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"Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas" (de laringe, de piel, de pulmón) y otros asuntos, y traducción de artículos de "Anotacions més o manco impertinents".

Año IV - Lobectomía LSD • I

mirollull2 | 30 Mayo, 2008 23:17

Me llevaron a hacer la siesta puntualmente como estaba previsto. Sabía que en intervenciones de esta clase, en las que tiene que abrirse un costado, se necesita un tiempo para adaptar la colocación de la mesa y del paciente. Pero, después de que me pusieran una vía y me inyectaran anestesia, ya no me enteré de cómo se hacía ni de cómo quedaba sujeto. Mi aportación sólo tenía que ser de tranquilidad, confianza y de no poner obstáculos; y así fue.

Alguien –¿el Dr. Montero?–, no sé si todavía en el quirófano o ya en la UCI, me dijo que todo había ido muy bien. Estaba apacible y cómodo. Más tarde vi que llevaba vías en los dos brazos, algún que otro tubo y empecé a oír el borboteo del drenaje de la pleura. Pude toser sin ningún dolor –tenía pañuelos a mano– para que el drenaje natural del traqueoestoma diera salida a los sedimentos pulmonares y bronquiales de la intervención.

Lóbulos pulmonares=

Pasé una noche tranquila, a ratos despierto a ratos dormido, arrullado por la cadencia repetitiva de la maquinita y observando algún que otro ir y venir de las enfermeras. Desde mi posición, con el torso medio levantado, divisaba el pasillo principal con la hilera de puertas y parte del mostrador de control de la UCI.

Y así pasé dos días –lúcido y entretenido mientras iba apareciendo el dolor y la tos me producía unos buenos tirones y punzadas que se irían atenuando y que no han desaparecido aún totalmente– bajo los cuidados del doctor de guardia y de las enfermeras, principalmente de Ana y Cris, de María José, con quien hablé de mis experiencias con el cáncer y del activo blog que estoy manteniendo, y de Carmen, que, por la tarde del segundo día, en el sillón con ruedas, me subió a la habitación 623, tres números menos de la que ocupé unos cuarenta y cinco días hace poco más de tres años.

En la planta me reencontré con Ángel y con Amparo, la que –yo todavía no había podido leerlo- al enterarse de mi nueva intervención me había escrito: “La labor docente que estáis realizando es encomiable, informar a los pacientes y familiares es una labor magnífica, pero no tendrías que querer saber qué se siente en el propio organismo”. Su indicación es razonable, pero... de algo sirve la propia experimentación. Una prueba de ello me la dio Maite no hace mucho: me contó que había estado con una doctora ginecóloga sometida recientemente a una laringectomía y que le manifestó que ahora entendía la situación del paciente.

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El curioso mundo de las siglas por recurrir a la brevedad expresiva ¿es siempre entendible? No pocas veces sólo lo es en un contexto o circunstancia determinados; así “LSD” que figura en el título expresa “Lóbulo superior derecho” referido a los pulmones. Y lobectomía LSD significa “extirpación o resección del lóbulo superior derecho de los pulmones.

Año IV – En espera

mirollull2 | 22 Mayo, 2008 19:45

14 de Mayo de 2008

Esta noche, después de haber hecho la siesta en el quirófano, espero estar en la UCI durmiendo o, por lo menos, descansando tranquilamente, a no ser que la bomba para el neumotórax (hay que extraer el aire que se habrá ‘colado’ al abrir la pleura para acceder al pulmón) me lo impida con su monótono ronroneo.

En estos momentos no tengo ni idea de las molestias que pueda ocasionarme la abertura en el costado derecho y el levantamiento de las costillas flotantes para efectuar la resección en el lóbulo superior del pulmón.

En todos estos días no he tenido tiempo para buscar alguna explicación en Internet. He seguido recibiendo y atendiendo comentarios y solicitud de aclaración de dudas y, como es habitual, manifestaciones de desatención desde quienes tienen dificultades para encontrar y acceder a tratamientos de rehabilitación hasta quienes se sienten desorientados e inseguros ante problemas y secuelas que no entienden y sobre los que no reciben la adecuada información.


Elisabet Gimeno

Maite, Elisabet y yo estamos conociendo el día a día de los laringectomizados, la buena atención que tienen algunos y el abandono y dificultades que sufren los más.

Y estamos constatando cuánto mejor podría ir todo si la sanidad pública tomara conciencia del problema que existe y se involucrara en aportar soluciones.

Sé que pido mucho, sobre todo después de saber cómo los ‘desgobiernos’ autonómicos manipulan y disfrazan las listas y los expedientes sanitarios porque hasta a ellos mismos les debe de avergonzar que se conozca tan indecorosa realidad.

De todas maneras es esperanzador que algo positivo aflore; aunque sea saliéndose de los protocolos establecidos o, mejor dicho, valiéndose de las posibilidades de mejorarlos. Vamos camino de conseguir que Mallorca marque una pauta en la rehabilitación de los laringectomizados. En el Hospital Son Dureta van a iniciar pronto su programa, a cuya sesión primera confío poder asistir antes de fin de mes.

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Y ahora, por hoy, dejo de escribir.

Se va acercando la hora de la siesta.

Mientras yo esté en la UCI y hasta que pueda retomar el ordenador, puesto que sois muchos –lo que agradezco sinceramente– quienes deseáis saber cómo me vaya, Elisabet dará puntual noticia.

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Este artículo tenía que haber aparecido el día 14. Ha sido imposible. De todas formas lo inserto para que ahí quede y porque las personas de una lista lo han conocido por e-mail.

Año IV – Metástasis en pulmón

mirollull2 | 01 Mayo, 2008 19:56

Ha transcurrido más de un mes desde mi artículo Año IV – La posible metástasis.

La posible –y casi segura– metástasis, la “mala noticia” a la que me refería, tenía que someterse a una comprobación de alta definición, un PET-TAC, en especial para saber si se trataba de un único tumor localizado en el lóbulo superior del pulmón derecho o si había dispersión cancerosa en los pulmones. «Lo que más interesa del resultado del PET –me dijo la Dra. Rosal– es conocer este extremo. Si sólo existe el nódulo detectado por el TAC, se puede pensar en la extirpación quirúrgica.» «Y si hay dispersión –afirmé– tendremos que hablar serenamente; no soy partidario de tratamientos traumáticos y molestos que, sin ninguna ventaja, sólo pueden dilatar dolorosamente la ‘fecha final’.»

Presentía, y quizá por ello hablaba así, que la sangre no llegaría al río.

Ante la primera noticia, al Dr. Bonilla le dije que tenía muchos proyectos y que esperaba poder realizarlos. No obstante, me era inevitable tener unas ciertas duda e inquietud. Cabía la posibilidad que de mis proyectos sólo alguno llegara a realizarse.

Nada, sin embargo, se podía dar aún por seguro. Y mientras me ponía en el ordenador para atender nuevas preguntas o aclarar dudas (Marga ya había pasado por el quirófano, Anna Mª esperaba su turno, María Dolores me expresaba su ansiedad por el postoperatorio de su hermano y ...) escuchaba una obra sublime, contagiosa de vitalidad y animosamente esperanzadora: el Réquiem, K626, de Mozart.

XAM, xilografía (detalle)
XAM
Xilografía
(detalle)

Después me vino a la memoria el desparpajo humorístico con que Joaquim Verdaguer, en una de sus Dues històries ferestes (Dos historias de terror) retrata a la muerte, al igual que lo han hecho otros notables escritores y pintores, y de muy diferente manera de los lúgubres jolgorios y de la parafernalia morbosa de muchos velatorios y entierros. La dama de la guadaña poco tiene que ver con el final de la presencia individual en el sueño de la vida, en todo caso, sólo algo con lo que denominamos los restos mortales.

El tener que partir no me hace ninguna gracia, sobre todo teniendo en cuenta que me quedan cosas por hacer, algunas en marcha o en inicio (María José, Magdalena y Carmen me están esperando para comenzar unas sesiones de voz esofágica para laringectomizados, y con Lali he de elaborar una guía de inicio a esta forma de hablar). También esperan turno libros, pinturas, ampliar la página web sobre el grabado... En cuanto de mi dependa, por tanto, no habrá ninguna prisa en subir a la barca de Caronte.

Con todo, frecuentemente he recordado y recuerdo los versos:

Viu i no fugis a la mort
si te queda esperanza

(Vive y no huyas a la muerte / si te queda esperanza.)

unos versos publicados en 1961 que pueden relacionarse con otro de 1979 que se refería a una esperança inaccesible. ¿Será la esperanza en el dios de la Vida sin principio ni fin que nos alumbra temporalmente en una canica del Universo?

Tomografía
TAC. Corte tomográfico
de la ubicación del tumor

Retorno a la música. Escribí Mozart. Piano concerto número 9 en 1991 para un librillo-catálogo de la exposición de Aleix Llull en el quinto aniversario de su muerte, en cuya hora había quedado el LP de esta obra en el tocadiscos de su estudio. Este Concierto para piano nº 9, K 271, es una obra serena y hermosa, para mí más patética que el propio Requiem.

Y este concierto es el que estaba escuchando la tarde que (el día antes del que tenía que recoger el resultado del PET) recibí un correo electrónico del Dr. Bonilla por el que me adelantaba la buena noticia del mejor diagnóstico posible. Sólo había la malignidad del tumor inicialmente detectado; su resección quirúrgica aparecía viable.

La opinión de la doctora Rosal y de los doctores Bonilla y Secades era refrendada por el comité de tumores. Posteriormente, al realizarme las pruebas respiratorias y la broncofibroscopia, también la doctora Muñoz confirmó una resección con buen pronóstico.

Estuve en la consulta del cirujano torácico Dr. Montero, quien, después de revisar los informes y ver las imágenes tomográficas correspondientes a la localización del tumor, solicitó un complemento preoperatorio del análisis de sangre; tengo que volver el próximo lunes y, con los resultados, fijará la fecha de la intervención.

Con Lali en el Hospital Son Llàtzer
Con Lali en el gabinete de logopedia
del Hospital de Son Llàtzer

Si todo se desarrolla normalmente, la permanencia en clínica se estima en una semana. ¿Después...? Tendré que preguntar; no se me había ocurrido que pueda tener unos días de limitaciones, complementarias a las que ya tengo, en mi actividad habitual. De todas formas, no creo que las secuelas de una intervención torácica puedan añadir mucho a las de una laringectomía con traqueotomía, y espero poder continuar simultaneado (o alternando, según el momento) el dolor de cabeza, la tensión muscular principalmente en el cuello y alguna sencilla alteración respiratoria con el ir y venir, el hacer y el deshacer, el seguir aportando algo a la situación y desarrollo a los compañeros de “gremio” y a sus familiares, el solventar problemas y el coser y cantar de todos los días.
 
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