilla para fluidificar la mucosidad y aligerar la expectoración de residuos para mantener limpios la tráquea y los bronquios, etc.) y también de sus familiares.

La asociación es un buen punto de encuentro para comentar las dificultades y problemas que se presentarán, compartir las soluciones encontradas, y definir cuáles requieren asistencia médica.

Y, lógicamente, la asociación es un medio óptimo para realizar unas sesiones metódicas y ordenadas para alcanzar el objetivo prioritario: la consecución de una voz sustituta de la laríngea; algo más fácil de conseguir de lo que parece a primera vista si, además de constancia en los ejercicios, se cuenta con la adecuada orientación foniátrica.


Desamparo, lo más frecuente

Al salir de la clínica, con demasiada frecuencia, los laringectimizados se topan con el desvalimiento y el abandono para poder afrontar su difícil nueva situación. Hace poco, una logopeda de Mallorca me decía: “Os escribo porque he recibido la llamada de una persona operada de laringetomía total hace ya un año. Hasta el día de hoy no ha podido recibir rehabilitación foniátrica. Está muy angustiada y por eso pide ayuda. Como logopeda he estado buscando información, pero no he encontrado casi nada para informarme de cómo ayudarle a sacar voz esofágica. Si pudierais mandarme bibliografia o artículos os lo agradecería”. Ni que decir tiene que le facilité dos títulos que a mí me indicó la logopeda Eulalia Juan, y que son muy adecuados para profesionales: Manual del laringectomizado. y Hablar sin laringe. Rehabilitación de la voz en laringectomizados, de los cuales doy la referencia completa en mi escrito anterior Año III - Prótesis fonatoria, nota histórica - III. Con ocasión de estos mis escritos, una amiga gremial, que tiene más de veinte años menos que yo, también, después de un viaje Valencia, me explica: “Conocí a una mujer de 46 años que después de un cáncer de mama ahora a los diez años le ha aparecido el de laringe. Está bastante desmotivada, pues lleva nueve meses operada y todavía no dice ni una sola palabra. El verme a mí, como hablo y como me he recuperado en año y medio, le ha hecho entender que tiene que ponerse manos a la obra. Nadie va a ir a recuperarla y aunque el médico que la ha operado le dice que tiene que hablar, tampoco le ha explicado ni cómo hacerlo ni dónde ir. Ha empezado a ir a la asociación, pero le ha pasado igual que a mí [en Madrid], no se siente ni a gusto ni cómoda, pues son gente mayor de 65 años y hombres.”


Protocolos de la sanidad pública y privada

Los protocolos de la sanidad pública y privada cuidan del diagnóstico y tratamiento del cáncer de laringe, de la aplicación de radioterapia y quimioterapia, de las intervenciones quirúrgicas parciales o totales y, después de estas últimas, de la rehabilitación fisioterapéutica de la musculatura del cuello, clavícula y escápula que ha sido afectada por la intervención. Pero el laringectomizado precisa algo más, tanto o más importante que lo indicado en el párrafo anterior. No se le puede dejar mutilado de su posibilidad de comunicación, y mucho menos siendo posible, con mayor o menor éxito, en la mayoría de los casos, la recuperación del habla por voz esofágica. Y, en último caso, se puede considerar la implantación de una prótesis fonatoria o el recurso de una prótesis electrónica externa.

Si lo normal es que los servicios clínicos de traumatología, por ejemplo, tengan su continuidad en protocolos de recuperación muscular y motriz, ¿no parece lógico que para los mutilados de voz existiera un protocolo de rehabilitación fónica institucionalizado? Las asociaciones de laringectomizados, pueden ser un complemento eficaz a la medicina institucional, siempre y cuando se trabaje conjuntamente. También cabe la posibilidad de que las asociaciones de laringectomizados estén integradas en la Asociación Española Contra el Cáncer. Pero difícilmente puede sustentarse una asociación de laringectomizados independiente (con escasos recursos) y que sólo cuente para la rehabilitación de voz con un monitor o con monitores, a su vez laringectomizados, con muy buena voluntad y dedicación, pero de limitados, o limitadísimos, conocimientos foniátricos.

Insisto en lo que acabo de exponer, reproduciendo otro comentario de mi amiga gremial de Madrid: “Ella (se refiere a la Presidenta de los logopedas de España) piensa, como yo, que la rehabilitación nuestra debe ser hecha por profesionales y no por otros operados (que unas veces saben y otras sólo tienen una buena voluntad). El problema de hablar es que cuando pasa un tiempo excesivo, recuperar el habla es muy complicado. La inmensa mayoría, cuando se les da el alta, no saben que la recuperación debe ser cuanto antes mejor y que la desidia no lleva nada más que a un proceso de deterioro personal grande.” Y añade: “Igual que no se le pide a un operado de huesos que rehabilite a otros pacientes, a nosotros no se nos puede decir que rehabilitemos la voz a otros enfermos.”


Manacor y Palma

Vuelvo a la noticia con la que habría este escrito. Espero que su presidente, Enrique Herrera, sabrá marcar el rumbo adecuado a la nueva asociación de Manacor y me permito encarecerle que no pierda el contacto con el buque nodriza. Además, quisiera que la botadura de este bajel fuera ejemplo y acicate para que la medicina pública, principalmente, reconsiderara su desidia ante un colectivo, no muy numeroso en comparación con otros, pero sí, indefectiblemente, muy necesitado de atención.

Es posible que alguien recuerde mi escrito Post 626 – En Canal 4 tv, día 19

. En él volvía a referirme al cese de ALBA, y además comentaba que desde su cierre se habían iniciado gestiones para la creación de una nueva asociación en Palma, que se esperaba abriera en breve. En el Post626 – La nueva asociación, del 22 de febrero de 2006, decía: “En el programa Obrint Camins de Canal 4 tv emitido el dia 19 pasado, el Dr. José Ramón Secades manifestó que una nueva asociación de laringectomizados es ya realidad en Mallorca. Esta asociación, acogida por la Asociación Española Contra el Cáncer, está perfilando sus últimos detalles y será dada a conocer en breve. La asociación contará con asistencia médica, logopédica, legal… y con la colaboración de voluntariado, especialmente de personas laringectomizadas.”Posteriormente, tuve alguna información inconcreta y difusa. Para el proyecto que se había redactado, perfilando la estructura y funcionamiento de la asociación o sección de laringectomizados en la a.e.c.c, se estaba buscando un medio de financiación. Llegó el verano y dejó de haber noticias. Pasaban los meses, y de aquella anunciada asociación inminente no se sabía nada. A mediados de marzo de este año de 2007, por dos vías, intenté tener noticia directa de la situación del proyecto de asociación. La noticia más concreta que tuve, por indicación de la Presidenta de la a.e.c.c, fue que había un convenio a punto de firmar entre la a.e.c.c y Ib-Salut. ¿Seguirá pendiente de firma? ¿Habrá sido descartado? Espero que la semana próxima podré acceder a mi informador y saber el resultado.

Mientras tanto, ahí está la esperanzadora noticia de la asociación de Manacor. Y en Palma, en el Hospital Son Llàtzer, por impulso y bajo la dirección del Jefe del Servicio de ORL, las sesiones semanales para laringectomizados con la logopeda Eulalia Juan y, con una dedicación específica de la Dra. Corral y del Dr. Bonilla, el seguimiento de la evolución y cuidados requeridos por los pacientes que allí acudimos.

Año III – Prótesis fonatoria, nota histórica - III

Todos los modelos de prótesis fonatorias han conseguido la disminución de tamaño y una mejor adaptación del diseño a la función que tienen que realizar, incluso con una impregnación de óxido de plata han reducido y hasta evitado, en algunos casos, la colonización de Cándidas.

La forma es semejante en todas; el cierre hacia la tráquea normalmente se efectúa por una lámina oscilante, y en algún modelo se realiza por una bolita de silicona deslizante. Su diámetro exterior suele estar entre los 16 y 20 Fr (3 french = 1 mm) y su largo varía desde unos 6 mm hasta algo más de 2 cm. El procedimiento de punción para abrir y dilatar la fístula y para colocar la prótesis también es semejante. La mayoría se introduce por el estoma en la fístula abierta en la tráquea; algún modelo, en cambio, desde el esófago a la tráquea.

En el momento de escribir este artículo he hallado constancia de las siguientes marcas: Bivona Duckbill, Groningen, Provox, VoiceMaster y Blom-Singer. De esta última, lógicamente, ya tenía conocimiento, pues la que llevo puesta es de su serie Advantage.

Tres modelos de prótesis

Después de haber leído que “Durante medio siglo, en general las laringes artificiales eran una verdadera tortura para los enfermos, que rara vez alcanzaban una voz siquiera aceptable”, me parece una delicia poder hablar normalmente bien con una Blom-Singer que acaba de cumplir el año de uso y que, salvo excepciones, sólo requiere media hora diaria de atención, y cuyas esporádicas molestias pueden ser toleradas con benevolencia.

He escrito que mi prótesis acaba de cumplir un año. Ello quiere decir que pronto le puede llegar el momento de la sustitución. ¿Cuál es la duración de una prótesis? Depende. Su envejecimiento o deterioro, pienso que está sujeto a varios factores: el acierto y calidad de su construcción, su ajuste en la fístula, el cuidado e higiene que se le dedique, que no se produzcan inflamaciones e infecciones, y que la fístula en que se aloja se mantenga estable y flexible. En 1996, en el Hospital 12 de Octubre de Madrid, el Dr. Álvarez Vicent estimaba en 2 meses la necesidad de cambio. En otros sitios se habla de 4 ó 6 meses. El prospecto de la propia Blom-Singer, indica entre 6 y 10 meses. Otros lo estiman en un año. En mi caso, se ha decidido, después de observarla el doctor por fuera y por dentro con flexoendoscopio, esperar a que sea necesario, lo que se manifestará por un deterioro en el habla o por el incremento de filtraciones.

Ahora quiero hacer una consideración final. En Gran Bretaña y en el Norte de Europa es habitual la implantación de prótesis fonatorias a laringectomizados, una gran parte con la realización de fistuloplastias primarias. No se puede dudar que la posibilidad de recuperar inmediatamente la capacidad de comunicación fónica representa para el laringectomizado un importante estímulo para afrontar tanto las secuelas y disfunciones fisiológicas como la problemática psíquica y social que le esperan; pero, con la sola autoridad que me da mi condición de laringetomizado y de usuario de prótesis fonatoria, me permito preguntar si la aplicación generalizada de la voz traqueoesofágica es una solución acertada. ¿No es más prudente –aunque también más complicado y laborioso- organizar unos mecanismos sociales que, a la vez que atiendan otras necesidades del colectivo afectado, cuiden de la enseñanza de la voz esofágica? ¿En qué situación se encontrará el paciente –o los pacientes- que, por motivos fisiológicos u orgánicos, sufra obstrucciones frecuentes, le tenga que ser retirada la prótesis o, simplemente, llegue a una disminución de habilidad que no le permita efectuar la limpieza diaria de la prótesis y de la zona traqueal circundante? Se me puede objetar que el usar prótesis fonatoria, y por lo tanto usar la voz traqueoesofágica, no exime del aprendizaje de la voz esofágica, que una mínima prudencia aconseja el desarrollo de ésta, aunque sea débil. ¿Existen las condiciones necesarias para que ello sea así? Para algunos, sí; lo puedo afirmar porque estoy entre ellos. Pero las excepciones sólo son eso, excepeciones.

Después de todo lo expuesto, cabe hacerse una pregunta? ¿Qué es mejor hablar con prótesis fotatoria o sin ella? La respuesta prudente puede ser ésta: si se alcanza una voz esofágica buena, o por lo menos, suficiente, pienso que no es necesario recurrir a la prótesis. Tengo compañeros que han desarrollado o están desarrollando muy bien la voz esofágica. Y si la voz esofágica alcanzada es óptima, lo que también sucede, la preferencia no admite dudas. Hace pocos días he mantenido una conversación telefónica de unos 20 m con Maite, una mujer laringectomizada que tiene una voz esofágica óptima. Estoy por decir que, al no vernos, es decir sin poder observar la gesticulación del inicio y final de las frases, a ella le resultaba más fácil hablar que a mí; su continua inyección de aire en el esófago le originaba una conversación más fluida que la mía, que para dar una respuesta o reprender una frase necesito llenar de aire los pulmones y ocluir el estoma antes de emitir la voz. Maite, además cuenta con otra ventaja: si es necesario, con una mano mantiene el teléfono y tiene la otra libre para poder tomar notas. Se me dirá que puedo usar un teléfono de casco, es verdad; o, también que puedo usar una válvula automática para el estoma, es cierto, pero quizá de esto, como de las laringes electrónicas, convenga hablar en otro momento.

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Bibliografía:
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Casado Morente, Juan Carlos y Adrián Torres, José Antonio. Manual del laringectomizado. Archidona (Málaga): Ediciones Aljibe, S.L., 2004.
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Lascaratos, Juan G y otros. Profesor Nicolás Taptas (1871-1955): Un pionero de la rehabilitación de voz del Poste-Laringectomy. www.laryngoscope.com, The Laryngoscope, 2003.
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Poblete S. Mariella. Manejo logopédico del paciente laringectomizado. Perú: Espacio Logopédico.Com, 2007.
Rizzi, Milton, Dr. Historia de la laringectomía total. Sus comienzos en en Uruguay. Uruguay: Revista Médica de Uruguay, Marzo 2005.
Seguí Traid, Sebastián. Manual del reeducador de laringectomizados. Palma: Conselleria de Sanitat i Seguretat Social, Govern Balear, 1992.
Vázquez de la Iglesia, F y otros. Voz esofágica. Pamplona: REV MED UNIV NAVARRA, 2006.

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Año III - Prótesis fonatoria, nota histórica - II

Un paso importante en la evolución de la cirugía laringectómica se dio al efectuarse el cierre total de la faringe por sutura* y al conocer que para hablar no se precisaban lengüetas que produjeran el sonido por la vibración del aire, sino que sólo se requería que éste llegara a las áreas fonatorias, y que esto podía lograrse por medio de una vía que comunicara la tráquea con el esófago.

Así, el descubrimiento de la erigmonfonía y la comprensión de que ésta se producía por un reservorio de aire en el esófago (no en el estómago como se había creído), y, por otra parte, comprobar que una fístula traqueoesofágica aportaba una corriente de aire que mejoraba el habla, propiciaron el abandono de aparatos incómodos y de pobres resultados.

Laringe artificial de Taptas
Laringe artificial de Taptas. 1899
(Montaje mll)
www.laryngoscope.com

Sin embargo, a los pioneros del siglo XIX, cirujanos, constructores, pacientes (y a los "mejores amigos del hombre" que murieron o sobrevivieron un tiempo al someterles a pruebas de laringes artificiales) y a quienes continuaron desarrollando y experimentando modelos aparatosos y bastante molestos, y a quienes tuvieron que soportarlos o sufrirlos, debemos las prótesis actuales, sencillas y funcionales.

En el siglo XX, se siguió investigando tanto en los procedimientos quirúrgicos como en los medios de rehabilitación de la voz, y, especialmente en sus dos primeros tercios, se varió de orientación en la aplicación de unos y otros, incluso abandonando y retomando preferencias y métodos.

Los avances en la obtención de la voz esofágica y en la aplicación de las fístulas traqueoesofágicas y su complementación con prótesis fonatorias más sencillas que las anteriores desvelaron nuevas posibilidades para el habla de los laringectomizados.

La voz esofágica, -que ha precisado de investigaciones y estudios y requiere, en el mutilado de la voz, un aprendizaje bien orientado-, no logra una obtención no tan sólo óptima en todos los pacientes, sino que en determinados casos es deficiente o no llega a conseguirse; en consecuencia, puede ser suplida por la generada con laringes electrónicas externas o por la voz traqueoesofágica. Las fístulas traqueoesofágicas directas, sin embargo, por su lógico inconveniente de retorno, han dejado de realizarse; y las prótesis fonatorias (que normalmente se implantan del tipo fijo, es decir, que tienen que ser sustituidas por un facultativo), por un lado han simplificado y mejorado su diseño, y por otro han reducido las complicaciones derivadas de su uso, entre las que se contaba la utilización de atifúngicos contra la colonización de hongos en la silicona, material con el que, por su ductilidad, se construye el cuerpo de la prótesis.

En España, en la década de 1950, se realizaban laringectomías en Madrid y Barcelona, utilizándose en los operados prótesis laríngeas del modelo Tapia o el Casadesús.

En 1972 Taub y Spiro desarrollaron la "Voiceback Voice Prosthesis", un artilugio que llevaba el aire traqueal al esófago a través de una fístula. El aparato funcionaba, pero no se libraba de los problemas de estenosis de la fístula ni de las filtraciones hacia la tráquea.

En 1978 se inició un cambio importante en el diseño de las prótesis fonatorias. Los doctores Blom y Singer, revisando las investigaciones de Conley, De Amesti y Pierce en 1958 y Asai en 1972 cuyos trabajos estaban dirigidos a lograr enviar aire de la tráquea hacia el esófago, perfeccionaron la técnica de la fistulalización traqueoesofágica. Idearon una pequeña prótesis con una válvula unidireccional, que se aplicaba a través de una punción traqueoesofágica primaria o secundaria (según se realice durante el tiempo quirúrgico de la laringectomía o en un momento posterior). Esta prótesis que abre la serie que se va perfeccionando en los años siguientes, es llamada "duckbill" (pico de pato), y tenía un diámetro interno de 16 Fr. En 1983 se introdujo la prótesis de baja presión.

Entre Enero de 1990 y Diciembre de 1996, el servicio de OLR del Hospital Universitario "Virgen Arrixaca" de Murcia realizó 110 laringectomías totales con fistuloplastia primaria y adaptación posterior de prótesis fonatoria Herrmann.

En 1994, cuando Inhealth se convirtió en fabricante y distribuidor exclusivo de los productos Blom-Singer, introdujo la prótesis fonatoria Indwelling, la que en 2003 modificó y denominó Indwelling Advantage, y que ha continuado perfeccionando y realizando en varias medidas en los años siguientes.

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*Lo normal, para evitar infecciones por cuerpos extraños de sutura, era mechar las heridas quirúrgicas con gasas impregnadas; y la faringe no quedaba totalmente cerrada. En 1981, Bardenheuer, cirujano general y ginecólogo, aconsejó que en las LT se efectuase el cierre faríngeo completo e inmediato con el propósito de aislar la vía respiratoria de la digestiva. Su indicación, sin embargo, quedó semiolvidada, y tardó en aplicarse regularmente.

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¿Qué similitud tiene la voz esofágica con la ventriloquia? Me planteé esta cuestión, y al buscarle respuesta he sabido que ninguna. La ventriloquia es pura habilidad de ilusionista. Y su denominación, un truco semántico: de hablar con el vientre o con el estómago, que es lo que induce a creer, nada de nada; no es más que la habilidad de modificar la voz producida por las cuerdas vocales, reducir al mínimo la gesticulación de la boca y labios, y sustituir los fonemas que requieren movimiento visible por otros que lo necesitan discreto o casi imperceptible. El elemento fonador del ventrílocuo, por tanto, es, ni más ni menos, el complejo sistema de los pulmones, la laringe (una parte de la cual son las cuerdas vocales), la faringe, y todo el conjunto articulador (lengua, dientes, paladar, labios) y resonador (cavidad buco-nasal) de la voz.

En cambio, la voz esofágica, que se produce sin las cuerdas vocales, sí tiene que ver con el tracto estomacal y con un juego practicado por algunos niños: hablar a partir de eructos, es decir, articular el sonido de eructos para convertirlos en sílabas y palabras. ¿Se debió a este juego infantil el que en 1888 un laringectomizado descubriera que se puede hablar sin cuerdas vocales? ¿Es también por el mismo principio de este juego infantil que algunos laringectomizados han encontrado intuitivamente la voz erigmofónica?

