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"Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas" (de laringe, de piel, de pulmón) y otros asuntos, y traducción de artículos de "Anotacions més o manco impertinents".

Las florecillas del buen papa Juan y el jardín del papa Francisco

mirollull2 | 31 Julio, 2013 12:49

Las florecillas

En el año 1964, aniversario de la muerte de Juan XXIII, se publicó, con anécdotas, frases y pensamientos suyos, el libro de Henry Fesquet Les fioretti du bon pape Jean, editado en España por Editorial Estela. Al paso que vamos, del papa Francisco, se podrá publicar un jardín.

A los obispos ya les ha requerido a la moderación y a la austeridad: aparte de otras ostentaciones, le habrá llamado la atención que todos vistieran ternos iguales recién estrenados con capas pluviales bien cortadas y mitras relucientes.

Dejando de lado la ornamentación, el atrezo y los vistosos decorados con amplio despliegue de pantallas para que llegara a todos su omnipresencia, me llaman la atención otros aspectos más trascendentales en la manifestación de la doctrina católica.

Se muestra benevolente con quienes profesan otras creencias y les sugiere que atiendan su recomendación de incorporarse al buen camino; es, sin embargo, contundente con los predicadores evangélicos (También fue una preocupación de Pablo de Tarso) que extravían a los creyentes; ellos tienen que cesar en su error y sus seguidores replantearse su actitud.

Ternos nuevos iguales

Ha sorprendido, y contentado a muchos, y ha sido muy aireada, una de sus sentencias: «"si una persona es gay, busca al Señor y tiene buena voluntad ¿quién soy yo para juzgarla?». Pues sí, será así, pero ha dicho más, y el Vaticano (EFE, 30/7/2013)lo señala: «Sin embargo, el Papa Bergoglio con la frase que siguió a la anterior: "el Catecismo de la Iglesia Católica explica y dice que no se debe marginar a esas personas y que deben ser integradas en la sociedad", mostró que no hay nada nuevo en sus palabras, salvo tal vez la forma y el tono, sencillo, llano, de decir lo mismo.
»El catecismo dice en el apartado 2357 que un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas y que "esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba".
"Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición", señala el Catecismo.»El papa Bergoglio siguió esa línea a la hora de expresarse sobre los gays y no manifestó ningún comentario que fuese contrario o supusiese un cambio radical a lo que dice el Catecismo.»

Es decir, que la doctrina cristiana, surgida de Pablo de Tarso, sigue “firmiter in re, suaviter in modo”. ¡Ángela María!

El judío converso, con la habitual propia terquedad de los conversos, predicaba:

«Primera carta a los Corintios
Cap 6
(9) ¿No sabéis acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? ¡No os engañéis! Ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, (10) ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios.
(11) Y tales fuisteis algunos de vosotros. Pero habéis sido lavados, habéis sido santificados, habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.»
«Primera carta a Timoteo
Cap 1
(8) Sí, ya sabemos que la Ley es buena, con tal que se la tome como ley, (9) teniendo bien presente que la ley no ha sido instituida para el justo, sino para los prevaricadores y rebeldes, para los impíos y pecadores, para los irreligiosos y profanadores, para los parricidas y matricidas, para los asesinos, (10) adúlteros, homosexuales, traficantes de seres humanos, mentirosos, perjuros y para todo lo que se opone a la sana doctrina, (11) según el Evangelio de la gloria de Dios bienaventurado, que se me ha confiado.»

El cardenal Bergoglio, en julio de 2010, acomodaba a nuestros días la doctrina paulina condenando el matrimonio gay: «No seamos ingenuos: no se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios», dijo el cardenal Jorge Bergoglio, en una carta privada dirigida a las Carmelitas. «No se trata de un mero proyecto legislativo (éste es sólo el instrumento)», continuó el Cardenal, «sino de una "movida" del padre de la mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios». El texto alienta a las religiosas a rezar para evitar que se apruebe el matrimonio homosexual: «Clamen al Señor para que envíe su Espíritu a los Senadores», dice, y agrega: «Que no lo hagan movidos por el error o por situaciones de coyuntura sino según lo que la ley natural y la ley de Dios les señala». El texto fue escrito por Bergoglio para las Carmelitas, pero se filtró a la prensa, según confirmaron a TN.com.ar desde el Arzobispado de la ciudad de Buenos Aires.»

