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"Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas" (de laringe, de piel, de pulmón) y otros asuntos, y traducción de artículos de "Anotacions més o manco impertinents".

Categoría: General

Wordsworth, Baudelaire y Sontag

«El argumento según el cual la vida moderna consiste en una dieta de horrores que nos corrompe y a la que nos habituamos gradualmente es una idea fundadora de la crítica de la modernidad; si bien la crítica es tan antigua como la modernidad misma. En 1800, Wordsworth, en el prólogo a las Baladas Líricas, denunció la corrupción de la sensibilidad producida por los “grandes acontecimientos nacionales que tienen lugar a diario y la creciente acumulación de los hombres en las ciudades, donde la uniformidad de sus quehaceres produce un ansia de incidentes extraordinarios, gratificada cada hora por la rápida comunicación de la información”. Este proceso de sobreexcitación incide en “el embotamiento de las capacidades mentales de discernimiento” y “las reduce casi a un estado de torpor salvaje”. »El poeta inglés había destacado el embotamiento mental que producen los acontecimientos “diarios” y las noticias “cada hora” de “incidentes extraordinarios”. (¡En 1800!)

»Unos sesenta años después, otro gran poeta, célebre por su diagnóstico de la cultura [...], expuso una versión más vehemente de idéntico cargo. Se trata de Baudelaire, que escribe en sus diarios a principios del decenio de 1860: “Es imposible echar una hojeada a cualquier periódico, no importa de qué día, mes o año, y no encontrar en cada línea las huellas más terribles de la perversidad humana... Todos los periódicos, de la primera a la última línea, no son más que una sarta de horrores. Guerras, crímenes, hurtos, lascivias, torturas, los hechos malévolos de los príncipes, de las naciones, de los individuos: una orgía de la atrocidad universal. Y con este aperitivo repugnante el hombre civilizado riega su comida matutina”.»

Lo anterior es del libro de 2003 de Susan Sontag, publicado en 2004 con el título Ante el dolor de los demás en Punto de lectura.

Como es fácil comprobar ¡seguimos mejorando!

La recaudadora de tributos y García Márquez

Domingo, cuatro diarios de Palma y con titulares semejantes, destacaban la misma noticia en primera plana.

Los titulares son: «Detinguda la recaptadora de tributs de Sineu per malversació de fons», «La Guardia Civil detiene a la recaudadora de Sineu por malversación», «La Guardia Civil detiene a la recaudadora de Sineu» y «La Guardia Civil detiene a la acusada de robar 507.000 € públicos en Sineu».

No recuerdo haber visto nunca tanta unanimidad en publicar una noticia en los periódicos locales. La vez que más se acercaron fue, hace mucho tiempo –¿Un año? ¿Dos? ¿Más?–, que tres de ellos insertaron en portada una fotografía casi igual de un partido del Mallorca.

Pero cuando se refieren a posibles malversaciones, ‘desviaciones’, alteraciones provechosas del precio de las cosas, prevaricación, enriquecimientos irregulares, etc. etc. no suele haber esta coincidencia.

El caso me recuerda a García Márquez, mejor dicho el de una de sus novelas: la recaudadora de tributos de Sineu, tampoco, como el general no tiene quien le escriba.

Debe de ser un caso semejante al de Marbella. Ninguno de los partidos políticos importantes no impide que se airee, quizá porque creen que no les puede perjudicar. Y encima pueden levantar la bandera de la rectitud política de no meterse con la actuación judicial y policial.

Un alcalde y Excel

Que un alcalde no sepa cómo funciona un ordenador, no tiene demasiada importancia. Y mucho menos se le puede pedir que tenga una mínima idea de programación ni de cómo rueda un programa.

Pero tendría que saber que un ordenador es una máquina para hacer cálculos rapidísimamente; y que un ordenador es lo suficiente ‘tonto’ como para no equivocarse.

Un ordenador puede dejar de funcionar, puede tener componentes que se averíen; pero cuando hace cálculos y asigna resultados ‘no piensa por cuenta propia’. No hace más que lo que le han dicho que tiene que hacer.

Por tanto, que un alcalde diga que un cambio de asignación de una partida presupuestaria municipal se debe a “un error con el Excel”, no puede tener muchas interpretaciones. O esa tontería no la ha dicho el alcalde sino que es una tergiversación periodística, o que el alcalde nos quiere hacer comulgar con ruedas de molino. También podría ser que no tenga ningún reparo en repetir las majaderías que le cuentan.

Marbella y Mallorca tienen ocho letras

Lucía Méndez en un artículo titulado La ‘gota Malaya’ publicado hoy día 1 de Abril en El Mundo / El Día de Baleares, dice que «las noticias de Marbella tienen escandalizado a todo el país».

Y acaba el artículo con estas frases: «Nos tranquiliza, eso sí, que los grandes líderes políticos –Zapatero y Rajoy– se hayan tomado este escándalo con tanta calma y hasta con indiferencia. Medio Ayuntamiento en la cárcel y ni se inmutan».

¿Pueden hacer otra cosa? Bastante tienen con aguantar que el chubasco amaine. A ninguno de los dos le conviene hablar, ni puede decir que esto pasa en el otro lado: los dos tienen el techo de cristal.

Y supongo que ambos están asustados por la resonancia que tiene el asunto.

¿Qué ha pasado para que, después de tanto tiempo, ahora los jueces y la policía lleguen tan lejos? ¿El control político está perdiendo los papeles? ¿O se quiere utilizar este caso para dar una lección de actuación honesta y justa y hacernos creer que se trata de un caso aislado?

Un caso aislado, y al mismo tiempo se habla de Orihuela y de Tenerife.

Y los motivos de la actuación son los de prevaricación, tráfico de influencias y malversación.

¿No os suenan los motivos? Menos mal que nosotros –quiero decir nuestro estamento público– somos gente más sensata y prudente y sabremos parar acciones judiciales peligrosas para los mallorquines; y no daremos disgustos a nadie ni sobre todo a la muy honrada presidenta del Consell.

José Luis ‘El Demoledor’

De no ser por la advertencia de un amigo, no sé si habría leído el escrito de Stanley G. Payne titulado El entreguismo de Zapatero, publicado el pasado día 27 en El Mundo / El Día de Baleares.

Supongo que los ‘pesoeítas’ consideran nefandas mis opiniones sobre cuestiones políticas. Mas he aquí que mis artículos El Gobierno no dialoga con ETA y Tregua y ‘Marcha triunfal’ se ven reafirmados por el del historiador.

No comentaré los juicios de Payne sobre Zapatero ni en cuanto al programa del Gobierno «para la demolición de la estructura actual de la Constitución y las instituciones de gobierno españolas».

Reproduzco, sin embargo, un párrafo que no necesita comentario: «Durante 70 años, los nacionalistas vascos han traicionado constantemente a todos sus grandes aliados e interlocutores. Es posible que no haya en el mundo ninguna otra fuerza política que tan sistemáticamente haya exhibido tal grado de deslealtad y de espíritu traicionero durante un período tan prolongado de tiempo.»

Vale la pena leer el escrito de Stanley G. Payne, por mucho que sus aserciones y conclusiones no sean nada halagadoras en relación a los hechos que pronto viviremos en la piel de toro.

Tregua y ‘Marcha triunfal’

Nadie es más pernicioso que un tonto malo, me decía ayer un amigo, seguro que recordando a Carlo M. Cipolla y su ensayo Las leyes fundamentales de la estupidez humana, refiriéndose a quien estos días está luciendo la medalla de la incongruentemente denominada “tregua permanente”.

Sobre este asunto de oído dos voces sensatas: la del señor Rajoy y la de la vicepresidenta de la Vega, (la cual puede acabar defenestrada como Rosa Díez).

Para quitar hierro a este perverso, y dicen que trascendental, acontecimiento no estará demás traer aquí unos versos de Rubén Darío. Su Marcha triunfal puede ser leída con provecho por quienes creen en el acierto del presidente de un gobierno (poco más que sedicente) español.

Ésta es, de Rubén Darío, la

----- MARCHA TRIUNFAL -----

¡Ya viene el cortejo!
¡Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines,
la espada se anuncia con vivo reflejo;
ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines.

Ya pasa debajo los arcos ornados de blancas Minervas y Martes,
los arcos triunfales en donde las Famas erigen sus largas trompetas
la gloria solemne de los estandartes,
llevados por manos robustas de heroicos atletas.
Se escucha el ruido que forman las armas de los caballeros,
los frenos que mascan los fuertes caballos de guerra,
los cascos que hieren la tierra
y los timbaleros,
que el paso acompasan con ritmos marciales.
¡Tal pasan los fieros guerreros
debajo los arcos triunfales!

Los claros clarines de pronto levantan sus sones,
su canto sonoro,
su cálido coro,
que envuelve en su trueno de oro
la augusta soberbia de los pabellones.
Él dice la lucha, la herida venganza,
las ásperas crines,
los rudos penachos, la pica, la lanza,
la sangre que riega de heroicos carmines
la tierra;
de negros mastines
que azuza la muerte, que rige la guerra.

Los áureos sonidos
anuncian el advenimiento
triunfal de la Gloria;
dejando el picacho que guarda sus nidos,
tendiendo sus alas enormes al viento,
los cóndores llegan. ¡Llegó la victoria!

Ya pasa el cortejo.
Señala el abuelo los héroes al niño.
Ved cómo la barba del viejo
los bucles de oro circunda de armiño.
Las bellas mujeres aprestan coronas de flores,
y bajo los pórticos vense sus rostros de rosa;
y la más hermosa
sonríe al más fiero de los vencedores.
¡Honor al que trae cautiva la extraña bandera
honor al herido y honor a los fieles
soldados que muerte encontraron por mano extranjera!

¡Clarines! ¡Laureles!

Las nobles espadas de tiempos gloriosos,
desde sus panoplias saludan las nuevas coronas y lauros
—las viejas espadas de los granaderos, más fuertes que osos,
hermanos de aquellos lanceros que fueron centauros—.
Las trompas guerreras resuenan:
de voces los aires se llenan...

—A aquellas antiguas espadas,
a aquellos ilustres aceros,
que encarnan las glorias pasadas...
Y al sol que hoy alumbra las nuevas victorias ganadas,
y al héroe que guía su grupo de jóvenes fieros,
al que ama la insignia del suelo materno,
al que ha desafiado, ceñido el acero y el arma en la mano,
los soles del rojo verano,
las nieves y vientos del gélido invierno,
la noche, la escarcha
y el odio y la muerte, por ser por la patria inmortal,
¡saludan con voces de bronce las trompas de guerra que tocan la marcha triunfal!...

El Gobierno no dialoga con ETA

Casi el 54% de los españoles cree que el Gobierno está dialogando con ETA, según los resultados publicados de una encuesta.

Pues, mira por dónde, yo no creo que el Gobierno dialogue con los terroristas. Pienso, además, que ese 54% de la encuesta no aplica adecuadamente el concepto de diálogo. Y no es extraña la confusión porque al mismo Presidente, no creo que por ineptitud sino más bien intencionadamente, se le está llenando la boca con la palabra paz y su pronta consecución.

Hay que reconocer que si no se tratara de una asunto muy serio, sería para tomarlo a broma, pesada, pero broma.

¿Es que hay dos bandos beligerantes para que se pueda hablar de paz negociada o, si se quiere y en el peor de los casos de rendición? Si fuera así, es decir, que se admitiera que se trata de una guerra, extraña pero guerra, el bando atacante podría estar dispuesto a zanjar el conflicto con la rendición, aunque no precisamente la suya.

En este asunto, hablar de diálogo o negociación, es sólo un eufemismo. El único pacto posible con la banda armada, a mi parecer, al igual que personas o empresas pagan el impuesto revolucionario o la extorsión para sobrevivir, es que el gobierno español acepte las condiciones que el ‘ejército’ euskaldún le imponga y dé carta de naturaleza a las exigencias independentistas.

Ni diálogo ni paz son palabras que cuadren en este desgraciado conflicto.

El señor Boadella y la irracionalidad

El señor Boadella, don Alberto, había quedado muy bien y se le podía usar como distintivo catalán, como bandera de la identidad y de la entidad de un país y como ariete de una reivindicación nacionalista frente a un estado opresor.

Pero ahora resulta que si tuvo graves problemas con el Ministerio del Interior y con las instituciones españolas, no fue por ser catalán, sino que sufrió, como los bienaventurados, persecución por la justicia.

El señor Boadella no tenía demasiada simpatía por el señor Franco y su dictadura (un Franco que tenía la reliquia del brazo de Santa Teresa y una dictadura que nos ha colocado en el senado el reseco exvoto del gallego perdurable) ni comulgaba, el señor Boadella, con ‘obras’ de molino; todo esto lo ha dejado muy claro. Pero resulta que tampoco está de acuerdo con el nacionalismo políticamente correcto del fascismo y totalitarismo catalanistas.

El señor Boadella, don Albert, que en su casa y alrededores ya no debe de tener mucho qué hacer, tiene un serio problema psicológico y de personalidad: es un inadaptado. No es verdad que estuviera contra el dictador, contra la milicia, contra las lamparillas de aceite y los cirios por ir detrás de una bandera tripartita y bajo o al lado de un palio; el señor Boadella, don Albert, el desertor de la tribu, estaba, y está, no cabe duda, contra la irracionalidad.

El señor Boadella, don Albert, es uno de los catalanes, que son más que los que todo el día cacarean, que tienen dignidad.

¡Que los hados le sean propicios!

De Palma a Pollença dando un rodeo

Quien quiera pasar un rato divertido que tome la carretera de Alcudia.

Supongo que a una hora de tránsito denso ha de ser, además, divertidísimo.

Para mayor entretenimiento, los frecuentes cambios de calzada tienen indicaciones sucesivas de limitación progresiva de velocidad y también, relieves transversales para reducir la marcha de los vehículos.

Es una mezcla de montañas rusas de la feria del “Ram” y de travesía africana.

Para que sea más sorprendente e intrigante, si no sabes que al subir un terraplén has de girar a la izquierda para volver atrás y, entre montones de tierra y piedras, coger la carretera que pasa por Crestaix (no hay ningún letrero que lo indique), sigues hacia Alcudia, a mayor abundancia vas un buen tramo entre pilones, bordeas la bahía de Pollença disfrutando del mar, y, en el Puerto, que también tiene el cruce levantado por obras, giras a la izquierda para llegar, finalmente, a Pollença.

Parece que trabajan deprisa, pero, aún así, no hay que perder la esperanza de poder seguir con todo este embrollo durante el verano.

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Nota para los atrevidos

Creo que también es emocionante ir a Valldemossa; hace tiempo que no voy, pues quedé escarmentado. Y, con toda seguridad, hay otros lugares de la isla que tienen su atractivo.

Un “jeta” y unos angelitos

–O él es un “jeta” o la gente es idiota.

–Las dos cosas.

El breve diálogo era por los premios prostibularios(*) con la participación institucional en no sé qué federación de inmigrantes.

No es la primera vez (ni será la última) que instituciones que tendrían que ser responsables demuestren su ineptitud, y si no la instituciones, sus gestores, que además de incautos son de una candidez angelical.

Aplican la máxima haz bien sin mirar a quién, por si puede llegar algo a los amigos y para que cuando llegue la hora de echar las redes en el Tiberíades local, salgan rebosantes de votos.

¡Angelitos!

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(*) En los últimos días, la prensa ha aireado una extraña entrega de premios a la inmigración organizada por un paraguayo, actualmente en busca y captura, empresario de un restaurante, que engaña y explota a sus compatriotas.

.cat no quiere decir Cataluña

.cat no es el dominio de primer nivel referido a Cataluña ni es imprescindible la vinculación a esta comunidad autónoma para tener un .cat; y tampoco define su idioma, que no tiene que ser, ineludiblemente, el catalán.

.cat és un dominio genérico, igual que .com, .org, .net, .mil, .int, .edu, .gov (que fueron los siete primeros en 1980), si bien con carácter más restringido, ya que como dominio “esponsorizado” por la Fundació puntCAT, por contrato con ICANN (Internet Corporation For Assigned Names and Numbers) está destinado a la comunidad lingüística y cultural catalana en Internet.

Por tanto, el cacareo que se oye debido al .cat está motivado más por las intenciones y pretensiones en la solicitud de su aprobación que por la realidad.

Otra cosa es que es que se quiera conseguir de ICANN, un dominio .ct (de dos letras, como el que tienen más de 260 países), y que también se pretenda un .gz (Galicia).

Se han manifestado opiniones contrapuestas sobre .cat; es normal que cada cual tenga sus filias y sus fobias. Una amiga extremeña dice que «ca uno es ca uno, y tiene sus caunás

Es una pena, sin duda, que por las caunás siempre, en Mallorca, haya gente dispuesta a marcar diferencias entre los conquistadores y los conquistados o, si queréis, entre los invadidos y los invasores. Y sin embargo, por el camino que llevamos, cualquier día, ni de unos ni de otros quedará un rastro muy definido.

Solbes no se lo cree

Solbes advierte a Zapatero que la nacionalidad de la OPA no cuenta. ¿Él mismo, se cree lo que dice?

Yo no entiendo mucho este enredo –quiero decir que el funcionamiento del suministro energético de los ciudadanos sea menos importante que los intereses de negocio y dominio del poder.

No obstante, en este caso me parece que toda la razón está de parte del Presidente del Gobierno: la nacionalidad tiene importancia. No es igual que algo tenga nacionalidad alemana que nacionalidad catalana.

No mezclemos churras con merinas.

Una de tiros

«Deben de dar una de tiros», dijo una mujer al oír el ruido por el televisor de un bar del mercado de Clara del Rey.

La noticia corrió de prisa. Yo, que trabajaba cerca del estadio Bernabeu, recogí y marché hacia casa.

El teniente coronel Tejero comandaba un asalto al Congreso. Sería el “23 F”.

Al aparecer, al cabo de varias horas, por televisión, el Rey, con uniforme de Tierra, dando la orden de retirada y viendo, por las noticias subsiguientes, que se le hacía caso, empecé a pensar que alguien se había extralimitado.

Con el tiempo, mi idea se ha reforzado: el teniente coronel se había creído protagonista de la escena y sólo era un figurante.

Unas semanas más tarde, en un centro hípico, un jinete militar le comentó a un jinete civil: «¿Viste lo del Congreso? ¡Qué cabrones!» El civil, intentando no definirse, sólo dijo: «Sí. Sí.» Y el militar añadió: «¡Qué vergüenza! ¡Cómo se echaron atrás!»

Cuando pienso en aquel acontecimiento, igual que en otros sucesos, suelo hacerme la clásica pregunta para buscar al culpable o responsable –tanto en singular como en plural– de una fechoría: Quid prodest? (Qué provecho da?)

Aquella entrada con tricornio en el Congreso de los Diputados en Madrid fue en el año 1981. En 1982, un nuevo presidente de un gobierno, presuntamente de izquierdas, rendía pleitesía al Rey.

¿La amnistía, para cuándo?

Ha quedado de maravilla lo del Tribunal Supremo sobre la acumulación de penas y el cumplimiento de las condenas de los acusados de asesinatos terroristas.

Para empezar, por cuestión de horas en la aplicación legal de la resolución, otro etarra ya está en la calle; y lo han recibido con fiesta, seguramente con palmas y ramas de olivo.

Aquellos que según el Tribunal Supremo -no sé si han dicho que unos ciento setenta- habrán de permanecer en prisión hasta 2010 o 2020, ya pueden ir preparando el hato. Muy pronto serán amnistiados. El Gobierno tiene claro que hay que actuar con generosidad. Y si los jueces se empecinan, no quedará otra solución que la buena voluntad política.

Rosa Díez, clara y rotunda

Todavía no me atrevo a creer en el Partido Socialista ni a esperar de él ni regeneración ni siquiera que no siga dañando la vida y la convivencia en el que todavía es nuestro país.

De los que, para entendernos, venimos llamando la derecha, desde los tiempos del Generalísimo sé lo que se puede esperar: han llevado una línea bastante coherente, incluso en la hipocresía. Ya cuando nos explicaban, a quienes entrábamos en la adolescencia, la unidad de destino en lo universal, los grandes valores defendidos por el régimen y los grandes servicios prestados por éste a la Nación limpiándola de rojos, no podía mantener la mirada clara y lejos sin vislumbrar apretadas nieblas y hasta oscuros nubarrones.

Supongo que fui uno de los que, sin contar en participar en ningún reparto de regalías y sinecuras –estaba acostumbrado a trabajar y participar en asociaciones y organizaciones sin ningún estipendio– , creyeron que la llegada al poder del socialismo podía traernos una esperanza abierta a la honradez, a la libertad y a la dignidad. Me había hecho a la idea de que estos valores eran consustanciales con la izquierda.