”Primera
Primera laringe artificial
que funcionó
en un paciente humano.
Revista Médica del Uruguay

Mucho antes, sin embargo, del inicio de la utilización de la voz esofágica (erigmofónica, alaríngea) y de que en 1908 Hermann Gutzmann, profesor de foniatría de Berlín, entendiera por qué y cómo aquella se produce y elaborara un método para su desarrollo en pacientes, se realizó la primera laringectomía total (LT) con, además, implantación de la primera prótesis fonatoria, entonces llamada laringe artificial. La intervención, la realizó en Viena el cirujano general T.C.A. Billroth en 1873, en un paciente que primero había sido intervenido parcialmente, por reaparecer el tumor y extenderse considerablemente.

En aquella época, una ley no escrita dominaba el pensamiento médico: "No debe mutilarse ningún paciente al grado de dejarlo sin voz". En consecuencia, la laringectomía total tenía que compatibilizarse con una alternativa para conservar la fonación. K. Gussenbauer, cirujano y ayudante de Billroth, con la ayuda del fabricante de instrumentos J. Leiter, construyó una laringe artificial que consistía, básicamente, en: a) en una cánula traqueal, b) una cánula faríngea, y c) una cánula fonatoria que se unía con las dos anteriores y que contaba con una lámina vibratoria. La cánula faríngea tenía en su sector superior una tapita articulada que se habría por la presión del flujo del aire y, por la acción de un resorte de reloj, accionado por la base de la lengua, se cerraba cuando el paciente deglutía

Esta primera prótesis, de la cual tuvieron que construirse tres para adaptarlas a las transformaciones anatómicas que se produjeron en el postoperatorio, funcionó siete meses, los que el paciente sobrevivió hasta fallecer por recidiva. Este modelo de prótesis se implantó a otros laringectomizados con buenos resultados.

Azzio Caselli, en el norte de Italia, en 1879, obtuvo uno de los grandes éxitos terapéuticos al operar a una aldeana de 19 años que padecía un extenso sarcoma de laringe, faringe, lengua, amígdalas y velo paladar. Un mecánico de Regio construyó consecutivamente varias laringes articuladas para la enferma, que, con ellas, logró una fonación aceptable y sobrevivió siete años. Durante este tiempo "para comer, la paciente debía ocluir el extremo superior de la cánula fonatoria con algodón, que luego retiraba cuando limpiaba el dispositivo. Además debía ocluir sus narinas para evitar el paso de alimentos a la nariz. Cuando estaba en reposo debía llevar su cabeza hacia atrás para evitar que fluyese saliva hacia el cuello. Lo mismo al dormir. Para hablar debía tapar el orificio de la cánula traqueal y permitir que el aire aspirado pasase a la cavidad oral". (Dr. Milton Rizzi)

"Precisamente, el 12 de octubre de 1879 fue practicada esta intervención [LT] en la ciudad de Nueva York por autoría de Frederick Lange, un cirujano alemán emigrado a Estados Unidos. La resección fue muy extensa. Se construyó especialmente para este enfermo una laringe artificial que incluía, además de las ya conocidas cánulas traqueal y faríngea, un escudo para toda la porción cervical anterior y un tubo fonatorio que llegaba hasta el límite inferior de la rinofaringe. Usar este aparato era como vivir con un clavicordio adosado al cuello. Este paciente no se suicidó como expresa Holinger. Recidivó y murió por falta de ganas de vivir siete meses después de su gran cirugía." (Dr. M. R.)

Las primeras laringes artificiales, aunque sometidas a investigación y modificaciones sucesivas, conseguían su finalidad con grandes molestias e incomodidades para los pacientes. "Eran imposibles de usar durante la noche o el sueño, se ensuciaban constantemente, la lámina fonatoria se alteraba por secreciones y no funcionaba, tampoco lo hacía la válvula faríngea, por lo que todo el aparato se transformaba en un burbujear de saliva y alimentos." (Dr. M. R.)

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La implantación de la prótesis en un laringectomizado es un procedimiento relativamente simple. Se lleva a cabo en quirófano bajo anestesia general ligera o local. Lo normal es colocar al paciente tumbado con la cabeza inclinada hacia atrás alineando la boca con el esófago paralelamente con la tráquea, introducir en el esófago un punto de luz para, viendo su ubicación desde el estoma por traslucidez, por éste efectuar una punción en la parte superior de la pared traqueesofágica, dilatar el tracto realizado, medir el grosor de la pared y, seguidamente, ubicar una prótesis de la longitud adecuada, que queda apretada por la flexibilidad del tejido circundante y se sujeta por dos anillos o rebordes sobresalientes, uno en el esófago y otro en la tráquea.

La prótesis fonatoria, salvo complicaciones, es de un efecto inmediato. A mí, unas horas después de la intervención, ya en la habitación, el cirujano ORL me dijo que todo había ido bien, y, después de algunas explicaciones, con un dedo de su mano enguantada, me obturó el estoma y me indicó que pronunciara “uno, dos, tres”. Lo hice, y continué: “cuatro, cinco, seis...” “Para, para –me dijo. Ahora tienes que callar hasta mañana. Y en cuanto haya preparado el alta y se haya fijado el día para la revisión, puedes irte a casa y hacer vida normal.”

He mencionado que, después de la implantación, pueden surgir complicaciones. Unas son ligeras y fáciles de subsanar, como el desplazamiento rotatorio de la prótesis o que el anillo interior que fija la válvula de dirección única se descentre. Otras, menos frecuentes, son más importantes: infecciones, inflamaciones, aparición de “rutas falsas” de saliva o líquido que se filtra desde el esófago a la tráquea, alteración de la pared traqueoesofágica que ocasione holgura en la sujeción... No son de difícil solución, aunque, el algún caso, ésta consista en cambiar la prótesis por otra de distinto tamaño.

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Si se dan complicaciones extremas, rechazo o inadaptación se puede recurrir a la retirada de la prótesis. La intervención es reversible: la apertura efectuada por la punción puede cerrarse y cicatrizar.

Por todo lo expuesto, es fácil comprender que el laringectomizado que utilice prótesis no tiene que abandonar el aprendizaje y práctica de la voz esofágica. Ésta, incluso en el caso de que sea deficiente, tendrá que ser su medio de expresión hablada en determinadas circunstancias: en momentos casuales de obstrucción de la prótesis o en días que, por alguna afección, no pueda emitir la voz traquoesofágica; cuando necesite ambas manos para realizar un trabajo... ; y ni que decir tiene si, por cualquier motivo, se le ha de retirar definitivamente la prótesis.

En mi caso, y en otros iguales o semejantes, mi opinión sobre el uso de la prótesis es positiva. A pesar de que todos las mañanas tengo que dedicar media hora, más o menos, a la limpieza de la parte alta de la tráquea y al interior del conducto; a que algunas veces se atasca durante el día, y consigo liberar la válvula con la pronunciación enérgica del sonido “a” o tengo que recurrir al cepillito; a que tengo una ligera “ruta falsa”, no intolerable como para obligar al cambio de prótesis, pero sí suficiente para tener que beber agua y líquidos con precaución, apretando la barbilla contra el cuello (es el remedio que he encontrado), y evitar las toses automáticas que produce el intento de entrada de cuerpos extraños en los bronquios.

Hace poco hablé con el Dr. Murcia, con quien no había vuelto a coincidir desde que, al ir de urgencia a la clínica, me llevaron a su consulta -mientras se esperaba la llegada del Dr. Secades- y pudo comprobar el desarrollo rápido y agresivo de mi cáncer. Al hablar, me dijo: “Ya he notado que llevas prótesis”. Le comenté que había laringectomizados que tenían muy buena voz esofágica. “Pero –me contestó- no puede igualar a la traqueoesofágica.”

Por otra parte, sé que el Dr. Quer, Director del servicio ORL, del Hospital Sant Pau, de Barcelona, dice que “la prótesis fonatoria tiene una gran ventaja: permite hablar; por lo demás, todo son problemas”. Vale la pena tomar en serio la primera parte de esta proposición, que es la importante; en cuanto a la segunda, no exenta de bastante sentido del humor, hay que tomarla solamente como aviso de precaución.

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Año III - Prótesis fonatoria, inconveniencia y objeciones

En el artículo anterior he indicado que el especialista ORL y el logopeda tienen que evaluar la conveniencia de la implantación de una prótesis fonatoria y definir su tipo. La consideración preliminar que tiene que plantearse es si el paciente reúne las condiciones necesarias para su inserción y funcionamiento, o si, por el contrario, limitaciones o inconvenientes la desaconsejan.

Unos inconvenientes son de tipo orgánico, tales como que el paciente presente insuficiencia respiratoria o bronquitis crónica; que tenga gran abundancia de secreciones bronquiales que puedan obturar el paso del aire; que su pared traqueoesofágica haya requerido implantes y que, si se le ha aplicado radioterapia, su tejido no mantenga elasticidad suficiente para que el orificio practicado se apriete al rededor de la prótesis.


Obturación del estoma
A través del cubre estoma
y directamente

Otras limitaciones pueden ser la motilidad, la visión y la habilidad del paciente, ya que tendrá que obturar el estoma con la yema de un dedo para desviar el aire al esófago, y, por lo menos una vez al día, quitarse, con unas pinzas, las mucosidades adheridas en torno del anillo frontal de la prótesis y limpiar su interior con un cepillito y una perilla de descarga de agua.

Consecuentemente, hay que tener en cuenta que el paciente, al tener que dedicar una mano a la actividad de hablar, verá disminuida su capacidad prensil. Para evitar esta limitación puede usarse una válvula que, colocada en el traqueoestoma, regula automáticamente la dirección de salida del aire; su uso, sin embargo, no parece muy recomendable, entre otros motivos, por facilitar la generación de hongos y bacterias.

Por otra parte conviene anotar que la prótesis fonatoria fija, que suele ser de silicona en su parte principal, sufre envejecimiento y tiene que ser substituida con una periodicidad de entre varios meses y más de un año por un facultativo especializado.

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Año III - Prótesis fonatoria, ¿sí o no?

En el artículo Año II - La prótesis fonatoria, José Luis Silva, el día 20 de marzo, insertó el comentario Consulta: "Mi suegro necesita la prótesis fonatoria. Yo vivo en Chile. Me gustaría saber cuánto cuesta la prótesis."

El día 23, en un comentario de réplica, le dije que la respuesta a su pregunta tenía que extenderse a algo más que el precio, y que, por el interés que pudiera tener para otras personas, se la daría en un artículo.

En España, una prótesis fonatoria colocada ronda el coste de unos 3.000 euros en la sanidad privada; y, como sucede en algunos países, puede correr a cargo de la Seguridad Social. Sin embargo, hay factores más importantes que el precio para decidir la implantación de la prótesis.

Doy por sentado que José Luis Silva se refiere a una prótesis fonatoria fija como la que describo en mi artículo mencionado, pero su pregunta me hace pensar que la necesidad para su padreno ha sido definida con el otorrinolaringólogo.

Por si este fuera el caso, y también para los posibles interesados, indico que la necesidad o conveniencia de esta prótesis para un laringectomizado tiene que evaluarla un especialista en ORL, a ser posible conjuntamente con un logopeda. Muchos pacientes, con las adecuadas sesiones de reeducación, consiguen poder expresarse con una voz suficientemente audible y comprensible, y algunos notablemente más que suficiente. Y sólo hay que recurrir a la punción traqueoesofágica con implantación de prótesis si el laringectomizado tiene dificultad para desarrollar la voz erigmofónica -también llamada esofágica y alaríngea- o ésta no es satisfactoria en volumen y/o agilidad para su desenvolvimiento social y laboral.

La voz traqueoesofágica (que así se llama la obtenida con la prótesis), evidentemente, es mucho más sonora y dúctil que la erigmofónica, y faculta la dicción de frases más largas, entonadas, moduladas y con un sonido menos ronco que ésta. Ello es así porque con la abertura de una vía de comunicación entre la tráquea y el esófago, el aire de la respiración, después de ser aspirado no es expirado por su nuevo orificio normal, el traqueoestoma, sino que, obturando éste, es desviado y aportado al esófago y a la "nueva glotis" (la boca esofágica superior o esfínter cricofaríngeo) con un caudal superior que el que se puede obtener por inyección desde la boca y la nariz, con lo que, en consecuencia, se incrementa su vibración y aumenta la respuesta de todo el conjunto resonador, que tiene salida por la boca.

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Año III – Último TAC semestral

Desde mi último escrito del epígrafe “Mi cáncer”, han transcurrido más de tres semanas.

De ese tiempo, algo hay que contar.

He pasado una traqueítis. Un ligero resfriado continuó con la inflamación de la tráquea. Había leído que, en los laringectomizados (sin que se haya determinado la causa), disminuye la propensión a contraer un resfriado. Posiblemente es así; dos años de experiencia me inducen a confirmarlo. No obstante, también es cierto, por la comunicación directa de la tráquea con el exterior, que se incrementa el riesgo de sufrir infecciones e inflamaciones del sistema respiratorio.
La traqueítis tiene que ser tratada con antibióticos, y las inherentes secreciones mucosas y mucopurulentas, fluidificadas para facilitar su expectoración. El tratamiento me lo prescribió la médica de cabecera, pero, puesto que el mismo día por la tarde tenía consulta con el OTR, me dijo que él lo confirmara. Éste asintió. El diagnóstico le resultó muy fácil: le bastó con asomar el flexoendoscopio por el estoma. La tráquea, al estar abierta al exterior, es más vulnerable; por el contrario, así, se facilita su observación y diagnóstico. Como puede comprobarse, una cosa por la otra. ¡No todo tienen que ser inconvenientes!

