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"Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas" (de laringe, de piel, de pulmón) y otros asuntos, y traducción de artículos de "Anotacions més o manco impertinents".

Año XIII -¿Las voces esofágica y traqueoesofágica son compatibles?

mirollull2 | 27 Mayo, 2017 17:57

Sí, claro. Y la compatibilidad se extiende a la voz con laringófono y a la voz susurrada (hablar en voz baja, voz de rana). Y esto es así porque la modulación de la voz siempre se efectúa con los mismos elementos anatómicos: los resonadores bucal y nasal, la lengua, los dientes, el paladar, la faringe, las mejillas.

Salvo la voz susurrada, que es prácticamente inaudible, el sonido del habla se origina por la aportación de aire vibrando a la cavidad bucal; en el caso de la voz que podemos llamar normal, el aire introducido en los pulmones por la respiración regresa a la boca por la laringe, que, en vez de mantener la glotis abierta para la expiración, estrecha el paso por el cierre y oscilación de las cuerdas vocales, y así, el aire, sometido a vibración, produce el sonido amorfo que será articulado por la parte del sistema fonatorio situado en la cabeza.

Después de una laringectomía total, como puede entenderse de lo dicho, del sistema fonatorio, normalmente, solo queda afectado –mejor dicho, extirpado– el "dispositivo" que aporta el aire y lo hace vibrar. Y se puede volver a hablar por medio de algún sustituto. En muchos casos, quizá la mayoría, se recurre a formar la pseudoglotis –que la función de las cuerdas vocales sea efectuada, aunque con distinta sonoridad, por la boca superior del esófago–; en otros, se utilizan los dispositivos implantados o externos que ayudan a generar voz –prótesis fonatoria, laringófono–, ya descritos y explicados en estas páginas.

Aunque sorprenda, podemos afirmar que casi todas las formas de hablar son compatibles y alternables. Una persona que tenga la voz normal (laríngea) puede aprender a hablar de las otras maneras, excepto con la voz con prótesis fonatoria. Y una persona laringectomizada total puede hablar con todas, salvo la laríngea. Por tanto, teóricamente, un laringectomizado total puede usar la voz susurrada, la esofágica, la traqueoesofágica y la obtenida con un laringófono.

Sin embargo, conviene hacer varias precisiones:

·         Hay laringectomizados que, debido a la cirugía que se les ha tenido que practicar, solo podrán hablar por medio de un laringófono. El laringófono es fácil de usar; con las indicaciones adecuadas se consigue con unos intentos de prueba.

·         La voz susurrada requiere una buena articulación y puede ser un medio de comunicación provisional mientras se desarrolla otra técnica, aunque su uso excesivo entorpece la obtención de la voz sonora.

·         La voz esofágica (o erigmofónica) precisa de un cierto tiempo para aprender a introducir aire en el esófago, crear un reservorio en el tramo de unos diez centímetros siguientes al esfínter cricofaríngeo y sacarlo de nuevo vibrando para convertirlo en voz. El tiempo necesario para empezar a expresarse con voz esofágica dependerá de cómo haya quedado la estructura faringoesofágica y de la habilidad y constancia del laringectomizado en practicar los ejercicios que se le indican; dando por, lógicamente, sentado que quien le instruye, sea un logopeda o un compañero, sabe hacerlo,. Durante el aprendizaje de la voz esofágica hay quienes utilizan el laringófono para obtener, mientras tanto, un medio de comunicación. Es un recurso admisible.

·         La voz traqueoesofágica (con prótesis fonatoria) es la más fácil de practicar. Si la prótesis ha sido implantada en fístula primaria, para iniciar el habla habrá que esperar unas dos semanas a que la cirugía se asiente y cicatrice; si ha sido implantada en fístula secundaria, muy poco después de su colocación se probará la emisión de sonidos simples. Después, a fin de asegurar la cicatrización y evitar una eventual hemorragia, se esperará unos tres días para revisar la colocación y funcionamiento de la prótesis, y se podrá pasar a hablar. Los primeros sonidos, que conviene que sean palabras de una o dos sílabas, tienen que salir sin dificultad; a continuación hay que habituarse a coordinar la respiración con la emisión de palabras al mismo tiempo que se obtura el estoma.

·         ¿Es compatible alternar el habla con la voz traqueoesofágica con la esofágica? No solo es factible sino que es conveniente que quien tiene una prótesis fonatoria implantada, aprender a hablar con la voz esofágica. La prótesis fonatoria puede tener fallos o, en determinadas situaciones, el laringectomizado tener impedimento para obturar el estoma. Con todo, hay que tener en cuenta que son dos maneras diferentes en el manejo del aire; más aún, son contrapuestas. Mientras que la voz con prótesis se forma con el aire de los pulmones que llega a través de la prótesis a la pseudoglotis, en la voz esofágica el aire tiene que entrar por la boca al reservorio esofágico, retenerlo un instante casi imperceptible, y volver a darle salida por la pseudoglotis. Esta manera opuesta en el manejo del aire tiene el riesgo de originar un conflicto al intentar hablar que bloquea la emisión de sonido. Por ello, a pesar de su compatibilidad y hasta a la conveniencia de alternar y mantener la disponibilidad de ambos métodos, es aconsejable posponer el aprendizaje del habla esofágica hasta haber adquirido una cierta normalidad en el uso de la prótesis fonatoria. De otro modo, una persona que se haya iniciado en la voz esofágica, a la que se implante una prótesis fonatoria en fístula secundaria, se adaptará con facilidad a la voz traqueoesofágica y obtendrá mejor fluidez y sonoridad en la dicción.

Por su vinculación con lo aquí expuesto, sugiero la lectura de dos artículos anteriores. Son:

Año VII – Por qué y cómo hablan los laringectomizados.

Año IX – A los veinte días de una laringectomía total se puede hablar.

 

El nítido poliedro de Carme Chaparro

mirollull2 | 08 Mayo, 2017 02:22

Desde Nada, El Jarama y Primera Memoria no recuerdo haber comprado novelas con premios. Después de aquellos tiempos fue rumor que en los concursos literarios más llamativos, la novela premiada había sido presentada, previo acuerdo expreso, a solicitud del editor otorgante para contar con un autor de renombre en su palmarés, y que la obra que quedaba en segundo lugar, la finalista, era considerada la que merecía la preferencia literaria.

No soy un monstruo

No soy un monstruo la compré por los buenos comentarios que leí sobre la obra de Carme Chaparro y por la curiosidad de saber qué narración larga había escrito la periodista que me gustaba por sus artículos y por lo manifestado en alguna entrevista que había leído, lo cual había despertado mi simpatía por ella. Que hubiera obtenido el Premio Primavera lo supe al tener el libro en mis manos y darle una primera ojeada. Como primer aspecto, me resultó atractivo el diseño de las páginas por la tipografía y el interlineado, de cómoda lectura.

Su escritura, desde las primeras páginas me transmitió un aliento ágil y vivo; y este se mantuvo en todo el relato y más allá del punto final. Lo que iba leyendo –¿vale la metáfora?– se me figuraba como si, sentado a la sombra tranquila de unos chopos, diáfano el día, estuviera junto a un arroyo que descendía, plácido su rumor, brillante y limpia su corriente, por un sinuoso pedregal luciendo reflejos del sol y lanzando destellos al dar en recovecos y saltar los empedrados desniveles. Mojado y con las plumas de las alas y de la cola pegadas chorreando, un mirlo se debatía, corriente abajo, buscando el asidero del cobijo de una revuelta, de unos troncos, de un saliente para salvar la deriva, alcanzar terreno seco, sacudir el plumaje y reponerse al sol. En el cielo, azul y límpido, de detrás de unos montes de cumbres suaves, surgían unas nubes grises que se expandían y se acercaban.

Carme Chaparro&
Carme Chaparro

Iniciada así la narración –con este símil; aunque no así exactamente– aparece una periodista y a continuación una inspectora jefa de policía, en torno de las cuales salen a escena otros personajes y se teje esta historia, bueno, una novela, que tiene más visos de veracidad que de verosimilitud. Porque la trama es invención indudable; pero los seres que por ella discurren son tan concretos y tan creíble su comportamiento y su sentir que sus actos y los hechos en que participan tienen más visos de certeza que de ficción.

Poliedro

La narración, que despierta un interés especial en el lector y le lleva a este a dejar el libro lo imprescindible, va formando –otra metáfora– un poliedro compacto y firme de caras diáfanas y de perfectos perfiles y vértices.

Y «no soy un monstruo», la aserción que cierra el capítulo 50 y que da título al libro, ante la veraz diafanidad y consistencia de la historia narrada, no veo otra posibilidad que dejarla al juicio del lector. ¿Es la pretensión de la autora? Bien podría ser. Y así lo pienso, no en vano la narración no está definida por el Ying y el Yang, sino que discurre por el ámbito sinuoso y ambiguo de un retazo del devenir humano.

Año XIII - Laringectomía: atragantamiento y filtraciones

mirollull2 | 01 Mayo, 2017 23:22

Atragantamiento en laringectomías parciales

¿Se puede atragantar un laringectomizado? Si es laringectomizado total, no; pues, en la intervención quirúrgica, la respiración y la deglución han sido separadas. En cambio, una laringectomía parcial como la supraglótica, que reseca parte o toda la epiglotis (la "tapa" de la laringe) y solo deja el liviano cierre de la glotis que efectúan las cuerdas vocales, facilita el atragantamiento.

Fases de la deglución

Al tragar, el paladar blando (la campanilla) obstruye el paso a la cavidad nasal, la laringe se eleva y se retrae bajo la lengua, y la epiglotis cubre el hueco superior del tracto laríngeo; así, al tiempo que se abre la boca superior del esófago, el bolo alimenticio o el trago entra en el esófago cuyos movimientos de compresión y dilatación lo deslizan hacia el estómago.

Porque el atragantamiento se da en ciertas laringectomías parciales y requiere atención logopédica, lo menciono y le dedico una ilustración explicativa en este escrito.

 

Filtraciones en las prótesis fonatorias

Periprotéticas
Secciones de la faringeFiltraciones, fugas o absorciones, así son llamadas. Si bien he afirmado que la laringectomía total deja separadas la respiración y la deglución, y esto es así, en el caso de implantarse una prótesis fonatoria se abre una vía de comunicación entre la tráquea y el esófago, que, aunque no produce un riesgo de atragantamiento, sí permite el paso de líquidos del esófago a la tráquea. En esta vía, llamada fístula, se implanta la prótesis fonatoria y difícilmente queda tan bien ajustada que en algún momento no se produzca por su rededor, al beber, alguna filtración de líquidos del esófago a la tráquea. Hay que tener en cuenta que la prótesis se coloca en la fístula y que se sujeta por la presión periférica de la pared traqueoesofágica del orificio y por una solapa circular de anclaje en la tráquea y por otra en el esófago. Un tejido sano, o sea, consistente y elástico, y en una pared de unos 8 mm o más de grosor, se ajustará bien y tolerará los movimientos de la hipofaringe y del esófago sin producir ningún resquicio; una pared de 4 o 6 mm será menos segura; y una pared que haya sido sometida a radioterapia, cuanto más intensa peor, estará fibrosada, y por su falta de consistencia elástica disminuirá el ajuste y será propensa a las filtraciones. Sé que algún ORL ha aplicado ácido hialurónico, bótox o colágeno para expandir la pared traqueoesofágica. En algunos casos, la filtración la ocasiona la diferencia de longitud entre la fístula y la prótesis. Las prótesis se fabrican, según las marcas y modelos, en diferentes longitudes –4, 6, 8, 10, 12, 15 mm– y en varios diámetros –17, 20, 22'5 Fr (3 Fr = 1 mm)–. El Dr. Jaime Palacios, de Santiago de Chile, manifestó que después de hacer la punción prefería colocar una sonda Folley Nº 16 y esperar una semana para que la fístula madure y se defina su longitud final. En el caso de que la filtración se deba a que la prótesis es más larga que la fístula, hay la posibilidad de colocar una arandela suplementaria y, en todo caso, cambiar la prótesis por otra más corta

Fugas periprotéticas e internas 

Internas
Las fugas o filtraciones por el lumen (el tracto por el que pasa el aire) de la prótesis son poco frecuentes por fallo de la válvula de aleta; pueden producirse por coincidir casi simultáneamente la deglución con tapar el traqueoestoma para dirigir el aire a la prótesis con la intención de hablar; también –y es más probable– porque la aleta no quede bien cerrada por impedirlo una ligera acumulación de mucosidad, posos de comida o la incipiente colonización de Candida albicans, la cual es más frecuente en pacientes que han sido previamente radiados. La limpieza a fondo con el cepillo húmedo y, alternativamente, untado con vinagre o impregnado de bicarbonato sódico para modificar el pH del entorno y el uso de colutorios antimicóticos, indica el mismo Dr. Palacios, evita las colonización de Candida.

Las fugas o filtraciones son molestas y alarmantes, pero, en general, sin son esporádicas, no pasan de originar una tos que expulsa el líquido –poco aunque aparatoso– que llega a la tráquea. No es ni peligroso ni dañino; la cantidad de líquido que puede desviarse en un trago es de poco volumen; el aro por el que tiene que pasar puede ser de unos 2 mm. Y casi seguro que se reducirán o cesarán las filtraciones bebiendo a pequeños sorbos, o sea, evitando tragos que rellenan la hipofaringe y el primer tramo del esófago, donde se halla la salida de la prótesis, pues aunque lo normal sería que la presión del líquido cerrara la aleta de la válvula, una acumulación brusca puede producir el efecto contrario.

Lo que acabo de exponer me lleva a pensar que se crean alarmas innecesarias que, en la mayoría de casos, no requieren un cambio de prótesis. Son efectos normales de su uso, y, antes de sustituirla, hay que cerciorarse de que la válvula de aleta esté rota o abierta por unos posos que no se pueden eliminar o de una notable colonización de candida. De lo contrario, no sería extraño que se repitieran fugas momentáneas con la nueva prótesis.

Tapón de emergenciaEn el caso de que la fuga o filtración interna sea permanente, hay que cambiar la prótesis. Y puesto que se puede dar que haya que esperar algunos días a realizar la sustitución, para estos casos existe un tapón –disponible en distintas marcas y modelos– que obtura la prótesis. El tapón es removible por el propio usuario, por lo que basta ponerlo para comer y beber, momentos en los que, lógicamente, no se podrá hablar, y no llevarlo el tiempo restante. Los tapones llevan una prolongación en forma de cinta terminada por una aleta más larga que la abertura del estoma. La aleta tiene dos funciones: la de sujetar el tapón para ponerlo y quitarlo y la de evitar que se caiga dentro de la tráquea. En el sistema Provox, el tapón se coloca con la ayuda del extremo del mango del cepillo; en otros, con un utensilio semejante.

En el año 2009, tiempo en qué llevaba prótesis, tuve una fuga permanente. En aquel momento desconocía la existencia de tapones propios de las marcas. Sin embargo, pensé que la solución inmediata era ocluir la entrada de la prótesis y, puesto que conocía su diámetro interior, me hice un tapón, sólidamente adherido a un catéter que sujeté con esparadrapo en el exterior del cuello. Y así pude pasar sin agobios los días que esperé a que me cambiaran la prótesis.

 

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Año XII – Prótesis fonatoria para laringectomizados: qué, cuándo, cuál, cómo, dónde

 

 
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