Y sigo creyendo que la actitud y el pensamiento que podemos llamar de izquierdas, por lo que algunos fueron fusilados y otros marginados o perseguidos, no existe sin los atributos mencionados.

Por ello tengo grandes dudas sobre la validez de los partidos políticos que se llaman de izquierdas y ninguna sobre la invalidez del PSOE.

Otra cosa es que algunas personas –también de la derecha, ¡ojo!– me hayan parecido, y realmente lo sean, íntegras, responsables y consecuentes.

Hoy me he quedado de una pieza al leer la carta, aparecida en la prensa, de Rosa Díez al Presidente del Gobierno. ¡Con qué claridad y rotundidad se expresa Rosa Díez.

«Al tener conocimiento de este hecho (se refiere a la negociación de cuestiones políticas del PSE con una organización terrorista) he comprendido, Presidente, que si nosotros callamos, los que defienden la ignominia y la rendición desde las filas de nuestro propio partido seguirán avanzando.»

¡Y con qué delicadeza se dirige al presidente del Gobierno!

«Presidente, durante 30 años de nuestra vida, ante cada muerto, ante cada viuda, ante cada madre, nos hemos prometido memoria, dignidad y justicia. Presidente, quiero que sepas que vamos a cumplir nuestra palabra. No vamos a estar callados. No vamos a permitir, sin hacer oír nuestra voz, que se construya un escenario en el que nuestros propios compañeros traicionen lo más sagrado.»

No creo que Rosa Díez dude de, cuando menos, el asentimiento del Presidente en la ignominia y la rendición, pero no lo manifiesta.

Rosa Díez es diputada socialista en el Parlamento Europeo. ¿La mandaron ahí para alejarla de la vida nacional? ¿Y ahora, qué? Si no hubieran nombrado al gallego la podrían mandar al Vaticano. Veremos qué se le ocurre al Presidente.

¿Información malintencionada?

Ayer, dos diarios locales se atrevieron a publicar que el socialista Diéguez desvelaba que el Gobierno Balear ha pagado a un ente, representado por el marido de la Infanta Cristina, 1 200 000 euros con la excusa de organizar no sé qué de turismo y deportes. También decían que el PSOE quiere una comisión de investigación para aclararlo.

No sé por qué razón estos dos diarios se hacen eco de la, a primera vista, malintencionada información.

Posiblemente, a los dos diarios, les merezca credibilidad la denuncia del PSOE, que, de estos “negocios”, sabe tanto o más que el PP y UM juntos.

A mí me parece de muy poca delicadeza, suponiendo que la retribución sea cierta, escatimar unos cuantos millones de las antiguas pesetas a una parte de la familia monárquica; una cantidad, además, que sólo puede ser una fracción de la que precisa para llevar una vida digna, comprarse una casita y hacerse un “rinconcito” para afrontar un futuro que ni ellos mismos deben ver muy claro ni asegurado.

No entiendo por qué motivo se tiene que ser tacaño con unos duques que enaltecen el nombre de Palma; y mucho menos, si tenemos en cuenta que, en los ámbitos local y nacional, son ingentes las cantidades del erario público sustraídas y dilapidadas; y bastantes de ellas sin tener en cuenta la alcurnia de los receptores.

...

Hoy, El Mundo/El Día de Baleares añade leña al fuego y da la razón al PSOE; menos mal que el “conseller” de Turismo ha dicho que todo son futilidades demagógicas y que las cuentas están muy claras.

Vergüenza e indignación

Al oír al Sr. Ibarretxe por televisión me he tenido un escalofrío que se ha convertido en estremecimiento cuando he visto los periódicos.

No es fácil encontrar justificación a tanta insania política. Sólo puedo hallar dos interpretaciones: que el leendakari es el caudillo de un ejército que se pretende legal, o que la banda armada tiene firmes al señor Ibarretxe y santos compañeros. Esto, del lado vasco.

Del lado nacional, la incoherencia y la falta de decisión y seriedad son tan patentes, que sólo falta que en cualquier momento el Gobierno condecore a la banda salvadora por sus persistentes valor y honor, y le conceda un pendón por su lucha victoriosa por la libertad.

Esto lo he escrito, hasta aquí, a las dos de la madrugada. Por la mañana, al mirar el diario de hoy, me he quedado de piedra por las declaraciones –he de suponer que con el soporte del gobierno nacional– del PSOE vasco y el PNV. Lo dicen así de claro: «Esta es una organización política que hace uso de las técnicas modernas de lucha de minorías contra mayorías».

He aquí el corolario: Para recobrar la sensatez y la dignidad de la vida nacional, hemos de organizar una minoría armada, con «técnicas terroristas», que libre a España de un gobierno execrable.

Moncloa, como en tiempos de Goya, podría volver a ser imagen de la sangre vertida.

Votos a cualquier precio

El gobierno nacional o el PSOE –“tanto monta”– lo tiene facilísimo. Hace unos días, el oráculo de la Moncloa habló: «Una oposición ruin y mezquina, dispuesta a intentar sacar votos a cualquier precio».

En comparación de la vicepresidenta, el oráculo de Delfos lo tenía muy difícil y había de recurrir a la ambigüedad; decía, por ejemplo: Ibis, redibis, non periebis in bello. Si todo iba bien, ningún problema. Se había cumplido: “Irás, volverás, no perecerás en la guerra”; si las cosas iban mal y había quejas por el pronóstico, decía que había pasado lo que había anunciado: Ibis, redibis non, periebis in bello. O sea, la coma cambiaba de lugar, y el “volverás” se convertía en “no volverás” y el “no morirás en la guerra” en “morirás”.

Al oráculo de la Moncloa, que no necesita romperse la cabeza, le basta con llevar un fichero de todo cuanto ha hecho y dicho el PSOE y, usando sólo una parte del mismo, endilgar a la oposición lo que cree adaptable a cada momento.

Y he dicho usando sólo una parte, porque hay excesos de los cuales, por ahora, la exclusiva la tiene el PSOE.

¡Francia, escucha al fiscal general!

¡A ver si de una vez Francia se entera y deja de dar problemas! Como también ya es hora de que la Unión Europea y la ONU se aclaren y se dejen de confusiones.

Sobre todo, Francia. La UE y la ONU, tal vez tengan una mala información del gobierno anterior que el ministerio actual correspondiente no ha tenido tiempo ni habilidad para corregir. Pero Francia, que está al lado, muy bien podría preocuparse de estar informada. A menos que lo haga adrede para molestar: no en vano las rivalidades son normales entre vecinos.

¿A qué viene, si no es así, que Francia continúe buscando y apresando patriotas y decir que son terroristas o asesinos?

Quisiera poder creer que ahora lo entenderán. El fiscal general Conde Pumpido lo deja muy claro, por sí mismo y seguramente interpretando a conciencia las intenciones y los actos del presidente del Gobierno, echando al señor Fungairiño.

¡Vaya manía persecutoria contra Batasuna y Eta! Un titular periodístico de ayer, decía: «En sus veinticinco años de trabajo en la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño ha conseguido la condena de centenares de terroristas». El fiscal Fungairiño se estaba excediendo.

Con todo, puede estar satisfecho el señor Fungairiño. Le pidieron delicadamente que dimitiera, y la vicepresidenta de la Vega lo ha dicho bien claro: «Es una decisión personal que respeto, lleva 25 años haciendo un trabajo muy importante al frente de un órgano muy difícil en la lucha contra el terrorismo... y si decide presentar su renuncia para pasar a otro puesto creo que es una decisión muy respetable».

El fiscal Fungairiño no puede quejarse. El señor Gómez de Liaño, similarmente por diferencias con el Gobierno, y porque además había un “actor” de peso, lo tuvo peor.

Flores y cultura

Todavía estoy deslumbrado. L’arbre culturalLlevo varios días. Mientras Amalia iba cambiando de canal en el televisor, un momento en que levanté la cabeza vi un espléndido, vistoso e invertido ramo de flores que venía hacia mí caminando por la pantalla.

Quedé fascinado. La visión me conmocionó. ¿Me encontraba ante un nuevo personaje de Alicia en el País de las Maravillas? ¿O es que había dado una cabezada y había pasado A través del espejo?

Todavía estoy impresionado, pero ahora sé que Lewis Carroll no tiene nada que ver con la aparición y que yo no soñaba.

Por los periódicos he sabido lo que había pasado. ¡Que gobierno más inefable que tenemos! El ramo de flores invertido era la ministra de floricultura. ¿No es para quedar embelesados?

 
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