Administrar

"Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas" (de laringe, de piel, de pulmón) y otros asuntos, y traducción de artículos de "Anotacions més o manco impertinents".

¿Republicanos monárquicos?

mirollull2 | 28 Julio, 2007 21:56

No sabía que El Jueves todavía salga, y, posiblemente, tampoco el juez al cual alguien impelió a actuar contra una portada, crítica de una acción presidencial, de bastante mal gusto.

La falta de consideración y los ataques a la monarquía, si es que son punibles y exigen reparación, se encuentran en otros lugares.

Si los jueces han de secuestrar y prohibir imágenes antimonárquicas tendrían que haber empezado por las fotografías de unos Lladó y Grosske, ahora montados en el carrusel político, pitorreándose del Rey: quieren derribar la monarquía y se van a Marivent, bien trajeados, a hacer el paripé al Rey. Y esto, sí, de verdad, es una coña marinera.

Año III - Otro cáncer, aunque poco preocupante

mirollull2 | 17 Julio, 2007 17:49


Un jipi japa por el sol

¿Qué pasaba en otros tiempos? ¿Existía ya el cáncer pero no contaba todavía en el repertorio de enfermedades conocidas y no se podían determinar sus efectos? ¿O el ser humano tenía que conformarse con la peste, el cólera, el ‘cólico misere’, la picadura de la mosca tse-tse, y la temida por contagiosa, pero poética y romántica, tuberculosis?

Tal vez el cáncer, enfermedad de diagnóstico reciente y amplia investigación actual, que desborda la capacidad de control y regulación ejercida por los linfocitos, se ha expandido como consecuencia de un sistema de vida tecnificado en el que el progreso modifica el hábitat rústico y elemental no excesivamente lejano en el tiempo, y contamina sobremanera tanto el ámbito respiratorio como el sector, vegetal, animal y acuífero, alimentario; altera la termodinámica terrestre, descompensa los campos gravitatorios, genera inmensas redes radioactivas: todo ello, a una velocidad tan desaforada que el ritmo de adaptación –o si se quiere, la evolución de la especie– de la fisiología humana no puede asimilar.

El cáncer, además, como buena anomalía somática moderna, ha diversificado su principio básico –tan simple como que una célula que tiene que acabar su ciclo vital (muy breve por cierto) permanezca, se transforme y desarrolle en cadena ocupando agresivamente un espacio que no le corresponde– y se multiplica tumoralmente, unas veces lenta y otras rápidamente, y en algunas, si no se usan a tiempo controles de prevención, según sea el órgano anatómico afectado, resulta de imposible curación y, con poco riesgo de error temporal, de fatal predicción.

Con todo, hay que adoptar una actitud positiva y vital ante un diagnóstico de cáncer. Y, sin merma del respeto que merece, hay que perderle el miedo a la palabra que socialmente, en gran manera, todavía es sinónimo de muerte anunciada y quienes la llevan consigo son marginados y considerados condenados. Sin embargo, ¿es mayor la posibilidad de muerte por cáncer que la que existe por la ‘enfermedad’ de la carretera?


Extirpación por bisturí eléctrico
1. 31/1/2007 – La verruga, después de décadas de crecimiento lento, sangra ligeramente con frecuencia.
2. 1/2/2007 – Después de la intervención con bisturí eléctrico.
3. 1/2/2007 – Cicatriz dejada por el bisturí eléctrico.
4. 8/2/2007 – La cicatriz 7 días después.
5. 9/2/2007 – Betadine sobre el resto de la cicatriz.
6. 3/3/2007 – Tejido prácticamente regenerado.
7. 16/5/2007 – Ligera tumoración aparecida al consolidarse la piel, que se somete a biopsia e indica la posibilidad de carcinoma de células basales.

Ya sé que hay, en el cáncer, distintos grados de peligrosidad y que se me podrá decir que en casa, Amalia y yo, hemos sido unos afortunados y que, por ello, me es muy fácil hablar como lo hago. En parte es así: ha habido suerte, pero también prevención. El día que, después de pasar una noche y sobre todo la madrugada incrementándoseme la dificultad de respirar, acudí a urgencias sabía que esto tendría que hacer si, como era muy probable, no respondía a la medicación por los primeros síntomas de disnea y ésta se repetía. Ese mismo día –lo he relatado en los artículos Post626 – Cómo me enteré– tenía que recoger el resultado de un TAC, efectuado porque habían surgido granulaciones sospechosas, y en urgencias se contó inmediatamente con él. El diagnóstico era claro. Y ya no salí de la clínica hasta después de la laringectomía total.

De ello han pasado casi dos años y medio, y aquí estoy contándolo. Y lo mismo pueden hacer muchos laringectomizados. También he conocido más de doce casos de cáncer de mama –con resección parcial, mastectomía total y doble mastectomía total, algunos de hace varias décadas– cuyas afectadas, salvo una que en pocos años tuvo complicaciones y falleció, que lo han superado y sólo les han quedado las secuelas normales. También he conocido afectados de cáncer que han corrido peor suerte: Ricardo Calvo, médico y destacado ajedrecista, nos comunicó que se le había detectado un cáncer de esófago; y su previsión de medio año para el final se cumplió exactamente. Francisca Cuart, Joan Mas y Tomás Reynés tuvieron cánceres reincidentes de los difíciles o imposibles de extirpar y cuyo tratamiento por quimioterapia es, además de muy molesto, de dudosa eficacia. Son familiares y amigos que se han ido.

En cambio, el doctor Albert Jovell –al cual me referí en mi artículo ”Mi cáncer”, ¿título desmesurado?–, con un cáncer de timo, sigue aportando animosamente su experiencia como paciente y médico: le vi hace poco en televisión y su aspecto ha mejorado notablemente.

Baltasar Porcel, con el que me une el año de nacimiento y, desde que paseábamos por el Paseo de Sagrera compartiendo inquietudes literarias y sus primeros éxitos de Sol negre y Els Condemnats, después de años de sólo vernos en Barcelona, en Madrid y en algún viaje a la isla, nos ha unido también la experiencia del cáncer, si bien el suyo, linfático, de tratamiento más complicado que los míos, le ha resultado notablemente agresivo en su aspecto fisonómico, mientras que a mí, muy visible, sólo me ha quedado el Año II - Cuello de ganso. Baltasar, según la prensa, ha dicho que el cáncer le ha hecho comprender que su vida es su trabajo, y ahí está, continuando animoso con la escritura.


Resección por bisturí y restauración plástica
1. 22/5/2007 – Aspecto después de la resección efectuada con anestesia local.
2. 25/5/2007 – Cicatriz y restos de edema.
3. 31/5/2007 – Evolución de la cicatriz
4. 2/6/2007 – Cicatriz a los 11 días
5. 7/6/2007 – Cicatriz a los 16 días.
6. 6/7/2007 – En vías de normalización dérmica.

Y aquí estoy yo, que he dicho ‘los míos’, superando un carcinoma de piel entre la nariz y el ojo derecho, venturosamente de pocas consecuencias, que dejará poca huella y que, al lado del de laringe con su complicada extirpación y sus secuelas, viene a ser como un cáncer ‘de juguete’. Éste puede resurgir, pero las posibilidades de que así suceda se estiman muy bajas y, si se produjera, muy poco alarmantes; como puede tener metástasis el de laringe, que tiene como zonas preferidas para ello los pulmones y la zona cervical, pero todos los controles efectuados hasta ahora –y lo mismo confío con el previsto para este mes– han resultado satisfactorios.

2 500 € por un coito con resultado satisfactorio

mirollull2 | 10 Julio, 2007 20:37

El señor Rodríguez Zeta parece que lleva un preservativo en el cerebro, y las ideas le quedan impolutas de contagios externos; otra cosa es que las que le propone el subconsciente no puedan nutrirse del contacto necesario con el exterior.

Después de tanta campaña a favor de las gomitas, ahora nos sale con la decisión de pagar por el buen resultado del coito.

De repente, me ha venido a la cabeza un sarcasmo de La Codorniz: "Señora, no tire sus abortos: faltan guardacoches".

¡Hala, 2 500 euros para celebrar el nacimiento o el bautismo! Mas, después, ¿quién carga con los gastos hasta que el recién nacido llegue a la edad de poder ingresar en las tropas pacifistas del ejército?

En tiempos de la democracia orgánica también se favorecía la natalidad –seguramente habrá alguien que lo recuerde- con una cantidad mensual por hijo, por esposa no trabajadora y familiares dependientes; y también con una cantidad por nacimiento además de otra al contraer matrimonio.

Y, antes de la cantidad fija, la ayuda a la familia era verdaderamente más generosa. ¡Aquello era ayuda, un poco conflictiva, pero ayuda de verdad! Funcionaba así: de la nómina de la empresa se calculaba un porcentaje (si no lo recuerdo mal) del 25%; el importe resultante se dividía por el total de puntos que sumaba la plantilla y así se obtenía el valor del punto. Los trabajadores que tenían derecho a puntos por matrimonio, hijos y familiares lo cobraban en su recibo de nómina.

Como se puede comprobar, era un sistema social que deja pequeña cualquier decisión para estimular el incremento demográfico.

El sistema –nada es perfecto- tenía inconvenientes. Pero eran mínimos. Pondré dos ejemplos personales:
Mi posible primer trabajo –yo rondaría diecisiete o dieciocho años- fue imposible al conocerse mi situación familiar: madre viuda y cuatro hermanas menores. Al añadir mis puntos se aumentaba el divisor, el dividendo no subía mucho porque mi sueldo era bajo, pero el cociente (el valor del punto) bajaba notablemente, y, por si esto no fuera bastante, a mi me tocaba más de la mitad de los puntos. Me correspondía más por puntos que por sueldo. Y me quedé sin el trabajo.
Después de haber tenido varios años un trabajo en el que no había problemas por puntos, pasé a otro. La cuestión de los puntos no fue obstáculo para la contratación. Pero, en la empresa sólo había una persona con derecho a puntos y la cantidad que cobraba por puntos le bajó más de la mitad. Por si esto fuera poco, esta persona esperaba pasar a encargado al jubilarse el actual, al que ya le faltaba poco, y yo, precisamente, fui contratado para conocer el negocio, actuar con las mismas facultades que el encargado y substituirlo al jubilarse. Como se puede pensar, el ‘pretendiente’ me recibió de mala gana y procuró indisponerme con el otro personal. La sangre no llegó al río: el personal, muy pronto, me admitió con simpatía, y el ‘pretendiente’, aunque tuve que decirle que tuviera en cuenta quién mandaba, pasó por el aro.

Posteriormente los puntos pasaron al importe fijo comentado, a cargo del Instituto Nacional de Previsión, que en Palma tuvo las oficinas en el Gran Hotel, un edificio en que se emparedaron columnas y ornamentaciones para darle un aire utilitario y sobrio que cuadraba muy bien con la mediocridad de las ‘camisas viejas’ y de los militares con complemento civil.

Los premios Ciudad de Palma

mirollull2 | 07 Julio, 2007 16:56

Perfecto, Nanda –o Ferrana, o, tal vez mejor, Rana, como propone Joan Pla en su Puput i Angelots de dia 5-, que no se pueda repetir lo de hace 40 años redondos, que el certamen literario se llamaba 'Premios Ciudad de Palma', y en los cuales había, para mayor INRI, el 'Premio Bartolomé Ferrá' de teatro que admitía dos lenguas. A este premio, aquel año, se presentaron 22 obras: 20 en castellano y 2 en catalán, ambas del mismo autor, un barcelonino. Tres obras en castellano y las dos en catalán fueron elegidas en la primera votación; en la tercera votación quedó premiada una del barcelonino y finalista una en castellano.

Cena de gala

La primera y rápida actuación pública de la concejal de Cultura y no sé qué más enderezará un asunto que venía yendo de Herodes a Pilatos.

El éxito y la solidez del certamen quedan, así, plenamente garantizados: si no se presentan autores baleares (por cualquier motivo, quizá porque no los haya) se podrán presentar los de Cataluña.

Por otro lado, si no hay baleares que sepan escribir en castellano, lo que cada día es más habitual, se evitará que puedan optar a los premios autores forasteros, hispanoamericanos o inmigrantes, que no hacen ninguna falta a la cultura de nuestra tierra.

El descrédito de J.R.R.

mirollull2 | 03 Julio, 2007 17:16

Células
De 'www.cancer.gov/espanol'

"Científicos de la UIB investigan tratamientos 'a medida' para cada tipo de cáncer". Me ha llamado la atención este titular al dar hoy la primera ojeada a El Mundo/El Día de Baleares, y he anotado una referencia y su página en el margen superior de la primera plana para acordarme de volver a él en otro momento.

Al retomar el periódico y ver que el escrito lleva la firma de Juan Riera Roca, he desistido de su lectura.

¿Qué crédito puede merecer una información dada por quien -J.R.R., al parecer, especialista sobre el cáncer- se hartó de soltar sandeces sobre el cáncer de laringe en una información referida a los laringectomizados?

'El Mundo' y los dos 'Pericàs'

mirollull2 | 01 Julio, 2007 09:19

Nunca había leído un artículo de Don Joan Pericàs. Ahora, sin embargo, he leído dos que llevan su firma. Los ha publicado -30 de junio- El Mundo/El Día de Baleares bajo la pregunta "¿Le parece bien que el Pacte reduzca aún más las clases de castellano?"

Un Pericàs dice "NO". El artículo de este es informativo, reflexivo, normal, correcto.

Dos Pericàs

El escrito del otro Pericàs, que opta por el “SÍ”, es un artículo mucho más importante y notable. Es sólido, casi monolítico, pleno de sabiduría antropológica y lingüística.

El señor Pericàs de arriba, muy acertadamente, manifiesta que el nuevo gobierno "acomete con responsabilidad la protección de la lengua propia, minorizada y atacada hasta la saciedad por personas, grupos de presión y tribunas que utilizan argumentos tan peregrinos en el ámbito de la cultura y la formación como el de la utilidad". (Así aparece esta oración, como todo el texto, escrito por el defensor de la lengua propia.

Si el inminente Gobierno Balear no ha caído en ello, conviene que piense en incorporar al señor Pericàs de arriba en su equipo. Por sus dotes retóricas y su capacidad persuasiva, podría ejercer maravillosamente unas funciones equiparables a las que tuvo Paul Joseph Goebbels en el gobierno democrático de Alemania.

Espero que la alta consideración que merece el aludido no quede invalidada por un hecho tan anodino como es el de escribir en castellano, lengua también denominada española.

 
Powered by Life Type - Design by BalearWeb - Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS