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"Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas" (de laringe, de piel, de pulmón) y otros asuntos, y traducción de artículos de "Anotacions més o manco impertinents".

Marivent: magnificencia en la respuesta del rey a la presidente

mirollull2 | 30 Julio, 2015 14:14

Perspicacia y sutileza ha desplegado la ascendida presidente en plantear la solución de un asunto de notorio atractivo pueblerino, aunque no de los prioritarios en la gestión pública. A eso se llama tener mano izquierda (en el buen sentido en que suele usarse). Me refiero al plantear que el palacio de Marivent tiene que poder ser visitado, la mayor parte del año, por los herederos de Saridakis.

 

 Marivent

 

Doy por cierto que muy pocos mallorquines tienen interés en dar una vuelta turística por los jardines, la caseta de aperos, la bajante al embarcadero y el paso de la entrada hasta el balcón que mira al mar, que es, supongo, lo que sería objeto de visita, con la explicación de que en la casa hubo los muebles y obras de arte, como coleccionista y propias, de un tal Juan Saridakis, un egipcio que recaló y murió en la isla.

Son Vent
Son Vent de Porto-Pí

La demanda de la presidente al rey en reciente entrevista le habría puesto a éste en bandeja poder presentar como detalle regio la renuncia al casal, sus pinares, el embarcadero y Son Vent (del Ministerio de Defensa y, en su día, acondicionado para uso principesco) y cuantas construcciones anexas se han efectuado para que la estancia estival le resultara placentera a la dignísima familia y acompañantes. En la Zarzuela, se ha informado, acordaron redactar unas propuestas para el convenio, que ambos podrán presentar como un éxito personal: acierto en la consecución del bien de los isleños por parte de la presidente y magnanimidad por parte del rey. En esta ocasión no será necesario incurrir en el desaire con que el rey Juan Carlos I –porque ya no le interesara navegar o porque no pudiera hacerlo con quien querría– devolvió el regalo del "Fortuna". La familia Borbón-Ortiz se librará del forzado compromiso de medio pasar unos días al año junto a los depósitos de Porto-Pi, aunque la reina Sofia haya de llevarse a sus nietos a Inglaterra u otra tierra de acogida y tenga que prescindir del "Somni", lancha de un amigo que es armador del “Bribón”; al fin y al cabo ya conoce verse privada de barcos: "¿Que a la reina le gusta navegar. ¿Qué importa? Yo devuelvo el "Fortuna" y a ella que le den dos duros", seguramente pensó el monarca.

Pero ahora planteo: ¿necesitan los mallorquines el Palacio de Marivent? Como museo –¿otro?– no creo que presente ningún aliciente; para ir a pescar los jubilados, demasiados peldaños; además con los cambios y construcciones complementarias y anexas la posibilidad de uso tiene que dar para más que en tiempos de Saridakis. Tal vez podría destinarse a campamentos para formación de las nuevas juventudes.

O, quizá, la ínclita presidente –como hace años otra muy distinguida presidente pensó en Raixa– tiene la intención de que Marivent sea la sede de la presidencia del gobierno balear. Si así lo hiciera, no superaría en elegancia a la nunca bien ponderada MAM de sus buenos tiempos, pero sí en disponer de un decorado majestuoso que podría resplandecer con los debidos cuidados de jardinería.

 Marivent

Brotes verdes en Grecia

mirollull2 | 16 Julio, 2015 02:32

 

Venus residual
Lo que queda de Venus

Grecia se está recuperando. Es extraño que el especialista en mejorar economías nacionales no lo haya comentado. ¿No es un auténtico brote verde lo que está creciendo? Los bancos están recibiendo más solicitudes de tarjeta de crédito. ¿No es esto un buen indicio? Es de suponer que los griegos están en condiciones de pagar la cuota por las tarjetas, lo que redunda en beneficio de los bancos, aunque sólo sea en una cantidad discreta; en realidad, la aportación importante a la cuenta de resultados es la comisión que cobran por las operaciones comerciales pagadas por medio del llamado dinero de plástico. El incremento del uso de las tarjetas de crédito, además, demuestra que los bancos confían en la capacidad económica de los griegos, quienes tendrán saldo para afrontar los cargos asumidos tanto por el importe de las compras que efectúen como, si se da el caso, bastante probable, de que tengan que cobrar comisiones e intereses de demora (si es como en España, catalogables de auténtica usura).Otro signo favorable de que los griegos recuperan su poder adquisitivo es que no tendrían ningún inconveniente en pagar más por los artículos y servicios, ya que la comisión bancaria, quienes realmente tienen costearla son los compradores, que, unida al incremento del IVA y a lo poco que vale el Euro, les parecerá normal y lo aceptarán de buen grado. ¿No es realmente la economía, (o las finanzas, como quiera llamársele), la divinidad que rige las relaciones humanas? ¿y la banca, su profeta?

 

Francisco pide perdón por los crímenes del solio pontificio

mirollull2 | 12 Julio, 2015 19:21

«El papa Francisco ha pedido "humildemente perdón" no sólo por "las ofensas de la propia Iglesia, sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América", durante su encuentro con los movimientos sociales en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia.»

 

Islas Chafarinas
Francisco en Río de Janeiro. EFE

Las emotivas y ejemplares manifestaciones de este papa que supera a cuantos, hasta ahora, se han disculpado por las maldades eclesiásticas y religiosas, merecen figurar en letras de oro en un lugar destacado de la crónica de su pontificado. Sin embargo, también podría mencionar el gran bien que la expansión del cristianismo ha reportado a los pueblos indígenas de América. Si no hubiera sido por la gran labor que la cruz y la espada llevaron a cabo para asentar y difundir la fe representada hoy por tan insólito vicario divino y desacreditar a los falsos dioses indígenas, no habría sido posible que ahora, mientras bendice y pastorea la grey católica americana desde su tarima en el carro con transparente cubierta protectora de la lluvia y el granizo, pidiera perdón por masacres llevadas a cabo hace quinientos años, cuando, al fin y al cabo eran normales y bendecidas por mitras y tiaras.

 

Voladura controlada del Senado o “la Gandula”

mirollull2 | 11 Julio, 2015 10:53

La voladura controlada del Senado parece que sería eficaz. Actualmente hay modos muy precisos y seguros para derruir un edificio. Se podría hacer con la certeza de no dañar un próximo convento ni el Conservatorio de música –aunque éste importe poco a los gerifaltes culturales que quieren prescindir de las humanidades en los sistemas educativos–. Sin embargo, puede que la intención no diera el resultado conveniente. Sería difícil, por no decir imposible, encontrar un momento adecuado en el que en la santa casa hubiera algunas personas más que los ujieres, quienes –ellos sí–cumplen con su misión.

 

Senado español

Por lo tanto, derribar las paredes del Senado no conduciría a nada. La partitocracia perdería el culo en apoyar al gobierno en la dedicación de una partida ilimitada para acondicionar, –como ya se ha hecho con el despacho, dependencias y su dotación de recursos materiales y humanos para no uso, o esporádico, del rey paseante–, tantas –o más– habitaciones y espacio para acomodar a los ínclitos padres de la patria, sin que para cada uno faltara la imprescindible dormilona.

 

Claro que, hablando de gandula, ni caída del cielo vendría la ley de agosto de 1933, que se promulgó siendo Presidente de la República Niceto Alcalá Zamora y Presidente del Consejo de Ministros Manuel Azaña. (Publicada en la Gaceta de Madrid.- número 217 del 5 de agosto de 1933.) Fue una ley que daba alimentación, vestido y alojamiento a los beneficiados por la disposición. La, popularmente llamada la Gandula, era la, por denominación oficial, Ley de vagos y maleantes. Una ley muy bien acogida por el dictador, amigablemente apodado Paco Medallas, quien en 1954 añadió a los homosexuales a los anteriormente distinguidos por la ley. En 1983, estos fueron excluidos y en 1989 la ley fue derogada y sustituida por otra sobre peligrosidad y rehabilitación social.

La Gandula era muy clara sobre aquellos a quienes podía favorecer. En su Artículo 2º define (y cito sólo los tres apartados iniciales:

Primero. Los vagos habituales.
Segundo. Los rufianes y proxenetas. .
Tercero. Los que no justifiquen, cuando legítimamente fueren requeridos para ello por las autoridades y sus agentes, la posesión o procedencia del dinero o efectos que se hallaren en su poder o que hubieren entregado a otros para su inversión o custodia.

En aras de la gloriosa inutilidad, del prestigio decreciente, de la sobresaliente inasistencia, y de la degradante y desvergonzada incorporación de posaderas, sería justo y digno substituir la legislación en que se asienta el Senado por la reposición de la Ley de vagos y maleantes, con un solo añadido, el de siesteantes. Ello llevaría ligeras adaptaciones al edificio para cumplir el acogimiento residencial expresado en la ley. Su aplicación redundaría en un beneficio presupuestario muy significativo. No sólo porque la ley, en uno de sus artículos, establece un plazo máximo de acogida y permanencia de tres años, sino porque, de un plumazo, no habría que contabilizar sueldos, dietas, vivienda, automóviles, gastos de viaje, prebendas, jubilaciones graciosas, gastos de representación, y costes de decoración y mantenimiento del hemiciclo.

Y, encima, sería un buen comienzo para la recuperación de la dignidad, la honradez y el prestigio de la nación española.

Es posible que, al retorno de la Gandula, se le pueda poner algunas objeciones; a mí sólo se me ocurre una: la protección que ofrece el aforamiento, que dejaría de existir, y que puede ser fervientemente deseada por quienes se apoltronan en el Senado, y especialmente por quienes en estos días de julio de 2015 han hecho novenas a los santos patrones de imposibles, Santa Rita incluida. Los nombres de los pretendientes, creo que ya admitidos, son elocuentes.

 
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