Otro asunto ha sido la revisión semestral con los correspondientes TACs con contraste de cuello y tórax. En esta ocasión, por ausencia del Dr. Secades, estaba en manos de otro excelente OTR y amigo, el Dr. Bonilla. Al darle las placas y el sobre, le dije: “He abierto el sobre y he leído el informe, ya que de no ser satisfactorio habría pedido que lo rehicieran; pues no me hubiera parecido bien que, si con Secades todas las revisiones anteriores han sido satisfactorias, a ti te viniera con problemas”. Lo leyó, se levantó, y me dijo: “Esto ya lo conoces. Pasa al sillón”. Me iba a explorar el cuello por dentro y por fuera. Después de pasar el “ojo mágico” por la nariz hasta el esófago, de observar la tráquea y de palpar a conciencia toda la estructura de la zona afectada por la laringectomía, dándome a entender que todo estaba en orden y seguía el curso normal, me indicó que, a partir de ahora, el próximo TAC será dentro de un año y las revisiones normales cada cuatro meses.

En cuanto a noticia, una ciertamente esperanzadora. Las gestiones para activar un programa de atención a los laringectomizados pueden llegar a buen fin en breve. Confío en ello. El que haya tenido la suerte de ser un privilegiado en la atención y apoyo recibidos desde la detección del cáncer hasta hoy (y que lo siga siendo), me permite conocer la precariedad (física, asistencial, terapéutica, psicológica, social...) en que se encuentran muchos de los laringectomizados especialmente después de abandonar la clínica.

Año III - Un cáncer útil

“Yo me iré y se quedarán los pájaros cantando” –o algo así- escribió Juan Ramón Jiménez. Es una bella licencia poética. Porque los pájaros también se fueron: los que cantan no son los mismos.

Distintamente, yo puedo de decir que me quedé, y, como el año pasado, he vuelto a coger, del mismo árbol, un brote de flor de almendro. Del mismo árbol, sí, pero no de la misma floración. Y este año no lo he cogido yo; la rama estaba más alta y no me he arriesgué a dar un salto por si mi brazo no lograba extenderse para alcanzarlo o por si no tenía la agilidad precisa y perdía el equilibrio. Fue Amalia, aproximando la rama con su fular, quien lo consiguió.

flor de almendro

Y aquí estábamos los dos, ella casi a los cinco meses y yo llegando a los dos años después de la extirpación. Y hablamos de la atención social que se dedica al cáncer que ha tenido ella –hasta se le dedica el Día contra el Cáncer de mama- y de lo conveniente que sería que en Baleares existiera una entidad que agrupara y prestara ayuda a los laringectomizados, como venía haciéndolo la de repente desaparecida ALBA, incluso mejorando el funcionamiento que tenía últimamente y mejorando el excelente que tuvo en sus mejores momentos. 

Amalia me decía que las mujeres afectadas por el cáncer de mama tienen que sobreponerse para superar el impacto psicológico sufrido, asumir la modificación anatómica en el caso de mastectomía y soportar las consecuencias, mayores o menores según la cirugía practicada, de los tratamientos de aseguramiento y recuperación, pero que la ayuda externa requerida no es comparable a la que precisan los laringectomizados.

Ambos conocemos mujeres afectadas de cáncer de mama, unas por resección parcial y extirpación menor de ganglios axilares, cual es su caso, otras, pasando por situaciones intermedias, por severas mastectomías y amplio vaciamiento axilar.

Y ambos, aparte de mi caso, conocemos a mujeres y hombres laringectomizados, todos con una problemática común pero alterada por muchas variantes. Y lo que, sí, es evidente, es que los laringectomizados padecen un proceso, nunca normalmente corto, que tiene que atender, por una parte, la recuperación de la motilidad cérvico-escapular y, por otra, la consolidación del sistema respiratorio traqueoestomático y la obtención de una nueva voz por medio de la llamada neo-glotis, ni más ni menos que lograr la vibración de la boca esofágica superior y readapar todo el sistema muscular de la cavidad fonatoria que modula y emite el sonido por la boca. A ello podemos añadir que, al dejar de circular por la nariz el aire de la respiración, por atrofia de las pituitarias, se pierde en menor o mayor grado la facultad olfativa, que es recuperable por la realización de ejercicios adecuados.

 

Abundado en lo expuesto, me permito reproducir lo que Maite ha escrito es este mi bloc: “Si para un hombre es difícil afrontar este cáncer, os podéis imaginar lo traumático para una mujer no fumadora, no bebedora y deportista con una vida que pensaba sana. Afrontar la nueva voz para mí es duro, ya que cada vez que hablo todo el mundo se sorprende pensando que esto no es posible. Llevo una año y medio operada y sólo he visto una mujer con lo mismo, yo tengo 49 años y las pocas operadas que hay son mujeres mayores. Para mí, rehabilitarme ha sido muy duro, ya que, en mi caso, se añade el factor sorpresa y la incomprensión por parte de todo el que me ve.” Y añade: “Siendo mujer y padeciendo un cáncer eminentemente masculino como el de laringe, me ha hecho reflexionar mucho sobre esta obsesión en el ámbito médico de las mamas de las mujeres y sin embargo un cáncer como el de laringe pasa a ser una anécdota. Yo soy como un semáforo, cada vez que abro la boca tengo que explicar a todo el mundo que tengo cáncer de laringe, el de mama como mucho es una cuestión íntima de la persona y sólo lo saben las personas que tu quieres que se enteren .Yo me paso dando explicaciones casi todos los días, pues cuando no es el de la gasolinera es el electricista, al final todos se sorprenden. ¿Me imagino que a los hombres eso no os pasa?”

 

A este comentario, respondí con el siguiente: “Maite, yo he conocido, en mi entorno, a 6 mujeres con cáncer de laringe; en cuanto a hombres, los que he conocido no llegan a 40. Por tanto, el número es menor, pero no deja de ser notable. Los hombres también llamamos la atención y hasta se nos mira con una cierta prevención, sobre todo a los que por ser reciente la operación o por problemas de tráquea, usan algún tipo de cánula. La traqueotomía, aunque se lleve un cubre estoma, es muy espectacular. Yo también tengo que dar explicaciones y las doy sin ningún remilgo. Ya que es algo muy visible, pienso que lo mejor es tratarlo con naturalidad e intentar que así lo acepten los demás. Y en esto, quienes como tú y yo, tenemos la ventaja de poder hablar suficientemente bien, aunque sea con una voz -como digo yo- de caverna, hemos de ser los primeros en desmitificar la respiración por un orificio fabricado y un sonido producido por la llamada "neo-glotis", o sea haciendo vibrar el aire con la boca superior del esófago en sustitución de las cuerdas vocales. Por otra parte, me imagino, por no decir estoy seguro, que no tienes un cáncer; simplemente, lo has tenido y te han quedado sus consecuencias y secuelas. ¡Ánimo, Maite!”

 

Después de escrito lo anterior, ahora quiero añadir que no entiendo, si ha sido así, que haya podido quedar en vía muerta un nuevo proyecto de asociación ya iniciado y que, hace unos meses, parecía de puesta en marcha inminente.

 

Y también añado que con este artículo, que a la hora que lo estoy escribiendo, en el mismo día de hace dos años, estaba todavía sedado en la UCI, inicio el III año de esta crónica, ya que, por comentarios y preguntas que me llegan, he de admitir –y sentirme halagado por ello- que sigue siendo útil.

Año III - Para Maite

Por favor, MAITE,

en uno de tus comentarios, o poniéndolo en este escrito, dame tu correo electrónico. Basta que lo pongas en el campo previsto para esto al poner un comentario.

Podremos hablar de nuestra situación de laringectomizados y posiblemente tratar aspectos útiles para muchos.

Gracias por tu atención.

mirollullarrobamallorcawebpuntonet (Esta dirección ya no está activa.)

Año II - ¿Qué canto queréis que cante?

En el escrito La Fiesta del Estandarte, del día 31 de diciembre del año pasado, Fabián puso el comentario: “Estoy contento de leerte de nuevo. Molts d’anys”. Mi artículo anterior lo había publicado el 18 de diciembre. Y el 4 de enero de este año, Joana Maria, en un correo-e me decía: “¿Qué hace Aarón tan pacífico? ¡No será porque ‘España va bien’! ¿O es que te has cansado de dar caña?”.

Pues, sí: me he cansado; no en el sentido de fatigado, sino que ya me da náuseas la poca vergüenza y el incesante y creciente espectáculo chapucero de la corrala nacional, y, mucho más, la representación de indignidad del elenco local.

Para determinados asuntos, en vez de ponerme un esparadrapo en la boca me pondré un tapón en el cerebro. Me limitaré a hablar de arte, de literatura, de temas que se presten a hacer disquisiciones o elucubraciones, cavilaciones, en una palabra, para buscar aclaraciones. Y, eso sí, Aarón no dejará de hablar del cáncer y de su superación, asunto éste, sobre el que he comprobado que he sido útil, lo soy todavía y puedo seguir siéndolo.


J. M. Miró Llull
Terra de gerrer
1963

Hoy, rememorando un poema publicado el año 63 del siglo pasado, lo incluiré aquí en texto y recitado con la voz traqueoesofágica que ahora tengo.

El poema, tristemente vigente medio siglo después de escrito –‘prueba inequívoca del progreso humano’- aporta la nota malhadada y pesimista. El hecho de poder recitarlo sin laringe –por tanto, sin cuerdas vocales- es un aldabonazo de gozo, de vida y de esperanza.

quin-cant2.wav

¿Quin cant
voleu que canti ?

Si botzines
i sirenes
d’ambulàncies o cotxes
de bombers
criden els membres
romputs,
els cossos esclatats,
la sang
vessada,
bruta de terra.

¿Quin cant
voleu que canti ?

22970-que-canto1.wav 

¿Qué canto
queréis que cante?

Si bocinas
i sirenas
de ambulancias o coches
de bomberos
gritan los miembros
rotos,
los cuerpos reventados,
la sangre
vertida
sucia de tierra.

¿Qué canto
queréis que cante?

(Con un 'clic' sobre el cada uno de los archivos 'wab', el ordenador iniciará el programa que tenga predeterminado para oir la voz.)

Año II - Cuello de ganso

No tiene nada que ver con Sopa de ganso de Leo McCarey y los hermanos Marx. Ni es tampoco una denominación usual en la terminología otorrinolaringológica. Pero me parece que describe bastante bien una modificación anatómica, muy visible, que se produce en el cuello de los laringectomizados al ir desapareciendo el edema submentoniano (producido en el caso del vaciamiento de ganglios), reducirse las hinchazones derivadas de la operación e ir asentándose, con el paso del tiempo, todos los músculos, tendones y órganos del cuello.

Dos cuellos de ganso

De resultas de haberse quitado la laringe, o sea las cuerdas vocales y la epiglotis con sus ligamentos y el armazón óseo cartilaginoso, se origina una retracción de la parte anterior del cuello. Su efecto más ostensible, para quienes desconocen la extirpación efectuada, es la desaparición de la nuez de Adán.

Esta retracción y el estrechamiento del cuello produce la sensación del alargamiento de la barbilla y de que el mentón es más prominente que antes.

No parece, por tanto, desmesurado ni irrespetuoso que, en relación a un laringectomizado, se pueda hablar de cuello de ganso. Al fin y al cabo, con el tiempo y una caña (como suele decirse) se están superando e 'integrando' las secuelas de una intervención bastante seria, y siempre será bueno ir avanzando sin perder el buen humor.

Año II - Unos días en la 527

Día del cáncer de mama

Pues no sólo parece que no, sino que realmente hay que afirmar que no. El nervio vago -lo hablé con el Dr. Secades- no interviene en mis dolores de cabeza, que a veces se inician al toser y otras simplemente se incrementan; y que en las últimas semanas están siendo más frecuentes y más intensos. Por lo demás, continúa, lentamente, la evolución con mejoría progresiva. Y en cuanto a la voz, puedo mantener conversaciones con frases largas y entonadas. Por tanto, todo sigue dentro del orden previsto –por cierto, favorable- en una laringectomía seguida de radioterapia y una traqueotomía, con el añadido de una prótesis fonatoria.

Sé que tengo asuntos pendientes de explicar, como la petición que me hizo Claudia, la ya mi amiga fonoaudióloga argentina, sobre mi experiencia sobre la práctica y problemas en la alimentación de los operados de laringe. Tampoco estará de más decir algo sobre la posibilidad y conveniencia del uso de la prótesis fonatoria y otros medios de ayuda para la emisión de voz. También, intentar saber en qué situación se halla la asociación de laringectomizados cuya creación –una vez desaparecida ALBA– parecía inminente.