Otra flor del Jardín de Francisco es el papel de la las mujeres en la Iglesia. El Papa ha manifestado que a las mujeres hemos de reconocerles los mismos derechos que a los hombres, que tienen que ser algo más que monaguillo o presidente de Cáritas (en realidad ya son más, cuidan, hasta donde alcanzan, de la limpieza y el decoro del altar y de las macetas y el ornato floral). «Su papel no es sólo la maternidad, ser madre de familia. Es más fuerte, es el icono de la Virgen, la que ayuda a crecer a la Iglesia», dijo Francisco. La Virgen María -subrayó- «era más importante que los obispos y curas». El Papa intenta explicar que las mujeres, como la Virgen, están por encima de los obispos y que no necesitan estar ordenadas sacerdotes; abogó por un mayor papel para ellas en la Iglesia, pero rechazó que puedan acceder al sacerdocio al señalar que sobre ese tema «la Iglesia ha hablado y ha dicho no».

Me pregunto: ¿constará en los anales vaticanos alguna mala experiencia de la actuación de las diaconisas que hubo en los inicios del cristianismo? Aunque fuera así, es imposible que supere el mal rastro que los hombres han dejado en toda la escala clerical, incluso entre los que han llevado la triple corona de la tiara.

El papa Francisco sonríe en Brasil

mirollull2 | 28 Julio, 2013 16:19

No tengo el don de la profecía y mi bola de cristal, de vidrio soplado, no creo que sirva para la adivinación. En el mes de marzo pasado, al calzarse el nuevo Papa los cómodos por ahormados zapatos viejos, expuse llanamente un pronóstico que brotaba espontáneo del diagnóstico de la situación del vaticanismo y del currículo del mitrado. Escribí: “El catolicismo necesita promoción, lo que ahora se llama marketing”. Y añadí, después de no considerar parajes propicios para el programa expansivo a Europa, África, Japón, China, la India ni América del Norte: “Queda Centroamérica y Sudamérica. Tierras de gran población, con un gran sentimiento ‘religioso’ cuya superstición sólo necesita ser encauzada. La marca católica bien gestionada y contando con un emblema de primer orden elevado a categoría mundial tiene el campo trillado para una buena cosecha”.

bola de cristal

No es de extrañar que con tan evidente diagnóstico, el país elegido haya sido Brasil, con Río de Janeiro, que cuenta con la segunda basílica mayor del mundo, como epicentro. Para el evento el papa Francisco ha escogido el marco de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, enlazando con Pablo de Tarso, fundador del Cristianismo, con cuya doctrina sintoniza, para realizar el viaje apostólico de difusión y expansión del Evangelio.

El papa sonriente ha bajado del avión con buen pie, calzado con unos zapatos negros similares, aunque más pulcros, a los que lucía en las fotografías de la elección; se ha mostrado llano, próximo y afable; le hemos visto circular en un automóvil ostensiblemente pequeño; se desplaza en un nuevo todoterreno blanco –sustituto de la bombonera blindada– que lleva una arboladura que soporta un parabrisas de cristal especial que se curva y alarga hasta cubrir el techo; y para posibles emergencias, cuenta con otro vehículo igual de color verde.

Las gentes se agolpan junto a él, que camina, tiende las manos, abrazan, besa. Los jóvenes brincan de entusiasmo, se transmutan, lloran, gritan, ríen; unos han acudido desde países próximos o lejanos en místico peregrinaje aéreo; todos vibran ante la presencia magnética y las palabras de su divo rodeado de corifeos en el magno escenario. Disfrutan de un momento especial y se extasían como ante el Elvis Presley de turno.

Consagración
Ojos entornados, mirada especulativa: ¿La sombra de una duda?

Que «Jesús se una a tantos jóvenes que perdieron la confianza en las instituciones políticas, por su egoísmo y corrupción, o a quienes perdieron la fe en la Iglesia y hasta en Dios, por la incoherencia de cristianos y ministros del Evangelio», proclama el Papa. Pablo, en sus cartas y viajes, también reprendía a los a los adeptos y sacerdotes que daban mal ejemplo en sus comunidades, desacreditan la fe y ahuyentaban a los creyentes. Y como el de Tarso, advierte y previene contra los falsos predicadores “evangélicos”.

El papa Francisco, consciente de su misión promotora de la fe cristiana, no es restrictivo en el alcance de su magisterio, y su visión amplia se extiende del integrismo paulino (ambos coinciden, entre otros aspectos, en la apreciación de la homosexualidad) a la teología de la liberación e incluso hace un guiño incitante a los “indignados”; esto puede resultar desconcertante para algunos, pero responde a su actitud coherente de integración en una fe verdadera común.

El amplio programa de sus días de estancia, se ha preparado con meticulosidad, y pienso, que como Pablo de Tarso cuando iba o enviaba a algún apóstol u obispo, habrá tenido que dar las indicaciones precisas para que no faltara la aportación pecuniaria de la comunidad visitada, y que, de producirse remanente, se destine a otras comunidades necesitadas. Esta circunstancia me ha venido a la cabeza ahora, pues, cuando se anunció del proyecto del viaje, de los sesenta millones de euros presupuestados quedaban por cubrir unos treinta y cuatro.

Las actividades papales, puede decirse que han seguido una agenda apretada. Reuniones, visitas, ágapes, misas, oficios, homilías. Entre los actos anecdóticos y significativos, a vuela pluma, recuerdo la bendición de las banderas olímpicas de 2016 en el Palacio de la Ciudad de Río de Janeiro; la veneración de la imagen de Nuestra Señora de la Concepción de Aparecida, cuyo patrocinio ha extendido a los países de América Latina; la Confesión de algunos jóvenes de varios países de la XXVIII JMJ en el Parco de la Quinta da Boa Vista, Río de Janeiro (a mi modo de ver, simulacro innecesario ya que había dispuesto otorgar indulgencia plenaria a los asistentes); visitó una de las comunidades más pobres del Brasil, la favela Varginha, que, como es costumbre con ocasión de la visita de algún dignatario, debió de ser objeto de una limpieza y aseo tanto material como humano, e invocó un mensaje de esperanza e hizo un llamado a trabajar por un mundo más justo y solidario; y ya de cara al fin del viaje, hoy, último día, celebrará una multitudinaria misa en Guaratiba, a 80 km de Río de Janeiro, a la que está prevista la asistencia de la presidente argentina Cristina Kirchner y otros indignos altos dignatarios.

Concluirá el viaje y el papa sonriente subirá la escalerilla del avión en el que regresará a Roma.

 

Desde Juan XXIII, no habíamos visto sonreír a un papa. Juan XXIII tenía un gesto bondadoso que quizá por esto resultaba naturalmente sonriente. Parecía un alma bendita que creía en lo que hacía y que a punto estuvo de dar un vuelco eclesial de incalculables consecuencias. A Pablo VI, la herencia de Juan XXIII, le cortó toda posibilidad de sonrisa. Juan Pablo I, nunca sabremos si murió por una embolia clerical, o si se quiso evitar que siguiera las pasos de Juan XIII. Juan Pablo II no tenía la musculatura facial propicia a la sonrisa, y Benedicto XXVI, procedente del legado de la Inquisición ¿cómo va sonreír?

Los papas anteriores a los ahora mencionados, no sé cómo iban de sonrisas. Quizá fueron conscientes de que su dignidad requería seriedad. De estos sólo conocí a Pio XII, y ¡qué apostura! Lo recuerdo claramente como urna de santidad viva; vera efigie del pontífice del nazionalcatolicismo que culminó una época.

El papa Francisco, lo habitual es que sonría –salvo momentos de lógico gesto serio–; es el papa sonriente –ya le llaman así–; pero qué distinto sonreír del del papa bueno –que así le llamaban–. La sonrisa del papa actual puede ser innata, sin embargo, para mí, tiene el sello de haber sido aprendida o mejorada en una escuela de relaciones públicas.

El milagro de la venerable Munar

mirollull2 | 26 Julio, 2013 13:12

La venerable María Antonia Munar ha tenido que soportar la aflictiva prueba de entrar en la monacal celda de la prisión. Es el inevitable primer misterio doloroso de un rosario que, seguramente, no pasará completo. Con una espina en la frente, como beatífica Santa Rita, está protegida por la abogada de imposibles.

Santa Rita Munar
Jaculatoria: Santa Rita, Rita,
lo que se consigue no se quita

Toda una corte de jerarquías vela –indiferente, ahora a las discusiones sobre el sexo de los ángeles– para, sin perder un minuto, elevar plegarias fervorosas al místico y clemente Tribunal Supremo, dispensador de gracia y bendición divinamente generosas. Quien le invoca con fe y cuenta con el apoyo arcangélico y beatífico adecuado, no queda defraudado.

El Tribunal Supremo debería consolidar –algo que parece que ya existe de hecho– la renuncia a la absoluta independencia y la adhesión, como sagrada congregación, prelatura o algo así, al Vaticano y adquirir un estatuto de la clase del Cristo de Medinaceli o de la Señora de Fátima o de la Virgen de Lourdes.

Los últimos milagros del Tribunal Santísimo son notables y muy recientes: Blanco, Matas, Barcina. Es de justicia que, de una o de otra manera, libere de la celda expiatoria a la Venerable Munar y le deje seguir el proceso de beatificación y canonización. Sería una manera digna de allanar el camino para los que vendrán después: unos de los más notables, los santos duques de Palma.

Es una lástima que MAM ya no esté en edad de formar parte de la de la JMJ (que no es Jesús, María y José). Por bien clara imposibilidad de ir personalmente, si fuera una muchacha, desde la celda, ya sea por TV o por Internet, podría recibir la indulgencia plenaria digital concedida por el Papa Francisco, y quedaría limpia de todo pecado, con el alma del todo blanca como después del bautismo.

El Dios cristiano podía haber escrito torcido

mirollull2 | 26 Julio, 2013 09:57

Muchas veces he oído o leído que DIOS ESCRIBE DERECHO EN GUIONES TORCIDOS. También, que nada sucede sin la voluntad divina. Pues, si es así, ante una catástrofe como la del tren de Santiago, nada más queda por hacer que enterrar a los muertos, paliar los dolores de quienes van a morir sin remedio y curar y, si es necesario, rehabilitar a quienes lo necesiten. Todo lo demás: lloros oficiales, días de luto ciudadano, noticiarios repetitivos y crónicas truculentas, lacitos negros, y lamentos oportunistas y vaivenes de hisopos mitrales, todo eso es fanfarria, que tanto vale para la colocación de una primera piedra o el sellado con cemento de una losa sepulcral; es cambiar el lanzamiento de cohetes por el tañido de campanas.

¿Porque, cómo vamos a considerar los derrumbamientos, las inundaciones, los tornados, los incendios por rayos, las devastaciones por lava; toda clase de asolaciones, calamidades, mortandades por causas naturales o hechos más o menos fortuitos? ¿Como un castigo divino al estilo Antiguo Testamento? ¿Como un acto de la bondadosa voluntad divina de los Evangelios? Por una vez al menos el Dios cristiano podía haber escrito torcido siguiendo la curva de los raíles.

¿Y si Dios no interviene es estos hechos mundanos y el descarrilamiento se debe a incuria humana? En este caso se echará el muerto (el posible centenar de muertos, inválidos y otros dañados) al conductor del tren (¿puede que fueran dos?); una comisión de investigación confirmará que él fue el culpable del descarrilamiento por haber tomado la curva a casi 200 kh.

Las vías

Y aquí, yo pregunto: ¿podía el tren tomar la curva a esa velocidad sin descarrilar? ¿Era tan inexperto el conductor que no sabía que, yendo a esa velocidad, le iba a ser muy difícil parar el tren en los tres kilómetros que le quedaban para llegar a la estación? ¿O es un insensato al que toleraban jugar con los trenes? (¿Los dos?)

No es descabellado pensar que el fallo haya sido mecánico y de los sistemas de seguridad. En las inauguraciones de nuevas líneas o de nuevas unidades rodantes, a los políticos, aunque no sepan nada de mecánica ni de redes de control informático, se les llena la boca explicando que a través de unos paneles, en los que se encienden lucecitas de distintos colores, se sabe con exactitud donde se encuentra cada convoy, cada máquina que maniobra, si el encuentro en los cruces se efectuará correctamente, dónde se producen retrasos y a la velocidad que rueda cada tren. Y que, además, desde estos centros estratégicos se puede guiar y regular la circulación por la red viaria. También se explica que en cada máquina hay unos equipos de control y de seguridad, debidamente programados para que sus dispositivos actúen en caso de emergencia, incluso restringiendo la actuación del conductor y, si es preciso, sustituyéndolo si queda por un momento traspuesto o inconsciente.

