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"Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas" (de laringe, de piel, de pulmón) y otros asuntos, y traducción de artículos de "Anotacions més o manco impertinents".

Categoría: General

Fírmame, fírmame mucho...

Al disponerme a escribir esta inconveniencia, he reparado en que en el bloc hay un artículo de Grosske titulado El referèndum del PP: una xorrada. Pues, mira por dónde, hoy estoy de acuerdo con él, y además yo iba a recomendar lo que él ha hecho, pero más a lo grande. Vale la pena pasarse toda una tarde firmando en pro de una propuesta tan brillante y acertada. Hay que apoyar la solicitud del referéndum.

El señor Rajoy ya ha manifestado que el apoyo por Internet está siendo un éxito. ¡Y lo que puede serlo si lo queremos! Sólo se trata de que seamos patriotas unidos en la firma.

En la página del PP basta hacer “clic”, escribir el nombre y apellidos y el número del DNI, y pulsar enviar. Se os da las gracias, y se informa de que la firma ha sido incorporada a un registro para su posterior validación. Después se puede volver a la página anterior y empezar otra vez.

Sólo hay que tener una precaución en el caso de que no se quiera repetir el nombre y el DNI, y es que el número de DNI que se invente para poner junto a un nombre también inventado, sea correcto, es decir, que la letra sea la correspondiente al conjunto de cifras para validarlas.

La página del PP también ofrece la posibilidad de descargar una plantilla para diez firmas por hoja y da una relación de sitios donde se pueden entregar.

Lo de que se lleve un registro de comprobación, no se lo creen ni los legionarios. Los datos introducidos por Internet podrían ser fácilmente depurados, por lo menos en cuanto a duplicidades de DNI, pero los de listas manuscritas ¿alguien puede creerse que van a ser computerizados?; ni por el trabajo que representaría, ni por el riesgo de, cuando menos, diezmar el resultado.

En relación a que los DNI sean correctos en cifras y letra, ya debe ser de dominio público que no es nada difícil conseguirlo. Y si alguien no sabe cómo hacerlo, con escribir “letra DNI” en un buscador, tendrá pantallas y programitas para ello.

O sea, que el tinglado organizado no es más que una feria de despropósitos.

Otra cosa es que otros despropósitos hayan llevado a éste. Pero, ahora, sólo escribo del paripé firmante.

Excelentísimo y Santísimo Barceló

No me voy a meter con las grietas que son parte sustancial de la obra, como creo que dijo el señor Barceló.

Hasta que no vea la obra de cerca no podré confirmar mi impresión: que no tienen nada de euritmia y que no responden a la más mínima intención estética; son simple y puramente defectos de fabricación rechazables por un control de calidad elemental.

Por lo menos, ésta es la idea que he sacado de las fotografías publicadas.

Pere Llabrés –el condiscípulo que me daba envidia por su capacidad en el estudio del latín y por la agilidad con que manejaba el diccionario, pero que hoy, si no hubiera salido, yo podría ser como poco su obispo– dice que este año en que se cumple el setecientos aniversario de la Seo, se inaugurará la magnificente obra y, si no lo he entendido mal, que el doctor honoris causa y excelentísimo artista, se añadirá un nuevo título.

La capilla de San Pedro pasará a denominarse la capilla del Santísimo. Supongo que del Santísimo y Excelentísimo Miquel Barceló.

Esto pensaba hasta hace poco. Después de la reculada de los señores Matas y Cirer en la promesa del millón por cabeza, que ha llevado a la Fundació Art a la Seu a pedir limosa y aceptar cantidades al por menor, ya no creo pueda alcanzarse un final feliz.

¿Es infinito el número de estúpidos?

Carlo M. Cipolla escribió que decir que el número de estúpidos es infinito, como afirman los autores del Antiguo Testamento, es una exageración poética, por la sencilla razón de que si el número de personas vivas es finito, el de personas estúpidas no puede ser infinito.

Y no todos, añado, tenemos el mismo grado de estupidez. Unos somos menos estúpidos que otros, a pesar de que una parte notable lo es de una manera muy relevante y de que también hay un grupo que lo es en grado superlativo.

De los relevantes y de los superlativos se pueden encontrar fácilmente ejemplares paradigmáticos entre aquellos que se consideran “personas humanas” –solemne tontería para referirse a la especie humana–, ya que tienen tendencia a comparecer en escenarios públicos “políticamente correctos”.

Ahora se ha reeditado un libro de recomendable lectura: Allegro ma non troppo, de Carlo M. Cipolla (1922-2000). Barcelona, Crítica – Biblioteca de Bolsillo, 2005, que comprende dos partes El papel de las especias (y de la pimienta en particular) en el desarrollo económico de la Edad Media y Las Leyes fundamentales de la estupidez humana.

En la tapa posterior del libro se indica que estas leyes «demuestran cuán abundante es el número de estúpidos que nos rodean y cuán grande su poder», y plantea: «lo que hemos leído ¿era sólo una inocente parodia o hay que tomarlo como una advertencia acerca de la deshumanización y vaciedad de mucho de lo que se enseña en nuestras universidades e instituciones académicas?».

Me inclino por la segunda proposición.

El Sr. Peñafiel y la realeza académica.

Me parece lógico que don Jaime Peñafiel diga: «A veces no entiendo a la Real Academia Española de la Lengua [...] que no están todos los que debían». Y entre estos menciona a Umbral.

El Sr. Peñafiel no lo dice, pero también hay uno que está, supongo, por una razón semejante, no académica, a la que llevó a la Complutense a otorgar un doctorado honoris causa.

El Sr. Peñafiel también dice: «Admiro a Paco Umbral por la dignidad con la que lleva la permanente e inexplicable ignorancia de la Real Academia Española sobre sus méritos como escritor.» Y, después de un comentario sobre el Premio Cervantes a Cela, añade: «Paco jamás ha descalificado ni a la Academia ni a los académicos por no reconocerle su gran aportación al lenguaje y su inconmensurable valía intelectual».

¡Vaya, hombre! El Sr. Peñafiel sabrá mucho de realeza monárquica y morganática, pero en realeza académica no parece estar muy informado.

No discuto la valía escritora y el ingenio de Umbral, ni considero que su petulancia le invalide para la Academia, no obstante he de recordarle al Sr. Peñafiel la rabieta que cogió y las manifestaciones desabridas que profirió, allá por el año 1 990, porque dieron a otro, al que descalificó, y no a él, el sillón F.

Triste “Dulce Cataluña”

Dulce Cataluña donde he tenido y tengo muy buenos amigos.

Triste Cataluña que tiene un nieto del Maragall que en 1898 comenzaba la Oda a Espanya con «Escucha, España, la voz de un hijo / que te habla en lengua no castellana», acabando con «¡Adiós, España!», y cambiaba de tono en el Himne Ibèric de 1906, donde escribió: «En cada playa canta la oleada, / y tierra adentro se oye un sólo eco, / que de un extremo al otro al amor invita / y se va tornando un canto de hermandad; / ¡Iberia! ¡Iberia! te llega de los mares la vida, / ¡Iberia! ¡Iberia! dale a los mares el amor».(1)

Desventurada Cataluña, donde el Maragall de ahora y un Pérez reciclado son adalides de la inconsciencia.

Ahora transcribo: «si se trata en serio de presentar con este Estatuto el problema catalán para que sea resuelto de una vez para siempre, de presentarlo al Parlamento y a través de él al país, adscribiendo a ello los destinos de régimen, ¡ah!, entonces yo no puedo seguir adelante, sino que, frente a este punto previo, frente a este modo de planteamiento radical del problema, yo hinco bien los talones en tierra, y digo: ¡alto!, de la manera más enérgica y taxativa. Tengo que negarme rotundamente a seguir, sin hacer antes una protesta de que se presente en esta forma radical el problema catalán a nuestra Cataluña y a nuestra España, porque estoy convencido de que es ello, por unos y por otros, una ejemplar inconsciencia. ¿Qué es eso de proponernos conminativamente que resolvamos de una vez para siempre y de raíz un problema, sin parar en las mientes de si ese problema, él por sí mismo, es soluble, soluble en esta forma radical y fulminante? ¿Qué diríamos de quien nos obligase sin remisión a resolver de golpe el problema de la cuadratura del círculo? Sencillamente diríamos que, con otras palabras, nos había invitado al suicidio.»

Aquí lo dejo. Quien quiera saber adónde llega la disección hecha por el bisturí, lo puede leer en el libro José Ortega y Gasset y Manuel Azaña. Dos visiones de España. Barcelona, 2005. Círculo de Lectores, Galaxia Gutemberg. El fragmento La Opiniónque he transcrito es del discurso de Ortega y Gasset, en 1932, en las Cortes Constituyentes sobre el Estatuto de Cataluña.

Se pueden encontrar varios párrafos más en La Opinión. A Coruña digital, de hoy, dia 21 de Enero de 2006.

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(1) Traducción a vuela pluma

Medallas a bulto

Ni hecho adrede. Y, sin querer, me da la razón sobre el poco sentido que tiene repartir medallas como si fueran caramelos.

El Consejo de Gobierno acordó conceder con carácter extraordinario la Medalla de Oro de la Comunidad a los cinco ex presidentes anteriores a Matas, entre los cuales los hay olvidados y de infausta memoria.

Quizá al único que se recuerde favorablemente sea el señor Albertí, el señor Cañellas puede pasar a la historia por la marrullería del Túnel de Sóller y cargar todo el muerto a Antonio Cuart (pariente mío, con el cual nunca hablé de este asunto), y el señor Antich, ¡pobre!, por inefable.

Volviendo al acuerdo del Consejo de Gobierno, éste podía no haber hilado delgado y haber incluido al señor Matas en la lista, pues quizá más adelante no serán tan generosos o no llegarán a tiempo.

J.L. Sanpedro, Medalla del Trabajo

J.L. Sampedro en Mallorca (1989)

José Luis, ¡qué quieres que te diga!, no me ha hecho ninguna gracia ver la fotografía en la que estás al lado del ministro en la noticia de haberte entregado la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

No la necesitabas. Por poco que se te conozca o se hayan leído determinadas páginas tuyas, como, por ejemplo, las últimas con la colaboración de Olga Lucas, Escribir es vivir, se puede conjeturar que la medalla está por debajo de tus méritos.

En tu caso no es el receptor el honrado, es el prestigio de la distinción el que sale beneficiado.

Aún así, si sirve para que se difundan más tu hombría de bien y tu pensamiento libre, claro e iluminador, qué quieres que te diga, ¡paciencia por la medalla!

De mal en peor

No me siento ni defraudado ni engañado, otra cosa es que piense que vamos de mal en peor.

En cambio, me producen vergüenza y aversión el descaro y el embrutecimiento con que los gerifaltes actúan en la política nacional (de España) y en la isleña (la de un trozo mediterráneo –por ahora– de la nación).

Si es verdad, y he de pensar que sí lo es, que «Munar ordena a UM una campaña de desprestigio contra Rotger y la alcaldesa Cirer», esto no es sino una demostración más de las malos y bajos manejos con los que, unos y otros, pretender usurpar el poder para el lucro propio y de amigos y deudos.

La ciudadanía, también llamada soberanía popular, ¿piensa como ellos y ambiciona poder acceder también al reparto?

Si no es así, ya es hora de que la voluntad popular se manifieste y ataje tantos desmanes. ¿Cómo? Pues, por ejemplo, no acudiendo a las urnas, y así no contribuirán a la vergüenza y al engaño.

Tendríamos que dejar que sólo votasen quienes tienen un interés legítimo para hacerlo: es decir, los que viven del erario público por vía política o administrativa superflua, y que, además, ayudan a mejorar una de las cifras de la economía nacional (a más de las suyas particulares, claro), ya que la tasa oficial de desempleo es menor gracias a ellos. Otra cosa es si contribuyen a la mejora del P.I.B.; pero eso, ahora, vamos a dejarlo: es harina de otro costal.

Un cartel fuerte por San Sebastián

Cuando vi el cartel premiado en el concurso de las fiestas de San Sebastián de hogaño me quedé aturdido. Año Cristiano, 1853 ¡Eso era un cartel de impacto! ¡Todo un acierto! Se había conseguida la imagen simple y precisa.

Quería haberlo comentado en aquel momento, mas el tiempo no se estira y me queda corto. Ahora que ya lo han colgado no quiero desperdiciar la ocasión de hablar de él.

No creo que sea nada fácil, con tan pocos elementos, dar una impresión tan erótica, masoquista, sádica y gay.

Quizá es un cartel que resultaría demasiado fuerte como anuncio de la película japonesa El imperio de los sentidos . Y tampoco encaja nada con San Sebastián, que fue capitán de la primera compañía de guardias de Diocleciano, y del cual San Ambrosio –según se puede leer en el Año Cristiano– alaba «su dulzura, su prudencia, su apacible genio, su generosidad y otras bellas prendas que le adornaban».

Quitando esto, es un cartel que no pasa desapercibido. El Ayuntamiento de Palma –regido por una especie de Academia de las Buenas Costumbres presidida por una señora Cirer desorientada– lo ha puesto por las calles de la ciudad y también sitios de Internet lo muestran.

Yo, aquí, no lo reproduzco, porque, sinceramente, me da asco.

¿Quién decide la actuación del Ejército?

Dejando ahora de lado si el estamento militar, que la Constitución define como las Fuerzas Armadas y reconoce su existencia, forma o no parte de los ciudadanos, a los cuales se refiere el punto 2, del artículo 9, que dice: «Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social», quiero plantear una pregunta posiblemente de respuesta peliaguda.

En el caso de que se ponga en peligro o se intente destruir la unidad nacional sin que la “soberanía popular” haya modificado previamente la Constitución, ¿quién ha de decidir si el Ejército se tienen que quedar impasible o ha de cumplir el encargo constitucional del artículo 8?: «Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional

No parece lógico que sea facultad del gobierno y menos del que, por mucho que cacaree, sus actos y sus manifestaciones son, no solamente ambiguos, sino irresponsables, incongruentes y peligrosos.

Si es verdad que Cataluña, Vascongadas, Galicia, etc. tienen derecho y realmente quieren constituirse como naciones independientes, para no enredar más el ovillo y no hacer de mangas capirotes, empecemos por rehacer la Constitución, a menudo mal llamada Carta Magna.

N.B.
En el caso del Reino de Mallorques, que tiene antecedentes de menos de doscientos años de monarquía propia 700 años atrás, se podría estudiar la cuestión y entronizar a la “Munarca Honrada”. (Lo de Munarca lo he aprendido en los diarios; la advocaciónde honrada, se la ha puesto ella misma.)

Doña Constitución, ¡al paredón!

Ni en el momento oportuno ni en el lugar conveniente: este es el reproche, quizá único, que se puede hacer desde la legalidad al teniente general arrestado.

Vamos, Cañón en San Carlosque, seguramente sin mala intención, ha venido en hacer la pascua a un gobierno de patriotismo de hojalata en la Pascua Militar. Y el tiro le ha salido por la culata, y Bono y Rodríguez ya se deben de estar repartiendo las medallas del militar.

La Constitución, al principio, y con intención clarificadora (los subrayados son míos), dice:

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CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

Don Juan Carlos I, Rey de España, a todos los que la presente vieren y entendieren, sabed: Que las Cortes han aprobado y el pueblo español ratificado la siguiente Constitución:

PREÁMBULO

«La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:
Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.
Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.
Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.
Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.
Establecer una sociedad democrática avanzada, y
Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.
En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la siguiente

CONSTITUCIÓN

TÍTULO PRELIMINAR

Artículo 1
1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

Artículo 2
La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

Artículo 3
1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.
2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.
3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección.

Artículo 4
1. La bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas.
2. Los Estatutos podrán reconocer banderas y enseñas propias de las Comunidades Autónomas. Estas se utilizarán junto a la bandera de España en sus edificios públicos y en sus actos oficiales.

Artículo 5
La capital del Estado es la villa de Madrid.

Artículo 6
Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.

Artículo 7
Los sindicatos de trabajadores y las asociaciones empresariales contribuyen a la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales que les son propios. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.

Artículo 8
1. Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.
2. Una ley orgánica regulará las bases de la organización militar conforme a los principios de la presente Constitución.

Artículo 9
1. Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico.
2. Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.
3. La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos.»

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Y el teniente general no ha hecho más que expresar –inoportunamente y en el lugar equivocado, repito– lo que el fajín y las medallas le exigen.

Lo que no entiendo es que no sopesara que se enfrentaba –o tal vez lo ha hecho asumiendo el “Todo por la Patria” que le han enseñado– a un gobierno que va a conseguir superar lo que pretendía don Alfonso Guerra: no van a dejar a España irreconocible, sino para que de Covadonga vuelva a salir Don Pelayo.

Aquí ya no tiene nada que hacer ni la Dorothy del Mago de Hoz ni la Alicia del País de la Maravillas.

Randas y entredoses

¿Tiene algo que ver la manía legislativa contra el tabaco con la proliferación de la telefonía sin hilos?

Podría decir: no lo creo; pero, pienso que sí, que responde a una simbiosis económica de compensación del beneficio.

No es nuevo decir que un negocio, cuyos productos van perdiendo mercado, o se transforma o acaba cerrando.

Si se dejan de vender las randas, los entredoses y el canalé, habrá que transformar la maquinaria para hacer otra cosa, y, si es necesario, inventar un producto distinto, como, por ejemplo, los chirimbombines.

Sospecho que la mal llamada telefonía móvil –que, por lo que he visto, lo de la movilidad sólo es aplicable a los aparatitos que, al recibir una señal, en vez de música generan una vibración y si están sobre una mesa, dan saltitos–, sospecho, decía, que la telefonía móvil proporciona a las empresas de esta cosa una recaudación superior a la de las tabaqueras; y por añadidura, con un coste de venta inversamente proporcional a la facturación: la maquinaria es más o menos la misma para 1 000 que para 100 000 segundos de ondas hertzianas, el aprovisionamiento y almacenaje innecesarios y los excedente y residuos, inexistentes.

Por ahora, la presunción de que las radiaciones de esta telefonía y sus antenas son perjudiciales y hasta cancerígenas y perturbadoras del sistema cerebral no preocupa demasiado, y las quejas que ha habido se dice que son inconsistentes (yo mejor diría no demostradas o interesadamente ocultadas).

Con todo, por mucho que digamos, no hemos de preocuparnos; el negocio contimuará floreciente.

En otro escrito sobre el tabaco, decía que la juventud, que es el futuro, es inducida al consumo; y ésta, ahora juntamente con la adolescencia, también es el mayor consumidor de telefonía. El negocio está asegurado; las consecuencias son imprevisibles.

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Si queréis, podéis leer Red invisible, una corta invención narrativa que tengo en mirollull-literatura, en una de mis páginas Web.

Dioses hipócritas

Dios es un ser perfecto: en esto radica quizá su esencia primera. Por tanto, Dios no puede tener ninguna carencia.

Y así nos lo han enseñado los exegetas del Libro por antonomasia, que explica como el Señor hizo el cielo y la tierra por etapas e iba viendo que lo que hacía era bueno.

Como culminación del proceso, creó al hombre, que también vio que era bueno, y de un trozo del hombre (¿fue la primera anestesia de la historia?) hizo a la mujer.

Pero, he aquí, que si a todos los elementos del universo les dejó que llevasen por siempre una vida natural libre, al hombre lo quiso a su imagen y semejanza. Y vio que en estado natural podría vivir eternamente sin sufrimiento ni desventura. El hombre, sin embargo, era imperfecto: le faltaban los atributos del bien y del mal.

Y el Señor ejerció una suya importantísima facultad: la de prohibir. El hombre no podría probar el fruto un árbol frondoso que puso bien visible en medio del Edén, el árbol del conocimiento del bien y del mal, ya que si lo hacía sería como Dios.

El hombre (y la mujer), transgrediendo la prohibición, se tornaron dioses. Y fueron expulsados del Paraíso. Sólo la creación hecha los cinco primeros días quedó libre de la conciencia del pecado.

Más tarde, Moisés, para perfeccionar la obra prohibitoria del Señor, subió al Sinaí y esculpió el estatuto de convivencia para su pueblo, el pueblo elegido; y, de los diez mandamientos, sólo dejó uno sin algún “no”.

Desde entonces, los gobernantes han basado su poder, o sea, su manifestación de divinidad, en la prohibición. La última, en nuestras nación y comunidad autónoma, una prohibición ejercida por distintos hipócritas dioses con sus angelicales cortes.

¿No hubiera sido mejor, tal vez, que primero controlasen las manipulaciones y añadidos que se ponen en el tabaco para aumentar su cualidad enganchadora? Posiblemente si el tabaco fuese natural, no sería tan pernicioso.

Pero, claro, queda muy bien eso de querer demostrar que se tiene cuidado de la salud del pueblo y armar una gran bullicio protector y, mientras tanto, ver si se decide incrementar los impuestos sobre el tabaco de bajo precio.

De otros factores contaminantes y destructores de la salud, más vale no hablar: no queda muy bonito.

Humor inocente

"Sin palabras" y "con las suyas".

Sense paraules - 250 Sense paraules – 252 i 253 Sense paraules – 256 i 258 Amb les seves - 250

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El Asno de Anselm Turmeda

No me sorprende que se esté descubriendo que la diferencia del genoma humano sea mínima, por no decir minúscula, con la de las monas y la de las ratas. Cada día se obtienen más muestras.

Por tanto, me parece acertadísimo que en los colegios se haya de usar “ser humano” en vez de “hombre”.

¡Qué fina demostración del nivel de inteligencia de los políticos!

Han sabido decantar-se por una expresión –no, vocablo, como dice un diario– que engloba a toda la raza humana sin discriminaciones.

Si se hubieran decidido por “animal racional”, que suele usarse en biología, sí, habrían caído en la discriminación, que es lo que querían evitar.

Es evidente que no todos los “seres humanos” son “animales racionales” –por ejemplo, una buena parte de la impresentable tropa política, que, dicho entre nosotros, no sale de la ciudadanía más preparada–, y los legisladores han sabido entenderlo perfectamente.

El único pero que se podría poner a la utilización de “animal racional”, es que sin ser discriminatorio, eso está claro, incluiría cualquier otro animal: sin ir más lejos, el Asno de Anselm Turmeda.

Cesta nacionalista

Los Jóvenes de Izquierda Nacionalista-PSM preparan una cesta navideña para devolver al presidente del Gobierno de la Nación los productos “fruto de la invasión española”. Y dicen que esto forma parte del programa para celebrar el próximo día 31 de diciembre, que PSM y ERC califican de Diada Nacionalista.

¡Pobres, me dan pena! No creía que fueran tan cortos.

Y me siento culpable.

Hace más de medio siglo que creo en la lengua catalana en los países de todo el mundo. Y cuando en las familias de muchos de ellos a los hijos les hablaban en castellano porque “hacía señor”, yo ya publicaba escritos en mallorquín –¡poéticos, no faltaría más!: que eran los únicos que toleraba la censura– y mis hijos, de madre “forastera”, aprendieron las dos lenguas.

Los pobres, quieren una barca de rejilla para el “forasterío”; pero quienes necesitan una jaula son ellos, para ponerla en la plaza de Cort. Los otros, podríamos ir en romería y llevarles flores cantando “Venid y vamos todos...”

Democracia de mentirijillas

Dejando de lado la intolerable “broma” del mal humorista de la COPE haciéndose pasar por el Presidente del Gobierno Español, es una vergüenza todavía peor lo que está pasando con la COPE y EL MUNDO.

En tiempos de la democracia orgánica, el asunto se habría resuelto rápidamente, sobre todo estando el señor Fraga Iribarne en el ministerio correspondiente.

Ahora, en la vigente democracia de mentirijillas, es escandaloso que los mandamases del Gobierno, el PSOE y CIU, pretendan una ejecución sumaria de la libertad de expresión, y otros partidos y la ciudadanía decente, que sin duda tiene que existir, nos quedemos tan tranquilos.

En algún lugar tiene que quedar algo de dignidad.

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N.B.
Qué suerte para el PSOE y CIU la inoportuna actuación del bromista; me recuerda el once de marzo.

El Mago de Oz

Son como niños: ¡Y tu “bobo solemne”! Luego, Rajoy dice que no lo ha dicho por Zapatero; buenoEl Leñador de Hojalata, no ha dicho exactamente eso, sino que no ha dicho que lo dijera por él.

Yo afirmaría que Zapatero, el Sr. Rodríguez, tampoco dijo lo de “patriota de hojalata” por Rajoy. Consciente, subconsciente o inconscientemente debía pensar en su compañero de viaje a Afganistán para “hacer la ola”.

La imagen adjunta a este artículo la he encontrado en la portada de El Mago de Oz , de Maeva Ediciones; y, a mí, sinceramente, me recuerda mucho más a Bono que a Rajoy.

Según mi opinión, al Gobierno le sobran personajes para escenificar la historia de L. Frank Baum, con su Bruja Mala, los Monos Alados, el Leñador de Hojalata, El Espantapájaros, el León Cobarde y la pequeña Dorothy y su perrito Totó.

Si lo recordáis, basado en un cuento popular infantil, el libro, también llevado al cine, narra las peripecias de una niña que un ciclón traslada a un extraño país, en el cual ella busca un mago que la devuelva a la realidad.

Santandreu y Bellas Artes

Tengo unos condiscípulos que no creo que se lleven muy bien con el Ayuntamiento de Palma.

Mosén Llabrés tengo la impresión que se va a quedar sin los dos vitrales y medio que dijo que pagaría, es un decir, la señora Cirer. Posiblemente, el canónigo se tendrá que conformar consiguiendo algún donativo para cambiar el cortinón negro por otro morado, y tenerlo colgada durante todo el año y no solamente, como era tradicional, en tiempo de Pasión.

El otro, que también podemos llamar mosén, aunque un mosén algo salido de madre, que es, sin embargo una “persona” como no hay muchas, verdaderamente excepcional –nunca he entendido qué hace dentro de una institución regida por hechiceros que han organizado un montaje impresionante con la excusa de un ajusticiado por que hacía tambalearse el poder de los mandamases políticos y religiosos de su tiempo–, Jaime Santandreu, día 14, en El Mundo / El Día de Baleares –para muchos, un diario detestable– ha publicat un article sensato y esclarecedor, titulado ”Interesos espurios en el Balaguer” sobre la disputa, comandada por el concejal Araújo, en torno al Círculo de Bellas Artes de Palma de Mallorca, del cual extrae el entrefilete siguienteCBA, nº 1258: «La batalla en el PP para quemar a Cirer no conoce fronteras: ahora llega al Casal».

Un inciso: de repente, no sé por qué, me he acordado del título de Ansel Turmeda La Disputa de l’Ase (La Disputa del Asno . ¿Una acción del subconsciente?

Bien, continúo. Ahora, el Presidente del Cículo, según la prensa, ha dado el ultimátum al concejal señor Araujo para hacer salir al Ayuntamiento, con todas sus cosas, del Casal Balaguer; y el concejal ha contestado: «Mientras que yo sea concejal el Casal Balaguer será un local municipal y que como tal debe ser gestionado como el resto de centros culturales o expositivos con el control efectivo por parte del Ayuntamiento de Palma».

Para saber quien manda de veras en este embrollo, podemos releer unas declaraciones del mismo concejal en el diario mencionado del día 15: «Lo más importante es demostrar, poniendo el dinero encima de la mesa, quién es el titular de este espacio». (Si con esto quiere decir que manda él, es tan incongruente como con otras afirmaciones que hace.)

Aún así, dando por buena la afirmación sobre el que paga, quienes de veras pagamos somos los ciudadanos, y en una pequeña parte los que llevamos incluso cerca de medio siglo de socios del CBA.

Como socio nº 1258, como ex secretario, y como ciudadano, me siento legitimado para decir que el señor Araujo es una especie de adalid o un esbirro de un dirigismo político-económico muy próximo de los postulados totalitarios.

Rodríguez Zapatero y la lingüística

No hay como ser consecuentes y reconocer los resultados de la aplicación de normas y directrices.

Una demostración adecuada la tenemos en la progresiva mejora de la evolución de los sistemas educativos. Los sucesivos ministerios se han esforzado y se esfuerzan por simplificar y hacer accesible a todos los ciudadanos una cultura clara y sencilla, y conseguir que los estudiantes no se tengan que romper la cabeza con asignaturas innecesarias.

Cualquier información y la exposición de los asuntos han de estar al alcance de todo el mundo: es una simpleza utilizar palabras enrevesadas, cosa que sólo demuestra el ansia pretenciosa de obtener el reconocimiento de leído de quien las dice.

Además, el lenguaje ha de ser cortés y pulcro –el gobierno español dedica una clara atención a la lingüística– y nadie se tiene que sentir ofendido por una palabra, sea ‘nación’ o ‘disminuido’; si es preciso se cambia una palabra por otra o se le pule el significado.

El señor Zapatero y toda la tropa política de su edad hacia abajo, lo tienen muy claro, porque ellos ya han pasado por esta enseñanza especializada y selectiva.

Ahora mismo, con buen criterio, también quieren que cualquiera pueda entender las indicaciones de los medicamentos y creo que hasta dicen que la gente no sabe qué quiere decir prospecto, y mucho menos palabras como nebulizador, dosificación, posología y otras, que se han de sustituir por unas más inteligibles.

Si hemos suprimido asignaturas inútiles como el latín, es muy natural que no se entienda el sentido de palabras complicadas. Un ejemplo podría ser el nombre hipopótamo, que viene del latín ‘hippopotamus’, y que se podría cambiar por su significado original de ‘caballo de río’, formado por ‘hippós’ = caballo y ‘potamós’ = río, dos palabras que muchos no sabrán si vienen del latín, del chino o de dónde.

 
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