Pero hoy, Día internacional del cáncer de mama –cuya asociación sí está funcionando en Baleares-, por su afinidad “gremial” quería referirme a este otro tipo (o tipos) de cáncer, ya que, por uno de ellos felizmente extirpado y en vías de curación total, he demorado la continuidad de mis escritos “Año II”.

Espero que se me levante la restricción sobre su mención. Dándolo por hecho, cosa que propiciaré con dar a leer el borrador de este artículo, diré que hemos pasado unos meses de zozobra y unos días, esta vez, en la habitación 527. Amalia, que ha sido la afectada, no sé si porque en casa hemos perdido el miedo a la palabra cáncer, lo ha llevado y lo está superando muy bien. No me cabe la menor duda de que dentro de un tiempo –yo diría que ya puede hacerlo- podrá también decir “yo tuve un cáncer”.

Año II - ¿Pinta algo el nervio vago?

Posiblemente es cosa del nervio vago y sus ramificaciones. Tendré que aclararlo y también intentar averiguar por qué se le llama vago. El mío, si se trata de él –y no me extrañaría que así fuera– estuvo muy activo en la clínica y bastante al regresar a casa; luego pareció amodorrarse, como conviene a su nombre,

Nervio vago
Henry Gray (1825-1861).
Anatomy of the Human Body. 1918.
Course and distribution
of the glossopharyngeal,
vagus, and accessory nerves.

pero, ahora, quizá contagiado porque yo no paro, ha querido sumarse a mi actividad, y, cuando toso por algún cosquilleo en la tráquea o por expulsar mucosidad o alguna filtración de líquido, el trallazo que me da en la cabeza, especialmente en la zona fronto-parietal derecha, es agudo, fuerte y duradero.

 

Por lo demás me queda aún algo del edema submentoniano, la frecuente ‘garra’ en el cuello se está aflojando y el lado izquierdo de éste y el hombro, que han venido siendo los más obstinados en no alcanzar la posible normalidad, parece que, a pesar de rebrotes de rebeldía, ya van entrando en vereda.

Lo que digo no es expresión de lamento ni de queja, simplemente de constatación de hechos para consuelo de desprevenidos que siguen parejo camino. El Dr. Bonilla ya me dijo que algunas secuelas de rigidez y el edema submentoniano, en algunos casos requieren años para mitigarse o desaparecer, y yo añado que mientras ello dura hay que acostumbrarse a llevar una vida normal y seguir con las actividades habituales y, cuando es necesario, relajarse un rato recostándose en la cama o acomodándose en una butaca.

¿Y qué le vamos a hacer? Ya comenté que lo que me queda son sólo secuelas. Y así parece ser. Me han efectuado un TAC cérvico-pulmonar (el correspondiente al transcurso de otros seis meses) y el resultado, como el anterior, es satisfactorio. Hoy, por la tarde, he de ir a la consulta del Dr. Secades para la revisión mensual y le llevaré el informe y las placas del TAC, aunque la “Conclusión” ya se la adelanté en cuanto tuve el resultado, pues iba a estar ausente unos días. Y en la consulta comentaremos este “dolorcillo” fronto-parietal, que, a veces, se produce sólo con hablar (pienso que el esófago no debe de llevarse muy bien con el nervio vago).

Año II - Los fumadores en la pecera del escarnio

Los fumaderos de opio son tranquilos y acogedores y algunos hasta lujosos (por fotografías y por el cine ésta es la impresión que tengo).

No pido tanto de los lugares habilitados para fumar en el aeropuerto de Madrid, que no llegan a cuartucho. Son una especie de checa. No creía que la persecución gubernamental de los fumadores fuera tan malvada.

Según he visto por televisión, Pipesen un reducto de unos veinte metros cuadrados se tienen que meter todos los que quieran fumar y, además, han de estar en pie y apiñados; un tubo amenazante sale del cielo raso, dicen que para absorber el humo, pero más bien parece para gasificar a los desgraciados que allí entren.

Por si la mofa fuera poca, el reducto es de paredes transparentes, vaya, de vidrio, y así todo el mundo puede ver el acto denigrante que cometen los de la pecera.

Expuestos a la vergüenza pública quizá escarmienten y dejen de fumar.

Como es de suponer no defiendo a los fumadores. Creo que es mejor, para el buen funcionamiento del organismo, prescindir de tragarse el humo del papel, de los aditivos adictivos (la cacofonía es inevitable) y del tabaco (este último, posiblemente, el menos pernicioso del conjunto).

A mí, haber dejado de fumar de golpe hacía unos ocho o nueve años, sin lugar a dudas, me ha favorecido la recuperación de la operación de cáncer de laringe. Y mi buen estado y capacidad pulmonares me permiten mantener la apnea suficiente para un discreto buceo y para poder expresar frases largas, entonadas y sonoras con la prótesis fonatoria.

Insisto: no estoy a favor del tabaquismo y rehuyo inhalar humo, pero tampoco creo que se tenga que maltratar a los fumadores con cuartuchos indecentes. ¿O es que los impuestos que se han perdido por la bajada en la venta del tabaco no permiten hacer mejor las cosas?

Año II - La inmersión es posible

Por poco que uno discurra, comprende que es posible.

No es que quiera ir en contra de lo que escribí en los artículos titulados Pero sí, un poco y El mar y la ducha, porque caerse al mar, para un traqueotomizado, normalmente es para no contarlo; él mismo, quiero decir; los demás –amigos y deudos– lo comentarían como la causa del fin. Pero hay que reconocer que, con los días extremadamente calurosos que hemos pasado, agobiantes para cualquier persona y especialmente para quienes metemos el aire sofocante directamente en los bronquios y pulmones, andar al atardecer por la orilla de una playa y respirar el aire marino es un alivio y tonificación.

Sin embargo, conviene no ceder a la atracción del mar y no entrar en el agua. En una piscina es distinto. Las precauciones son fáciles de tomar: solo hay que bajar por los peldaños en una zona en que se pueda estar en pie, fijar la línea de flotación cuatro dedos por debajo del respiradero y evitar que el agua no la rebase. Así, en la piscina, respetando la zona de profundidad prefijada, se puede efectuar la inmersión. No es un descubrimiento mío; hace años lo realizó un amigo, al que operaron antes de sus cuarenta años y de ello hace ya veinte.

Tríptico de la piscina
Tríptico de la piscina

Al hablar con la prótesis –voz traqueoesofágica– he ido adquiriendo práctica en rellenar de aire la zona pectoral y abdominal y, una vez almacenado el aire, con el dedo medio de la mano izquierda obturar el estoma totalmente.

De esta forma, reteniendo el aire inspirado es posible, como para cualquier persona, realizar la inmersión y moverse bajo el agua, cuidando, claro, de no destapar el estoma hasta que, éste, esté por encima de la línea de flotación.

 
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