Con lo que acabo de exponer, la comisión de investigación sólo tiene que recabar la información procedente que le permita dictaminar que la culpabilidad es única y total del conductor.

Quedará claro que la red de control ha funcionado como un reloj de precisión y que el sistema de seguridad y los dispositivos de regulación y corrección de la marcha han respondido bien y están en perfecto estado de funcionamiento y de mantenimiento, al igual que la plataforma de rodadura y las vías. Y que las restricciones presupuestarias no han mermado ni el control ni la conservación. Con lo cual quedará demostrado que no hay responsabilidad alguna a ningún nivel jerárquico del organigrama ferroviario, ni, mucho menos, atribuible a políticos autonómicos o estatales; estos, personas preocupadas, que han acudido al luctuoso lugar para aportar la solidaridad de su gesto atribulado.

¿La próxima catástrofe cuándo, cómo y dónde será? ¿Será por voluntad del cielo o se deberá a la creciente ineptitud humana? Lo más probable es que sea antes del fin del año.

Corrupción: el Papa y San Pedro, de acuerdo

mirollull2 | 01 Julio, 2013 17:39


Alegoría del Papa liberando al Espíritu Santo

El Papa activo, con sus hechos y dichos, debe de poner la piel de gallina al Papa pasivo. No sé por cuánto tiempo, porque al Papa retirado poco le puede faltar para tener un infarto o el Papa activo puede sufrir un acortamiento biográfico imprevisto. Por otra parte, Deo volente, así como cierto día se cumplió el derribo profetizado del Templo de Salomón, el Papa Francisco puede ser la mano divina para el cumplimiento de la tercera profecía de Fátima: el hundimiento de la estructura eclesial vaticana.

Ahora, por ejemplo, aunque yo piense que se ha liando un poco, porque creo que el pecado es corrupción y la corrupción, un conjunto de pecados, es muy posible que el Papa tenga toda la razón al decir que el pecado es perdonable pero que la corrupción es imperdonable.

Basta que leamos unos versículos de los Hechos de los Apóstoles:

También un hombre llamado Ananías, junto con Safira, su mujer, vendió una propiedad. Después, de acuerdo con ella, se reservó una parte del dinero, y depositó el resto a los pies de los apóstoles. Pedro le dijo: –Ananías, ¿por qué has dejado que Satanás invadiera tu corazón? Reservándote una parte del dinero del terreno, has mentido al Espíritu Santo. Cuando aún era tuyo, eras libre de quedártelo, y, cuando lo has vendido, podías disponer como quisieras del dinero. ¿Por qué has maquinado algo así? No has mentido a los hombres, sino a Dios.
Luego que Ananías oyó estas palabras, cayó al suelo y expiró. Un gran temor se apoderó de todos los que lo oyeron contar. Los jóvenes amortajaron el cuerpo y lo llevaron para enterrarlo.
Al cabo de unas tres horas llegó su mujer, sin saber nada de lo que había pasado. Pedro le preguntó: -Dime, ¿es verdad que vendisteis el campo por tal precio? Ella respondió: -Sí, por tal precio. Pedro le dijo: -¿Cómo es que os habéis puesto de acuerdo para poner a prueba al Espíritu del Señor? Mira, los que vienen de enterrar a tu marido ya están a la puerta y te llevarán también a ti.
Al instante, la mujer cayó a los pies de Pedro y expiró. (Ac 5,1-10)

Como se puede ver, contra la corrupción, ni Pedro ni mucho menos el Espíritu Santo no tenían ninguna contemplación. Si se participaba en la comunidad de los discípulos, debía ser con todas las consecuencias. De otro modo: condena fulminante.

La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma, y ninguno de ellos consideraba como propios los bienes que poseía, sino que todo estaba al servicio de todos.(Ac 4,32) Nadie de entre ellos no vivía en la indigencia, porque todos los que poseían tierras o casas, las vendían, llevaban el producto de la venta, y lo ponían a los pies de los apóstoles. Después era distribuido según las necesidades de cada uno. (Ac 4,34-35)
 
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