Administrar

"Crónica de los avatares de mis cánceres y sus secuelas" (de laringe, de piel, de pulmón) y otros asuntos, y traducción de artículos de "Anotacions més o manco impertinents".

Como coristas de vodevil

mirollull2 | 16 Abril, 2006 18:05

Baudelaire, y mucho menos Wordsworth, no hubieran podido imaginar cuando escribían sobre la difusión de noticias la aportación que representaría la fotografía (sobre todo cuando el artilugio pudo prescindir del trípode) y nada digamos de la televisión. Susan Sontag, sí: ésta ha escrito páginas muy esclarecedoras sobre la cuestión.

Evidentemente, tanto la fotografía como la televisión no son de fiar. Su apariencia de reproducción fiel de la realidad a menudo no es más que esto: apariencia. La manipulación de la realidad o la alteración del significado según de dónde o cómo se tomen las imágenes es posible, y no hablemos de la selección y la yuxtaposición en que se presenten para condicionar una interpretación predeterminada.

Aún así también se consigue, especialmente con las imágenes no estáticas, y por tanto, secuencias reales filmadas sin otra intención que transmitirlas tal cual son, poner en evidencia hechos estrambóticos que, sin el movimiento, resultarían casi intranscendentes.

Por pura casualidad he visto la llegada a puerto peninsular de un pelotón de legionarios, cabra incluida, desfilando a paso grácil de conjunto de vodevil para ir a cumplir con la escenificación compungida de cargar y alzar la imagen de un santocristo de tamaño natural. En resumen, un espectáculo zafio.

Y es curioso que los legionarios sean el emblema más macho del estamento militar y juntamente con los toreros del pueblo español. Unos sacando pecho y con los músculos ostensibles y alguno también con barba negra y rostro agresivo, avanzando en hileras dando saltos de corista; los otros, vestidos de muy finamente con bordados y pasamanerías, interpretando la parte femenina de la lucha con el minotauro.

He de mirar si Susan Sontag ha escrito algo sobre todo esto.

El ex-alcalde de Sineu y el aria de la verdad

mirollull2 | 16 Abril, 2006 12:40

El ex-alcalde de Sineu, conocido en el pueblo por “Pavarotti”, en Ultima Hora, ha cantado, pienso que inadvertidamente, el aria de la verdad.

Quizá lo ha dicho inocentemente y para reforzar la afirmación de que no necesariamente la proximidad es motivo de involucración en conductas deshonestas, o que tienen toda la apariencia de serlo, y que tendrán que ser los jueces quienes tengan que aclararlo.

Ha manifestado que en el pueblo todos son familiares o amigos. ¡Vaya! Ha dado de lleno en el clavo.

Es evidente que los ayuntamientos de ciudades menores y pueblos no permiten, por el presupuesto que mueven, enriquecimientos como los que puedan propiciar los de capitales importantes, consejos, autonomías y ministerios. Pero, estamos viendo que algunos casos son silenciados prontamente y que de otros ni siquiera se habla, porque, cualquiera que sea el partido políticos en que se amparen, todos son familiares y amigos. También, por esto, es mucha más fácil la relación y la compensación de “favores”, y hasta tener que callar para no perjudicar intereses próximos o para no crearse dificultades. Sólo la animadversión personal revela, ocasionalmente, alguna actuación anómala.

Todo esto no lo digo porque crea que los fiscales tengan que actuar: saldrían demasiados asuntos y no darían abasto. Nada más lo digo porque el ex-alcalde de Sineu, seguramente, para decir una cosa ha cantado otra.

 
Powered by Life Type - Design by BalearWeb - Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS